Comunicado de comunidades católicas ignacianas y afines de Paraguay

De:

José L. Caravias sj

jlcaravias@terra.com

 

Mensaje:

Comunicado de comunidades católicas ignacianas y afines

 

“¡Ay de ustedes, que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo y tiran por el suelo la justicia! Ustedes odian al que defiende lo justo en el tribunal y aborrecen a todo el que dice la verdad.” (Amós 5, 7 y 10)

Sintiéndonos parte de la Iglesia comprometida con la paz que brota de la justicia, miembros de diferentes comunidades católicas de inspiración ignaciana y afines, nos hemos reunido en oración, a la luz de nuestra fe en Jesucristo, para discernir los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro país. La pregunta acuciante de qué nos quiere decir Jesús en estos acontecimientos nos lleva a expresar cuanto sigue:

1. Nos impulsa nuestra fe en Cristo Jesús, Dios encarnado, que espera nuestra ayuda en tanta gente que vive hoy sin trabajo, sin salud, sin educación… Jesús sufre en medio de la pobreza de casi dos millones de paraguayos.

2. Reflexionando en la legalidad o no del juicio político sometido al presidente constitucional de la República del Paraguay, Fernando Armindo Lugo Méndez, concluimos que tal juicio puede que sea legal, pero no fue ni legítimo ni justo. Los contenidos (acusaciones genéricas basadas en opiniones refutables) no han respetado el fondo y la razón de ser de un juicio político, lo cual llevó a la ejecución de una sentencia predeterminada, violando preceptos constitucionales y de Derechos universalmente aceptados.

3. Nos indigna la manipulación de los Medios comerciales de Comunicación Social, que siguen engañando con medias verdades y falsedades, manipulando la información siempre a favor de los grandes intereses económicos de grupos que acaparan las riquezas y tierras de nuestro país.
No nos dejemos engañar. Rechacemos sus medias verdades manipuladas. Sepamos discernir los signos de los tiempos en la coyuntura actual.

4. La desgraciada masacre de Curuguaty, ha sido sólo la chispa que pareciera estaba dispuesta para poner en marcha la tensión social y política a la que las autoridades siguen exponiendo a todo el país.
Si bien ahora en proceso de investigación por las autoridades judiciales, percibimos este hecho como si se tratara de una estrategia programada que desencadenó en una tragedia.
No se trata sólo del cambio de un presidente, se trata sobre todo de la reafirmación y fortalecimiento de un sistema creciente de acaparamientos altamente egoístas, a costa de la miseria de millones de personas y de la pérdida de nuestros recursos.

5. Creemos que la tierra es un don de Dios para todos sus hijos e hijas. Todos los ciudadanos tienen derecho a un pedazo de tierra donde vivir y, si son campesinos, del que vivir. Defendemos el derecho de propiedad como un derecho subordinado a otros derechos como el Derecho a la Vida y al uso solidario de los bienes, de forma que la prosperidad y vida digna llegue a todos y todas. Por ello es fundamental una Reforma Agraria que permita que los latifundios puedan ser redistribuidos equitativamente y con la debida preparación.

6. No aceptamos la vuelta atrás de este proceso que, con sus luces y sombras, ha ampliado las políticas sociales en beneficio de los más pobres. Queremos seguir luchando por la dignificación de toda persona humana, para que haya trabajo para todos, para que la propiedad sea repartida equitativamente, para que el proceso de democratización se siga consolidando, para que haya un respeto total a las ideas y las organizaciones de todos.

7. Animamos a todos a seguir manifestándonos por los medios pacíficos que estén a nuestro alcance, para hacer escuchar las voces que este sistema busca acallar, las voces de los más pequeños y excluidos del sistema, en quienes reconocemos a los preferidos de Cristo.

 

Asunción, 26 de junio 2012

 

Comunidad de Vida Cristiana (CVX)

Movimiento de Profesionales Católicos (MPC)

Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ)

Hermandad de San Roque González

Fotos. Por Eduardo de La Serna


La foto de varios obispos con Adolf Hitler.

La de obispos con el generalísimo Francisco Franco.

Otro obispo con Benito Mussolini.

