Homilias DominicalesJosé Guillermo Mariani

Homilias Dominicales – Domingo 26 de Febrero de 2012 – 1ro de Cuaresma (ciclo “B”)

Como nosotros, que tantas veces, descubrimos, al menos intuitivamente, qué papel deberíamos jugar en este mundo, en este tiempo, en esta sociedad concreta. Y nos alarmamos de las dificultades, de las incomprensiones, de los fracasos, de los “satanás” y la fieras que nos prueban o nos agreden. El hombre nuevo que es Jesús, el nuevo Adán, no es un ser de otro planeta, es absolutamente igual a nosotros. Cuando pensamos en él como Dios, nos parece muy natural, muy llevadera, su lucha sosteniendo los valores que se desprenden de la gran buena noticia que anuncia. Pero se trata de un falso enfoque. Jesús cumple su vocación avanzando por un camino lleno de dificultades y el resultado final, ser eliminado por los enemigos del hombre, deja a las claras la profundidad de su compromiso. Motivo de sobra para alentarnos a descubrir juntos nuestra vocación en el aquí y ahora y para tratar de llevarla adelante con la conciencia de ser así propagadores, con palabra y vida, de la buena noticia de Jesús.
Tema
El espíritu de Dos empuja a Jesús al desierto donde permanece durante cuarenta días Es tentado por Satanás. Vive con las fieras y los ángeles le sirven. Después del arresto de Juan,
Jesús marcha a Galilea. Allí anuncia la buena noticia de Dios, diciendo “ya ha llegado el tiempo, El reino de Dios está cerca, conviértanse y crean en la buena noticia”.

Síntesis de la homilía

Compenetrado por todas las circunstancias vividas junto a Juan el bautizador  y compartiendo la actitud de la gente, dispuesta a aceptar los caminos del reinado de Dios,

Jesús ha tomado conciencia de su vocación. Tiene la seguridad de ser llamado por Dios para cumplir un papel en la historia de la creación y del ser humano. Esa convicción lo empuja al desierto. Lejos de todo lo que puede interponerse entre él y su vocación. Su experiencia es la de un ser humano, absolutamente igual a nosotros. Rodeado por fuera y sintiendo también dentro suyo la sugerencias del mal y del bien. Angeles (mensajeros de Dios) por una parte, y  fieras con Satanás(el espíritu del mal). La dualidad que señala Pablo descubierta en sí mismo entre el anclaje que esclaviza y las alas que impulsan.(Rom.7) Marcos hace partir desde aquí la respuesta de Jesús a su vocación. Por eso no le importan como a Lucas y Mateo los detalles del nacimiento y la historia precedente de Jesús, tanto en su ser humano como en su procedencia divina (que es primaria para Juan. Desde el desierto, una vez concluida la misión de Juan, mártir del reino y testigo final de las esperanzas proféticas, marcha a Galilea. Y el  objetivo de su presencia en la tierra natal, es anunciar una buena noticia. La noticia del amor y la salvación. Que llama a cambiar el miedo por la esperanza, la sujeción por la libertad, el juez por el Padre. Esta es la conversión que realiza el reinado de Dios. Esta es la gran buena noticia. Este es el evangelio, título del libro de Marcos, puesto por el mismo autor: “Principio del evangelio…) que sugiere no sólo un comienzo sino un contenido del escrito.

Allí está Jesús el hombre. Tironeado por sus limitaciones y acicateado por su vocación.


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