Homilías Dominicales. Domingo 12 de febrero de 2017- 6to durante el año litúrgico ciclo “A”. Por Guillermo “Quito” Mariani

 Tema: Mt.5, 17-37    

Les digo que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos no entrarán en el Reino de los cielos. Han oído que se dijo a los antepasados. No matarás y aquel que mate será llevado al tribunal. Yo les digo que todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal, pero el que llame a su hermano ”imbécil” será reo ante el Sanhedrín, y el que lo llame renegado, será reo de la gehena del fuego. Si pues al presentar tu ofrenda ante el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda, ve a reconciliarte con tu hermano y luego vuelve a presentar tu ofrenda. Han oído que se dijo “no cometerás adulterio” pero yo les digo que aquel que mira a una mujer dejando crecer los deseos en su interior, ya  adulteró en su corazón. Han oído que se dijo a sus mayores: No perjurarás sino que cumplirás ante el Señor  tus juramentos. Yo les digo que no juren de ninguna manera, ni por el Cielo, que es le trono de Dios, ni por la tierra que es el escabel de sus pies, ni por Jerusalén que es la ciudad del granrey. Ni jures por tu cabeza porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. Que su lenguaje sea Si, Si o NO,  No, que lo que pasa de allí procede del Maligno.

Síntesis de la homilía                                                                                                    

En la propuesta general de este pasaje, lo definitivo es que hay una práctica de justicia que no es suficiente para mantener el cima de la convivencia humana y obtener  la felicidad medida y fundamental en lo personal y comunitario. La distancia que se pone entre “lo que se dijo” y “yo les digo” es tan grande que parecen no poder igualarse en el nivel de castigo que merecen  Y es que la transgresión aparentemente pequeña, corrompe la relación social de manera imperceptible, de modo que no causa preocupación y va creciendo de ese modo, sin controles, hacia todos los excesos. Es una experiencia bastante sufrida en muchos grupos,esto de que  que las ofensas en faltas a la verdad, descalificaciones poco importantes, chismes y murmuraciones que entran al parecer inofensivamente, cuando no se detienen con prontitud, llegan a engendrar odios incorregibles. Ser  o  no ser reo ante un tribunal no siempre es amenaza que cause un temor que aleje de la práctica de  conductas incorrectas. Los tribunales muchas veces están institucionalmente imposibilitados de ser imparciales. Y esto ha de referirse igualmente a lo que se deja crecer en el corazón juzgando que no daña si no pasa a la práctica. No es del todo cierto. Lo frecuente y normal  es que a cierto nivel de asentimiento interior responde también el consentimiento exterior  tarde o temprano . El perjurio que supone a la vez una falta de lealtad personal y un deterioro del valor por el que se  jura, está presentado señalando la gravedad de esas dos deficienias. De allí provino la formulación de un precepto general  NO JURAR             En realidad el juramento leal es un modo de seguridad y garantía en las relaciones humanas tanto interpersonales como institucionales o sociales                                     La conclusión simple de lograr reducir nuestras promesas  y proyectos al Si,Si o al NO,NO, abriría un espacio gigante de tranquilidad y bienestar en nuestro espacio social,  tan lleno de mentiras e hipocresías.

 

 

 

 

Homilías Dominicales – Domingo 5 de febrero de 2017 – 5to- durante el año litúrgico ciclo “A”. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt, 5, 13-16).  

Decía Jesús a sus discípulos: Uds. son la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa ¿con qué se la salará? Uds. son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de una montaña. Ni tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo del  lecho sino sobre un candelero para que ilumine a todos los que están en la casa, Bille así vuestra luz ante los hombres para que viendo sus buena obras, glorifiquen al Dios que está en el cielo.

