Así no!. Por Guillermo “Quito” Mariani

¡Hay que neutralizar el crecimiento “K”! Esta es la consigna.

¿Cómo borrar del panorama político las multitudes en las movilizaciones populares del bicentenario y los millares de personas que superando todas las expectativas, sobre todo en la proporción de jóvenes, rindieron homenaje de adhesión entusiasta a Néstor y su esposa?

Se trata de un problema gravísimo. Todas las advertencias de inclemencia meteorológica, de desórdenes y atentados, anticipadas por la supuestamente “prensa libre” (para fraguar acontecimientos y publicitar calumnias), fallaron en el caso del bicentenario.

En cambio, lo imprevisto de la muerte del ex presidente, tomó a todos de sorpresa. Era de muy mala educación no expresar condolencias ante el estado general de dolor y consternación que se apoderó inmediatamente de la sociedad argentina. Y entonces, algunos hasta lloraron y se emocionaron (estilo Mirtha). Los más avispados se apresuraron a emitir supuestos mensajes de esperanza, como regodeándose irrespetuosamente de la muerte de Néstor Kirchner, (lo habían hecho ya con la de Mariano Ferreyra) aprovechándola para atacar al gobierno con la palabra sagrada del rabino Bergman y la imagen de padre dolorido del Ingenioso Blumberg. Gracias a eso, el país cambiaría empezando por la Presidenta, que sucumbiría a su condición de debilidad femenina y no dudaría en alejarse del movimiento obrero, rompiendo relaciones con H. Moyano y accediendo a reconocer la alteración de las mediciones del INDEC,  con el despido inmediato de G. Moreno. Así la gente  (o la calle como dice la Sra. Legrand) se convencería de que estamos peor que nunca y hay que comenzar un nuevo período de alianzas y concertaciones.

Pero esto no sucedió. Muy pronto Cristina, aun golpeada y conmovida por la muerte de su esposo y compañero, se irguió y visitó Córdoba fortaleciendo el convencimiento de la lucha por la clase trabajadora y, asegurando la continuidad del proceso industrializador. Y, en Berazategui no dejó de ratificar, sin lugar a dudas, la calaña de una oposición que no se detiene ante ninguna regla de convivencia.

¿Qué hacer entonces?  Lentamente fue apareciendo la solución elegida. Hacer creer a las multitudes que se reunieron para homenajear a ex presidente, que se trataba de un montaje escénico electoralista. Algunos hasta se animaron a afirmar que Kirhner no había muerto sino que había huido. Otros, menos atrevidos, hablaron de un suicidio, de un cajón pequeño para su estatura, de falta de fotos del cadáver, de los obstáculos para que la gente se acercara al lugar del velatorio en la Casa Rosada, de la incomprensible y estoica permanencia de Cristina junto al ataúd que interpretaron no como signo de adhesión y dolor sino de ocultamiento de la verdad sobre la muerte. No dejaron sin  revisar en este plan, ningún reducto que pudiera suministrar argumentos para cumplir con sus objetivos de contrarrestar las avalancha popular que les hacía anticipar una derrota 2011. Tanto y tan desesperadamente revisaron, que descubrieron al fin, a  un supuesto artista vidente (Solari Parravicini) que se dio cuenta de que sus cuadros eran en realidad profecías que se cumplían inexorablemente, y en uno referido a Argentina, en 1939, ponía un féretro con una mujer de pañuelo blanco en la cabeza, tal como se dio en el velatorio en que una de las madres se sacó el pañuelo y lo colocó sobre el cajón. Faltaría nomás que alguien invocara ahora al brujo López Rega para consultarlo sobre si no se trataría de una jugarreta de la triple A.

Refiriéndose a un asunto distinto Kichner decía en una ocasión: ¿Qué te pasa Clarín? ¿Estás nervioso? Ahora esa oposición ha entrado en nerviosismo y descontrol. Porque todo este afán de desmontar el crecimiento del proyecto kircherista con medios tan extraños y espúreos no puede explicarse de otro modo.

