Homilías Dominicales. Domingo 25 de septiembre de 2016 – 26 durante el año litúrgico (ciclo”C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 16, 19-31)

Había un hombre rico que vestía cada día ropas finísimas y gustaba también diariamente de celebrar fiesta de mucho lujo. Y había otro hombre pobre llamado Lázaro,  que  diariamente se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Y quería alimentarse de lo que caía de su mesa. Y hasta losperros se acercaban a lamerle las llagas. Un día el pobre murió y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham. El rico también murió y lo enterraron. Y mientras el rico sufría en ese lugar a donde van los muertos, levantó la vista y vio a Lázaro gozando en el seno de Abrahamy gritó “Padre Abraham ten lástima de mí y manda a Lázaro que moje sus dedos en agua y los ponga en mi boca porque me consume la sed de este fuego. Pero Abraham le contestó “Hijo acuérdate que a ti te fue muy bien en esta vida y a Lázaro le fue muy mal. Ahora el recibe consuelo aquí y tú sufres. Aparte de esto hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pasar de allá para aquí. El rico dijo entonces:  “Te suplico entonces padre Abraham, que mandes a Lázaro a casa de mi padre donde tengo cinco hermanos, para que les hable y no vengan también ellos a este lugar de tormento”  Abraham dijo: “Ellos ya tienen lo escrito por Moisés y los profetas ¡que les hagan caso! Sí padre Abraham contestó el rico pero si un muerto resucita ellos reaccionarán y se convertirán. Abraham dijo. Si no quieren hacer caso a Moisés ni a los profetas, aunque un muerto resucite tampoco creerán.

Síntesis de la homilía

La idea de una ley equilibrante de compensaciones tiene importante lugar en la cultura judía, y es llevada al orden religioso estableciéndola también para lo que sucede entre el cielo, paraíso ò seno de Abraham y la tierra. Así el que el rico haya gozado y Lázaro sufrido es razón suficiente para que el primero sufra en esa otra vida y Lázaro goce. Abstraído el relato de esa mentalidad, entramos con una visión realista y terrenal a considerar los goces y sufrimientos como logros de las acciones humanas. Y así entramos en la visión de una justicia querida por Dios, no como compensación para algunos sino como derecho de todos- Y así, el acaparamiento, la insensibilidad ante el hambre y el sufrimiento, la humillación de que el ser humano pueda ser superado en posibilidades de comprensión y compasión  por los animales (los perros) se convierten en culpas que , no por castigos provenientes de afuera arruinan las vidas de los hombres en sociedad, sino por las deficiencias de las propias conductas basadas en el egoísmo. Hemos llegado a convencernos de que muchos de los males que llamamos “naturales”  “impredecibles” son remediables con una conducta generalizada en  la observancia de las  leyes naturales en el cosmos y la sociedad humana. Los efectos desastrosos de la injusticia social, de las dictaduras y sistemas opresivos resultan dañosos por generaciones con mucha semejanza a los males todavía no consumados del todo como consecuencias de los abusos personales, nacionales e internacionales en la contaminación por las violaciones ecológicas. Y el resultado de ese proceder dictado por la influencia de la parte más oscura del ser humano o es exclusivamente de orden material, sino que establece un abismo irreparable entre unos y otros que impide permanentemente la colaboración para encontrar las soluciones pertinentes y posibles. Entre nosotros hay un abismo de modo que no se puede pasar de un lado para otro porque la incomunicación se ha hecho perfecta.

Es aventurado aplicar una visión personal a la realidad para juzgarla, pero yo me atrevo a pensar que entre nosotros, el proceder del rico y el pobre de la  parábola convirtiéndose en proceder social, son causa de la profunda y al parecer abismal separación  y enfrentamiento social que ya tuvo expresiones de suma violencia  entre nosotros y se está regenerando lenta y peligrosamente. Por otra parte, resulta bastante lógico e inteligible que conductas  tan opuestas frente a la creación que es una para todos, como son el acaparamiento , la indiferencia ante el sufrimiento humano, el egoísmo de no ponerse en lugar del otro, la mezquindad y la inmisericordia, el aprovechamiento abusivo de los elementos gratificantes de la naturaleza olos productos realizados por los hombres con esos regalos, causen un desorden que puede agravarse hasta hacer inhabitable el planeta o la sociedad.