Obispo que bendice armas.

Cardenal Cañizares que empieza una celebración con gran atuendo (después de esto fue elegido por Benedicto XVI para presidir el “ministerio” de la liturgia en el Vaticano).

Obispo Mogavero, vestido por Armani.

Obispo Zecca, en cena sibarita.

Monseñor Plaza con “el reverendo Moon” (fundador de la llamada “secta Moon”, al que dio el doctorado Honoris Causa de la Universidad Católica de La Plata).

Monseñor Ogñenovich con su amigo Carlos Menem.

Monseñor Pío Laghi con Videla (y otros).

Monseñor Calabresi con Viola.

Monseñor Tórtolo con Videla y Massera.

Cardenal Aramburu con Videla y Massera.

Cardenal Aramburu con Viola.

Cardenal Primatesta con Videla y Menéndez.

Y están las fotos que no se sacaron: el nuncio paraguayo preparando la caída de Lugo, el cardenal de Honduras, de Santa Cruz (Bolivia), el obispo de Guayaquil (Ecuador) en actitudes destituyentes, monseñor Storni (de Santa Fe, condenado por abuso sexual), monseñor Di Monte jugando al póker en Olivos con Carlos Saúl, monseñor López Trujillo con Pablo Escobar, y varias fotos más que faltan… Alguien debería haberlas sacado.

También está monseñor Bargalló con una mujer.

Adivinanza: ¿cuál es la foto episcopal que supuestamente causa escándalo y tiene al obispo en la cuerda floja?

 

* Coordinador del Movimiento de Sacerdotes en Opción por los Pobres.

 

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-197167-2012-06-25.html

Rastreadores de estrellas. Por Guillermo “Quito” Mariani

Las situaciones de crisis estremecen al mundo. Nada digamos de las crisis producidas por la avidez insaciable de quienes suponiéndose dueños del mundo apelan a todos los recursos para buscar enemigos entre los que poseen tierras, metales preciosos, riquezas vegetales, petróleo, acuíferos, personas valiosas para el progreso y hasta niños que puedan suministrar órganos incontaminados, dando origen a las guerras de exterminio masivo. Es indudable que esas crisis a la vez indignantes pero contempladas con impotencia producen no sólo estremecimientos sino resquebrajamiento de la convivencia humana.

Pero, aunque no se llegue a esos extremos de crueldad, las crisis de otro orden cuando, como en el momento actual, avanzan desde lo financiero hasta la supresión de todos los valores, los que disponen todavía de autonomía para pensar se alarman y “a manotazos” buscan soluciones.

Un interesante diálogo entre dos nonagenarios Stephan Hessel de 94 años y Edgar Morin de 90, en un encuentro y libro posterior, de los que da noticias la revista española La Vanguardia, hacen un análisis y un aporte de gran relevancia, en vistas a remediar la situación actual. Hessel, diplomático de carrera, fue autor del documento “Indignaos” que, de alguna manera obtuvo éxito mundial con los levantamientos juveniles en las grandes capitales del planeta. Morin simpatiza y alaba las manifestaciones de los indignados que, a pesar de no estar organizados explícitamente, coincidieron en una protesta unitaria en contra de los mismos males causados sin diferencias geográficas en todos los rincones de la sociedad humana. El primero complementa su manifiesto inicial con otro al que titula “Comprometeos”. El segundo, Morin, se lamenta de que detrás de las ya de por sí elocuentes manifestaciones juveniles, no haya una visión política que las lleve a unificarse con el objetivo de llevar soluciones al verdadero problema que es, en lo profundo, la urgencia de un cambio de civilización, de un cambio de la humanidad.

Los defectos, las consecuencias sociales desastrosas y los culpables, han sido señalados con mucho acierto por los diversos grupos de Indignados, cada uno enfocando la visión en circunstancias especiales de su país. Las deficiencias educativas en Chile, la desocupación en España, el despilfarro en Alemania, los caprichos destituyentes de los opositores en Argentina, los reclamos contra decisiones dictatoriales en Egipto, todo esto no es sólo indignación y protesta, es señalamiento de defectos que, en el mismo gesto revelan la actitud contaria como lo positivo para el cambio.

