San Antonio de Arredondo. Por Guillermo “Quito” Mariani

No es un lugar conocido para muchos. Carlos Paz con su extraordinaria dimensión, abarcando valle y montaña, su prestigio y convocatoria turística, opaca la importancia de esta localidad vecina inmediata, conocida especialmente por una abadía de monjas benedictinas, una antigua residencia franciscana centro de múltiples reuniones y encuentros, y una vieja capilla de San Antonio del año 1891. A lo cual se suma, entre los detalles extraordinarios de la belleza natural, el hermoso Río San Antonio que conserva todavía la transparencia y luminosidad de los ríos serranos.

Pero lo que quiero destacar, porque constituye ya una tradicional expresión de contacto artístico y humano es el “Encuentro folclórico de San Antonio” que anualmente en la primera quincena de diciembre, se  realiza en un predio abrazado por un pequeño arroyito con abundante arboleda y espacios disponibles para carpas y estacionamiento.

No es un “festival folclórico” al estilo habitual. No lo es porque está absolutamente ausente la pretensión comercial . A pesar de contar con la adhesión y  presencia de las figuras más cotizadas (artísticamente) del folclore nacional y hasta del  latinoamericano, todos actúan por voluntad, por amor al folclores y a la gente, por juvenil espíritu de aventura. Los espacios para las carpas (tipo iglú), que parecen  inmensos cuando está despoblados, se achican desmesuradamente cuando pegaditas unas a otras las carpas superan varios centenares.  Los grupos que durante el día se arman para concurrir a los talleres (que abarcan gran multiplicidad de actividades artísticas y especialmente  musicales) o a las conferencias, presentaciones de libros, actuación de conjuntos importantes que no pudieron ser incluidos en la programación nocturna en el escenario oficial, por limitaciones de tiempo, son absolutamente espontáneos y utilizan en gran parte los elementos que cada uno ha llevado para unos días de camping. Un número, de sillas (que resulta siempre limitado), rodea durante los espectáculos nocturnos el escenario principal. Pero a no ser por la lluvia y el barro, el suelo desnudo y el hombro o la espalda del que está al lado o incluso estirarse sobre la calidez del suelo, convierte en butacas la mortificada gramilla del predio. Organizador, es todo un grupo coordinado con delicadeza y acierto por el Negro Valdivia y el poeta que  trabaja a brazo partido, en “secretaría de cultura”, Maxi Ibáñez. Pero el gran secreto esta en los voluntarios anónimos que se ofrecen para colaborar en cualquier cosa que resulte necesaria para la organización y felicidad de todos. El escenario central fue armado este año con la dirección de quien lo planeó, concurrente habitual del encuentro, por todos los que ofrecieron y pusieron mano de obra fuerte y constante. Y de la mañana a la noche del primer día, ya estaba en pie.

Salir del espacio en que escuchabas un guitarrero cantor apreciado silenciosamente, y encontrarte con otro en que todo un conjunto exhibe danzas afro o latinoamericanas, para continuar caminando y darte con una exhibición de habilidad manual o la interpretación solista de un violín que parece poner pájaros en los árboles que apantallan el calor del verano, todo es a la vez sorpresivo y espontáneo.

Se trata de una expresión juvenil asociada a la naturaleza, a la pachamama, al ser humano completo, a la expresión continuada de solidaridad, al optimismo de la lucha por una realidad mejor como horizonte lejano pero posible.

Vivir las jornadas del encuentro de San Antonio redondea el sentido de la vida.

Quizás, por eso, y no por el nombre de Estanislao de Arredondo fundador de un hospital, merece ocupar un lugar especial en la “redondez” del planeta.

Mal aliento. Por Guillermo “Quito” Mariani

Resulta desagradable la experiencia de estar próximo a quien tiene mal aliento. La comunicación se ve dañada en su intensidad y extensión con el aguante y comprensión que hay que manejar para no resultar discriminantes o crueles. Muchas veces se trata de una enfermedad no fácilmente remediable, pero con frecuencia se debe a descuidos en la alimentación o en la higiene bucal.

Esta alusión a un elemento fisiológico viene a  cuento, porque creo que hay toda una línea de medios de difusión masiva que cultivan expresamente el mal aliento. Eso que hace que ya con un título o una noticia destacada y comentada agriamente arruguemos la nariz y el rostro con gesto de desagrado.

