Homilías Dominicales. Domingo 8 de Marzo de 2015 – 3ro. de Cuaresma (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani
Tema (Juan 2,13-25)
En las proximidades de la pascua judía Jesús subió, como de costumbre a Jerusalén. En el recinto del templo encontró a los vendedores de bueyes , ovejas y palomas y a los cambistas frente a sus mesas de dinero. Armó un látigo de cuerdas y expulsó del espacio a bueyes y ovejas, derribando las mesas de los cambistas y esparciendo las monedas en el piso. “Saquen eso de aquí, decía, y no conviertan la casa de mi padre en un mercado” Los discípulos se acordaron entonces de aquel texto “el celo por tu casa me devora”.Los judíos le dijeron: ¿qué señal nos presentas para actuar de ese modo? Jesús respondió: Derriben este templo y lo reedificaré en tres días. Los judíos respondieron: cuarenta años han sido necesarios para construirlo y los van a levantar en tres días? Pero él se refería al templo de su cuerpo. Por eso cuando resucitó de la muerte los discípulos recordaron que había dicho eso y creyeron a la Escritura y a la palabra de Jesús. Estando en Jerusalén muchos creyeron en él viendo su manera de actuar. Pero jesús no se confiaba, porque los conocía y no necesitaba que nadie lo informara porque se había dado cuenta de lo que guardaban en su interior
Síntesis de la homilía
Jesús lloró, rió, se entristeció, se alegró, tuvo miedo, se enojó, amó intensamente, se desilusionó ante la traición, acertó en muchas cosas, en otras se equivocó… fue un ser humano como nosotros. Su proceder. Además de conformarse con el principio fundamental de su vida que era cumplir la vocación o llamado del Padre, se valió d todos los recursos disponibles para conocer profundamente la realidad y determinar así sus distintos modos de proceder.
La acometida contra los mercaderes no está dirigida a esa gente que venía a prestar el servicio de vender el material usado para las ofendas del templo, facilitando la consecución que muchas veces resultaba complicada por distancias y escasez de medios de transporte, y moneda corriente.
Por eso, no hay expresión de queja ni refutación de la razón que Jesús aduce gritando: La casa de mi Padre no es mercado. Los que reaccionan son los funcionarios del Templo. La concesión de los puestos corría por su cuenta y las ganancias venían de las coimas para obtenerlas para la pascua. Esto era “mercado”. La casa de la acogida no podía ser la casa del despojo.
No se trata de violencia. Se trata de una táctica eficaz para terminar con un abuso que, en el caso, es un aprovechamiento de la devoción popular. El látigo es el medio apto para desalojar a los animales, y dar vuelta las mesas el más adecuado para desparramar el dinero y acabar con el negocio. Y hasta allí puede y debe llegar la energía y severidad para suprimir defectos graves cuando se han agotado los razonamientos por la primacía de la ambición y el egoísmo.
Ante la inesperada reacción de Jesús, al parecer relatada tal cual sucedió, es frecuente encontrar quienes o justifican la violencia para suprimir abusos, o se escandalizan de que Jesús haya usado en esta oportunidad de ella con una especie de pérdida de dominio personal. Nada de los dos juicios. El enojo está justificado y los medios elegidos están puestos en su contexto para ser eficaces. No se trata de un ejemplo a seguir ni de una actitud a evitar a todo trance. Es simplemente el correcto proceder humano ante circunstancias especiales que no pueden dejar de ser tenidas en cuenta.
Sí nos hace falta volver a considerar nuestra tendencia al ejercicio de la violencia que se desata con las palabras y en tantas oportunidades crece hasta el menosprecio absoluto de todos los derechos de quienes se consideran enemigos. La tendencia de la violencia es crecer en espiral y nosotros vivimos un mundo en que la espiral ha crecido en amplitud y frecuencia, de modo que hay que hacer un retornos a los comienzos y causas de la violencia que si se vuelve irracional e insensible, termina con todo.
Homilías Dominicales. Domingo 1ro de Marzo de 2015 – Festividad de la transfiguración de Jesús – 2do.de cuaresma. Por Guillermo “Quito” Mariani
Tema (Mc. 9, 2-10)
Jesús invitó un día a Pedro, Santiago y Juan a acompañarlo a la montaña. En la cima y en presencia de los tres su figura cambió: sus vestiduras se volvieron blancas resplandeciente como nadie en el mundo podría lograrlo. En un omento aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro entonces tomó la palabra y dijo: Maestro, ¡qué bien se está aquí! ¿Por qué no armamos tres carpas, una para ti. otra para Moisés y otra para Elías? En realidad no sabía lo que decía, porque los tres estaban llenos de temor. Se acercó entonces una nube y escucharon una voz: Este es mi hijo querido, escúchenlo.