El Foro social mundial que este año congregó en Porto Alegre 40.000 participantes de todas las latitudes, no fue tenido en cuenta por nuestros grandes medios de difusión. Prefirieron dar importancia a Davos. Y quienes hilan fino dicen que se trata de entusiastas y numerosas multitudes juveniles, que se reúnen para diversas actividades interculturales pero sin ningún eje que torne eficaces sus acciones. Además de  documentos importantísimos cuenta, sin embargo, con la acción en cada país de grupos que amplían su sentido unitario de rechazo a la globalización capitalista.  De esas semillas han brotado seguramente muchos de los movimientos juveniles de que hemos sido testigos en los últimos tiempos. Son destellos luminosos primero porque son juveniles, mal que les pese a los solemnes admiradores de Davos. Y segundo, porque el comienzo de toda novedad implica encontrar y denunciar los defectos de lo viejo. Y de eso se trata. De rastrear estrellas que alimenten el compromiso ciudadano permanente, tanto para apoyar como para rechazar las decisiones de los gobiernos que se empeñan en mantener el actual estado de cosas. No de arrojar basura de indiferencia y menosprecio en todos los valores que todavía subsisten y los que van apareciendo. Siempre será cierto que vale más descubrir una estrella que maldecir las tinieblas.

Once. Por Guillermo “Quito” Mariani

La tragedia  ha convulsionado nuestras entrañas y ha manchado con sangre esta historia nuestra cotidiana. Como el 11 de las Torres gemelas. Aquello fue un atentado, de poderosos a poderosos. Esto no fue un atentado fue un “descuido”, de poderosos a desamparados. Desamparados porque tienen que viajar al trabajo todos los días amontonados como ganado o implorando la misericordia de los encargados para que no los “bajen” aunque tengan que subirse al techo. Desamparados porque enseguida se convierten en números y los números no duelen. Desamparados porque largos juicios concluirán exculpando a los responsables (LAPA) (Río Tercero)…Desamparados porque el dolor será aprovechado por muchos para favorecer sus intereses políticos y denunciar lo que ellos mismos promovieron o callaron. Desamparados porque el dolor lacerante de la mamá de Lucas, la víctima 51, buscando a su niño y encontrándolo finalmente arrumbado en un fuelle entre vagones,  tiene detrás la angustia de muchas madres anónimas, de muchas familias que quedan en el vacío de la impotencia económica y emocional.

No hace falta ser marxista para afirmar que el “plus valor” del trabajo aprovechado por el capital es la semilla de las peores injusticias y tragedias. Concesiones, se llama a las privatizaciones que pretenden salvar la economía del país con la explotación de servicios públicos o de riquezas de la tierra, como la megaminería a cielo abierto. Estudios de economistas profesionales regulan los contratos y fijan las condiciones y exigencias que las empresas tienen que llenar, y los controles que deben admitir para mantener la concesión, que nunca debiera ser simple cesión.  Pero el dinero y sus acaparadores saben que la palabra oral o escrita no resiste al empujón de la ”coima”, del silencio comprado, del descuido que mira hacia otro lado. Con un giro que al parecer, está nada más que insinuado, el proyecto económico nacional está inclinándose no a la mejor distribución de ingresos sino a la mejora y crecimiento de la producción. No está mal. Pero la máxima, en éste como en otros asuntos es: “hoc facere et illud non omitere” (hacer esto sin omitir  aquello) y generalmente, cuando meten mucha mano los economistas ortodoxos, la omisión es lo que acontece. Y lo que se hace, se convierte en un cambio absoluto de rumbo.