Síntesis de la homilía 

Este pasaje de Mateo, sigue inmediatamente al de la propuesta de las “bienaventuranzas” dirigido a los discípulos, como una especie de definición de identidad. Una fijación de principios que no son obligaciones impuestas sino raíces de la felicidad del reino predicado e instaurado por Jesús. Los pobres, los mansos, los que lloran, los que tienen hambre y sed de justicia, los comprensivos y bondadosos, los sinceros desde su intimidad, los que trabajan por la paz y los que aguantan la persecución por buscar la justicia.  La felicidad del reino, la profunda felicidad humana, lo que da sentido a la vida, son esas situaciones que sitúan al margen de una clase de felicidad que se busca desde el egoísmo del mundo, para descubrir  la que se construye desde la experiencia de la pobreza, el sufrimiento, la lucha , la persecución y el deseo ferviente de la paz. Desde esas trincheras se dispara el amor que es el verdadero material de la construcción social y la felicidad compartida    Vivimos una  época en que el sistema social que estructura y regula la vida de los ciudadanos, se basa en un principio absolutamente diferente: lo que  lleva a la sociedad a gozar el sentido y felicidad de la vida es lo económico, Lo que hay que atender  por encima de cualquier otra ideología es el crecimiento de los bienes materiales a través del trabajo, la especulación, la exclusión de los que no sepan o no puedan defenderse de los egoísmos que brotan espontánea y hasta furiosamente cuando son alentados por los responsables del ordenamiento social .La visión de Jesús en el pasaje de MATEO afirmando que desde aquella trinchera que llamamos bienaventuranzas tienen que circular incesantemente disparos de  sabor y de luz que terminen venciendo el reinado de la tristeza, el desamparo y la oscuridad que siembran los egoísmos del sistema en que vivimos. A pesar de todos los adornos y complicidad periodística que acompaña los anuncios oficiales de adelantos económicos para felicidad del pueblo, ya  conocemos suficientemente la dosis de engaño que se contiene en esas promesas que, no nos permite, sin ser ingenuos, esperar que algunos de esos anuncios se cumplan en el tiempo  previsto. Tenemos, entonces, que poner en acción todo nuestro espíritu de solidaridad para mantener la comprensión, la ayuda, la alegría, de la comunidad en que vivimos, remediando en nuestras posibilidades, cualquier clase de exclusión discriminante que se esté viviendo, hasta que la conjunción de criterios de generosidad y amor, haga rebrotar el trabajo de reconstrucción de nuestros vínculos sociales.

 

 

 

 

 

 

 

Misas – Celebraciones Eucarísticas 2017 con P. Guillermo “Quito” Mariani

COMENZAR DE NUEVO!!!!    

Poniéndonos de pie, cada uno como pueda, para seguir siendo solidarios frente a los problema comunes y aceptando la ayuda necesaria para aliviar los propios.

 NOVEDAD  2017:  DESDE EL DOMINGO 5 DE FEBRERO,
CELEBRARÉ  
LA EUCARISTÍA TODOS LOS DOMINGOS A LAS 11,
EN EL SALÓN DEL CLUB ATALAYA.

CLUB ATALAYA (Padre PALAU 6450.- Argüello)

 Despacito y casi en silencio les aseguro que estoy haciendo todo lo posible por no quebrarme, para seguir “sirviendo”. (Quito)

Homilias Dominicales. Sábado 24 de diciembre de 2016 (NAVIDAD) Por Guillermo “Quito” Mariani

 Tema (Lc, 2,1014)

Se promulgó en esos días un decreto del emperador Augusto que ordenaba que todo el mundo se inscribiese en un censo. Este fue el primer censo realizado por Quirino, gobernados de la Siria Acudían todos a inscribirse cada uno a su ciudad, José subió desde Nazaret ciudad de Galilea hacia la ciudad de David en Judea, llamada Belén, a inscribirse con María su esposa que estaba embarazada. Estando allí, llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre porque no habían encontrado sitio en la posada. Había unos pastores en la zona que cuidaban por turnos sus rebaños, en la intemperie, Un mensajero del Señor se les presentó La gloria del Señor los deslumbró y ellos sintieron gran temor. El ángel les dijo:  Miren, no teman, les vengo a dar una gran noticia, una alegría para todo el pueblo:  “Hoy les ha nacido en la ciudad de David, el salvador, el mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán a un niño reclinado en un pesebre y envuelto en pañales. Al ángel en ese momento se juntó una cantidad de otros ángeles que alababan a Dios diciendo: Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres sus amados

