Homilias DominicalesVictor Acha

2° Domingo de Adviento: TRANSFORMAR LA VIDA SITUACIÓN Y DESAFÍO: hay leones al asecho y hay corderos indefensos. Por Victor Saulo Acha

2° Domingo de Adviento: TRANSFORMAR LA VIDASITUACIÓN Y DESAFÍO: hay leones al asecho y hay corderosindefensos

LAS LECTURAS
1° Lectura Isaías 11, 1-10: Vendrá un mensajero de la justicia y la armonía

Denso el simbolismo, el texto pone como eje al “retoño”, que es unpersonaje que aparece varias veces en el antiguo Testamento y que tendráel espíritu (el soplo, el viento) del Señor. Presenta dos símbolos cósmicos:el viento y el mar y luego dos símbolos vegetales y animales.Aquel viento (espíritu) de Dios, como surgiendo de los cuatro puntoscardinales, se manifiestan en cuatro fuerzas convergentes:? Espíritu de sabiduría? Espíritu de inteligencia? Espíritu de prudencia? Espíritu de valentía
Esas fuerzas harán posibles que aquel personaje, “el retoño”, tenga elconocimiento y respeto del Señor, porque tendrá el espíritu, conocerá a Yahvé,lo respetará y gobernará según sus preceptos.Será un conductor dotado de justicia y lealtad, defensor de los derechos depobres y débiles, cuya voz derribará al opresor y al malvado.Los simbolismos de la armonía de la creación y del nuevo paraíso completan elcuadro que expresa estos anuncios proféticos.
2° Lectura Romanos 15,4-9: Miremos a Cristo, y conservemos la esperanza
A la luz de Cristo las comunidades del Nuevo Testamento interpretan lasEscrituras que han recibido. Así el anuncio mesiánico se lee desde Cristo, enquien se ha cumplido.Por eso hay que perseverar en la esperanza y encontrar la armonía,
aceptándose y recibiéndose mutuamente, superando toda división y ruptura.Solo asi será posible para el creyente alabar a Dios, ya que ese es el ejemplode Cristo que vino a generar la paz entre los pueblos divididos.Como en Isaías, también aquí está presente el anhelo de la paz y la armonía.Es que el corazón humano aspira a la plenitud que se busca o se frustra en lasobras que la humanidad realiza.
Evangelio Mateo 3, 1-12: Dios hace hijos aun de las piedras. Hay cambiar devida.
Persiste el tema de los tiempos nuevos y las obras nuevas.Por un lado, se interpreta a Isaías aplicándolo a la obra de Juan. El mensajede éste nuevo profeta es de conversión “Renuncien a su mal camino, porqueel Reino de los Cielos está cerca… Preparen un camino al Señor; hagan sussenderos rectos”.Este hombre concentra la atención y reúne seguidores venidos de todo elterritorio. Su palabra es tan dura como austera es su vida. No hay atenuantes,solo la conversión puede salvar del pecado “Raza de víboras, ¿cómo va apensar que escaparán del castigo que se les viene encima? Muestren los frutosde una sincera conversión… todo árbol que no da buen fruto, será cortado yarrojado al fuego”.Es inútil invocar a Dios si la suplicas de los labios no se acompaña de corazón con las obras.

