A comenzar de nuevo. Por Guillermo “Quito” Mariani

Ya está definido el panorama. La situación de los medios, especialmente televisivos, sobrecargados de repeticiones de slogans políticos, todos con seguridades de triunfo o de lograr papel muy importante en el gobierno elegido por las urnas del 23, nos trae a todos un suspiro de alivio. La disposición legal que obliga a ceder espacios a todos los partidos políticos se vuelve psicológicamente hartante cuando pasas de un canal a otro y es imposible liberarte del discurso que ya escuchaste diez veces y repite las mismas cosas que, a fuerza de reiterar sin límites ni variantes, se espera que penetren en la inteligencia y la decisión de todos, como si se tratara de verdades.

El silencio relativo de la “veda” fue ya un alivio. Pero la veda debería abarcar toda una semana al menos, para otorgar serenidad de pensamiento personal o grupal en orden a definir el voto responsable sin ser agredido por mensajes de lo más desabridos. Hay que notar que en varios países eso que nosotros llamamos campaña electoral no puede durar más de dos o tres meses y algunos sólo 15 días. En algunos lugares en lugar de veda electoral, se habla de “jornada de reflexión”.

Así se evita este verdadero atosigamiento que causa esa publicidad que acaba por ser manejada sin ninguna creatividad, de modo que, como toda repetición monocorde, aburre en lugar de divertir y desinforma en lugar de informar.

Ahora ya está  definido el panorama. Corresponde  a cada uno ubicarse en el lugar que asignado, para cumplir con el mandato de la mayoría que se ha pronunciado claramente. Eso demanda tiempo. Tiempo para curar heridas, para reconocer errores, para elaborar un oposición racional y honesta, para curar ambiciones personales, para tomar en serio, en una palabra, la responsabilidad social que las urnas han señalado a cada uno.

Pero ya ha comenzado la campaña hecha de seguridades de futuros triunfos, advertencia de peligros para la democracia, promesas renovadoras y de honestidad absoluta, para el 2015.

Lo racional, una vez cumplido el acto central de la democracia representativa, sería recuperar la tranquilidad. Mostrar que en consonancia o en disonancia con los elegidos cada uno y cada sector está dispuesto a trabajar por el bien común.

Convencerse de que el modo legítimo y democrático de reunir votos es el trabajo que cada partido hace en bien de la comunidad en todo el plazo mediante entre una y otra elección. Cuatro años son mucho tiempo y hay mucho para planear, además de corregir, criticar negativamente o mejorar las realizaciones y proyectos del gobierno, tanto en los ámbitos provinciales como en el nacional.

El gobierno nacional no reconoce haber propuesto de ninguna manera una reforma constitucional tendiente a posibilitar una rerelección de Cristina. Y sin embargo una de las críticas más  mordaces de algunos opositores se basa en esa afirmación inventada para rechazarla. Lo que sí constituye una responsabilidad del  kirchnerismo en general, es la visualización de personas con las cualidades y la claridad del proyecto oficial para reemplazar al actual equipo en el 2015.

Lo demás, si se continúa el estilo que caracterizó las actuales campañas, deberá reducirse a juntar mucho dinero para volcarlo en la publicidad abundante y conflictiva, que, indudablemente, recoge algunos frutos. Pero eso no es democracia.

Una presencia, dos realidades. Por Guillermo “Quito” Mariani

Los “indignados” están por todas partes. Llenando los espacios  de la Puerta  del Sol y también negándose a terminar con la toma de la catedral de San  Pablo en Londres, pasando por más de 700 capitales y ciudades importantes, abarcadas por este fenómeno de las protestas juveniles, contra la alteración impune de los valores más importantes de la sociedad, que tiene como responsables a los banqueros y políticos del sistema.

A nuestro lado, en la nación hermana, los universitarios y secundarios acompañados por gran parte del pueblo y con la bandera de “la educación para todos” no cesan en sus movilizaciones. Están hiriendo el talón de Aquiles del capitalismo liberal que, para imponerse globalmente, ha debido recurrir a todos los medios, como la represión y las dictaduras  de derecha,  tratando de impedir que la gente “piense” con libertad y acierto. Porque la racionalidad es su peor enemigo.

Se multiplican las reuniones y las consultas a nivel internacional para ayudarse a solucionar este tembladeral, originado no sólo por la descomunal crisis financiera sino porque esa circunstancia ha destapado, sin ninguna delicadeza, las falencias del capitalismo y su manera progresiva y agresiva de imponerse en el mundo.