La semana pasada un título de La Razón me produjo ese efecto instintivo. “Argentina está entre los diez países más corruptos” Así de simple e inapelable. Luego el columnista deja escapar algunos datos concretos, como que la entidad calificante “Transparencia Internacional” con el objetivo de acabar con la corrupción, ha publicado su  encuesta anual sobre la corrupción en 183 países de países calificados del 0 al 10 y que entre los de más baja calificación con sólo 3 puntos está Argentina. Aclara además que en esa calificación han influido los dos grandes escándalos de la mafia de medicamentos y del manejo de los fondos de Madres de la Plaza por parte de Schoklender.

Otras informaciones,  especifican que la encuesta se lleva a cabo consultando 13 fuentes internacionales entre las que se encuentran El Banco Mundial, el Fondo económico mundial y diversos Grandes Bancos y Grandes Empresas con radicación en distintos países. Somalía sería el punto más alto de corrupción y el más bajo Nueva Zelandia. En la lista, Argentina ocupa el lugar 100, habiendo bajado del puesto 105 que se le atribuía en el 2008.

Un  encabezamiento de la nota de La Razón, encima del título destacado dice: “Abuso de poder en Argentina”. Así no quedan dudas sobre a quien atribuir la culpa.

La Razón completa de ese modo, astutamente, la aceptación y difusión de un organismo fundado en 1991 y asentado en Berlín, cuya composición, como la de la FIP o ADEPA, da pie para muchas sospechas de intereses escondidos, tras el inofensivo andamiaje in de las encuestas.

No está claro, además, cuál es la corrupción que quieren evitar.

¿No les convendría investigar la de todas las transacciones y manipulaciones bancarias que han llevado a la actual gigantesca crisis financiera mundial?

Pero, hablando del desagradable mal aliento de esa prensa que se goza en trasmitir y multiplicar la información, nutrida por tanto alimento basura que consume,  con las recetas de las agencias internacionales, en realidad (empresas internacionales) ¿no les vendría mejor un intento de purificación y cura?

Pareciera, en algunos casos, que gozaran con el descrédito del país, aprovechando cualquier circunstancia desfavorable para aumentarlo sin medida. Y ese mal aliento, está resultando muy desagradable. 

La unión que hace la fuerza. Por Guillermo “Quito” Mariani

La debilidad de los países en desarrollo, que no es congénita sino producida por la avidez desconsiderada de los piratas de toda índole, ha sido durante mucho tiempo utilizada por los considerados GRANDES en la actualidad, para  crecer con la rapiña y las armas. La riqueza en materias primas y en eficiencia humana fue aprovechada sólo para su propio desarrollo y prosperidad. Las cartas ya estaban echadas. Había que aceptar que la inteligencia y perseverancia de los que habían conquistado la superioridad y el dominio mundial, sólo accederían después de mucho tiempo, a extender la mano en forma de limosna bondadosa para seguir sosteniendo a quienes ellos mismos empobrecieron.

Hoy se están revolviendo en sus propios desechos que no son restos de capitales, sino restos de valores morales despreciados y desfigurados.

La opulencia de los países del Norte y de Europa a los que China y Japón venían haciendo sombra hace tiempo había elegido como víctimas necesarias de la globalización a Africa y América del Sur. De allí se surtían, allí compraban cómplices, allí imponían su voluntad por el espionaje y el armamento,  allí establecían impunemente sus empresas para explotar y empobrecer, allí contagiaban su cultura del dinero por sobre cualquier otra. Todo parecía irreversible.

Pero los “pequeños” han comenzado a agrandarse uniéndose, alentados por el fracaso de las grandes promesas de colaboración para el crecimiento, por parte de los capitales internacionales radicados en sus territorios, y el fracaso de las tácticas de sus graduados economistas ortodoxos en el manejo de la productividad y el comercio.

La crisis desatada no puede dejar de afectar a todo el  mundo, previamente invadido por la globalización excluyente. Pero no nos encuentra desapercibidos.

El proceso latinoamericano comenzó con fuerza extraordinaria en aquella cumbre de Mar del Plata hace ya seis años. El Alca significaba el gran engaño  para establecer (sin agresividad y con el nombre de libertad de comercio)  el perfecto dominio  económico y político. Hubo entonces voces valientes e indignadas que denunciaron la trampa y lograron ese rechazo  histórico que afirmó la potencialidad de los países hasta entonces sumisos y temerosos. Chávez, Lula y Kichner fueron los artífices visionarios de que aquel rechazo iniciaba una tarea de integración destinada constantemente a expandirse y fortalecerse. La tibieza de Tabaré Vázquez (con su ideal de un TLC propio) y la medida aprobación de los otros presidentes latinoamericanos, no disminuyó la eficacia de aquel rechazo. Luego las naciones fueron eligiendo con alardes democráticos ejemplares, presidentes comprometidos con la integración, que en repetidas cumbres dieron fuerza al proyecto original con la creación de nuevas organizaciones como  la de UNASUR  que acaba de constituir el CELAC (comunidad de estados latinoamericanos y caribeños) de la que participaron 33 países.  Aacaba de emitir un valioso documento apoyando los reclamos de Argentina sobre Malvinas y Bolivia por la salida al mar. Expresó También, a través de diversas intervenciones, la urgencia de disminuir la influencia de la OEA en la región, la necesidad de crear un nuevo socialismo, el desafío de continuar la integración como único medio defensivo frente a las diversas formas  de dependencia. Las presidentas de Argentina y Brasil especificaron, en la creación del MIP(movimiento de integración productiva) el especial esfuerzo de sus dos países vecinos.