Domingo 28 de Noviembre de 2010 – 1ro de Adviento (ciclo “A”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt.24,37-44)

Decía Jesús: Con la venida de este hijo de hombre, pasará lo mismo que en tiempos de Moisés. Todos estaban muy tranquilos comiendo, bebiendo y gozando, cuando llegó el diluvio y se los llevó, salvándose sólo los que entraron con Noé en el arca. Cuando suceda de dos que trabajan juntos uno será llevado y otro dejado. Así que permanezcan alerta. Si el dueño de casa supiera a qué hora iba a venir el ladrón se quedaría despierto para no dejar forzar la entrada. También uds. estén preparados porque cuando menos piensen llegará este hijo de hombre.

Síntesis de la homilía

En la confusión de dos acontecimientos anunciados por Jesús, la destrucción de Jerusalén y la segunda venida, se basa tradicionalmente la explicación de las contradicciones que encierra este pasaje. Jesús asegura que no pasará una generación y luego afirma que nadie ni siquiera él sabe cuándo sucederán estas cosas. Habla de que uno será llevado y otro dejado, con lo cual no se refiere a un final total. Se refiere a la venida de un ladrón comparándola con la vuelta definitiva del hijo de hombre.

Es muy posible que estas previsiones estuvieran así mezcladas también en la mente de Jesús. Lo que constituye la preocupación de Mateo que escribe, cuando muy temprano hacia el año 68, es fortalecer la confianza de las comunidades acerca de la venida de Jesús que ya tarda en producirse y causa desaliento en el compromiso con su mensaje y con el reino. Desde ese enfoque hay que interpretar todo este discurso, plagado por otra parte, si se atiende a los versículos que lo preceden, de simbolismos aterradores.

La advertencia fundamental, que se traslada a cada uno de los seguidores de Jesús, es que no hay que dormirse, hay que permanecer vigilante para advertir el paso de Jesús al lado de cada acontecimiento, para dejarnos su palabra y la huella de su conducta.

Entró muy fuerte en nosotros con la catequesis tradicional la convicción de que, si había posibilidad de hacer una buena confesión antes de morirse, todo quedaba solucionado, sin importar las cosas que hubieran sucedido o que hubiéramos producido durante la vida. Esto, que pretendía ser una afirmación de la misericordia infinita del Padre, ha resultado alienante para muchos que sólo se preocupan de asegurarse la confesión en esos últimos momentos, descuidando el permanecer despiertos toda la vida. El adviento que, como tiempo litúrgico anticipa la navidad, no es un tiempo concedido para preparar todos los detalles de la gran fiesta de esa noche con o sin la familia- Tampoco es para practicar mortificaciones voluntarias de modo que resultemos agradables a ese Dios, que no las necesita en la inmensidad de su amor. Es para recordarnos, con el mismo  enfoque de Mateo, que Jesús está volviendo cada día para ponerse a nuestro lado en  el esfuerzo de construir ese mundo mejor, que él llamó reino de los cielos. En la búsqueda de los acontecimientos personales o sociales que nos brindan oportunidad de dedicarnos a vivir y ayudar a vivir la felicidad de los hijos de Dios, superando las rivalidades,  los engaños,  las opresiones o esclavitudes,  las injusticias y otra cantidad de agresiones contra el ser humano hijo de Dios y hermano nuestro.

Domingo 21 de Noviembre de 2010. Festividad de Cristo Rey (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema: (Lc.23, 35-43)

El pueblo y sus jefes ante la cruz de Jesús decían:”Ha salvado a otros. Si es el mesías, el elegido, que se salve a sí mismo! También los soldados se burlaban acercándose para ofrecerle vinagre y decían “si eres rey de los judíos, sálvate a ti mismo” Sobre su cabeza había una leyenda: Este es el rey de los judíos” Uno de los malhechores suspendidos en la cruz lo insultaba diciendo:”¿tú eres el mesías? Sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros” El otro lo reprendía diciendo “¿no tiene temor de Dios? Sufres el mismo castigo que él pero nosotros lo tenemos merecido porque pagamos culpas, pero él no ha  hecho ningún mal” Y añadía: “Jesús acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. Y él le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”

Síntesis de la homilía

En el bautismo realizado por Juan, Lucas pone una voz del cielo que afirma que Jesús es el hijo, el elegido. En la cruz, la voz es escritura. Sobre la cabeza de Jesús figura la inscripción “éste es el rey de los judíos”, que pareciera explicitar el motivo de su condena, pero para Lucas es la expresión de su verdadera realeza.