Es indudable que los recursos para desvirtuar los valores realmente democráticos, han sido variadísimos y eficaces. Ningún reparo en arrasar culturas, aludiendo a terrorismos como en el caso de Irak, ni a inventar conspiraciones como en el de Irán, ni mucho menos en la apariencia cruel de restablecer “su” democracia como en Libia, matando impunemente a civiles de todas las edades y asesinando e un líder carismático como Kadhafi, con ensañamiento que infunda temor a quienes pretendan en el futuro negarse a la entrega de sus tierras, su petróleo y su oro. Quieren, indudablemente, dar un aviso atemorizante. Y ojalá que no sea también un anuncio de los planes que se alimentan para más adelante, con respecto a las riquezas naturales de los países más cercanos, en los que ya tienen establecidas sus bases, que aparentan ayudar a la explotación de las riquezas locales, cuando la verdad es que las roban, con la complicidad de muchos de los de adentro.

Pero los ya millones de jóvenes que llenan las calles de los países más poderosos

y sus reclamos irrefutables no les  dejarán reposar los oídos, ni los bolsillos.

Y aquí, ya no al lado, sino entre nosotros, como una continuidad, pero por otro camino, la avalancha optimista de una juventud no de indignados sino de entusiasta aprobación de un proyecto nacional, que a pesar de imperfecciones y lentitud, inevitables por las fuertes resistencias, va avanzando con soluciones, admiradas incluso por muchos  países y organismos internacionales.

Una juventud que, con toda la fuerza que puede tener la indignación frente a lo que se descubre como injusticia social excluyente, se entusiasma, grita y baila aclamando los logros y las esperanzas puestas en el futuro para un proyecto en el que ya se han dado pasos gigantescos, hacia la justicia, la inclusión igualitaria y la restauración parcial de los derechos de los más pobres. Es la particularidad actual de la juventud argentina.

Promesas, descrédito, maniobras engañosas de los medios y las corporaciones, no han sido suficientes para detener la fuerza arrolladora de esta generación que ya aprendió a descubrir el engaño y la mentira de las promesas y las críticas desestabilizantes y a creer en las realizaciones paulatinas y concretas de los grandes objetivos del bien común.

Resistencia y paso atrás. Por Guillermo “Quito” Mariani

Creo que las dos realidades enunciadas en este título son ejemplarizadoras. La resistencia de los pueblos indígenas amazónicos, en una  caminata comenzada en Trinidad el 15 de Agosto incluyendo familias completas, con el objetivo que el gobierno de Evo Morales volviera atrás con el proyecto de construcción de una carretera atravesando el TIPNIS. La sigla significa territorio indígena parque nacional Isíboro- Sícore, nombre de dos ríos que atraviesan la región.

Sesenta y seis días de caminata ininterrumpida para llegar a La Paz, sede del palacio del Quemado y residencia presidencial. El primer intento fue apersonarse allí antes de las elecciones judiciales. En ellas los votos favorables fueron de un 40% y los en  blanco o inexistentes llegaron al 60%. Primera disminución notable eleccionaria para Evo Morales. Postergaron la llegada, por dos motivos: para que no fuera utilizada políticamente, desvirtuando el objetivo principal que era detener la construcción de la carretera; y a causa de haber sufrido una violenta represión policial en el paraje de Yucumbo el 25 de setiembre para detenerlos. Como resultado de ese ataque, perpetrado en el momento en que todos estaban iniciando la frugal cena  con sus comidas típicas y de camino, resultó muerto un niño, más de 30 indígenas desaparecidos en la selva y 150 heridos.

Aunque Morales negó haber ordenado la acción policial, oficiales de alto rango fueron dados de baja por este proceder, que indignó a los aguerridos caminantes, que retrasaron pero no desistieron de su marcha hacia La Paz, atravesando alturas de hasta 4.000 metros. Finalmente el Jueves 20 llegaron y fueron recibidos y aclamados por millares  de personas que  colapsaron el centro de la ciudad hasta impedir que se realizara la programada ceremonia religiosa de recepción.

Habían recorrido  650 kilómetros, llevando a los heridos y ancianos en ambulancias. Su declaración a los medios fue que estaban decididos a no abandonar la ciudad, hasta que no se satisficieran sus pedidos de audiencia con el presidente para obtener la supresión definitiva del proyecto de la carretera que atravesaría  su territorio con la consiguiente contaminación ambiental y la incidencia en su estilo de vida. Y, al mismo tiempo, exigir severa investigación de los que ordenaron la violenta represión de Yucumbo.