La fuerza de la unión y la constancia, están mostrando, frente a los ideales de la impaciencia de la lucha armada, frutos reconfortantes de la democracia integracionista, para los hasta ahora considerados los “pequeños” de América. Y esto sigue molestando a la prensa aliada con los grandes intereses supranacionales.

Entre la espada y la pared. Por Guillermo “Quito” Mariani

¿Cuál es la espada y cuál la pared? El período poseleccionario ha abierto como un espacio de clima diferente en las relaciones del gobierno con el pueblo. Pareciera que un replegarse en la toma de medidas impactantes, antes de las elecciones, hubiera sido una táctica adoptada oficialmente, sobre todo en lo referido a economía.

Da esa impresión en este momento, no sólo por la ambigüedad de las medidas que se toman, sino por la cantidad de decisiones sobrepuestas y las cuidadosas referencias de los discursos presidenciales a diversos sectores de la oposición. Esa que, tan encarnizada como desunida e ineficaz, buscó apoyarse en los intereses corporativos, y de la prensa monopólica.

Este período de transición es aprovechado por algunos para apresurar medidas intimidatorias e ilegales, como la resolución de autorizar el desmonte en Santiago del Estero por parte de la Dirección Provincial de Bosques y la ejecución del joven integrante del MOCASE, Cristian Ferreyra, a manos de los esbirros contratados por un conglomerado sojero de Santa Fe.

Otros, en cambio, parecen intentar aprovecharlo para disminuir el efecto que puedan producir decisiones económicas más profundas, que seguramente tendrán que tomarse si se pretende continuidad para el proyecto kirchnerista aprobado masivamente en las últimas elecciones.

Empresarios y gremialistas de primera línea (rara junta) parecieron congraciarse con las decisiones adoptadas en los últimos días por el Gobierno nacional, acerca del control para la circulación de dólares y la supresión de los subsidios estatales a las grandes Empresas. Ninguna de estas propuestas está definitivamente aclarada frente a una prensa que se obstina en descalificarlas y en oscurecer el panorama hacia el futuro, como deleitándose en que la crisis financiera mundial nos complique cada vez más, disminuyendo logros y conquistas adquiridas.

Creo que lo sucedido con las elecciones españolas debe ser tenido muy en cuenta. Los que aclamaban a Rajoy saludando desde el balcón con los brazos levantados, a la multitud rebosante de alegría y saltando con ella, no son seguramente los “indignados” de la Puerta del Sol. Ni los que en todas las naciones se han manifestado, culpando a los principales actores del sistema capitalista, banqueros y políticos, de la crisis financiera que los desplaza sin reparos. Indignados, porque la gran burbuja se ha desinflado y las promesas de bienestar y dignidad se transformaron repentinamente, en injusticia de ajustes, represión y desempleo. Ya el representante del P.P. ha aceptado las condiciones impuestas por el Foro europeo para aumentar la austeridad, el ajuste y la desocupación. El triunfo no ha sido entonces el de una propuesta liberadora, ni siquiera de una campaña organizada con grandes promesas, sino el de la desesperación asfixiante. No creo por eso que Rajoy tarde mucho tiempo en convertirse en Piñera, intentando como él solucionar los irrefrenables problemas con postergaciones y represión.

Nuestro andar ha sido, felizmente, diferente. Lo realizado y conseguido hasta hoy, nos hace optimistas para el futuro. Si las protestas y los aplausos de ayer, ensayan ahora una reconciliación parcial, para sumarse al proyecto, serán bienvenidos. Si concluyen hundiéndolo, será desesperante.

Los frecuentes discursos de Cristina están marcando, a mi entender, con prudente inteligencia, un espacio no excluyente, pero sí comprometido aunque sea parcialmente con el proyecto sostenido esforzadamente hasta ahora. 