No es que falten controles. Es mucho peor: no hay controles. Y cada uno parece poseer el modo de evitarlos. Aparte de que, frente a una corrupción empresarial generalizada (no estrictamente por mal manejo del dinero sino por  menosprecio del valor humano) cada uno debería tener al lado un control que le impidiera desviarse del camino. Pero esto sería denunciado como atentado contra las libertades individuales. Visité Cuba el 1974 con otros sacerdotes de movimiento del Tercer Mundo. De allí, esta anécdota, absolutamente verídica. Dos compañeros salieron del hotel una tarde para pasear y conversar con la gente. Se detuvieron en una calle a conversar con un muchacho de uniforme que les habló de todos los beneficios sociales de que gozaba por el hecho de pertenecer como voluntario al ejército. No transcurrió mucho tiempo sin que dos guardias los invitaran a acompañarlos. Quedaron detenidos hasta que se aclaró que era invitados de Fidel. Pero así era el control eficaz. Cada C.D.R (comité de defensa de la revolución), en cada cuadra, se encargaba de mantener todos los servicios , con el reciclado del material descartable y el mantenimiento del material utilizado para la higiene y la comodidad vecinal, y también la ausencia del espionaje norteamericano.

¿Estamos tan carenciados de sentido social que será necesario recurrir a estos recursos de control? A veces pareciera que sí porque en realidad no existe conciencia de C.D.N (comité defensivo de la nación) y sí tendencia muy fuerte de culpabilizar al otro.

Justamente inoportuna

Lo justo nunca es inoportuno. Pero la inoportunidad puede oscurecer la justicia de una decisión. Creo que es el caso del polémico aumento de los salarios legislativos en el orden nacional. Los argumentos para defender la medida, acordada ya en diciembre en una reunión con todos los bloques de la oposición, sale a luz con la agradable sorpresa de un aumento exorbitante en el recibo de sueldo, revelada por algunos legisladores que, con agudeza política, intuyen la polémica que se va a desatar y ensayan recursos para librarse del desprestigio.
Los argumentos van desde la defensa institucional de la función legislativa que pierde dignidad pública si quienes la ejercen no reciben una retribución extraordinaria por su trabajo, hasta la minimización del aumento afirmando que es nada más que el precio de un traje, una camisa y una corbata. En ese amplio margen justificatorio se mueven las actitudes de algunos que generosamente anuncian su renuncia a una parte de esta retribución para obras de beneficencia, manejándose también la excusa de que el importe de las dietas aumentados (30 a 35.000 pesos) es superado ampliamente por el sueldo de muchos ejecutivos de empresas públicas y privadas y, en realidad, esos aumentos no inciden prácticamente en el presupuesto destinado a la Legislatura.
La seguridad con que Julián Domínguez, presidente de diputados afirma que los aumentos no pasan de un 20 % parece ridícula, si se comparan los sueldos anteriores con los actuales, ya que el aumento real es del 100 por ciento. Es necesario entonces aclarar que lo establecido en diciembre de 2011 es un acuerdo de subir los salarios de los legisladores, un 20 por ciento por encima de los mayores sueldos que se perciben en el Parlamento. Y con este acuerdo (que nadie objetó) se llega a la cantidad establecida.
El argumento, si se compara la responsabilidad de un legislador con la de un secretario o un jefe del equipo de limpieza de los recintos, desde luego que suena muy razonable. Pero entonces también habría que comparar los salarios de los profesionales de la medicina con los de los jugadores de fútbol, porque su responsabilidad social es mucho mayor, y de aquí sí debía brotar una compensación oficial mucho mayor.
Pero cualquiera que sea la argumentación de un lado o de otro, creo que esa medida acordada en diciembre y llevada a ejecución con el sueldo de enero es tremendamente inoportuna. ¿No se podía esperar a que las reuniones de las paritarias y el resultado de las discusiones entre empresarios y obreros dieran una medida equilibrada para todas las variantes de salarios? ¿No es difícil justificar a una oposición que rechazó tenazmente las retenciones a los poderosos agroexportadoras, pero aprobó esta ingente suma de aumento en sus propias retribuciones? ¿No se fomenta así una tensión innecesaria que podía haberse evitado? Si se tiene en cuenta el trabajo realizado durante toda una vida por los jubilados, cuya asignación mínima alcanzará, recién ahora, casi los $2.000, ¿no habría que usar el mismo argumento de la dignificación pública de esa etapa final y ponerla al menos por encima de las mínimas de los funcionarios públicos?
Justamente ahora, con absoluta inoportunidad, una medida que, en cuestión de justicia distributiva tampoco las tiene todas consigo.