La repetición por parte de la gente que pasa copiando las burlas de los jefes llega también a adueñarse de los malhechores que muy posiblemente eran guerrilleros actuando contra la dominación romana.

El desafío de todos, es el mismo. Si eres el mesías, baja de la cruz, sálvate y sálvanos. No hay muestra más elocuente de que el mesianismo, la redención, la liberación querida por Dios y realizada por Jesús, nada tiene que ver con los reinados o imperios que someten a los pueblos a distintos niveles de esclavitud.

A nosotros nos parece una equivocación la cometida por los jefes y el pueblo ese desafío que pronuncian de paso por el lugar de la crucifixión. Pero, si nos fijamos un poquito, también nosotros lanzamos con frecuencia ese desafío, cuando pretendemos que Dios muestre su bondad aplastando a nuestros enemigos, salvándonos de la guerras y enfermedades, interviniendo en nuestra vidas personales para que no suframos ningún daño. En realidad la táctica proselitista de la mayoría de las religiones está basada en esta “propaganda” de la salvación que Jesús triza con su permanencia en la cruz del martirio por sus convicciones a favor de los valores  más hondos del ser humano. La afirmación salvadora para el malhechor que agoniza a su lado, traslada la salvación a otro nivel. Para los judíos estaban clasificados como lugares distintos las situaciones que se vivían después de la muerte. Infierno, lo más bajo y paraíso lo más alto. El estar conmigo en el paraíso significa que delante de Dios, el reconocimiento de la ofrenda liberadora de Jesús le da pleno sentido a su vida. Y ésa es finalmente la actitud a tomar por los cristianos seguidores de Jesús. Esforzarse por servir a la liberación del ser humano en todos sus espacios a pesar de la falta de reconocimiento o recompensa con que los poderosos halagan y premian a sus servidores.

Domingo 14 de Noviembre de 2010. 33 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.21,5-19)

La gente conversa sobre la magnificencia del templo y Jesús anuncia que no quedará piedra sobre piedra. Le preguntan cuándo sucederá. Jesús responde: tengan cuidado no se dejen engañar. Muchos se presentarán diciendo “soy yo” “el tiempo está cerca”. Antes ocurrirán guerras y revoluciones, levantándose pueblo contra pueblo y reino contra reino. Habrá terremotos, hambre y pestes en diversos lugares junto con fenómenos aterradores y señales en el cielo. Pero antes de todo eso, a uds. los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y los encarcelarán llevándolos ante los poderosos para que den testimonio de mí. Serán entregados hasta por sus parientes más próximos y a muchos los matarán. Todo por mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se os caerá de cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas.

Síntesis de la homilía

Pasaje como éste son mirados por muchos como una bola de cristal de adivinaciones. Asumiendo literalmente los dichos de Jesús sin advertir las contradicciones, como por ejemplo entre la descripción de las persecuciones y el optimismo final de que no perderán ni un cabello, no se tiene en cuenta el estilo literario que como pertenecientes a un tiempo y una cultura determinados, usan los evangelistas. Se trata de un estilo bautizado como apocalíptico que se refiere a las circunstancias de consumación que desemboca en la plenitud del reino, y que siempre está cargado de  detalles impactantes.

El gran aviso es primero, que el esplendor de los templos es absolutamente transitorio. El templo del corazón del hombre buscando a Dios y descubriéndolo en los detalles de la historia y el entorno es lo verdaderamente importante. El culto nunca deja de ser una organización elaborada por los hombres en la que necesariamente se cuelan muchas deficiencias e intereses.

La segunda advertencia tiende a proteger del engaño con que muchos se aprovecharán de ingenuos y necesitados, para presentarse como redentores, creando primero un ambiente de miedo e inseguridad que impulse a aceptarlos, de acuerdo a sus intereses (económicos o ideológicos), como solución de todos los problemas,

La tercera tiene que ver con que los fenómenos naturales y las consecuencias de las rivalidades egoístas como guerras y destrucción, no son indicio del fin del mundo, sino desafíos que los hombres debemos encarar con nuestras propias capacidades para remediarlas.