Divinización de la fantasía y la inseguridad. Por Guillermo “Quito” Mariani

Mucha gente afirma que en un mundo tan materialista como el nuestro, hay necesidad de mayor espiritualidad y por eso las multitudes (y las empresas privadas de transporte) se lanzan fervorosamente hacia cada lugar en donde aparece un indicio de la presencia divina.

Lo primero a advertir acerca de ese razonamiento es que esas personas evitan mencionar la causa última de ese materialismo que son los intereses económicos, elevados a su mayor potencia por el sistema capitalista. Las apariciones de la Virgen María, oficializadas y canonizadas por el Vaticano con oportunidad de Lourdes (para favorecer la definición del dogma de la inmaculada concepción) y de Fátima (para contrarrestar al comunismo ateo) se han multiplicado indefinidamente. Así han llegado a superar otras famosas de Jesús en el sagrado corazón hablándole a María de Alacoque o en visiones de Juan de Arco, o los milagros eucarísticos con presencia de sangre mostrando la presencia no sólo viva sino corpórea de Jesús.

Ahora, hay vírgenes por todos lados. Cada nación, cada clase social, cada circunstancia histórica tiene su aparición y moviliza multitudes. No bastan las devociones con que la gente común santifica a diversos gestos heroicos como la difunta Correa o el gauchito Gil o simplemente a personajes del espectáculo canonizados por una muerte trágica como Rodrigo o Gilda.

Aquí  se trata de algo que la Iglesia católica admite y fomenta sutilmente. Un culto a María alimentado con fantasías e inseguridades, calificadas oficialmente como respetable religiosidad popular o intervención maravillosa de Dios en el quehacer de los hombres. Hay para todos los gustos:  imágenes que lloran, otras que sangran, otras que  transpiran. Las que hablan distintos idiomas, las que dejan mensajes de conversión y, sobre todo las que ofrecen y realizan curaciones admirables.

Innumerables modelos de rostros, vestidos y mantos. A veces uno tiene ganas de que salga el letrerito acostumbrado en la TV: “la virgen María se viste…en…”.

Una imagen que, cuando fue retirada después de larga permanencia en un mismo sitio, deja la sombra de la silueta como mancha en la pared, es suficiente (sucedió en Alta Gracia) para que una multitud renueve toda su devoción y se agolpe para contemplar una nueva aparición de María. No hace demasiado tiempo, un foco eléctrico con la resistencia quemada que se estampa en el vidrio como monograma de María era motivo para interpretar que María estaba dando avisos sobre el horroroso anuncio de los mensajes de Fátima. Y, de paso, para coleccionar “bombitas” y venderlas con promesa de milagros.

Ha llegado a Córdoba la supuesta vidente de Salta María Livia, en una misión difusora de su privilegio de conversar con María y producir, en base al contacto con ella, un clima de espiritualidad en el cerro, en que atiende a sus devotos, con desmayos, éxtasis y curaciones.  Puede llenar estadios.

¿Está creciendo la fe en Dios? ¿Las multitudes que se agolpan en el Uritorco o en el Chateau o en el Orfeo como las que se electrizan con las interpretaciones de conjuntos de Hard Rock o Metal están ansiosas de espiritualidad? Si todo esto convoca multitudes ¿Sólo en la iglesia católica no constituye por eso mismo un signo de lo auténticamente espìritual? ¿El éxito multitudinario no es signo de la presencia de Dios? ¿O son sólo divinizaciones, (canonizaciones se llaman en lenguaje católico) con frecuencia comercializadas, resultado de fantasías enfermizas o necesidades no remediadas que causan esa inseguridad de náufragos aferrándose a cualquier cosa? Es para pensarlo ¿verdad?

La dignidad de María se funda en que fue madre de Jesús y su primera seguidora. El resto de los títulos por más que quienes se los aplican vean bailar el sol tienen su explicación en sugestiones individuales o masivas muchas veces planeadas con distintos intereses (como hacer ver que ésta con apariciones es la verdadera iglesia) y basadas otras en la necesidad de aferrarse a algo para remediar inseguridades de cualquier índole.

Indignados. Por Guillermo “Quito” Mariani

La corriente mundial de los indignados llegó al Vaticano. No creemos que los cardenales vayan a ocupar las calles de Roma con sus pomposos ornamentos cardenalicios. Pero sería espectacular un desfile como el que utiliza el excelente director italiano Nanni Moretti en el comienzo de su película Habemus Papam, de unas 230 personalidades purpuradas escribiendo su protesta por las calles de Roma. Porque da la sensación de que están rivalizando las autoridades y miembros eminentes de la estructura vaticana de poder, para manifestar su rechazo e indignación por la ocurrencia, marquetineramente agresiva, de la firma Benetton, con sucursales en ciento veinte países del mundo. La campaña tiene un noble cometido: acabar con el odio. Y se  designa por eso, como “Unhate” (no odio) 

En realidad, hay que tener mucho sentido de humor para admitir que ese mensaje tan parecido al oficial del Vaticano (sí amor) pretenda trasmitirse con imágenes tan impactantes como un beso en los labios entre los personajes que en el mundo son protagonistas por sus actitudes, de contiendas y guerras interminables. Obama y Chavez; Sarkozy y Merkel; Obama y Hu-Jintao, Mahmud Amas y Netanyahu; Kim Jong II con Myung-bak.