Homilías Dominicales – Domingo 18 de septiembre de 2016 – 25 durante el año litúrgico (ciclo “C”)  Por Guillermo Mariani                                                             

Tema (Lc. 16,1-13)

Había un hombre rico que tenía n mayordomo para administrar sus bienes, y fueron a contarle que les estaba malgastando sus bienes. El amo lo llamó y le dijo:  ¿qué es lo que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque ya no podrás ser mi mayordomo.  El mayordomo se puso a pensar ¿qué voy a hacer ahora que el amo me deja sin trabajo? No tengo fuerzas ara trabajar la tierra y me da vergüenza pedir imosna. Ya sélo que voy a hacer para quecuando me quede sin trabajo tener quienes me reciban en sus casas. Llamó entonces uno por un a todos los que debían algo a su amo. Al primero le preguntó:¿cuánto le debes a mi amo? -Le debo cien barriles de aceite- Aquí está tu vale. Siéntate enseguida y haz otro por cincuenta. Después preguntó a otro ¿y tú cuánto le debes? –Cien medidas de trigo.- Toma tu vale y haz otro por ochenta solamente. El amo reconoció que el mayordomo había sido sagaz ara hacer las cosas. Y es que ,cuando se trata de sus propios negocios los que pertenecen al mundo son más sagaces que los que pertenecen a la luz. Y les aconsejó que se sirvan de las riqueza de este mundo pecador para ganarse amigos y cuando se acaben las riquezas haya quienes los reciban en las eternas moradas. El que se porta honradamente en lo poco también lo hace en lo mucho, y el que no posee honradez en lo poco tampoco la tiene en lo  mucho. De manera que si con las riquezas de este mundo pecador ustedes no se portan honradamente quién les confiará las verdaderas riquezas?. Y si no se portan honradamente  con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece?  Ninguno puede servir a dos señores, porque apreciará a uno y odiará al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas. Los fariseos que eran amigos del dinero y oyeron a Jesús se reían de él. Jesús les dijo: ustedes se hacen pasar por buenos delante de la gente, pero Dios conoce su interior que es lo más sagrado que poseen y Dios los aborrece.

Síntesis de la homilía

No parece que cualquiera pueda interpretar debidamente la totalidad de os detalles de esta parábola que, por varios motivos podíamos     llamar polémica. Alabar al ladrón de los bienes de su amo, a pesar de que es para hacer notar su empeño y creatividad, no parece aceptable. Aconsejar a los que tienen bienes de sobra en esta tierra,  que con el dinero recolectado, robado o heredado, lo blanqueen, beneficiando a los que cuando ellos ya no puedan poseer  nada, los reciban en las moradas eternas. Esta perspectiva tomada a la letra puede provocar casos como el de la Madre Teresa de Calcuta que ingenuamente aceptó y se benefició para realizar obras en favor de los pobres, grandes cantidades de dinero de los dictadores de Haití padre e hijo Duvaliere o como otros menos nobles y claros en sus intenciones que, sin embargo pensaron “ganarse el cielo con limosmas grandiosas”, sin preocuparse por su origen.

Hemos de notar sin embargo que “dejar a alguien sin trabajo” era y es una ofensa tan grande a la realidad integral de la persona  que puede engendrar tremendas reacciones de desesperación, venganza, violencia restauradora, enceguecimiento de valores elementales de convivencia. Ese es el realismo de la circunstancia de ese mayordomo desocupado. Y, del mismo modo cuando la injusticia social es tan grande que hace caso omiso de necesidades elementales en el orden comunitario los Robin Hood que hacen transferencia de bienes despojando a los que tienen de sobra para favorecer a los que padecen hambre o deshumanización en cualquier grado, no hacen otra cosa que los que amparados por un capitalismo salvaje no tienen reparos (con guante blanco o bastón de gobierno) en hacer elegante y majestuosamente   esas mismas transferencias al revés, desde los pobres a los ricos, para su propio beneficio y con absoluta impunidad.

En el fondo, aunque un análisis sociopsicológico de la parábola de Jesús sugiere estas reflexiones, el objetivo directo a la parábola es avivar el ingenio y generosidad activa de los que caminan en la luz de los principios y valores humanitarios, porque el bien no se encuentra tirado en los caminos ni nos llega de regalo sino que hay que buscarlo y construirlo en base a rofunda generosidad de corazón y deseo de compartir felicidad.

Homilías Dominicales. Domingo 11 de septiembre de 2017 – 24 durante el año (cico “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc15,1-2 y 11-32)