Un cuarto aviso es que, como defensores de una causa que se opone a muchos intereses egoístas, los discípulos como él mismo, serán perseguidos de muchos modos. Y en esto hay que tener en cuenta que aunque hayan desaparecido o al menos amenguado las torturas, desapariciones y encarcelamiento, hay otra persecución que consiste en identificar a los comprometidos con el cambio social que asemeja nuestra realidad al reino querido por Dios, para excluirlos, descalificarlos o ridiculizarlos.

Frente a todas estas circunstancias que se van dando en todos los tiempos con mayor o menor intensidad (o con mayor o menor publicidad) se insinúan dos motivos de optimismo. La fidelidad a la causa de la humanidad, dará sentido a sus vidas. Y el gran argumento para afrontar las  dificultades y condenas será su presencia (la de Cristo) acompañando nuestros esfuerzos.

Domingo 7 de Noviembre de 2010. 32 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.20,37-38)

Los saduceos que niegan la resurrección hacen una pregunta a Jesús. Un casado y muerto sin hijos y una viuda que, de acuerdo a lo establecido por la ley se casa con los otros seis sin tener hijos. La pregunta es ¿Cuando resuciten los muertos, de quién será esposa? Jesús responde: En este mundo hombres y mujeres se casan pero los que sean dignos de participar del otro mundo no se casarán. Ya no morirán porque son hijos de Dios y semejantes a los ángeles por ser hijos de la resurrección. Que los muertos van a resucitar lo ha dado a entender Moisés en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque no es un Dios de muertos sino de vivientes, los que en efecto viven para él.

Síntesis de la homilía

Los saduceos eran un grupo conservador al extremo que sólo admitía como inspirados por Dios los cinco libros de la Torá. No creían en la resurrección  y por eso procuraban  darse todos los gustos en vida. A pesar de su conservadurismo, estaban aliados con los romanos que los favorecían con distintas prebendas. Completamente distintos de los fariseos que practicaban la austeridad y esperaban la otra vida para ser compensados por sus sufrimientos. Esa otra vida era concebida como una continuación de la vida presente y eso da pie a la dificultad y el enredo de los saduceos. Por eso Jesús comienza estableciendo la diferencia absoluta entre esta vida y la de la resurrección.

A nosotros la tradición eclesiástica y la catequesis nos trasmitieron la forma de pensar de los fariseos. Con sus características positivas y negativas. Vivir en austeridad y penitencia para después gozar de la verdadera vida, condenar el placer y la euforia de vivir en este mundo. Facilitarnos la creencia en la resurrección interpretándola según nuestras costumbres, casi como una reencarnación postergada y con todo lo gozoso de nuestra naturaleza corporal. Por eso tenemos tanta confusión cuando nos referimos a la resurrección y, por lo general hablamos de que no creemos en ella porque no podemos imaginarnos cómo será.

Jesús no aclara el asunto así como tampoco contesta directamente la pregunta de los saduceos. Dice claramente que la vida en resurrección es absolutamente distinta de la de aquí. En las características del amor, de la proximidad a Dios, de la alegría de la realización personal. De todo eso que nosotros no somos capaces de imaginar sin referencia a nuestras experiencias. El afirmar que “serán como ángeles” que muchas veces fue interpretado como ausencia de todo lo sexual, no es otra cosa que una alusión misteriosa ya que nadie puede establecer cómo son los ángeles, si es que existen como seres distintos de la creación. Queda claro también que Dios es de vivientes no de muertos porque ya lo veía de este modo Moisés. Este es un argumento para refutar desde la ley a los saduceos.

La frase con que Jesús habla de los hijos de la resurrección como hijos  nos traslada a una desaparición de desigualdades y privilegios y a una vida en Dios con la carga de todo su misterio que en el fondo es el misterio del amor. Y ese es el camino de vivir para El, vivir para los demás.

Volando desde el sur brindó sus alas. Por Guillermo “Quito” Mariani

Se le quebraron las alas mientras volaba hacia el Sur

buscando en la cruz del cielo los rumbos para el país.

Acostumbrado a marchar como todos los sureños

desafiando vendavales, decidió no sucumbir

y de una hasta otra trinchera fue avanzando lentamente

desmoronando barreras con apostura viril.