REFLEXIONES
La liturgia de este Adviento, nos ayuda a crecer con la “pedagogía” delEvangelio: Dios “que puede hacer de las piedras hijos de Abraham”, es decirherederos de las promesas, hijos de su pueblo, salvados. Aquella pedagogíade Dios que el domingo anterior nos invitaba a “prepararnos”, hoy nos alienta a“convertirnos”, es decir vivir una vida nueva.Decimos como enunciado una consigna “no hay nada imposible para
Dios, todo es posible para el hombre”.
El hombre sigue siendo capaz de las atrocidades y las guerras desiempre, de las injusticias y los atropellos a la dignidad humana que tantasveces han manchado la historia, de los abusos del poder y del dinero que hanocasionado las peores tragedias de la humanidad.Pero cabe preguntarse ¿Cuándo como este siglo que ha comenzado,hemos visto de cuánto es capaz la humanidad? ¿Cuándo como hoy se hallegado a tales adelantos de la ciencia y de la técnica? ¿Cuándo se pensóque se pudiera llegar a la clonación y a tantos logros científicos similares? Elhombre actual está próximo a creer que lo puede todo con sus solas fuerzas…todo es posible para el hombre.
No obstante, ante tanta inseguridad –para algunos- subsisten lasmiserias de siempre para las grandes mayorías ¿no son estas la muestramas evidente de la limitación humana? ¿no es esta la realidad el espejo quenos muestra nuestros mil rostros, los del poder y los de la limitación, los de laverdad y de la mentira, los del odio y del amor?Pero el Dios Padre que nos ha revelado Jesús, es el Dios de laconfianza, por eso descubramos ¡de cuánto somos capaces!, descubramosaquella faceta que nos muestra capaces de cambio de transformación, deconversión. Es decir que nos hace capaces de “renacer” de nuestras propiascenizas.Para Dios es posible hacer de las piedras hijos, dice el Evangelio,hacer de nuestros corazones de la piedra corazones de amor, hacer denuestras potencialidades instrumentos de la verdad y la justicia, hacer denuestras energías fuerzas capaces de rehacer el mundo y la historia.Pero es fundamental que nosotros mismos reconozcamos estascapacidades que están en cada persona y que serán posibles si unimosnuestras posibilidades y esfuerzos para lograrlo.El profeta ha anunciado al Mesías (1° Lectura) describiéndolo comoaquel que conduce con el espíritu de sabiduría y de inteligencia, de prudenciay de valentía, como aquel que será el principio de un nuevo orden cósmico dearmonía perfecta.Juan, con su duro lenguaje advierte el camino a seguir: “Raza de víboras, ¿Cómo van a pensar que escaparán del castigo que se les vieneencima? Muestren los frutos de una sincera conversión… renuncien a su malcamino porque el Reino de los cielos está cerca”.Y si los poderosos, los estafadores de guante blanco, los corruptos dehoy no se dan por aludidos, habrá que gritarles aquellas palabras proféticas.Hoy el pueblo todo puede ser “profeta” que denuncia a los agentes del poder,de la fuerza indiscriminada y de la corrupción institucional.
Para el que encuentra la salvación, adherir al Reino implica:
? El reconocimiento del propio pecado, del camino torcido;? La firme decisión de una renuncia a tal situación;? La expresión concreta y efectiva de tal decisión mediante el esfuerzopara un cambio de actitudes.Esta conversión es el resultado de una decisión puntual y firme,que es aquella renuncia. Sin embargo no hay conversión puntual, sinoproceso de conversión, camino de conversión. Porque el pecado nos atrapareiteradamente, reiteradamente hay que dar paso del retorno a Dios, de lavuelta a su camino, del regreso al Evangelio, de la apertura al hermano, de lasana armonía con el mundo.Nuestra decisión de renuncia al pecado y adhesión al Reino, es lapermanente ratificación de nuestra vocación bautismal “El los bautizará en el
Espítiru Santo y el fuego”
Lo que en Juan era anuncio, para nosotros es realidad actual. Decada uno depende hacerla también una realidad efectiva y estable. Aquellaconstante conversión implica asumir que hay que “separar el trigo de la paja.Porque el Señor ha venido para guardar el trigo en sus bodegas, mientras quela paja la quemará en el fuego que no se apaga”.Este cambio de vida, que es decisión personal, que es opción de cadacreyente, también debe ser construcción de nuevas experiencias de comuniónfraterna, de adhesión solidaria al Reino del Señor, de esperanza renovada enmedio de las vicisitudes del tiempo.Para esto es oportuno recordar la carta a los Romanos queescuchamos “que, perseverando y teniendo el consuelo de las Escrituras, no
nos falte la esperanza… para vivir en buen acuerdo, según el espíritu de CristoJesús” y para que la experiencia cristiana nos haga fraternos y solidarios, noshaga imagen del Amor “Acójanse unos a otros como Cristo nos acogió para
gloria de Dios”.Las propuestas que surgen de los textos bíblicos y que acabamosde comentar, deben ser interpretados a la luz de los acontecimientos y lasculturas de hoy.Quienes se acercan a Juan y a quienes el llama “raza de víboras”son fariseos y saduceos. Ellos no representan al pueblo, unos se arrogan elconocimiento perfecto de la ley, los otros son una casta aristocrática y ambosestán lejos de las necesidades e intereses del pueblo.Hoy también encontramos estructuras y castas políticas, económicasy religiosas que están lejos de los intereses del pueblo y que como enaquellos tiempos se aprovechan de las mayorías para sus propios intereses ybeneficios.Todos podemos ser hoy esa voz que se levanta como la de Juan elbautizador para reclamar cambios profundos y saneamiento de las institucionesy sus estructuras.Todos con nuestro protagonismo, podemos contribuir a “separar lapaja del trigo”, para rescatar los mejores valores que se encuentran en lahumanidad y desechar todo aquello que es obstáculo para el bienestar, elcrecimiento y la realización de los pueblos.En las mayorías populares, en las instituciones intermedias, en losque piensan, trabajan y construyen tanto en los ámbitos laborales comointelectuales, allí está creciendo cotidianamente el trigo que podrá dar buenosfrutos. Allí debemos ser todos protagonistas, para consolidar cuanto hay devalioso en el presente de la humanidad.

Rezamos con el Salmo 72
Aguardamos Señor tu venida, porque contigo:
? haremos florecer la justicia para todos;? liberaremos al mendigo de su miseria,y asistiremos al pequeño que de nadie tiene apoyo;? seremos solidarios con el débil y el pobre,para construir con ellos caminos de liberación;
Por eso proclamamos confiados:
Que en ti sean benditas todas las razas de la tierra,y llegue la felicidad a todas las naciones

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