Síntesis de la homilía                                                                       

Sin precisión de fechas concretas, Lucas sitúa en la historia, el acontecimiento de la aparición de Jesús de Nazaret. Los datos aportados ayudan con la cita de los personajes más importantes de la época (emperador y gobernador de Roma) a situar con bastante aproximación las circunstancias del relato. Desde luego que al ser recibidos por trasmisión oral  unos 70 años después de sucedido o que se relata, hay que estar preparado para que las lagunas de la memoria común se hayan llenado con datos más ideológicos que históricos. El relato vívido y sentido de Lucas da la sensación de estar leyendo lo esrito por un testigo presencial. No es así.  Pero, indudablemente, se transmite el sentido de lo acontecido. La tradición popular se refiere a ello, como la venida del niño Dios. Esta designación no descubre el verdadero sentido de la solemne y bulliciosa NAVIDAD  que celebramos        como tampoco la otra, aparentemente  más científica de “ENCARNACION DEL HIJO DE DIOS”. Aunque, al parecer, más simples pero más significativas son las de “HUMANIZACIO DE DIOS” o “DIOS EN UN NIÑO”.               Porque, desde esta realidad queda remediada absolutamente la lejanía de Dios con respecto a la creación y a la historia. Más definitiva e integralmente, Dios ha asumido la humanidad y lo humano como el modo de presencia y acción en su creación.  Sin darnos cuenta, cuando  hablamos del niño Dios, nos desprendemos absolutamente del centro del acontecimiento  porque borramos al niño o disminuimos su importancia, a pesar de toda la ternura que nos inspira. Y volvemos a manejar un Dios lejanos, intocable, trascendente, al que sólo o al menos aparentemente tenemos que admirar, reverenciar y pedir. Y también casi insensiblemente vamos dejando de  lado al hombre Jesús que tiene la importancia fundamental del mensajero para la dignificación y liberación del ser humano como hijo de Dios. Sin lo cual, o nos consideramos impotentes para construir el reinado de Dios propuesto por Jesús, o quitamos fundamento a la esperanza de que no estando solos sino con el Autor de todo en esa empresa, las luchas y dificultades quedan envueltas en el optimismo de lo que esperamos.

 

 

Misa NAVIDAD 2016

SUENA RARO FESTEJAR EN  UN MUNDO

SEMBRADO DE INJUSTICIA  EXCLUSION  Y MUERTE

Pero el optimismo cristiano que llamamos “esperanza”,

Para actualizar la seguridad de que  no estamos solos

Nos convoca a celebrar la NAVIDAD

El próximo Sábado 24 a las 19.30

                En el acogedor salón del Club ATALAYA

P. Guillermo “Quito” Mariani

 

Homilías Dominicales. Domingo 25 de septiembre de 2016 – 26 durante el año litúrgico (ciclo”C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 16, 19-31)

Había un hombre rico que vestía cada día ropas finísimas y gustaba también diariamente de celebrar fiesta de mucho lujo. Y había otro hombre pobre llamado Lázaro,  que  diariamente se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Y quería alimentarse de lo que caía de su mesa. Y hasta losperros se acercaban a lamerle las llagas. Un día el pobre murió y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham. El rico también murió y lo enterraron. Y mientras el rico sufría en ese lugar a donde van los muertos, levantó la vista y vio a Lázaro gozando en el seno de Abrahamy gritó “Padre Abraham ten lástima de mí y manda a Lázaro que moje sus dedos en agua y los ponga en mi boca porque me consume la sed de este fuego. Pero Abraham le contestó “Hijo acuérdate que a ti te fue muy bien en esta vida y a Lázaro le fue muy mal. Ahora el recibe consuelo aquí y tú sufres. Aparte de esto hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pasar de allá para aquí. El rico dijo entonces:  “Te suplico entonces padre Abraham, que mandes a Lázaro a casa de mi padre donde tengo cinco hermanos, para que les hable y no vengan también ellos a este lugar de tormento”  Abraham dijo: “Ellos ya tienen lo escrito por Moisés y los profetas ¡que les hagan caso! Sí padre Abraham contestó el rico pero si un muerto resucita ellos reaccionarán y se convertirán. Abraham dijo. Si no quieren hacer caso a Moisés ni a los profetas, aunque un muerto resucite tampoco creerán.