La aceptación de Evo Morales y su Legislatura de la construcción de la carretera que uniera el altiplano y oriente  por  contrato con la Empresa brasilera OAS, no era novedad en la historia boliviana. Ya desde 1914, uno de los barones del estaño, llamado Patiño había proyectado un ferrocarril que atravesara desde Cochabamba hasta el TIPNIS. Circunstancias políticas de aquel momento impidieron que los planes pasaran de los papeles a la obra, que iba a ser realizada por una empresa alemana. La facilitación del pase de la producción cocalera y  cerealera en general uniendo esas distancias que prácticamente dividen a Bolivia en dos partes, no sólo geográfica sino también ideológicamente, constituía un recurso progresista para ese país, siempre cercado por la pobreza gracias a su aislamiento portuario y las dificultades de transporte provocadas por lo accidentado del terreno. La decisión gubernamental se apoyaba en razones valederas económicamente. Pero la tierra empujó a sus “dueños”, los nativos indígenas , a defender su selva, su salud y su estilo de vida, arriesgándose a una caminata heroica que logró finalmente de la sabiduría y sensibilidad de Morales la ley que ordena suspender la construcción  de la carretera prefiriendo una vez más al hombre por sobre el capital. Y al reclamo indígena por encima de las dificultades económicas.

Insignificancias. Por Guillermo “Quito” Mariani

Hay personas y grupos que, a veces, repentinamente, se dan cuenta que son insignificantes, que no tienen peso social, que no están haciendo o no han hecho nada en la vida. Con frecuencia esto puede ser indicio de un cuadro depresivo o de falta de autoestima y, cuando se trata de grupo, de divergencias calladas que crecen en silencio y finalmente ahogan.

Pero otras veces se trata de que algún acontecimiento inesperado desnuda de apariencias, y se descubre una realidad insignificante. Caben diversas reacciones en estos casos. La más eficaz consiste en aceptar la disminución experimentada y buscar remediarla fijándose alrededor para encontrar solidaridad y ayuda, al menos compañía, para fortalecer cualquier acción encaminada a devolverle sentido a la vida y autovalorarse como grupo o persona, emprendiendo una tarea común, o compartiendo la lucha por una causa noble.

Lo peor consiste en arrojar culpas alrededor, sin respeto a la objetividad ni al factor humano, porque esta actitud aliena de la realidad y no puede conducir nada  más que a nuevos errores decepcionantes. Cuando este proceder se adopta metódicamente, obstaculiza esa inagotable posibilidad de rehabilitación que tenemos los seres humanos, y la inseguridad e insatisfacción personal se desquitan buscando enemigos. El resultado es que esta conducta, irremediablemente, aumenta la sensación de soledad y falta de sentido.

El acontecimiento, para muchos inesperado en base a fuertes y empeñosas influencias mediáticas, fue el resultado de las elecciones primarias. Quedaron objetivamente sumidos en la insignificancia todos los partidos de la oposición. Algunos de sus dirigentes, en primera instancia, golpeados hasta perder su capacidad para reaccionar, recurrieron al argumento del fraude, de la trampa o también a la humildad de reconocerse rechazados por las mayorías en las que les habían hecho confiar los medios. Y entraron en el desprecio de esas mayorías. En el descreimiento de la democracia. En la descalificación de la gente, de ese pueblo que se manifestó con fuerza insospechada.

¿Cuál fue la reacción, pasado el primer machucón? Culpar a otros. Y lo peor, culparse entre ellos.  Cada uno atribuyó la situación, no a sus propias falencias sino a los errores cometidos por los otros.  Muchos resolvieron cambiar de táctica, de la moderación a la exaltación en posiciones y discursos desgañitados, del reconocimiento de la ineficacia de actitudes destructivas al anuncio tremendista del peligro de la democracia y la estrategia de lograr un Congreso opositor que logre anular las posibilidades de un gobierno aceptable, con un proyecto de aprobación popular.

Y así se produjo eso que en  uno de los capítulos de mi último libro “Iglesia y política sin tapujos” (desde el 2009 al 2011) anunciaba allá por  febrero del 2010 con el tñitulo: “problema grave ¡no hay oposición!”

La gravedad consistía en que, habiendo muchos opositores al gobierno, como se expresaba en multitud de manifestaciones públicas y privadas, no hubiera una oposición organizada, con un programa definido para contrarrestar o mejorar el del oficialismo. Porque  eso altera el equilibrio del juego democrático. Desaparece la bandera de peligro en los caminos equivocados que se toman  o se insinúan. Se multiplican las ofensas personales  descalificantes y se induce a la crítica  de detalles insignificantes que  nada tienen que ver con las decisiones importantes para el bien común.

La solución tan simple de que hay que unirse en base a las coincidencias, para salir de la insignificancia, se cambió por la complicada de mostrarse de nuevo fuertes y capaces de una transformación total en contra de la ineficiencia de los demás. Y es casi vergonzosa la descalificación que produce, de todo lo que no sea el propio sector.

Es una lástima que se haya recurrido a esta reacción que no resulta provechosa para nadie.  Y además, que los hará seguir siendo insignificantes.