Entonces miraron a todas partes y estaban solos con Jesús. Mientras bajaban de la montaña jesús les recomendó que no contaran a nadie lo que habían visto hasta que el hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos cumplieron con ese encargo pero se preguntaban qué significaría eso de resucitar de la muerte.
Síntesis de la homilía
Hoy ante tantas supuestas apariciones de toda clase y en todas partes, pero especialmente en el ambiente católico que, estudiadas suficientemente por la ciencia y examinadas con sentido común, son sólo proyecciones de un fenómeno interior inducido por distintas causas, que tiene todas las apariencias de realidad externa, como suele suceder en las llamadas “pesadillas” de los sueños, el episodio narrado por Marcos
no debería llamarnos la atención.
Después de acontecimientos tan importantes como la afirmación de Pedro acerca de la personalidad de Jesús y la posterior reprensión después del anuncio de su persecución apresamiento y muerte, con un intervalo de seis días el clima de tensión se alivia acompañando quizás la celebración de la fiesta de los tabernáculos que se celebraba como agradecimiento por los frutos obtenidos en la cosecha, con un ritual muy festivo, reuniéndose las comunidades en espacios libres en que instalaban las carpas, y Jesús como renovando la relación cálida de amigo invita a Pedro con sus primos a subir juntos al monte. Es como un intento de envolver el anuncio de su pasión con el sentido de triunfo que ella entraña como testimonio de ofrenda de la vida, en defensa de los valores humanos de los que él ha ido dando constante testimonio.
Para los tres discípulos, que realmente necesitaban cambiar la visión doliente del maestro perseguido y ejecutado por la autoridad religiosa por la visión triunfante que los había animado a seguir a Jesús, ese clima culminó con una proyección de sus deseos que Marcos describe simple pero elocuentemente. Resplandeciente blancura, símbolo de la presencia divina y voz aclaratoria del mensaje para convertirlo en absoluto: “escúchenlo” porque es mi hijo muy querido. Moisés y Elías, personajes centrales de la historia de Israel se manifiestan de acuerdo con Jesús de modo que Pedro encuentra en esa proximidad la solución de todas sus dudas y quiere mantener esa seguridad, por lo que solicita hacer tres carpas para quedarse con esa constatación.Pero el clima de la montaña vuelve a enrarecerse cuando descienden. La prohibición lógica de no contar lo experimentado, que causaría extrañeza y dudas sobre su salud mental, y el límite puesto a ese silencio con la renovación del anuncio de muerte y resurrección, los sumen en una confusión que no logran aclarar.
La experiencia cristiana, ligada más de lo que normalmente creemos, a la ventaja de logros materiales, vuelve a ser tristeza cada vez que se producen acontecimiento que exigen valentía y fortaleza para continuar el camino. La experiencia de todos los momentos dificíles que, con las experiencias humanas de los afectos, los gozos de la naturaleza, la aventura de las relaciones, y tantas diversas experiencias de felicidad, marcan el constante fluir de la historia personal y comunitaria, aunque muchas veces nos resulte difícil entender esa mezcla, nunca tenemos que desperdiciar las ocasiones en que de algún modo se nos hace posible mejorar la realidad, tansfigurándola con lucha y optimismo.
Homilias Dominicales. Domingo 15 de febrero de 2015 – 6to.durante el año litúrgico. Por Guillermo “Quito” Mariani
Tema (Mc. 1,4045)
Se acercó a Jesús un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo “Si quieres, puedes limpiarme” Jesús, conmovido extendió su mano y lo tocó, diciendo ¡Claro que quiero que quedes limpio! Y los signos de la lepra desaparecieron. Jesús lo despidió entonces advirtiéndole seriamente: “No se lo cuentes a nadie pero vé a presentarte al sacerdote y entrega por tu curación, la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio.
Sin embargo, apenas se fue, el hombre empezó a contarlo a todo el mundo divulgando lo que le había pasado. Así que ya jesús no pudo entrar a las ciudades y pueblo y debía quedarse en los espacios libres porque de todas partes acudían a verlo.
Síntesis de la homilía
Los tres evangelistas sinópticos colocan este hecho al comienzo del evangelio, como primer milagro de Jesús. Juan, en cambio, afirma que el primer milagro y el que motivó la fe de los discípulos, fue el de las bodas de Caná. ¿Cómo explicar esta contradicción que si uno lo examina profundamente es bastante importante? Hay varias explicaciones.