Jesús  se reunía con publicanos pecadores y comía con ellos por lo cual fariseos y escribas lo criticaban. Jesùs dijo entonces esta parábola: Un hombre tenía dos hijos y el más joven dijo a su pàdre “Padre dame la parte de la herencia que me toca” Y el pàdre les repartió sus bienes. Pocos días después el hijo menor vendió parte de supropiedad y se marchó a un país lejano.,donde todo lo derrochó haciendo una vida desenfrenada. Pero, cuando ya se lo había gastado todo sobrevino un gran escasez  en aquel país y comenzó a padecer hambre. Fue a edirtrabajo a un hombre del lugar que lo mandó a cuidar cerdos. Tenía ganas de llenarse el estómago con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las alcanzaba. Al final se puso a pensar  ¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen comida de sobra y yo aquí me m uero de hambre! Regresaré a casa de mi padre y le diréE”Padre pequé contra el cielo  y cpntra ti. Ya no soy digno de llamarme tu hijo, pero trátame como a uno de tus trabajadores” Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, el padre lo divisó y sintió compasión por él. Corrió a su encuentro y lo cubrió de abrazos y besos. El hijo decía”padre pequé contra el cielo y contra ti. Ya no merezco llamarme hijo tuyo. El padre ordenó inmediatamente a los criados “sáquenle la ropa que tiene y vístanlo poniéndole el aniño en los dedos y sandalias en los pies. Traigan eñ becerro más gordo y mátenlo. Vamos a comer y hacer fiesta.Entretanto el hijo mayor estaba en el campo. Cuando volvó a la casa escuchó la música y el baile. Perguntóqué pasaba y los servidores le contaron:”es que tu hermano ha vuelto y tupadre ha mandado hacer una fiesta para recibirlo” Pero el hermano mayor se enojó tanto que no quería entrar y el padre tuvo que salir.Entonces el muchacho ledijo Hace tantosaños que te sirvo si desobedecer ninguna de ttus órdenes y nunca me dste un cabrito para comer con mis amigos y ahpra que ese hijo tuyo ha  vuelto después de gastar tu dinero en prostitutas mandas matar para él el becerro más gordo. El padre contestó: Hijo mío tú siempre estás conmigo y todolo mío es tuyo. Pero ahora es muy justo hacer fiesta porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a vivir, se había perdido y lo hemos encontrado.

Síntesis de la homilía

Este conmovedor relato familiar de Lucas, contiene una cantidad de mensajes. Se han hecho abundantes y valiosos comentarios sobre el sentido: – el sentido de ingratitud del hijo que se desprende del hogar, el amor del padre que no sufre mengua ni por la disconformidad con la conducta filial ni por su mal aprovechamiento de la bondad con que es tratado, ni las riquezas con las que se beneficia,  empoderando visiblemente su libertad; – el interés del hijo mayor por los bienes paternos pero por sobre todo por el enojo de que su padre agasaje de ese modo al hijo menor fomentando aparentemente su conducta deficiente,-la ternura de la relación del padre sino que trata de comprender y esperar y no se contenta con recibirlo de nuevo sino que lohace con una fiesta. Todo eso resulta muy valioso y en realidad el gran mensaje de esta parábola es la reflexión sobre la magnitud del amor de ese Dios a quien Jesús cambió el nombre llamándolo y presentándolo como Padre bondadoso. Pero pienso que en elclima sumamente realista del relato podemos encontrar también otro motivo de reflexión para la vida cotidiana. Referido a una conducta que a veces se da de parte de los hijos para sus progenitores. Es curioso que en la historia fraguada por Jesús, tanto el hijo menor como el mayor muestran una actitud de incomprensión para son su padre. y tanto uno como otro, muestran de diversos modos una especie de desconocimiento o menosprecio del afecto, el amor y ternura que el padre tiene para con ellos.   Y suele pasar con cierta frecuencia, sobre todo en estos tiempos de sobrevaloración de los bienes materiales. Creo por una parte que no es fácil que adolescentes y jóvenes en edades que psicológicamente podemos calificar como “desafiantes” orienten sus preocupaciones y búsqueda, con cierta mezcla de egoísmo, aunque esto cause tristeza y a veces hasta angustia a los padres. Pero también creo que es bueno, no sólo como expresión de grandeza de ánimo y por gratitud ennoblecedora que produzca en los mayores una dosis de fortaleza y aliento para sus luchas, sino porque socialmente, cuando se descuidan las cualidades que hacen agradable la relación humana, el deterioro  del ambiente comunitario es perjudicial para todos. Y por eso considero muy importante renovar ese convencimiento y conducta para bien de todos.

Homilías Dominicales – Domingo 4 de septiembre de 2016 – 23 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 14,25-33)

Detrás de Jesús se movía mucha gente y dándose vuelta, él les dijo: Cualquiera que venga a mí sin estar desprendido de su padre, de su madre , de su mujer, de sus hijos, de sus hermanas y hermanos y hasta de su propia vida, no puede ser mi discípulo. ¿Quién de ustedes si quiere edificar una torre no se sienta primero a calcular los gastos y ver si sus medios le permiten terminarla? No sea que puestos los cimientos no la pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él diciendo”Este es un hombre que comenzó a edificar y fue incapaz de terminar la obra”   Y qué rey cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar a aquel que viene con veinte mil? De lo contrario mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. De la misma manera cualquiera de ustedes que no esté desprendido de todos sus bienes, no puede ser mi discípulo..