Desde la sombra, las nubes invasoras de horizontes

quisieron cerrar su avance tirando arena en sus ojos

y tronando amenazantes con sonidos alquilados

ensayaron detener sus proyectos ambiciosos

de una patria justiciera con memoria del pasado

y una tierra igualitaria  sin pobres ni poderosos.

Se le escapaban las manos, no le bastó la palabra,

se le escapó el corazón en la lucha cuerpo a cuerpo

y sin dejar testamento nos vistió con su coraje

para seguir la pelea con esperanzas del viento

que   arroja arena en los ojos y también hincha las velas

para seguir navegando hacia el que fue su proyecto.

De pie frente a la inclemencia de los vientos agoreros

dos mujeres seguirán andando por sus caminos

la que  es madre de sus  hijos y compartió sus anhelos

de una Argentina distinta sin patronos ni excluidos

y la otra, la madre Patria con su presencia de pueblo

que lo envolvió con bandera como al mejor de los hijos.

De los anhelos más altos  para cambiar el destino

De esta Patria embarazada con ansias de parturienta

A la que amó como esposa y que lo adoptó por hijo.

Guillermo “Quito” Mariani

Ha muerto Néstor C. Kirchner. Por Víctor Saulo Acha

Me he preguntado si debía escribir este texto y he pensado que es preferible el riesgo de la palabra a la omisión del silencio. Por eso quiero compartir estas reflexiones.

En estos días dijo un joven: “yo no soy K, pero vi lo que sucedía y me dije ‘la historia pasa por aquí’. Y por eso he venido”

“La historia pasa por aquí” .Una afirmación que todos podemos convertir en un interrogante ¿Por donde pasa la historia? Tal vez por no hacerse este planteo muchos “ven” pasar la historia y se quedan en la vereda, sin sumarse a ella; otros “dejan” pasar la historia y se quedan en el encierro, para no arriesgarse en las dificultades, o para solo asomarse si hay algo aprovechable.

Quiero ir más allá del hecho de la muerte de Néstor Kirchner y tratar de descubrir porqué su muerte se convirtió en acontecimiento. Digo un acontecimiento por la  movilización que produjo, por las reacciones de personalidades dentro y fuera del país, por las expresiones de tanta gente común que ganó las calles.

Para saber “por donde pasa la historia” argentina, se hace necesario descubrir qué está sucediendo en nuestro país en este momento. Y voy más allá de esta muerte y mas allá de los entreveros del poder, de los aciertos o desaciertos de los diferentes actores políticos; más allá todavía de la circunstancia de quien nos gobierna o quien dará continuidad al proyecto de país que hoy está vigente.

Cuando planteo que está sucediendo en el país me refiero a algunos emergentes que no podemos ignorar:

En el hecho de la gran movilización de estos días, es innegable la abrumadora cantidad de jóvenes, no solo presentes, sino expresándose, manifestando su voluntad de protagonismo.

A esto debemos sumarle lo acontecido en este mismo año en ocasión de celebrarse el bicentenario. También entonces, en las masivas manifestaciones se destacaba la presencia juvenil.

Y más recientemente en Buenos Aires y muy cerca aquí en Córdoba, las tomas de las escuelas cuentan una vez más con el protagonismo de los jóvenes. Que no solo salieron a las calles, sino que en sus expresiones mostraron una asombrosa capacidad de análisis, una firme convicción de sus derechos ciudadanos y una respetuosa claridad para reclamar el diálogo necesario en busca de una mejor calidad en la educación.

Y no es esto un rebrote sesentista, es la expresión clara y contundente de la maduración social a la que ha llegado esta generación. Es que se han expresado los desaparecidos. No ya los que fueron silenciados para siempre, sino estos que estaban elaborando su mensaje, descubriendo su rol y aguardando la ocasión para decir aquí estamos: escúchennos.

¿Por donde pasa la historia? Estos brotes de protagonismo, estas palabras maduradas en silencio y ahora expresadas, estas marchas que son signos vitales y expresiones de presencia, son las señales de la historia posible, la historia que pretendieron robarnos, la historia que debemos construir, la historia que nos está llamando a no quedarnos ni dentro de casa ni en la vereda, sino a mezclarnos en la marcha de los que construyen caminando y mirando hacia adelante.