Síntesis de la homilía

La idea de una ley equilibrante de compensaciones tiene importante lugar en la cultura judía, y es llevada al orden religioso estableciéndola también para lo que sucede entre el cielo, paraíso ò seno de Abraham y la tierra. Así el que el rico haya gozado y Lázaro sufrido es razón suficiente para que el primero sufra en esa otra vida y Lázaro goce. Abstraído el relato de esa mentalidad, entramos con una visión realista y terrenal a considerar los goces y sufrimientos como logros de las acciones humanas. Y así entramos en la visión de una justicia querida por Dios, no como compensación para algunos sino como derecho de todos- Y así, el acaparamiento, la insensibilidad ante el hambre y el sufrimiento, la humillación de que el ser humano pueda ser superado en posibilidades de comprensión y compasión  por los animales (los perros) se convierten en culpas que , no por castigos provenientes de afuera arruinan las vidas de los hombres en sociedad, sino por las deficiencias de las propias conductas basadas en el egoísmo. Hemos llegado a convencernos de que muchos de los males que llamamos “naturales”  “impredecibles” son remediables con una conducta generalizada en  la observancia de las  leyes naturales en el cosmos y la sociedad humana. Los efectos desastrosos de la injusticia social, de las dictaduras y sistemas opresivos resultan dañosos por generaciones con mucha semejanza a los males todavía no consumados del todo como consecuencias de los abusos personales, nacionales e internacionales en la contaminación por las violaciones ecológicas. Y el resultado de ese proceder dictado por la influencia de la parte más oscura del ser humano o es exclusivamente de orden material, sino que establece un abismo irreparable entre unos y otros que impide permanentemente la colaboración para encontrar las soluciones pertinentes y posibles. Entre nosotros hay un abismo de modo que no se puede pasar de un lado para otro porque la incomunicación se ha hecho perfecta.

Es aventurado aplicar una visión personal a la realidad para juzgarla, pero yo me atrevo a pensar que entre nosotros, el proceder del rico y el pobre de la  parábola convirtiéndose en proceder social, son causa de la profunda y al parecer abismal separación  y enfrentamiento social que ya tuvo expresiones de suma violencia  entre nosotros y se está regenerando lenta y peligrosamente. Por otra parte, resulta bastante lógico e inteligible que conductas  tan opuestas frente a la creación que es una para todos, como son el acaparamiento , la indiferencia ante el sufrimiento humano, el egoísmo de no ponerse en lugar del otro, la mezquindad y la inmisericordia, el aprovechamiento abusivo de los elementos gratificantes de la naturaleza olos productos realizados por los hombres con esos regalos, causen un desorden que puede agravarse hasta hacer inhabitable el planeta o la sociedad.

Homilías Dominicales – Domingo 18 de septiembre de 2016 – 25 durante el año litúrgico (ciclo “C”)  Por Guillermo Mariani                                                             

Tema (Lc. 16,1-13)

Había un hombre rico que tenía n mayordomo para administrar sus bienes, y fueron a contarle que les estaba malgastando sus bienes. El amo lo llamó y le dijo:  ¿qué es lo que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque ya no podrás ser mi mayordomo.  El mayordomo se puso a pensar ¿qué voy a hacer ahora que el amo me deja sin trabajo? No tengo fuerzas ara trabajar la tierra y me da vergüenza pedir imosna. Ya sélo que voy a hacer para quecuando me quede sin trabajo tener quienes me reciban en sus casas. Llamó entonces uno por un a todos los que debían algo a su amo. Al primero le preguntó:¿cuánto le debes a mi amo? -Le debo cien barriles de aceite- Aquí está tu vale. Siéntate enseguida y haz otro por cincuenta. Después preguntó a otro ¿y tú cuánto le debes? –Cien medidas de trigo.- Toma tu vale y haz otro por ochenta solamente. El amo reconoció que el mayordomo había sido sagaz ara hacer las cosas. Y es que ,cuando se trata de sus propios negocios los que pertenecen al mundo son más sagaces que los que pertenecen a la luz. Y les aconsejó que se sirvan de las riqueza de este mundo pecador para ganarse amigos y cuando se acaben las riquezas haya quienes los reciban en las eternas moradas. El que se porta honradamente en lo poco también lo hace en lo mucho, y el que no posee honradez en lo poco tampoco la tiene en lo  mucho. De manera que si con las riquezas de este mundo pecador ustedes no se portan honradamente quién les confiará las verdaderas riquezas?. Y si no se portan honradamente  con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece?  Ninguno puede servir a dos señores, porque apreciará a uno y odiará al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas. Los fariseos que eran amigos del dinero y oyeron a Jesús se reían de él. Jesús les dijo: ustedes se hacen pasar por buenos delante de la gente, pero Dios conoce su interior que es lo más sagrado que poseen y Dios los aborrece.