Personas o grupos que de repente se dan cuenta que son insignificantes. Que no tienen peso social, que no han realizado nada valioso en la vida. Puede tratarse de un estado depresivo, falta de autoestima, descalificación del medio y con grupos, divergencias calladas que crecen en silencio y ahogan.

Diversas reacciones: la más eficaz: examinar causas reconocer errores y unirse a  otro para clarificar la visión y cambiar d proceder.

La peor arrojar culpas alrededor, señalar defectos de otros, agredir con ínfulas de superioridad descalificando a los demás.

El acontecimiento que convirtió  en insignificantes las propuestas políticas de muchos partidos fue el de las elecciones primarias-

Sorprendidos por el golparrón algunos reconocieron su insignificancia. Pero pasado el primer momento recurrieron a culpar  otros y a erigirse en la única opción desacreditando a los de adentro y  los de fuera. Febrero de 2010 “un problema grave. No hay oposición.  No hay acuerdos con superación de ambiciones personales.Para superar o mejorar los proyectos y realizaciones que son un hecho

Whiskerías. Por Guillermo “Quito” Mariani

El caso de Marita Verón desaparecida en el 2002,  “ha levantado la perdiz”, como dice  el refrán. La ruta 19 que se distingue por la abundancia sojera de los campos limitantes, es residencia de familias adineradas y  ofrece una abundante variación de estos locales llamados  eufemísticamente whiskerías, en donde realmente las personas son explotadas sexualmente recibiendo, no ellas sino los propietarios, compensaciones muy abundantes.

Pueden hacerse muchos argumentos sobre lo que el escritor Leandro Gutiérrez presenta en su libro la mala vida, como “una profesión aborrecible pero necesaria”. Entre ellos, los supuestos beneficios sociales remediando los males que produce el desahogo sexual compulsivo, en la desunión familiar por exigencias exageradas, las violaciones ,  las enfermedades de transmisión sexual o las represiones en la educación e iniciación sexual de los jóvenes.

Lo cierto es que la prostitución definida por la OMS como el trato  sexual comercial con recepción de compensación de bienes de cualquier índole, no es ejercida de este modo simple y hasta cierto punto razonable, sino que se complica con trata de personas, explotación esclavizante, abuso de menores de edad, pagos precarios sin ningún beneficio social, y de manera especial, disminución de la dignidad de las personas adiestradas en este trabajo que habitualmente deben aceptar la explotación por parte de los contratantes, sin ninguna posibilidad de defensa de sus derechos.

Adriana Domínguez, titular de las delegación local del INADI, expresó con mucha crudeza la reprobación a estas actividades que se han convertido directamente en delictivas, no tanto por lo referido a la sexualidad sino por los abusos de la libertad personal, el  ocultamiento de sus verdaderos objetivos en la recolección de  “material humano”, el aprovechamiento de menores, la trata de personas de toda edad y condición, y un enriquecimiento  exagerado que las convierte en impunes frente a una cantidad de funcionarios comprometidos con sus ofertas.

Aunque muy pocos tienen en cuenta otro aspecto que quiero destacar, creo que ha de ser considerado con toda honestidad. Las prohibiciones morales provenientes de la iglesia católica particularmente, (mayoritaria en   nuestro país) con respecto a la sexualidad, son un elemento a tener en cuenta para una visión global del problema.

Que en el criterio de muchos, los prostíbulos sean el ambiente propicio para la iniciación sexual de los adolescentes, cuando se continúa en el empecinamiento de negar los derechos a una educación sexual en todos los aspectos por parte de todos los institutos educacionales, además de la familia, y desde lo primeros años, no parece lógico ni honesto.

Que la comunicación sexual prematrimonial sea considerada una degeneración y se prefiera cualquier otro desahogo sexual, al que pueda comenzar como comunicación amorosa en las parejas jóvenes, concientes del valor de la sexualidad corporal como la expresión plena del amor, es otro prejuicio que impulsa con frecuencia a opciones mucho más dañosas: el “con cualquiera menos con ella” es aceptado como viveza y  honestidad

La continencia perfecta, cuando no es objeto de opción libre motivada por algo que se considera más importante, lleva muchas veces a situaciones extremas de desahogo, venciendo la represión, y es origen, al mismo tiempo, de   situaciones de culpabilidad  por un lado o de  hipocresía por otro.

Todos estos elementos están impulsando desde un  enfoque insospechado, por el prestigio de la institución, a agravar el problema de la explotación sexual.

Unos quieren y no pueden. Otros pueden y no quieren. Por Guillermo “Quito” Mariani

La respuesta del presidente Obama a las críticas que se oponen a su plan reinsistir en el aumento del impuesto a los más ricos, como medio para disminuir la intensidad de la crisis, me parece digna de comentario. Acusado de querer introducir la lucha de clases, método netamente marxista que produce impacto nauseabundo en el electorado norteamericano, la respuesta es ingeniosa: No se trata de lucha de clases. Se trata simplemente de Matemáticas.