Síntesis de la homilía

No se puede negar que las exigencias que pone Lucas en boca de Jesús reclamando un abandono de toda vinculación del orden temporal, las realidades de la tierra que integran el contexto de nuestra vida cotidiana. Sólo una seguridad de que ese reino iba a irrumpir en cualquier momento, antes de terminar una generación, podía ser motivo para esta exhortación a abandonarlo todo para alistarse en el ejército del reino                                                                                                      No podemos dejarnos llevar por la interpretación literal de estas exigencias aplicándolas a todo tiempo y lugar  bajo pretexto de que constituyan una exigencia del discipulado o seguimiento de Jesús. Es de sentido común y acorde completamente con la naturaleza humana el mantener una relación positiva en los vínculos familiares y las relaciones humanas que contribuyen a formar la personalidad y a usar las propias capacidades para la propia felicidad y la felicidad de todos. Con una mentalidad sacralizante que, desde la iglesia oficial se ha encaminado muchas veces a robustecer el poder dominante de la institución Iglesia estas afirmaciones sacadas del contexto del peso tradicionalista de la familia judía, aunque sin el atrevimiento de aplicar estos principios de vida a todas las relaciones humanas se ha pretendido imponerlo a las relaciones de los ministros eclesiales con sus vínculos naturales. Lo que a la larga, ha producido una deformación de la personalidad influyendo en su debilidad para afrontar las dificultades más frecuentes de la vida y hasta ha inclinado a una degeneración de las relaciones naturales desfiguradas por abusos y acosos.    La única interpretación para aplicarla realmente a esta conducta relacional humana es que el aprecio y valoración de toda relación del ser humano con las personas, la sociedad o la creación en general no tiene que superar los valores definitivos del reino predicado por Jesús que, si nos fijamos bien, son valores estrictamente humanos y humanizantes.      Un objetivo importante de fijar las condiciones del seguimiento para no darse con sorpresas que empujen a abandonar el camino y proyecto emprendido, es lo que se pretende en esta enumeración de diversas circunstancias que pueden transformarse en obstáculo para la realización del reino fraternal que es voluntad del Padre.No es tan infrecuente constatar que el apego familiar  o grupal, o la defensa de posesiones o ambiciones compartidas se convierten en núcleos cerrados de egoísmos concentrados que pueden llegar hasta lo antihumano en el ambiente social.

Homilías Dominicales – Domingo 28 de Agosto de 2016 – 22 durante el año litúrgico (ciclo “c”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 14,1 y 7-14)  

Un sábado Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban. Al notar cómo los invitados iban buscando los primeros puestos, les dijo esta parábola. Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que llegue otro más importante y el que los invitó a los dos Al guien tiene, evidentemente que ocupar los puestos mportantes en una reunión venga a decirte: “déjale el sitio” Y así lleno de vergüenza tengas que colocarte en el último lugar.

Al contrario, cuando te inviten ve a colocarte en el último sitios y entonces cuando llegue el que te invitó, te diga ”amigo, acércate más” y entonces quedará bien delante de todos los invitados. Porque siempre el que se ensalza resulta humillado y el que se humilla, ensalzado. Después dijo al que lo había invitado “Cuando des una comida o una cena, no  invites a tus amigos, ni a tus hermanos y parientes ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu compensación. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, los lisiados, los paralíticos y  los ciegos. Y entonces será feliz porque ellos no tienen cómo retribuirte y tendrás tu compensación en la resurrección de los justos.

Síntesis de la homilía 

Alguien  tiene evidentemente, que ocupar los puestos importantes en cualquier reunión organizada.  Y los  puestos importantes son aquellos que se merecen por consenso expreso o tácito de la comunidad  en base a razones de autoridad o mérito. Cuando esas condiciones no se cumplen, aparece la ambición de agrandarse a sí mismo. Un procedimiento que Jesús descubre como humanamente ineficaz, a pesar de los éxitos momentáneos que se pueden lograr. Con todo lo que esto tiene de consecuencia en la vida y relaciones sociales, tenemos que reconocer que todas esas ambiciones de prestigio y honra por parte de la gente han quedado si no diluidas completamente, sí disminuídas en gran escala por el lugar importante que da la posesion abundante de dinero. El capitalismo ha deslucido las honras por honestidad, generosidad, heroísmo, valentía por defender la verdad, afán de servir a la felicidad de todos y valores semejantes que podamos sentirnos felices porque nuestra vida tiene sentido positivo para nosotros y nuestro entorno.

Cada vez más nos  adentramos más, en el convencimiento y en la práctica de que las gestiones o tareas que tienen relación con la obtención de dinero son las verdaderamente importantes, sin medir demasiado lo que haya que sacrificar para obtener ese objetivo. Y  de que el único camino de la felicidad y contento social es el resultado del manejo económico productivo que termina siempre siendo beneficio para unos pocos y defraudación para muchos.