Quedándote o yéndote. Por Luis Alberto Spinetta (in memoriam)

Y deberás plantar
y ver así a la flor nacer
y deberás crear
si quieres ver a tu tierra en paz
el sol empuja con su luz
el cielo brilla renovando la vida
y deberás amar
amar, amar hasta morir
y deberás crecer
sabiendo reír y llorar
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
de tí saldrá la luz
tan sólo así serás feliz
y deberás luchar
si quieres descubrir la fe
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
este agua lleva en sí
la fuerza del fuego
la voz que responde por tí
por mí…
y esto será siempre así
quedándote o yéndote.

Ventajas y peligros de la ambición. Por Guillermo “Quito” Mariani

La afirmación de que alguien es una persona “sin ambición”, se aplica con frecuencia a quienes, con un conformismo pasivo, satisfechos  con el nivel  alcanzado intelectual o materialmente , tanto personal como social, se detienen, y deciden o son llevados a admitir ese  espacio como el definitivo para construir su vida y su felicidad. En el clima netamente competitivo del capitalismo liberal, individualista a lo sumo, esa caracterización equivale a descalificación. Esa persona no progresará nunca, terminará marginada, vivirá finalmente su tranquilidad construida en base a adaptación resignada a una posición conquistada o regalada, como un fracaso lleno de previsiones peyorativas.

Pero, se pierde de vista el efecto tremendamente dañoso que produce la ambición desmedida, en que fácilmente se puede caer. En el campo de los políticos, la ambición de poder pierde ordinariamente los estribos, por el recurso a medios desleales y  acomodamientos muy parecidos a traición de principios, con tal de obtener la victoria sobre el resto de candidatos. A eso suele llamársele “excesos de campaña”, en lugar de darle su nombre:  robos, difamación, compraventa de personas y sectores, desfiguración de la verdad, maniobras fraudulentas o incluso, “crímenes por mandato”.

Cuando alguien levanta la bandera de una causa noble, que justifica con su conducta y valiente enfrentamiento de los factores que se le oponen, despierta, en cualquier sector social, inquietudes y cosecha  de adhesiones y seguimiento. El ideal de hacer triunfar esa causa, que no es simplemente de interés personal, abarca sus preocupaciones, sus tácticas para resistir, su creatividad.

Las conquistas se transforman en fuente de satisfacción y en aliciente para continuar los esfuerzos. Imperceptiblemente la autovaloración crece hasta sentir   la molestia de un ascenso que no acaba de terminar en cumbre. Y entonces aparece lo perjudicial de la ambición, que poco a poco se va convirtiendo en estrictamente persona, aún conservando las apariencias del mantenimiento  de la causa en la que se emplearon tantos recursos y se lograron tantas metas.

Y comienzan a aparecer las tácticas eliminatorias. Con mucha frecuencia, esa necesidad de hacer desaparecer por descalificación o desprestigio, se orienta hacia las mismas personas que con su apoyo y valoración fueron factores iniciales de su ascenso. Están  en la base de su poder en el  momento, pero la exagerada autoestima las ha empujado al menosprecio o al olvido.

Creo haber hecho una descripción de la problemática actual,  planteada en las relaciones Gobierno y secretario general de la CGT y presidente del P.J, el sindicalista Hugo Moyano.

La posibilidad latente y frustrada de una candidatura a constituirse en la máxima autoridad de la República, está desviándose ahora hacia una apariencia de defensa extrema de la causa de la justicia social, (que no puede prescindir de la presencia axial de la clase trabajadora), poniendo en peligro una de las máximas conquistas de la estructura clasista de la sociedad argentina lograda con la creación y la actuación de las paritarias,  marco de equilibrio (siempre conflictuado) entre el capital y el trabajo, empresarios y obreros. En el proyecto nacional en vigencia, el mejoramiento de la distribución de ingresos  destaca muy claramente  su primacía. Industrialización, empleo, salarios dignos, subsidios transitorios para quienes no han logrado aun su inserción completa, presupuestos significativos para educación y salud, retenciones sobre las ganancias exageradas, deben necesariamente marchar juntos. Que en la línea de lo deseable, sigan haciéndose propuestas más avanzadas, es imprescindible en el sistema capitalista que a veces parece disminuir sus exigencia, pero que, en el fondo está profundamente injertado en nuestra estructura social. Pero las ambiciones personales pueden ser boomerang para quienes las cultivan y ciertamente perjudican el auténtico y paulatino remedio de las injusticias y desigualdades.