Y lo destaco porque hay cierta similitud con lo que nos pasa. Ya se ha hecho muy frecuente entre nosotros una objeción que tiende a rechazar e incluso ridiculizar las distintas decisiones oficiales para mejorar la distribución de ingresos, acudiendo a diversos planes para restablecer la equidad o remediar las carencias  o dificultades de acceso por parte de los más pobres a un trabajo y una vida digna.

Hacer estadísticas en base a números supone una honestidad “matemática” que pocos valoran. Las instituciones privadas y las nacionales se entrecruzan en contradicciones consigo mismas y enfrentamiento con las demás.

Añadido a eso, los números se olvidan. Por eso acudo a las razones que se oponen a una cantidad de argumentaciones de uso corriente con las que se produce una discriminación hiriente y una patente injusticia y desvalorización de los pobres.

Una actitud que hipócritamente se disfraza muchas veces de compasión y hasta de ayudas ocasionales y abundantemente publicitadas.

Después de las afirmaciones de un competidor resentido por sus porcentajes en las elecciones primarias, explicando el por qué del 50 por ciento: Es que los argentinos son perezosos y vagos y por eso votan a quienes les dan dinero sin trabajar, muchos han vuelto a argumentar lo que el Gral. Videla afirmó desenfadadamente, durante una visita oficial a Uruguay en 1977 junto al presidente Méndez: “En Argentina el que no trabaja es porque no quiere”

1)La desocupación (o el “paro” en Europa) no es un problema nacional solamente, sino mundial, característico y esencial en el sistema capitalista. Entonces hay que saber que muchos no trabajan porque realmente no “hay trabajo”. No porque sean perezosos y vagos. Y no hay que desconocer  la explotación, el trabajo ilegal y las amenazas, que permanecen impunes.

2)La razón de ser fundamental del estado es proveer a la dignidad elemental de todos los ciudadanos en los asuntos de educación, salud, vivienda y alimentación.

Cumple esta función fomentando el establecimiento de empresas oficiales

3)Las empresas en loby, es decir asociadas en forma corporativa, constituyen un bunker prácticamente inexpugnable , enfrentando las leyes establecidas. Tenemos el cruel ejemplo de tantos peones cerealeros eclavizados. Aquí¡en nuestro Campo!

5)Por lo general esas grandes corporaciones, con apoyo de los medios de difusión a los que aportan, suelen adoptar la táctica de culpar al estado por no cumplir con su misión de distribución equitativa, debido a que roba el dinero de los contribuyentes. Así se convierten en víctimas siendo victimarios.

6)No queda entonces otro camino para el Estado, que los subsidios para situaciones de desempleo, o deficiencias en salud, educación y vivienda, que son derechos inalienables de todo ciudadano y de todo ser humano. Sólo así se puede llegar a la condición de igualdad de oportunidades para todos, sin lo cual no hay solución que valga,

7)A quienes, con suficiencia orgullosa, afirman que son los verdaderos artífices del progreso de una nación porque han llegado a la posesión de ingentes capitales en base al trabajo y utilización de su capacidad administrativa, explotando a los menos dotados,  inmigrantes,  menores de edad y capaces de ejercer oficios considerados denigrantes, no hay más que  ponerlos frente a la crisis actual, fruto de la globalización económica junto con la desvalorización de la vida y la dignidad humanas.

No es cuestión entonces  ni de lucha de clases, ni de matemáticas, sino de respeto y consideración a la dignidad de cada ser humano.

 

 

Táctica Repetida. Por Guillermo “Quito” Mariani

Sucedió ya después de la muerte del expresidentes Néstor Kirchner. Con indomable actitud machista los grandes empresarios del campo y con ellos muchos de los que son el verdadero poder económico en Argentina, diagnosticaron cambios importantes en el rumbo y el proyecto del gobierno de Cristina.

Una mujer dolorida por la inesperada muerte de su esposo, el compañero de toda la vida, y una protagonista política debilitada al carecer del sostén tan enérgico y decidido de su antecesor y acompañante en el proyecto popular, no podría mantenerse firme, como lo había hecho en los anteriores gravísimos enfrentamientos  que tuvo que desafiar. Entonces llegaron a compararla con Isabel Martínez desorientada ante el panorama nacional con la muerte de Perón. Aseguraron que cambiaría los enfrentamientos por concertación; que se desprendería de Guillermo Moreno cuestionado seriamente; que prescindiría de Moyano sobre quien se articula el movimiento obrero. Nada se dio. Cristina emergió como la gran conductora también en esos momentos, tan difíciles personalmente. Afrontó con serenidad los mitos chismosos que hasta tuvieron trascendencia internacional, de que la muerte de su esposo era un toque escénico para recuperar poder. Y demostró que se equivocaban prediciendo que su gobierno no tenía otro camino que la concertación a cualquier costo.