En realidad es una pretensión casi inalcanzable,  que haya algunos capaces de hacer un banquete para pobres, lisiados, paralíticos y ciegos con la actitud interior de felicidad que produce el agrandamiento de corazón y el achicamiento de los bolsillos. A lo más que se puede llegar es a mirarlos con lástima porque ni siquiera piensan que se les pudiera brindar semejante regalo.Sin embargo, sólo cuando nuestra sociedad llegue a valorar esa felicidad por encima de los éxitos empresariales, podremos vivirl la ambicionada tranquilidad de la amistad y la felicidad que necesitan brotar de la raíz de la justicia y el amor fraternal.

 

Homilías Dominicales – Domingo 21 de Agosto de 2016 – 21 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 13, 22-30)

Jesús recorría las ciudades y pueblos enseñando, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: Señor, ^¿serán pocos los que se salven? El contestó: Traten de entrar por la puerta estrecha porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes desde fuera golpearán y gritarán “Señor ábrenos!” Y él les contestará: No sé de dónde son ustedes. Entonces comenzarán a decir: hemos comido y bebido contigo y tu enseñaste en nuestras plazas. Pero él les contestará: No sé de dónde son ustedes. ¡Aléjense de mí todos los que siguen el camino del mal.
Habrá llantos y rechinar de dientes cuando vean a Abraham, Isaac y todos los profetas en el reino de Dios y ustedes mismos sea arrojados fuera. Y vendrán muchos de oriente y occidente, del norte y del sur a ocupar su lugar en el Reino de Dios. Hay algunos que ahora son los últimos y serán los primeros y otros que son los primeros y entonces serán últimos.

Síntesis de la homilía

La pregunta de aquel hombre interrumpiendo el camino de Jesús refleja una inquietud muy común en quienes tienen perspectiva de una vida posterior. Y seguramente es frecuencia traduce la insistencia con que la catequesis católica ha remarcado que la verdadera vida es la otra y ésta es sólo de paso.
La respuesta de Jesús se refiere a la realidad de la vida terrena. Ahora es cuando hay que elegir la ruta. Y como Lucas tiene muy fresca la actitud de los judíos de rechazo del mensaje de Jesús y del reino nuevo, habla de una puerta estrecha.No es referencia a la “puerta del cielo” que si se puede imaginar en tan amplia y acogedora como el amor de Dios. Se trata de la opción terrenal de seguir las huellas de Jesús y su testimonio no tanto de austeridad de vida como de valentía para caminar sin dejarse vencer por las dificultades que muchas veces ponen en peligro hasta su misma vida.
De inmediato, Lucas señala a los destinatarios directos de esta advertencia de Jesús. Las autoridades judías. Los que se consideran dueños de la ley, superiores a la gente del pueblo, perfectos observantes de la Ley. Y sobreviene el rechazo de las excusas manifestadas para ser considerados dignos de la salvación del Reino No es cuestión de haber mantenido una relación externa, “hemos comido y bebido contigo y predicaste en nuestras plazas”, lo definitivo exclusivamente haber estado dispuesto a practicar el bien. Ninguna maldad puede ser disimulada o cubierta con apariencias externas
Pero además, la conciencia de ser privilegiado de Dios por las circunstancias favorables que rodean la vida no es aceptable para Jesús. Y detengámonos un poquito a reflexionar sobre este punto. Porque la discriminación y la admisión de una especie de selección excluyente de seres humanos suele ser adoptada muchas veces como efecto de una preferencia divina. Es una experiencia bastante común que quienes se han considerado elegidos por Dios para gozar de determinados privilegios por sus cualidades consideren a muchos que a su alrededor han tenido experiencias diferentes y a veces dolorosas, como cosechando frutos de una mala relación con los hombres o con Dios. Y, al revés a quienes disfrutan constantemente de prestigio y éxito como queridos de Dios, por su buen proceder. Lo cual habitualmente no se debe a intervención divina sino a acciones humanas orientadas muchas veces por el egoísmo y por los intereses personales.

Homilías Dominicales. Domingo 31 de julio de 2016 – 18 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Mariani”

Tema

Uno de la multitud se acercó un día a Jesús para decirle ”Maestro, díle a mu hermano que comparta conmigo la herencia” Jesús le contestó “Amigo ¿Quién me  ha constituido a mí juez o árbitro entre ustedes?” Después siguió diciendo: “cuídense de toda avaricia porque aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas.”

Y continuó con una parábola: había un hombre rico cuyas tierras habían producido mucho y se preguntaba dónde podía guardar la cosecha. ¿qué voy a hacer? Voy a demoler mis graneros y construiré otros más grandes para amontonar allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía tiene bienes almacenados para muchos años. Descansa, come y bebe y date buena vida. Pero Dios le dujo: Insensato esta misma noche vas a morir. Y ¿para quién será todo lo que has amontonado?  Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí y no es rico a los ojos de Dios.