Federalismo antinacional y antihumano. Por Guillermo “Quito” Mariani

Es costumbre archiconocida, que los opositores del gobierno nacional ante cada proyecto o incluso ley aprobada por la Legislatura y promulgada por el Ejecutivo, pongan la objeción de inconstitucionalidad. Claro está que esta objeción parece muy grave y seria.Cuentan normalmente con la ayuda de los medios que siempre disponen de algún “constitucionalista especializado” para dictaminar sobre la legitimidad de esa objeción. Para muchas decisiones que afectan al orden nacional y limitan abusos que se producen a nivel de las provincias, violando-se dice- su autonomía, se lanza por eso, la acusación de anticonstitucional. Vivimos, dicen “unicato” en lugar de “federalismo”.

¿Dónde están ahora los “constitucionalistas” que no levantan la voz ante esta actitud de federalismo antinacional, configurado por los gobiernos de tantas provincias, decididos a no cumplir con la ley nacional sobre minería a cielo abierto? Se van sucediendo las rebeldías contra la ley Filmus- Bonasso promulgada en Octubre del 2010, y se dan cuerda, para defender con la etiqueta de federalismo, la explotación minera a cielo abierto, con la excusa de obtener recursos económicos para la administración y el desarrollo provincial. El reclamo de federalismo, que se escucha tan enérgico y difundido, cuando se trata de subsidios o deudas del gobierno nacional, se convierte en una especie de displicencia legal y descarada actitud antiecológica (y por lo tanto antinacional y antihumana), ya que permite y fomenta la contaminación que afecta al presente y al futuro, y se vende a ofertas de puestos de trabajo y pagos de regalías que, o son ilusorios o absolutamente denigrantes, como limosna por lo que se llevan de lo que nos pertenece.

Pascua Lama y Veladero en San Juan con el capricho de Gioja en pacto con Barrtick Gold; la Alumbrera en Catamarca con la protección de  la Yamana Gold en Belén y Andalgalá por parte del gobierno de Brizuela del Moral; los sureños, en que algunos como los de Río Negro, invaden territorio mapuche contagiados por el líder petróleo-minero Das Neves, que desde Chubut entusiasmó a los gobiernos vecinos de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz con su conducta de “chequera libre” frente al gobierno nacional, gracias a los emprendimientos mineros a cielo abierto que se la llenan. Y ahora, el Famatina con el imperturbable Beder  Herrera que, frente a la enérgica protesta popular regional, ha accedido a postergar la firma definitiva del contrato con la empresa canadiense mientras los vecinos, que no le creen, siguen cercando los predios concedidos. Su pretensión frente al costo político que la medida puede acarrearle, es “conscientizar al pueblo riojano de las ventajas que acarreará la explotación minera del Famatina”. Como si se tratara de niños inconscientes. Las violaciones de la Ley nacional de Glaciares(26.639)aprobada en la Legislatura y promulgada automáticamente (debido a la tardanza del ejecutivo en hacerlo) el 28 de Octubre del 2010, se amparan en la tardanza del cumplimiento del requisito exigido por la misma, de un Inventario nacional previo de glaciares. Pero hay que denunciar, sin escrúpulos ni tapujos, esos jueguitos económicos de varios gobiernos provinciales, como antinacionales y antihumanos. Casi diríamos como una traición a la  ley, y a los argentinos. Nos roban oro y diamantes y nos contaminan el aire y el agua, dejándonos la limosna de la tecnología y el dinero.

Cosquín con su festival internacional tuvo este año, el orgullo de que desde su escenario, figuras como Raly Barrtionuevo, Leon Gieco, Teresa Parodi, Víctor Heredia y otros valientes, gritaran al mundo este abuso, tolerado casi oficialmente, de nuestros derechos fundamentales.