Ahora, ante la contundencia de las elecciones primarias, los desorientados son esos mismos grandes señores y  optan sin dificultad, por el camino contrario al que llevaron hasta el presente.  Halagar a la presidenta y sus proyectos, acudiendo a su convocatoria con aprobación y aplauso. Astutamente han elegido ellos,  el único camino que les quedaba para lograr imponer la supremacía de sus intereses. Y allí estuvieron, en diferentes oportunidades,  la Unión Industrial, la Cámara argentina de comercio, la Fundación Mediterránea, la Federación Agraria y las multinacionales distribuidoras de fertilizantes, agrotóxicos, semillas transgénicas y otros productos aprobados por las costumbres y no por las leyes. A otras corporaciones les faltó coraje para esta presencia hipócrita en el día de La Industria y en de lanzamiento en Tecnópolis, del Plan  Estratégico Agroalimentario nacional. La actitud oficial fue de aceptación de estas presencias y aprobaciones desacostumbradas, y hasta se expresó con palabras que hicieron estremecer de alegría las vísceras de los que volvieron a considerarse imprescindibles, y de temerosa desilusión a sus víctimas, los movimientos provincianos del campesinado pobre, en Santiago, Córdoba, Formosa, Chaco, MOCASE, Trabajadores rurales sin tierra o Frente nacional del campesinado indígena-

Estas sonrisas brindadas a las grandes corporaciones ¿significan un volver atrás en el proyecto social popular e igualitario que viene llevando a cabo dificultosamente el gobierno nacional? Otra vez digo lo que dije en otra oportunidad. No  conocen a Cristina,  ni conocen la sinceridad profunda de su compromiso con el pueblo. Que haya que procurar quitarles o atenuar los efectos de las armas mortíferas que ellos manejan contra la democracia, no quiere decir que vayamos a fomentar su eficacia destructora. Lula en Brasil y Mujica en Uruguay, previeron la necesidad de no echarse encima todo el empresariado y afrontaron con éxito relativo y paulatino llevar adelante sus planes de una sociedad más justa. También lo podemos nosotros.

 

La docta ciega y sorda. Por Guillermo “Quito” Mariani

Más allá de todo cordobesismo la ancestral denominación de “docta” para nuestra ciudad además de considerar su Universidad como la primera (1613) en el país y la 4ta. en América, tiene que ver con muchos hombres valiosos profesionalmente, que hicieron sus estudios en ella. La “docta” habla de generaciones con una cultura profundizada intelectualmente y generadora de obras artísticas y acontecimientos muy importantes como la Reforma Universitaria del 18 que originó un movimiento latinoamericano en el orden sociopolítico y educativo. A ese acontecimiento, acaban de referirse también  varias manifestaciones de miembros de la Confederación de estudiantes chilenos rebelados contra una Universidad elitista y cerrada al desarrollo social del país.

Podemos enorgullecernos, sin que esto implique menosprecio para nadie, de ese título ancestral con que nuestra ciudad se conoce, al menos el Latinoamérica.

Pero gloriarnos de nuestra historia no puede llevarnos a dejar de mirar nuestra realidad . Y esa mirada ha de abarcar el panorama global de la cultura.

Por iniciativa del gobernador  R.J.Cárcano que anhelada una gran sala de espectáculos, como ya Córdoba lo requería, y con el diseño del arq. F.Tamburini, al estilo del Opera de París, con intervención de numerosos escultores y pintores  locales el edificio se inauguró en Abril de 1891. Su nombre fue un homenaje a Rivera Indarte el gran poeta cordobés. El año 50 se lo denominó del Libertador Gral. San Martín en el centenario de  su muerte, volviendo al nombre original en 1956 y nuevamente al del Libertador en 1973. Desfilaron por su escenario los más famosos intérpretes. Es considerado como el que posee mejor acústica entre las salas argentinas. Todo esto nos permite afirmar, desde la calidad de su edificación hasta los datos de su historia, que se trata del gran símbolo de la cultura de Córdoba. De la docta.

Pero, si los medios de difusión juegan o deben jugar un papel importante en la cultura popular, me atrevo a decir que esta Córdoba culta, está hoy discapacitada por ceguera y sordera.

Muy pocos medios de información pública orales, visuales y escritos, se ocupan de dar importancia a los acontecimientos musicales y artísticos en general, que se vienen produciendo en ese templo de la cultura. Las publicaciones especializadas arremolinan espectáculos livianos y de diversión programados por empresas privadas con objetivos señaladamente comerciales. No queda lugar ni tiempo para lo que fue tradicional en otros tiempos: Preparación, anuncio, detalles de la realización artística, críticas certeras, ya no encuentran espacio, a no ser un pequeño rincón oculto.