 

Síntesis de la homilía

La respuesta de Jesús al pedido de ayuda de aquella persona, parece desentenderse de un problema que afecta directamente a la justicia. No es así. Jesús dice claramente que él no tiene autoridad para decidir lo que ya está decidido por la Ley. Estaba realmente establecido que el primogénito era administrador absoluto de todos los bienes heredados del padre. Por eso Jesús se refiere sólo indirectamente a la injusticia y al sin sentido a que  da lugar la ambición del dinero.

Aunque se trata de una afirmación bastante escuchada la de que las riquezas constituyen el  objetivo y le felicidad del ser humano,- un postulado con gran incidencia en nuestro tiempo gracias al contagio capitalista de toda la sociedad-, vale la pena detenerse a pensar esa sabia afirmación, no precisamente para despreciar el dinero como fuente de satisfacción de las aspiraciones más legítimas del hombre, sino para cuidarse de que el aprecio a las posesiones materiales apague la verdadera fuente de felicidad que son las comunicaciones humanas y muy especialmente las afectivas que impulsan  la vigencia del valor central del reinado de Dios proclamado por Jesús:, EL AMOR.

La parábola escogida por Jesús para expresar todo eso a sus oyentes, testigo del desheredado por  su hermano, toca muy hondo la realidad de la fragilidad de la vida humana, que no tiene otro remedio valioso  que el sentido que le demos.

Cuando un médico pregunta a su paciente si prefiere una calidad de vida a una prolongación, la respuesta es casi siempre favorable para la calidad de vida. Y en esa línea está también lo que afirmamos como “vida definitiva que traspasa los límites del tiempo” y a veces concebimos como “vida eterna” o “vida en Dios”.

La concepción nacida de  una especie de necesidad humana de “perdurar” ha considerado  la vida eterna de que se habla en la biblia, como vida duradera sin fin, “otra vida”

En realidad eso sería perpetuo, infinito, inacabable, inmortal… Lo eterno es sin `principio ni final  y sólo sería aplicable a nuestra concepción del Dios autor de todo, causa no causada, principio y final, o mejor sin `principio ni final. Absolutamente trascendente de nuestra mediciones sujetas al tiempo.

Pero lo que sí concede un valor inacabable en su profundidad y autenticidad depende del sentido que se le da a la vida, a la propia y la ajena o extraña. Diríamos de modo sencillo “lo que hace que la vida  merezca ser vivida. Con todas sus luchas y dificultades como con sus gozos y conquistas.. Y esto constituye, en la visión de Jesús de NAZARET, la vida en Dios, en la eternidad del Dios. La historia de ese Jesús cuyos tres años de vida pública dieron sentido a sus aproximadamente treinta y seis de edad, está llena con el sentido que él le dio. Identificándola, en la posibilidad humana, con lo conocido por él como voluntad del PADRE.

Por eso el empeño por encontrarle significación a todos los detalles de la vida, y aceptar la responsabilidad de vivirlos positivamente, es sin duda la mejor experiencia de la trinidad: Amor, fuerza y acompañamiento-

Homilías Dominicales. Domingo 24 de Julio – 17 del año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 11,1-13)

Jesús estaba orando y cuando terminó uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar así como Juan enseñó a sus discípulos.

El les dijo: Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre; que venga tu reino; danos nuestro pan cotidiano, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden; y no nos dejes caer en tentación.

Y agregó: Supongamos que alguno entre ustedes va a buscar a un amigo a medianoche para decirle: Amigo préstame tres panes porque un amigo llegó de viaje y no tengo qué ofrecerle” Y desde adentro él le responde: No me molestes. Ahora la puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados.  No puedo levantarme para dártelos”

Yo les aseguro que aunque no se levante por ser su amigo, se levantará a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario, También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá.

¿hay entre ustedes algún padre que cuando su hijo le pide pan, le da una piedra?

Y si le pide un pescado le dará una serpiente? Y si le pide un huevo le dará un escorpión? Soi ustedes que son malos saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el padre del Cielo enviará su espíritu a quienes se lo pidan?
Síntesis de la homilía