La verdad es que si estos personajes se amaran, hasta la expresión de darse un beso públicamente (que también podría resultar un beso de Judas) con el propósito de no provocar más desinteligencias y muertes, se podría hablar de “Unhate”.

Pero, es que la cosa no para allí. La indignación vaticana se produce porque también la sátira marquetinera de Alessandro Benetton, toca la persona del SANTO PADRE.  En el fotomontaje aparece dándose un beso con el imán del Cairo. ¡Santo cielo! ¡qué escándalo!

¿Será para tanto? ¿Es que resulta injurioso (además de iluso) pensar y desear que los intereses contrapuestos de todos estos personajes confluyan alguna vez en un gesto de reconciliación y amistad? ¿El “Santo Padre” es tan santo que resulta una ofensa grave pensar que, para dejar de enfrentarse con el Islam, al que en su conferencia de Ratisbona calificó como engendrado y productor de violencia, se complica en un beso homosexual con uno de sus representantes?

En el mundo hay vigentes muchas situaciones de opresión y degeneración que merecen el pleno rechazo y disconformidad de la iglesia oficial. No ha salido una procesión de cardenales a protestar por los abusos, la pederastia clerical y episcopal, las influencias en excarcelaciones logradas por ejemplo, por Grassi y Storni, o Von Wernich y otros, a pesar de haber sido condenados y penalizados por la justicia civil. ¿Es entonces justa y racional esta expresión tan indignada para responder a lo que si bien es humor muy ácido, constituye un verdadero reproche para las rivalidades más pronunciadas y dañosas que se viven en el mundo actual?

La prensa, dócil a los intereses de cada una de las partes en litigio, se ha pronunciado de diversas maneras, entre las que se incluye el silencio, la exclusiva repulsa al fotomontaje papal y la insistencia en la ridiculización del beso entre Chávez y Obama. Se trata de una travesura más, de esta poderosa Empresa originariamente textil, con intereses agroganaderos, petroleros, mineros y forestales en nuestra Patagonia, que puede darse el lujo de reírse de todos.

Y la ley de tierras duerme. Por Guillermo “Quito” Mariani

De repente, así como dueños de la vida y de la muerte, dos sicarios de Ciccioli el empresario santafesino asociado con Julianes, Villa, Saud y otros que están empeñados en acaparar tierras de Santiago del Estero para sus emprendimientos agrícolas, violan el domicilio y asesinan a Cristian Ferreyra. ¡Se acabó el problema! Los empresarios creen haber dado una lección intimidatoria que será tomada en cuenta por muchos de los campesinos indígenas que habitan desde sus ancestros,  los campos fértiles de la zona Norte de los departamentos Copo, Pellegrini y Alberdi.

Porque un grupo sin escrúpulos, ha puesto los ojos en ellos, para agrandar sus posesiones y su capital.

No es novedad, desde hace cuatro meses, que los campesinos de la zona sufran además de ofertas tentadoras, menosprecios, amenazas y maltratos por los personeros de los citados empresarios.

Mientras la ley de tierras queda dormida en el Congreso, los acaparadores de “avivan” anticipándose al 10 de diciembre, en que es posible que quienes los favorecen en la legislatura,  disminuyan su influencia en el ámbito nacional, por la composición de las cámaras legislativas y la asunción de la reelegida presidenta.

Y por eso han iniciado una campaña más agresiva y convincente. “Antes,  y para sembrar su soja, siembran muerte.”

Cristian Ferreyra, un joven  campesino de sólo 25 años fue asesinado a cara descubierta y sin ninguna contemplación por los Juárez, enviados a su domicilio con orden expresa de terminar con su resistencia desde la CCCOPAL MOCASE (vía campesina) a entregar esas tierras que la dirección provincial de bosques, traidora e ilegalmente, autorizó para desmontar, a pesar de estar radicadas allí varias familias campesinas.  Dos compañeros de Cristian quedaron también heridos por el tiro de escopeta. Uno de ellos, de gravedad.