La semana pasada, con 5 funciones, se puso en escena  opera de  P.I. Tchaikovski “Eugenio Oneguin” La primera en ruso en Córdoba. Coro polifónico de la provincia, cuerpo de ballet del teatro, escenografía novedosa, solistas calificados, acompañamiento musical excelente. Un gran espectáculo, elaborado con mucho trabajo, paciencia  y profesionalidad. Como siempre, resultó muy difícil encontrar referencias y comentarios en los medios más importantes. Sordos y ciegos para este monumento a la cultura y al arte que es el teatro del Libertador y  la labor apasionada de los artistas en una puesta en escena majestuosa e inobjetable. Esto exige al menos un reclamo, una sugerencia, cuando no un reproche. Porque es un ataque a nuestra cultura que, no por muy cordobesa. puede dejar de ser universal

Democracia antidemocrática. Por Guillermo “Quito” Mariani

Pareciera que en las democracias, que suponen la libertad de juicio individual para manifestar los intereses comunes en el derecho al voto, no pudieran tener cabida las reacciones violentas ni en la preparación, ni en la realización, ni en la constatación de los resultados de las jornadas eleccionarias. La democracia marcha, si hay oportunidad de que los distintos sectores que aspiran a ser activos productores del bienestar de un país, cotejen la importancia  de sus intereses y la eficacia de sus proyectos, con los del resto. Las campañas de concientización que suponen una dosis de sinceridad e ingenio, encaminan hacia la aceptación o rechazo, de acuerdo a las mayorías obtenidas.

Pero¿termina allí la democracia? De ninguna manera. Hay una actitud que es indispensable lograr para que tenga vigencia. Desde  el enfrentamiento de cuadros rivales en el deporte, hasta las luchas políticas entre sectores divergentes.

No hace mucho en el mundial de atletismo, el cubano Daymond Robles (campeón mundial en Beijin del 2008) fue descalificado a pesar de conquistar la meta, por la denuncia de haber golpeado en la mano al competidor Liu Xiang al pasar una valla- Esas mañas, que raras veces se descubren y son castigadas adecuadamente, llevan muchas veces a situaciones de violencia en las competencias deportivas.

También logran ese resultado cuando se convierten en tácticas habituales para vencer a los  contrincantes en el campo sociopolítico. Pero esto no resulta suficiente para descalificar. Sólo el resultado final, da al pueblo la competencia de árbitro definitivo. La mayoría que se impone con diversos porcentajes y sobre todo las minorías, que incluyen un rechazo y una condena mucho más profunda que una derrota electoral, son sentencias definitivamente democráticas.

Pero el juego sigue y los actores que utilizaron sus mañas para vencer, a pesar de haber sido descalificados por el voto mayoritario, siguen utilizando las mismas tácticas. La obstrucción, el insulto, el descrédito, la violencia. (el estilo cachetada de Camaño) Y todo esto es síntoma de la reacción desenfrenada, la desesperación del perdedor que no tiene en cuenta sus propias falencias para corregir las propuestas, mejorar los métodos y preparar de nuevo sus planes para desafiar la sentencia inapelable de las urnas. Lo estamos viviendo. Los que no han logrado la aprobación de sus propuestas en las elecciones primarias, se reconocen vencidos, pero se deciden por la venganza. Una venganza que desacredita en primer lugar al pueblo. Acariciaban  la seguridad de resultar victoriosos, basándose en el predominio favorable de los medios de difusión más importantes. Cada uno, entonces, destila ahora su gotita de hiel.

 “Es peligroso para el país el triunfo del kirchnerismo” .-“los argentinos son vagos y como no les gusta trabajar votan a los que los mantienen con dinero de los otros”.- “La intransigencia en valores y principios, no cosecha votos en este país”.- “para entender a la gente que votó al oficialismo se necesita un psicólogo”.. Cada una de estas frases convertida en grandes títulos han sido pronunciadas por candidatos importantes y han significado directamente un menosprecio de la ciudadanía votante.

Con razón la revolución juvenil, comenzada en Mayo en España, persiste y se multiplica en sus expresiones y cantidad de adherentes. “Es el sistema político y económico el que no funciona”. El 15-M, no es un movimiento definido en pro o en contra de derechas o izquierdas, de conservadores o liberales, de socialismo o capitalismo, de violencias o indiferencia pacifista. Simplemente quiere democracia real ya! No quieren seguir siendo “ mercancía de banqueros o políticos”. En lugar de las luchas de poder, exigen que se de solución a los problemas reales. Un 40% de jóvenes padece el paro (desempleo) . Y los programas de salvación de la “crisis” que ellos llaman “estafa” no los satisfacen. Disconformidad juvenil que a muchos desconcierta, pero que resulta un aviso muy importante para repensar nuestro estilo democrático, viciado despreocupadamente por sus actores principales.