Síntesis de la homilía

No parece que cualquiera pueda interpretar debidamente la totalidad de os detalles de esta parábola que, por varios motivos podíamos     llamar polémica. Alabar al ladrón de los bienes de su amo, a pesar de que es para hacer notar su empeño y creatividad, no parece aceptable. Aconsejar a los que tienen bienes de sobra en esta tierra,  que con el dinero recolectado, robado o heredado, lo blanqueen, beneficiando a los que cuando ellos ya no puedan poseer  nada, los reciban en las moradas eternas. Esta perspectiva tomada a la letra puede provocar casos como el de la Madre Teresa de Calcuta que ingenuamente aceptó y se benefició para realizar obras en favor de los pobres, grandes cantidades de dinero de los dictadores de Haití padre e hijo Duvaliere o como otros menos nobles y claros en sus intenciones que, sin embargo pensaron “ganarse el cielo con limosmas grandiosas”, sin preocuparse por su origen.

Hemos de notar sin embargo que “dejar a alguien sin trabajo” era y es una ofensa tan grande a la realidad integral de la persona  que puede engendrar tremendas reacciones de desesperación, venganza, violencia restauradora, enceguecimiento de valores elementales de convivencia. Ese es el realismo de la circunstancia de ese mayordomo desocupado. Y, del mismo modo cuando la injusticia social es tan grande que hace caso omiso de necesidades elementales en el orden comunitario los Robin Hood que hacen transferencia de bienes despojando a los que tienen de sobra para favorecer a los que padecen hambre o deshumanización en cualquier grado, no hacen otra cosa que los que amparados por un capitalismo salvaje no tienen reparos (con guante blanco o bastón de gobierno) en hacer elegante y majestuosamente   esas mismas transferencias al revés, desde los pobres a los ricos, para su propio beneficio y con absoluta impunidad.

En el fondo, aunque un análisis sociopsicológico de la parábola de Jesús sugiere estas reflexiones, el objetivo directo a la parábola es avivar el ingenio y generosidad activa de los que caminan en la luz de los principios y valores humanitarios, porque el bien no se encuentra tirado en los caminos ni nos llega de regalo sino que hay que buscarlo y construirlo en base a rofunda generosidad de corazón y deseo de compartir felicidad.

Homilías Dominicales. Domingo 11 de septiembre de 2017 – 24 durante el año (cico “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc15,1-2 y 11-32)

Jesús  se reunía con publicanos pecadores y comía con ellos por lo cual fariseos y escribas lo criticaban. Jesùs dijo entonces esta parábola: Un hombre tenía dos hijos y el más joven dijo a su pàdre “Padre dame la parte de la herencia que me toca” Y el pàdre les repartió sus bienes. Pocos días después el hijo menor vendió parte de supropiedad y se marchó a un país lejano.,donde todo lo derrochó haciendo una vida desenfrenada. Pero, cuando ya se lo había gastado todo sobrevino un gran escasez  en aquel país y comenzó a padecer hambre. Fue a edirtrabajo a un hombre del lugar que lo mandó a cuidar cerdos. Tenía ganas de llenarse el estómago con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las alcanzaba. Al final se puso a pensar  ¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen comida de sobra y yo aquí me m uero de hambre! Regresaré a casa de mi padre y le diréE”Padre pequé contra el cielo  y cpntra ti. Ya no soy digno de llamarme tu hijo, pero trátame como a uno de tus trabajadores” Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, el padre lo divisó y sintió compasión por él. Corrió a su encuentro y lo cubrió de abrazos y besos. El hijo decía”padre pequé contra el cielo y contra ti. Ya no merezco llamarme hijo tuyo. El padre ordenó inmediatamente a los criados “sáquenle la ropa que tiene y vístanlo poniéndole el aniño en los dedos y sandalias en los pies. Traigan eñ becerro más gordo y mátenlo. Vamos a comer y hacer fiesta.Entretanto el hijo mayor estaba en el campo. Cuando volvó a la casa escuchó la música y el baile. Perguntóqué pasaba y los servidores le contaron:”es que tu hermano ha vuelto y tupadre ha mandado hacer una fiesta para recibirlo” Pero el hermano mayor se enojó tanto que no quería entrar y el padre tuvo que salir.Entonces el muchacho ledijo Hace tantosaños que te sirvo si desobedecer ninguna de ttus órdenes y nunca me dste un cabrito para comer con mis amigos y ahpra que ese hijo tuyo ha  vuelto después de gastar tu dinero en prostitutas mandas matar para él el becerro más gordo. El padre contestó: Hijo mío tú siempre estás conmigo y todolo mío es tuyo. Pero ahora es muy justo hacer fiesta porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a vivir, se había perdido y lo hemos encontrado.