La enseñanza no consiste en mandar a los discípulos que memoricen a la letra la oración que él les recita respondiendo a su pregunta de cómo deben orar, ya que él  lo hace con tanta frecuencia. La tradición, añadiendo palabras supuestamente aclaratorias al texto trasmitido por los evangelios de Lucas y Mateo ha contribuido a que se tome como una oración inmutable para recitar personal o comunitariamente. En realidad se trata de un modelo de oración que contiene toda la riqueza de la auténtica relación con el Dios de Jesús.  Padre (“que estás en el cielo” constituye una localización del Dios que es todo en todos) La palabra “Abba” con que comienza Jesús está hinchada de ternura y nos contacta con un Dios adentro de su creación y particularmente en el interior del ser humano con la presencia que, a la vez caracteriza y supera la protección omnipresente de los padres en la vida y el corazón de sus hijos.”venga tu reino” es, en labios de Jesús un anuncio esperanzado de la realidad de ese reino y la intrducción de un anhelo cada vez más comprometido de construirlo como clima de relaciones fraternales. La alusión al cumplimiento de la voluntad divina en toda la creación (cielo ) evoca la sabiduría y ordenamiento cósmicos como conducta a observar por el ser humano(tierra) en orden a conseguir su felicidad y la de sus hermanos los hombres.”danos nuestro pan cotidiano”, recuerda el maná en el desierto que calmó el hambre del pueblo en el desierto con el fruto de las raquíticas plantas del desierto que desconocían. Y alude a la necesidad fundamental del ser humano. Ese derecho tantas veces pisoteado de que a nadie le falte el pan. Hacerlo parte de nuestra relación con el creador alude a la vez a agradecer la fecundidad de la creación que proporciona una variedad de alimentos como a la responsabilidad especial de los hombres para manejar y transformar los frutos de la tierra en alimento sostén de las vidas humanas. La necesidad del perdón de las ofensas no puede estar ausente en una relación con el Dios que es, por excelencia, perdonador porque es amor y comprensión absoluta. El paralelo entre nuestro perdón y el divino no es una pretensión de poner como modelo nuestros perdones con el suyo sino indicar nuestra disponibilidad para trasmitir el regalo de su perdón a nuestros hermanos. Esta frase merece siempre una explicación profunda  porque no se trata de cualquier clase de perdón como el que implica indiferencia o complicidad con el mal que se realiza o desea, sino de un perdón como el divino que implicando amor abraca también reparación y enmienda. Las últimas peticiones, referidas a la presencia del espíritu del mal(no nos dejes caer en tentación inducidos por el maligno disfrazando el egoísmo, el ansia de dominio, el orgullo centralista y menospreciante,  con la opresión, la injusticia,la hipocresía…. nos ponen en alerta contra la tentación que consiste en eso precisamente: en disfrazar los pecados de virtudes, los proyectos dañosos en maravillas beneficiosas.   Rezar el llamado “Padre nuestro” es, en el fondo,adentrarse en la profundidad del plan del reinado de Dios en la vida y la acción de Jesús de Nazaret

 

 

Homilías Dominicales. Domingo 17 de Julio – 16 del año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema(Lc.10, 38-42)

Jesús entró en un pueblo y una mujer llamada marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras. Marta que estaba muy ocupada en los quehaceres de  la casa, dijo a Jesús “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en este trabajo? Díle que me ayude,- El Señor le respondió: Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas y, sin embargo son pocas las necesarias, o más bien una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada.

 

Síntesis de la homilía

Desde luego que ante una visita de la categoría de Jesús la mejor atención era la de conversar y concentrar su atención en la persona y el objeto de la visita. Es lo que hace María. Para Marta lo que constituye la mayor prueba de afecto es la calidad del almuerzo que se sirva al huésped. Es la dificultad que plantea a Jesús, pidiendo que María atienda alguna de sus necesidades para preparar los diversos platos del agasajo.

De este episodio se ha sacado la conclusión de la superioridad de la vida contemplativa sobre la activa. En realidad en los mandatos de Jesús hay una cantidad de recomendaciones de la acción y muy pocas insistiendo en la contemplación y el retiro.

Casi podríamos afirmar que, además de un clima bastante  pesimista sobre las preocupaciones humanas, reinante en las primeras comunidades cristianas, en el que fundamentó la inclinación de retirarse al desierto y la idealización del monacato como lo mejor para el cristiano, este pasaje interpretado en aquel sentido, tuvo mucha importancia en el establecimiento institucionalizado de la vida religiosa.

Es innegable que hoy vivimos otro clima. Si se admite la vida religiosa o monacal no es admisible para muchos y casi diríamos para el sentido común consciente de la realidad, que grupos importantes de personas abandonen sus responsabilidades  para mejorar la vida de la sociedad humana en nombre del cristianismo. Muchas veces se escucha la objeción de que las religiosas encerradas en sus clausura no intervengan en acciones beneficiosas en el orden de la salud, del remedio de la pobreza, de la educación u otras manifiestas carencias sociales.

La postura que en un tiempo se calificó y condenó como “activismo” pretendía descartar la importancia de la acción humana comprometiendo la vida en el mejoramiento de la sociedad,

Como ahora entra en sospecha y a veces rechazo la adopción de posturas e iniciativas que tienden en nombre de lo cristiano a emitir opiniones, realizar opciones o intervenir en emprendimientos que favorezcan la vigencia de la justicia y el equilibrio en las relaciones humanas, no sólo en el orden interpersonal sino en el entramado de la organización social.

La actividad que compromete las capacidades físicas e intelectuales de los seres humanos, necesita fundarse en motivos, buscados y profundizados constantemente y esa “contemplación” que es racionalización y asimilación afectiva, resulta indispensable para la eficacia en orden al mejoramiento pretendido. Pero de ninguna manera se puede sostener la posición alienante, y pretendidamente religiosa de que hay que dedicarse a la oración contemplativa para que Dios con su intervención arregle las cosas y solucione los problemas que nos afligen.