Néstor Kirchner ha muerto y muchos al constatar la ausencia, sintieron que algunos gestos de su acción estuvieron abriendo puertas y había que trasponerlas. Y por eso ganaron las calles.

Se abrieron puertas con decisiones políticas, económicas, sociales, tomadas en los últimos siete años. Decisiones que han sido discutidas, resistidas, rechazadas o aceptadas. Pero decisiones que tocaron cuestiones tan esenciales, que a nadie dejaron indiferente. Entonces, al aflorar las indiferencias el país se ha convertido en un escenario de debate, donde va creciendo nuestro protagonismo, que deberá crecer aún más.

Los jóvenes en las calles en una y otra ocasión y finalmente, con fuerza contundente en los funerales, nos están diciendo por aquí pasa la historia:

  • Por la presencia protagónica
  • Por el debate responsable
  • Por la confrontación en el diálogo
  • Por la aceptación del disenso y la pluralidad
  • Por la inclusión de los “desaparecidos” hasta hoy, para que sean palabra y presencia y así gestemos entre todos el país que nos merecemos.

Y será saludable no sumarnos a quienes con buenas intenciones algunos, o con aviesos propósitos otros, opinan y hacen preanuncios de ingobernabilidad. La continuidad del gobierno no es ni solo un deber de la presidenta, ni solo un anhelo de sus adherentes, es la exigencia de un país que quiere hacer de sus instituciones un camino, un instrumento para vivir y crecer y no una ocasión para provecho de oportunistas.

Nos debemos todos la continuidad institucional y la responsabilidad de hacernos cargo de esta hora de la historia.

P. Víctor Saulo Acha

Muertos que iluminan. Por Guillermo “Quito” Mariani

La incorregible miopía humana nos hace ignorar una cantidad de luces que se encienden a nuestro alrededor cuando, como un regalo para cada generación, brotan personas que cultivan sincera y profundamente los grandes valores humanos y sociales, apretados en un solo amasijo.

Eso nos está sucediendo con la muerte de Néstor Kichner, el verdadero instaurador de una democracia con memoria, justicia, independencia, renuncia a la represión, y proyecto de futuro. De su ataúd y esparciéndose como rayos luminosos, se desprende el recuerdo y valoración de todas esas decisiones que se fueron adoptando en su plan de gobierno compartido, como el hogar, con su esposa Cristina Fernández. Las palabras de los presidentes latinoamericanos y el respeto del mundo por su figura y su acción, constituyen un motivo de orgullo para los argentinos que ya nos hemos acostumbrado, en cierta manera, a repetir las consignas que los intereses externos y antinacionales injertan en los medios de información que les responden desde adentro. “Estamos muy mal” “somos un país sin futuro” “el default nos ha borrado del espacio internacional” “Somos nación triguera y tendremos que exportar trigo” “Con este gobierno las cosas no se arreglan más” “la crisis económica mundial nos va a arrastrar sin remedio” “somos en el mundo modelo de corrupción y engaño”… para terminar con “los argentinos  no servimos para nada”.

Segura y lamentablemente, la muerte del ex presidente deja un vacío en la política y en la historia argentina. A mi juicio, que escucho compartido por muchos, “desde Perón y antes de Cristina ningún presidente ha estado a la altura de las reformas sociales que necesita la Argentina”

Pero ya se muestra, aprovechándose de este inesperado arrancón, la saña de los políticos ambiciosos de poder, para volver atrás todo lo que la Argentina conquistó durantes estos años.

El machismo corporativista mediático, agroexportador, político y eclesiástico emiten, junto al inevitable mensaje de condolencias, uno que llaman de esperanza, descalificando a la sra. presidenta. Según ellos, ella  no será capaz de seguir el rumbo y cambiará la confrontación por concertación como único modo de conservar el proyecto sostenido y acordado con su esposo. Esta descalificación llega hasta compararla con Isabel Martínez  desorientada con la muerte de Perón (Urgente 24), o hasta  exigirle  que se desligue del movimiento obrero y de Moyano, prescindiendo también de los servicios de Guillermo Moreno al que señalan como sostenido empecinadamente por Néstor. Sólo así podrá, dicen, lograr el apoyo necesario para la gobernabilidad desde la debilidad femenina en que la deja su esposo y sostén (R. Fraga de la Nación) El mensaje entre líneas, de reavivar la concertación no alude por supuesto, a conversaciones para lograr acuerdo sino, como las producidas hasta ahora, para imponer las condiciones exigidas claramente y sin vueltas por las corporaciones mencionadas.