El hecho sucedió en las proximidades de “Monte quemado” en la comunidad de San Antonio.

La noticia ha sido eclipsada casi absolutamente por los detalles dolorosos del asesinato del pequeño Tomás, a consecuencia de una venganza por desavenencias conyugales. Y ciertamente es muy doloroso para el país que haya gente tan excitada por el odio que llegue al asesinato de un niño inocente. Con otras características se ha repetido el desconcierto y la indignación  general por el asesinato de Candela.

Pero nada puede hacer callar a una prensa que estuviera comprometida con la verdad y la justicia, acerca de la alevosía de un asesinato como el acontecido en San Antonio. La llamada Ley de tierras, feliz iniciativa del gobierno nacional está manoseada y cajoneada en la legislatura. Detrás de ella, seguramente, se mueven muchos intereses. Que untan las manos y ponen llave a los cajones.

El conflicto con el llamado Campo, dejó marcada innegablemente una huella muy profunda, mostrando lo que puede el poder corporativo de los más ricos contra las organizaciones populares defensoras de los derechos de los más pobres. Si el Estado no aparece afirmando y exigiendo el respeto a esos derechos, no está cumpliendo con su deber fundamental. El ejecutivo nacional sin leyes poco puede hacer. Y el Congreso posterga lo que no responde a intereses muy marcados de los más poderosos.

Pero, desde abajo, desde los indígenas puestos de pie y desde las organizaciones populares de campesinos sigue brotando el grito a la vez indignado y esperanzado. ¡Ni un metro más, la tierra e nuestra! Y sobre todo ¡Ni un muerto más que criminalice la usurpación de la tierra!

Los que aplauden, los que rechazan, los que dudan. Por Guillermo “Quito” Mariani

Hay momentos y acontecimientos de suma importancia ante los que se producen constantemente reacciones diversas como las enunciadas en el título de esta  reflexión En los últimos tiempos, antes de las elecciones, un discurso de la Sra. presidenta en Tecnópolis, referido al “plan estratégico agroalimentario nacional” suscitó estas reacciones. Hubo aplausos y expresión de esperanza por parte de los sectores  relacionados con el  Campo , como Federación Agraria y Mesa de Enlace ( junto a distribuidores internacionales de fertilizantes agrotóxicos, semillas transgénicas y otros ítems), representantes de la Unión Industrial, Cámara Argentina de Comercio, Fundación Mediterránea y otros. El discurso de un futuro  productivista mirado con el optimismo de las cifras previstas,  hizo pensar que había una flexión en la política seguida hasta ahora, que  inclinara a ceder ante las exigencias agroexportadoras, con el convencimiento de que por ellas llegan al Estado los mayores ingresos para éste y cualquier otro plan que quiera llevarse a cabo. También  hubo expresiones de de alivio en la corporación eclesiástica celebrando que la agresividad de la política de mejor distribución de los ingresos llevada a cabo hasta el momento, dejara de producir crispaciones.

Se dieron a publicidad también diversas especulaciones de que, sobre todo, considerando las cifras manejadas por la Presidenta como indicio de un futuro promisorio no eran muy confiables, colocándolas en el mismo nivel de las promesas electoralistas que en algunas oportunidades resultaron absolutamente ridiculizadas. A su vez los movimientos provincianos de los campesinos, peones y pequeños propietarios, se sintieron “ninguneados” y otra vez lo hicieron notar como aspecto negativo

Hubo también quienes se preguntaron si esto de acabar con el tiempo de la confrontación para producir la conciliación, que es siempre una aspiración y hasta un requisito para progresar en todos los órdenes, no significaría volver atrás de los pasos dados. Que influyera en la moderación de los juicios a los genocidas y sus cómplices, mejorando las relaciones comerciales con el FMI, sensibilizándose ante los reclamos de ADEPA y la SIP, disminuyendo sustancialmente las retenciones y limitaciones para los exportadores, recuperando la sumisión amistosa con Estados Unidos.

Otro acontecimiento, ya pos eleccionario, fue el discurso de Cristina en la reunión del G20. Allí los poderosos participantes, agobiados por la crisis del capitalismo financiero que no logran resolver financieramente, prestaron atención a esta receta tan simple de superar las presiones de los grandes intereses que finalmente tarde o temprano llevan al derrumbe total. Se refugiaron finalmente en la afirmación de que una experiencia argentina no debía considerarse tan valiosa. La denuncia y exigencia de supresión de los paraísos fiscales fue un aguijón al que el presidente uruguayo respondió con una afirmación peyorativa de la Argentina. La calificación del capitalismo actual como anárquico, tocó un punto muy sensible. Tanto porque señaló un “pecado capital” del capitalismo internacional, derrotado por los mismos intereses que lo mantienen.