Sentarse en la retranca. Por Guillermo “Quito” Mariani

Los personajes más poderosos del mundo y, en especial los gobernantes, se han quedado con los ojos desmesuradamente abiertos por el asombro. Creían que el capitalismo consumista había comprado a los jóvenes. Creyeron que los tenían adormilados con boliches nocturnos, alcohol, droga, sexo y espectáculos maravillosos. Lo creíamos también nosotros.  Más de una vez pensamos que “lamentablemente” esta juventud no era como la de antes, en cuanto a inquietudes de futuro, respeto por las relaciones, firmeza de valores, compromiso social.

Y el mundo capitalista se ha transformado en una gigantesca manifestación  juvenil de protesta y reforma, El comienzo en España de las manifestaciones de los “indignados” con la creación del 15-M se contagió como reguero a toda Europa,  con expresiones de apoyo en las más populosas capitales. Las cantidades multitudinarias en cada caso parecían obedecer a una convocatoria proveniente de un mundo extraño y desconocido. La reacción en todas partes fue tan unánime como lo había sido la actitud internacional de remediar la gran crisis  financiera con manotazos de ahogado, aumentando los niveles de la deuda, produciendo desocupación (paro), expulsando a inmigrantes y produciendo ajustes que perjudican a los menos favorecidos por la “sociedad de bienestar” . La reacción fue defensiva y agresiva. Represión, violencia, desfiguración de las actitudes juveniles. Cada cual, Zapatero, Sarkozy, Berlusconi, Cameron… fue convenciéndose de que ningún remedio resultaba. Sólo reprimir. Pero todo continúa. Porque se trata de jóvenes con nobleza de ideales, luchando por derechos fundamentales, como las fallas educativas y la precariedad del trabajo. 

Muy lejos del pensamiento de los dueños y  gendarmes del mundo, estaba  esto de que  el manejo indebido y tramposo de la economía mundial podía originar un movimiento de estas características Y ahora no encuentran otro recurso que las bravatas para sembrar miedo.

Muy cerquita nuestro está Chile, con la persistencia de un movimiento universitario que continúa creciendo en base a consensos asambleísticos logrados por mayorías, en los distintos establecimientos, con el compromiso conjunto de observarlos. Y los jóvenes a quienes tantas veces acusamos de indisciplinados y anárquicos se mantienen, en base a esta democracia real, comprometidos con la causa, sin retroceder en sus reclamos fundamentalmente educativos. Sostienen enérgicamente el derecho de todos a la educación sin que haya excusas de ninguna índole para limitarlo.

Esa reaparición juvenil en los escenarios del mundo, nos ha tocado felizmente también a nosotros. Las tomas de colegios del año pasado con sus reclamos materiales en un principio, pero centrados finalmente en la educación y sus leyes, parecen  haber quedado en el recuerdo, pero han sido una muestra innegable de la fuerza reformadora juvenil. Esa que, en Europa ya afirma que “es el sistema el que no sirve y hay que cambiarlo por otro en que los banqueros y los políticos no puedan manejarnos como marionetas”. Entre nosotros, aquí en Argentina. la fuerza juvenil se ha expresado también, de manera innegable y sorpresiva, en tres grandes acontecimientos. La celebración oficial del bicentenario, con una multitud que desbordaba todos los espacios y se burlaba de los pronósticos de la prensa alquilada; la concentración también gigantesca con motivo de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner; y, finalmente, la enorme ventaja sobre todas las propuestas políticas, logrado por la persona de la señora Presidenta y el proyecto en marcha  de este movimiento nacional y popular, en la gran encuesta de las elecciones primarias. Una juventud nacida y crecida en el mundo de las palabras y las promesas, que ha tomado plena conciencia de que la realizaciones son lo que vale, y ha dejado de lado la mezquindad , en que quisieron embarcarla los ambiciosos del poder, de no reconocer logros y “sentarse en la retranca”, como se dice en el campo.

No resisto a la tentación de contarles algunos textos de pancartas españolas:

NO ES CRISIS ES ESTAFA!         Juventud sin futuro, sin curro (trabajo), sin pensión SIN MIEDO! 

Te limpio el coche con mi título universitario.    Pienso, luego estorbo   

Me sobra mucho mes al final del sueldo. (en la puerta de un banco:Pase por la caja para robarle       Políticos y banqueros nos mean y los medios dicen que llueve-  

Que nos gobiernen las putas ya que sus hijos no supieron hacerlo