¡No conocen a Cristina! A fuerza de denigrarla irrespetuosa y hasta burlonamente, han creído que ella es la que ellos desfiguraron. No han sido capaces de descubrir ni respetar su inteligencia, su firmeza, su convicción para llevar adelante un proyecto nacional y popular como el que ha ido  apareciendo en las importantes decisiones tomadas hasta ahora. Además no han contado con que, el apoyo popular que creyeron conquistar con astucia y medios, ya se les está escapando día a día.

La personalidad de Néstor Kirchner ilumina desde su ausencia.

José Guillermo Mariani (pbro)

Dónde está tu hermano? Por Rafael Velasco, sj

Una pregunta recorre la larga noche de la Historia: “¿ Dónde está tu hermano?” Según el mito bíblico originario de Caín y Abel, esa es la pregunta que Dios dirige a Caín, el hermano homicida.

Esa pregunta revela cómo se concibe bíblicamente al ser humano: como un ser responsable por su hermano, como alguien que debe responder por el otro.

La misma pregunta resuena hoy y rebota en cada esquina de nuestro país: ¿dónde está Mariano ?Ferreyra?

La respuesta de Caín en la saga bíblica es: “¿Acaso soy el guardián de mi hermano?” Esa respuesta revela la postura de algunos seres humanos que se desentienden de la suerte de su hermano. Son irresponsables. “Yo no tengo nada que ver. No soy el guardián de mi hermano”.

Tirarle el muerto. Esa parece ser la lamentable versión contemporánea de Caín de un sector de la dirigencia que “le tira el muerto a otro”, pero no es capaz de dar una respuesta, de hacerse responsable. Muchos de los que deberían ensayar una respuesta salieron a deslindar responsabilidades, a decir que los culpables son otros. Ni el Gobierno ni los gremios que protegen –y a veces alimentan– a los violentos, ni la Policía, ni la Justicia. No faltan quienes pretenden hacer política con esta tragedia. Algo realmente bajo.

Pero, como sociedad, no podemos eximirnos así nomás y mirar el drama desde afuera, como si no tuviéramos nosotros también una respuesta que dar. Porque este hecho de violencia tremendo no es un hecho aislado, algo así como un rayo en pleno día soleado.

Hace rato ya que venimos asistiendo a una violencia social creciente: aprietes, palos, discursos excluyentes y cada vez más agresiones contra los adversarios políticos… y no respondemos nada. No nos hacemos responsables.

Se escucha –eso sí– el grito por la inseguridad. Eso sí interesa, y es comprensible, pero interesa porque toca a lo nuestro: nuestras familias, nuestros bienes, nuestra propia seguridad personal.

Pero, ya se ha dicho, hay otra violencia perversa que se oculta tras buenas maneras y lugares lujosos, ante la que no respondemos tampoco. Es una violencia sorda, de guante blanco, que hace estragos. No utiliza revólveres, pero excluye; asesina de hambre y desnutrición, deja fuera de condiciones de vida digna a un número cada vez mayor de argentinos. Es la violencia de la exclusión.

Esa violencia se escuda en oficinas muy bien decoradas, en directorios ejecutivos muy pulcros, en algunas bancas con dietas, detrás de balances y rentabilidades excesivas. Por allí merodea Caín. Pero no decimos nada.

Esta violencia fratricida de Caín se ha cobrado una nueva víctima. Abel se llama Mariano Ferreyra. Pero la pregunta sigue resonando acuciante. Es hora de que comencemos a escuchar… y a responder.

Desde la sangre derramada junto a las vías del tren, en Barracas, se levanta –para todos– una pregunta, como un clamor, como una demanda con nombre y apellido: “¿Dónde está tu hermano Mariano Ferreyra?” .

Fuente: La Voz del Interior