Su afirmación de que queremos un capitalismo distinto pareció contrariar las aspiraciones y proyectos  de los grandes luchadores latinoamericanos por  el socialismo como  Evo y Chávez. Y la izquierda muchas veces intolerante e ilusa descalificó el proyecto de un capitalismo mejorado.

Aplausos, rechazos y dudas, reflejan o prudentes sugerencias de mejoramiento, o empecinadas  posturas anquilosadas, o valoración optimista y alentadora de los intentos, o exigencias de metas imposibles de alcanzar  hoy que en el fondo constituyen una clase de alienación. Es buen criterio de discernimiento fijarse en quiénes y con qué intereses están de un lado y del otro-

Halagar a la presidenta y sus proyectos, acudiendo a su convocatoria con aprobación y aplauso. Astutamente han elegido ellos,  el único camino que les quedaba para lograr imponer la supremacía de sus intereses. Y allí estuvieron, en diferentes oportunidades,  la Unión Industrial, la Cámara argentina de comercio, la Fundación Mediterránea, la Federación Agraria y las multinacionales distribuidoras de fertilizantes, agrotóxicos, semillas transgénicas y otros productos aprobados por las costumbres y no por las leyes. A otras corporaciones les faltó coraje para esta presencia hipócrita en el día de La Industria y en de lanzamiento en Tecnópolis, del Plan  Estratégico Agroalimentario nacional. La actitud oficial fue de aceptación de estas presencias y aprobaciones desacostumbradas, y hasta se expresó con palabras que hicieron estremecer de alegría las vísceras de los que volvieron a considerarse imprescindibles, y de temerosa desilusión a sus víctimas, los movimientos provincianos del campesinado pobre, en Santiago, Córdoba, Formosa, Chaco, MOCASE, Trabajadores rurales sin tierra o Frente nacional del campesinado indígena-

Ser político, hacer política, comprometerse en política. Por Guillermo “Quito” Mariani

A propósito de la presentación de mi último libro “Iglesia y política sin tapujos” (Argentina 2009 a 2011), me ha tocado escuchar diversos juicios e inquietudes. ¿Pueden los curas meterse en política? ¿Por qué sus juicios políticos en el libro se inclinan a la defensa del gobierno actual? ¿No es mejor dejar la política a los políticos? ¿Ud. cree que la Iglesia tiene algo que ver con la política o es que siempre debe permanecer alerta para que los gobiernos no lesionen sus intereses que son los intereses de Dios? ¿No es aplicable la instrucción de Jesús de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios?

Otros, por supuesto me han agradecido todos los esfuerzos de imparcialidad partidista y la defensa de acciones tendientes al bien común, sí como el señalamiento de opiniones o realizaciones sin ningún resultado beneficioso para la sociedad.

Pero quiero en esta ocasión responder a las preguntas que encierran objeciones.

Lo de “meterse en política” puede tener varias acepciones.

1ra) siempre nuestras acciones y opiniones, emitidas o calladas, comprometidas o indiferentes, son “políticas” es decir, hacen bien o mal, están de un lado o de otro.

2da) Todo integrante de una sociedad de cualquier nivel tiene que interesarse por descubrir,  para fomentar o rechazar soluciones, las necesidades reales y las legítimas aspiraciones personales y sociales.

3ra)las organizaciones o partidos políticos reúnen a gente que tiene idéntica o parecida visión sobre los problemas que se presentan a una sociedad concreta en momentos históricos concretos. Es absolutamente beneficiosa esta reunión y junto con eso la intervención concreta para aportar las soluciones  vislumbradas. La eficacia de ese aporte depende por lo general del logro de acceder al poder o gobierno de esa sociedad.

4ta) La visión cristiana de la realidad no importa otra cosa que descubrir desde la buena noticia, de Jesús de Nazaret, el evangelio de (que no es lo mismo  que la Iglesia, y que a pesar de sus definiciones tan claras en el proceder concreto, deben ser sometidas a crítica en cuanto a interpretaciones literales de juicios o conceptos)  descubrir “los signos de los tiempos”, el pensar y el accionar humano beneficioso para la realización y felicidad del hombre en sociedad. no es la de un partido que busca el poder, sino la de quienes se disponen a contribuir con el bien común. Lo inadmisible en un cristiano es que quiera convertir su colaboración en una exigencia religiosa, sagrada y así influir en los demás. (No hay mucha diferencia con la misión de los medios de información ¿deben intervenir en política? Sí! ¿ Deben aprovechar su influencia para no dejar pensar a los ciudadanos e imponerles una visión político partidista? No!)