Síntesis de la homilía

Este conmovedor relato familiar de Lucas, contiene una cantidad de mensajes. Se han hecho abundantes y valiosos comentarios sobre el sentido: – el sentido de ingratitud del hijo que se desprende del hogar, el amor del padre que no sufre mengua ni por la disconformidad con la conducta filial ni por su mal aprovechamiento de la bondad con que es tratado, ni las riquezas con las que se beneficia,  empoderando visiblemente su libertad; – el interés del hijo mayor por los bienes paternos pero por sobre todo por el enojo de que su padre agasaje de ese modo al hijo menor fomentando aparentemente su conducta deficiente,-la ternura de la relación del padre sino que trata de comprender y esperar y no se contenta con recibirlo de nuevo sino que lohace con una fiesta. Todo eso resulta muy valioso y en realidad el gran mensaje de esta parábola es la reflexión sobre la magnitud del amor de ese Dios a quien Jesús cambió el nombre llamándolo y presentándolo como Padre bondadoso. Pero pienso que en elclima sumamente realista del relato podemos encontrar también otro motivo de reflexión para la vida cotidiana. Referido a una conducta que a veces se da de parte de los hijos para sus progenitores. Es curioso que en la historia fraguada por Jesús, tanto el hijo menor como el mayor muestran una actitud de incomprensión para son su padre. y tanto uno como otro, muestran de diversos modos una especie de desconocimiento o menosprecio del afecto, el amor y ternura que el padre tiene para con ellos.   Y suele pasar con cierta frecuencia, sobre todo en estos tiempos de sobrevaloración de los bienes materiales. Creo por una parte que no es fácil que adolescentes y jóvenes en edades que psicológicamente podemos calificar como “desafiantes” orienten sus preocupaciones y búsqueda, con cierta mezcla de egoísmo, aunque esto cause tristeza y a veces hasta angustia a los padres. Pero también creo que es bueno, no sólo como expresión de grandeza de ánimo y por gratitud ennoblecedora que produzca en los mayores una dosis de fortaleza y aliento para sus luchas, sino porque socialmente, cuando se descuidan las cualidades que hacen agradable la relación humana, el deterioro  del ambiente comunitario es perjudicial para todos. Y por eso considero muy importante renovar ese convencimiento y conducta para bien de todos.

Homilías Dominicales – Domingo 4 de septiembre de 2016 – 23 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 14,25-33)

Detrás de Jesús se movía mucha gente y dándose vuelta, él les dijo: Cualquiera que venga a mí sin estar desprendido de su padre, de su madre , de su mujer, de sus hijos, de sus hermanas y hermanos y hasta de su propia vida, no puede ser mi discípulo. ¿Quién de ustedes si quiere edificar una torre no se sienta primero a calcular los gastos y ver si sus medios le permiten terminarla? No sea que puestos los cimientos no la pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él diciendo”Este es un hombre que comenzó a edificar y fue incapaz de terminar la obra”   Y qué rey cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar a aquel que viene con veinte mil? De lo contrario mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. De la misma manera cualquiera de ustedes que no esté desprendido de todos sus bienes, no puede ser mi discípulo..