Confiar en Dios no debe traducirse como dejar espacio con nuestra inactividad para que dios lo realice sino poner todo lo que tenemos como su don para nosotros, para emprender  lo que necesitamos para nuestra realización individual y social.

El diálogo de Marta con Jesús, además de la conversación  de María (cuyo contenido no se revela)tiene un sentido profundamente realista, humano y femenino: La valoración de las tareas de la casa, las tareas domésticas que, por ser habituales y hasta rutinarias no son consideradas habitualmente como indispensable para el sostenimiento de la salud y la actividad de los integrantes de una familia. Y es notable que Jesús hable de la suficiencia de un solo plato, ante la diversidad de manjares que pareciera estar preparando Marta, como una especie de respe to para la pobreza que en muchas oportunidades tiene que resignarse a una alimentación insuficiente.

Homilías Dominicales. Domingo 10 de Julio de 2016 – 15 durante el año (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema  (Lucas 10,27-37)

Un doctor de la ley se acercó un día a pregunta a Jesús, con la intención de ponerlo a prueba: ”Maestro ¿ qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le preguntó ¿ qué está escrito en la Ley?¿qué lees en ella? El le respondió : “Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda tu alma, tus fuerzas y con todo tu espíritu y a tu prójimo como a ti mismo” Has respondido exactamente, le dijo Jesús. Obra así y alcanzarás la vida”

Pero el doctor de la ley para justificar su intervención, le hizo esta pregunta. ¿Y quién es mi prójimo? Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: Un hombre viajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de una banda de asaltantes que los despojaron de todo, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba o el mismo camino un sacerdote que lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita, lo vio y siguió de largo Pero un samaritano que pasaba por allí al llegar al herido lo vio y se conmovió. Se acercó, vendó sus heridas cubriéndolas con aceite y vino, después lo puso sobre su montura los llevó a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente sacó dos monedas de plata y se la dio al dueño del albergue diciéndoles: Cuídalo y lo que gastes de más te lo pagaré al volver. ¿Cuál de los tres te parece que se comportó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?.  El que tuvo compasión de él  Y Jesús le dijo. “Ve y procede  tú de la misma manera”

 

Síntesis de la homilía

No era fácil determinar cuál era el mandamiento más importante de la ley mosaica abarcando no sólo el decálogo de moisés sino también las disposiciones del Deuteronomio.. No era raro que esto sucediera. También nosotros los cristianos hemos complicado el  mensaje de Jesús, añadiéndole  una cantidad de disposiciones y preceptos, empezando con los del decálogo de Moisés, que a veces en lugar de ayudar, complican la relación honesta de la conciencia con la voluntad de  Dios.. En realidad, durante mucho tiempo si uno preguntaba a un católico cuál era el mandamiento más importante y por tanto el peor de los pecados no era raro encontrarse con una respuesta aludiendo a lo sexual Y esto se relacionaba directamente con el sentido de la confesión que mucha gente comenzaba diciendo “Y Padre a esta altura de mi vida qué pecados puedo tener….! sin tener en cuenta que en cualquier edad de la vida los peores pecados, el egoísmo.la deslealtad, el rechazo del hermano, la descalificación por el juicio condenatorio propagado sin medida…. Hacen un gran mal aunque haya una observancia perfecta del 6to y 9no. del decálogo Mosaico. Jesús pone las cosas en su lugar frente a la capciosa pregunta del Dr. De la Ley y frente a nosotros.. Y aún respetando la letra de la Ley que habla del mandamiento de un amor sin medida al único Dios, presenta la novedad del amor al prójimo como a sí mismo, que figura en el Deuteronomio y él absolutizará después como el único mandamiento, el mandamiento nuevo.. “Amense entre ustedes como yo los amé.        El recurso del perito en la ley para justificar su pregunta anterior es aprovechado por Jesùs para expresar claramente su pensamiento. Un sacerdote y un levita (servidores del templo en que los judíos concentraban todo el cumplimiento del primer mandamiento) dan más importancia a esa función que al samaritano herido y lo dejan abandonado. El samaritano, sin preocupaciones religiosas cultuales, extrema su atención para con el hombre víctima de salteadores y muestra el verdadero y a la vez sencillo porque al alcance de todos, para agradar a Dios y cumplir su voluntad. No es necesario que digamos que también para nosotros en nuestra catequesis tradicional siempre significó un pecado no ir a Misa porque se tuvo que atender a un enfermo o necesitado. La conclusión de Jesús es simple y concreta. Para aquel hombre y para nosotros que hoy tenemos tanta gente abandonada en los camimos de la pobreza y el sufrimiento  “Vete y haz tú lo mismo”