Eso es ser “folclorista”: no sólo cantarle a la tierra, sino amarla y defenderla.

Entre lupas y catalejos. Por Guillermo “Quito” Mariani

En mi reflexión anterior aludía al meduloso artículo de Osvaldo Bayer, publicado en Página 12. Reasumo ahora, un aspecto del razonamiento de este eximio periodista, que no pude abarcar por limitación de espacio y para no abusar de la paciencia de los lectores.

Como corolario de la afirmación de que lo religioso influye poderosamente en parcial descalificación de la democracia, que es actitud de búsqueda conjunta y no sumisión a determinaciones preestablecidas, el periodista recoge datos iluminadores de la realidad europea y sus causas. En Alemania, el país con mejor nivel de vida, las cifras oficiales señalan que cada vez más seres humanos trabajan por un sueldo que no les alcanza para una vida digna. Sólo en el estado Westfalia-Norte, 62.000 trabajadores están en estas condiciones. Hay además un lado que no conocemos: “darle al trago”. Estaciones de ferrocarril, plazas y atrios de templos abandonados reúnen a jóvenes hasta altas horas, en encuentros alcohólicos que generan alborotos agresivos. Gobiernos y parlamentos y establecen medidas disciplinarias o aumento de impuestos, o castigos y multas, con el inmediato resultado de ineficacia y fomento de la dimensión e intensidad del problema (como el Mercado común que castiga a naciones de mal comportamiento económico con sanciones de ajustes que recaen sobre los menos pudientes). Los movimientos de “indignados” han hecho su parte desde los jóvenes y se han jugado indicando las causas profundas de todo el malestar. Pero sólo se recurre a las sanciones. LA FAO afirma que los precios de los alimentos han subido a precio record en el 2011. En las familias de inmigrantes, un 29 por ciento está en el límite de la pobreza extrema. Aumentan los hechos criminales. Pero el Foro económico mundial no toma en cuenta estos datos. Sigue apostando a las ganancias. Desaparece el hombre y desborda el dinero que ahoga y despersonaliza, sin solucionar la crisis presente ni las previsibles. La búsqueda de la felicidad de todos es la meta, todavía no propuesta. Se contentan con solucionar los problemas de algunos, los que han sabido y podido hasta ahora aprovecharse de los otros.

Mirando hacia el mundo, los catalejos que nos acercan los problemas, quedan en sus estuches porque estamos armados de lupas para agrandar hasta lo incalculable nuestros propios problemas.  Que la inseguridad ya ha hecho imposible salir a la calle. Que los niños ya no pueden andar solos.   Que los jóvenes se han vuelto incontrolables para los padres y se han dedicado a la diversión y a la droga. Que la pobreza apenas ha comenzado a remediarse con instrumentos de ayuda o subsidios que disminuyen la cultura del trabajo y fomentan la de la vagancia… La lupa del pesimismo, y la pésima costumbre de sentirnos inocentes cuando culpamos, o de dictaminar desde la cátedra personal, contra todos los esfuerzos y logros objetivos, aumentando las deficiencias, nos perjudica no sólo porque nos perdemos la situación privilegiada del país en una cantidad de aspectos considerados ejemplares para el mundo, sino porque sin mirar la propias deficiencias retrasamos peligrosamente la solución de todos los problemas. Si en el Campo hubiera disponibilidad para compartir ganancias cuanto la hay para reclamar subvenciones por la sequía, Si los directivos de RENATRE con Momo se avergonzaran (nada más que eso) de ganar $3.500.000 anuales para velar por los intereses de los pequeños propietarios. Si el Arzobispo de La Plata no gastara su tiempo en defender las imágenes religiosas en las escuelas, y basara su preocupación en buscar solución a los problemas de derechos humanos de su arquidiócesis. Si las Empresas entraran por el carril del empleo bien retribuido. Si la dignidad del ser humano fuera respetada en todos sus aspectos, el educacional,  el de vivienda y salud, además del económico que exalta por sobre todo la rentabilidad, muchos problemas serían enfocados más acertadamente sin necesidad de lupa para agrandarlos, sin remediarlos.