Síntesis de la homilía

No se puede negar que las exigencias que pone Lucas en boca de Jesús reclamando un abandono de toda vinculación del orden temporal, las realidades de la tierra que integran el contexto de nuestra vida cotidiana. Sólo una seguridad de que ese reino iba a irrumpir en cualquier momento, antes de terminar una generación, podía ser motivo para esta exhortación a abandonarlo todo para alistarse en el ejército del reino                                                                                                      No podemos dejarnos llevar por la interpretación literal de estas exigencias aplicándolas a todo tiempo y lugar  bajo pretexto de que constituyan una exigencia del discipulado o seguimiento de Jesús. Es de sentido común y acorde completamente con la naturaleza humana el mantener una relación positiva en los vínculos familiares y las relaciones humanas que contribuyen a formar la personalidad y a usar las propias capacidades para la propia felicidad y la felicidad de todos. Con una mentalidad sacralizante que, desde la iglesia oficial se ha encaminado muchas veces a robustecer el poder dominante de la institución Iglesia estas afirmaciones sacadas del contexto del peso tradicionalista de la familia judía, aunque sin el atrevimiento de aplicar estos principios de vida a todas las relaciones humanas se ha pretendido imponerlo a las relaciones de los ministros eclesiales con sus vínculos naturales. Lo que a la larga, ha producido una deformación de la personalidad influyendo en su debilidad para afrontar las dificultades más frecuentes de la vida y hasta ha inclinado a una degeneración de las relaciones naturales desfiguradas por abusos y acosos.    La única interpretación para aplicarla realmente a esta conducta relacional humana es que el aprecio y valoración de toda relación del ser humano con las personas, la sociedad o la creación en general no tiene que superar los valores definitivos del reino predicado por Jesús que, si nos fijamos bien, son valores estrictamente humanos y humanizantes.      Un objetivo importante de fijar las condiciones del seguimiento para no darse con sorpresas que empujen a abandonar el camino y proyecto emprendido, es lo que se pretende en esta enumeración de diversas circunstancias que pueden transformarse en obstáculo para la realización del reino fraternal que es voluntad del Padre.No es tan infrecuente constatar que el apego familiar  o grupal, o la defensa de posesiones o ambiciones compartidas se convierten en núcleos cerrados de egoísmos concentrados que pueden llegar hasta lo antihumano en el ambiente social.

Homilías Dominicales – Domingo 28 de Agosto de 2016 – 22 durante el año litúrgico (ciclo “c”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 14,1 y 7-14)  

Un sábado Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban. Al notar cómo los invitados iban buscando los primeros puestos, les dijo esta parábola. Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que llegue otro más importante y el que los invitó a los dos Al guien tiene, evidentemente que ocupar los puestos mportantes en una reunión venga a decirte: “déjale el sitio” Y así lleno de vergüenza tengas que colocarte en el último lugar.

Al contrario, cuando te inviten ve a colocarte en el último sitios y entonces cuando llegue el que te invitó, te diga ”amigo, acércate más” y entonces quedará bien delante de todos los invitados. Porque siempre el que se ensalza resulta humillado y el que se humilla, ensalzado. Después dijo al que lo había invitado “Cuando des una comida o una cena, no  invites a tus amigos, ni a tus hermanos y parientes ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu compensación. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, los lisiados, los paralíticos y  los ciegos. Y entonces será feliz porque ellos no tienen cómo retribuirte y tendrás tu compensación en la resurrección de los justos.

Síntesis de la homilía 

Alguien  tiene evidentemente, que ocupar los puestos importantes en cualquier reunión organizada.  Y los  puestos importantes son aquellos que se merecen por consenso expreso o tácito de la comunidad  en base a razones de autoridad o mérito. Cuando esas condiciones no se cumplen, aparece la ambición de agrandarse a sí mismo. Un procedimiento que Jesús descubre como humanamente ineficaz, a pesar de los éxitos momentáneos que se pueden lograr. Con todo lo que esto tiene de consecuencia en la vida y relaciones sociales, tenemos que reconocer que todas esas ambiciones de prestigio y honra por parte de la gente han quedado si no diluidas completamente, sí disminuídas en gran escala por el lugar importante que da la posesion abundante de dinero. El capitalismo ha deslucido las honras por honestidad, generosidad, heroísmo, valentía por defender la verdad, afán de servir a la felicidad de todos y valores semejantes que podamos sentirnos felices porque nuestra vida tiene sentido positivo para nosotros y nuestro entorno.

Cada vez más nos  adentramos más, en el convencimiento y en la práctica de que las gestiones o tareas que tienen relación con la obtención de dinero son las verdaderamente importantes, sin medir demasiado lo que haya que sacrificar para obtener ese objetivo. Y  de que el único camino de la felicidad y contento social es el resultado del manejo económico productivo que termina siempre siendo beneficio para unos pocos y defraudación para muchos.

En realidad es una pretensión casi inalcanzable,  que haya algunos capaces de hacer un banquete para pobres, lisiados, paralíticos y ciegos con la actitud interior de felicidad que produce el agrandamiento de corazón y el achicamiento de los bolsillos. A lo más que se puede llegar es a mirarlos con lástima porque ni siquiera piensan que se les pudiera brindar semejante regalo.Sin embargo, sólo cuando nuestra sociedad llegue a valorar esa felicidad por encima de los éxitos empresariales, podremos vivirl la ambicionada tranquilidad de la amistad y la felicidad que necesitan brotar de la raíz de la justicia y el amor fraternal.