De todo esto, se siguen varias respuestas. 

¿pueden los curas…? Sí, ayudando a descubrir por dónde pasan los signos de un tiempo determinado y comprometiéndose con su aprovechamiento. 

¿por qué sus juicios…? Porque para mí es evidente que se han dado realizaciones y proyectos encaminados al bien y a los requerimientos sociales más importantes.  

¿no es mejor dejar…? dadas las experiencias, con frecuencia los políticos no lo son en verdad, porque ni saben, ni se preocupan de la verdaderas necesidades sociales y son utilizados para fomentar intereses contrarios al bien común. La democracia tiene que contar con gente que pueda independizarse de las normas de los partidos que buscan el poder.

¿ud. cree que la Iglesia…? Como institución humana la Iglesia defiende intereses determinados de poder y dinero y sólo a veces es defensora de valores profundamente humanos y cristianos. Nada que ver con que sus intereses sean “intereses de Dios”.

¿no tiene entonces vigencia “dar al césar…”? No en la manera tradicional de interpretación. Porque no es que algo sea de la política y algo de Dios. Todo es de Dios y el cuidado debe ser puesto en que lo que es primero para el Dios de Jesús, que son los derechos del ser humano, deban ser respetados y defendidos.

Cuestión de vida o muerte. Por Guillermo “Quito” Mariani

El debate ya iniciado y frenado en la cámara de diputados sobre la nueva ley del aborto, es un paso largamente esperado para remediar ese mal en aumento que son los abortos, con una cantidad de consecuencias perjudiciales para las personas, la familia y la sociedad.

Hay quienes no admiten ni siquiera proponer el debate. Para ellos el aborto es delito grave contra el hombre y contra Dios, y debe ser penalizado consecuentemente en esta vida y en la otra.

Y se plantea entonces, como publicidad para impresionar y alarmar, una falsa disyuntiva. NO AL ABORTO! SI A LA VIDA!

El NO absoluto al aborto, que consistiría en que ipso facto (por algún decreto divino de necesidad y urgencia) quedaran suprimidos todos los abortos, es imposible de lograr.

La represión, la penalización, la recomendación de abstinencia sexual, no han tenido ni tendrán éxito. El número sigue creciendo.

La disyuntiva que se presenta entonces, es:

¿Dejamos que se sigan multiplicando los abortos, siempre traumáticos para quienes lo viven y su entorno? ¿O hacemos un esfuerzo real para disminuir el número de abortos y sus consecuencias fatales? Porque en muchas oportunidades acaban  con dos vidas inocentes (la del feto y la de la madre que muere precisamente como tal).

Lo que se pretende entonces desde el sector que opina a favor de la legislación y despenalización es: disminuir las muertes de niños antes de nacer y de madres, como consecuencia de serlo.

Y para eso se propone cambiar el criterio represivo y discriminante (los ricos sí, los pobres no) mantenido hasta ahora, que no ha logrado otro efecto que multiplicar los abortos y sus secuelas trágicas. Que remedios se proponen?

1ro.- despenalizar. Quitando al aborto la condición de lo clandestino, para que la decisión de realizarlo pueda ser motivo de consulta; para que se proceda rápidamente en el caso del hijo no deseado interrumpiendo el proceso y no una vida humana; para que esté al alcance de todos acceder a métodos modernos, asépticos y gratuitos.

2do.- Legislar sobre las condiciones de máximo y mínimo que deben brindar los centros de salud, el estado y la sociedad frente a las diversas  circunstancias que inducen a este proceder, en cuánto a quiénes, cómo, cuando, impulsados por qué situaciones, con qué posibilidades de asesoramiento y propuestas de soluciones,

3ro.- Destrabar las objeciones de cualquier origen que estén impidiendo una educación sexual precoz y completa en todos los ambiente educativos sobre todo lo referido a la sexualidad y su ejercicio natural y responsable.

4to.- determinar claramente los casos especiales, más allá del tiempo acordado en la ley, ((los 14 dias cuentan con casi unanimidad científica, no así las 12 semanas)con asesoramiento de especialistas, para que pueda elegirse, entre dos vidas en peligro, la  que tenga más probabilidades de supervivencia. O para que al menos puedan disminuirse las consecuencias desfavorables de una libre y motivada elección.

 No pareciera que a esta propuesta pudiera ser objetada razonablemente desde el punto de vista ético. Sin embargo hay una agresiva condenación hasta sobre la posibilidad de debatirlo. Y detrás de eso,  está dictando entre bambalinas, la Iglesia institucional, sobre la que hablo en la reflexión siguiente.