Entre ellas, la de que Juan (escritor de fines del siglo 1ro.) considera que entre los siete signos admirables (milagros) que él relata, el primero en orden jerárquico de importancia es el referido al amor humano expresado en la fiesta de bodas que, al mismo tiempo es anticipo del banquete definitivo del Reino de Dios. Se comenta también que el amor es como el principio y la raíz de todas las sanaciones que puede experimentar el ser humano y es por eso el mandamiento nuevo de Jesús de Nazaret.
La enfermedad considerada como lepra, no era específicamente la que hoy se conoce específicamente con ese nombre. En muchas oportunidades se trataba de inflamaciones cutáneas acompañadas de prurito y molestias que iban agravándose y fácilmente se contagiaban. Pero estaba declarada legalmente enfermedad impura(asociada de alguna manera a la impureza interior) y el Levítico indica una cantidad de particularidades para identificarla. Lo impuro no podía tener contacto con lo puro y por eso la acción de jesús de tocar al leproso es una actitud de rebelión contra esa prohibición y a la vez un gesto que lleva tranquilidad al rechazado por todos. Eliseo en el libro 1ro de los reyes cura un jefe del ejército sirio indicándole un baño septenario en el Jordán.
A pesar de esa contravención escandalizante para los fariseos Jesús indica al hombre curado presentarse al sacerdote que debe constatarlo e integrarlo nuevamente a la comunidad de los puros. Porque la inserción social es considerada por él como una realidad beneficiosa para la salud integral.
El secreto acerca del suceso entusiasmante en primer lugar para el beneficiario directo
Obedece, como en otra oportunidades a que Jesús no quiere ser confundido con un taumaturgo, ( o mago sanador) de los que abundaban en su tiempo, sino que le interesaba proclamar lo valores que hicieran crecer el reinado de Dios que él se sentía destinado a predicar e instaurar.
La popularidad de Jesús iba creciendo y la multitudes lo rodeaban como a un verdadero líder social preocupado y continuamente abocado a solucionar los problemas que se le presentaban. Al mismo tiempo esa popularidad constituía una defensa frente a las acechanzas que se le tendían desde el poder imperial y el religioso . Tener como testigos a gente sencilla resultaba muy importante para poder continuar su vocación de predicador del reino. No se trataba sin embargo de una popularidad barata lograda con falsas promesas o engaños retóricos. Seguramente para Roma y el Templo, era un populismo superficial que por el momento no ofrecía problemas. No tardaron mucho tiempo en cambiar de parecer.
Homilías Dominicales. Domingo 8 de febrero de 2015 – 5to.durante al año litúrgico. Por Guillermo “Quito” Mariani
Tema (Mc.1,29-39)
Dejando la sinagoga Jesús se fue con Santiago y Juan a las casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre y se lo dijeron a Jesús. El se acercó, la tomó de la mano y la invitó a levantarse. Ella sintiéndose sana, empezó a servirlos. Al atardecer, después de poderse el sol le llevaron a todos los enfermos y endemoniados y la ciudad entera se reunión frente a la puerta. Jesús curó a muchos que sufrían de diversos males arrojando muchos demonios. No dejaba que los curados hablaran porque non quería que lo tomaran como el mesías. Por la mañana, antes de amanecer, jesús se levantó y fue a un lugar solitario. Simón salió a buscarlo con sus compañeros y le dijeron: Todos te andan buscando. El les respondió: vayamos a otra parte, a proclamar también en las poblaciones vecinas, porque he venido para eso. Y fue predicando por toda la Galilea, expulsando demonios.
Síntesis de la homilía
La casa de Pedro era la posada de Jesús cuando venía a Cafarnaúm. Se conserva aún muy cercana al Lago y es una especie de patio común con una cantidad de habitaciones alrededor, que servían de albergue para toda la familia. La tradición conserva especialmente una habitación ampliada que desde el siglo II sirvió, según dicen, para la celebración eucarística. La suegra de Pedro ocupante de una de las habitaciones se encargaba por lo visto de la atención familiar preparando las comidas. Pero estaba enferma Jesús se preocupa por ella y se acerca su lecho dándole la mano y animándola a levantarse para compartir con ellos. Es de imaginar lo que significaría para esa mujer humilde, de familia de pescadores, la presencia de ese rabí ya famoso y amigo entrañable de su yerno. La fiebre desapareció y ella estuvo lista para el servicio que prestaba habitualmente. Cundiendo la noticia de su presencia la fama, que él no pretendía le juega una mala pasada. La ciudad entera se concentra en la puerta con sus ansias de escucharlo y sobre todo, de aliviar sus dolencias y problemas. Jesús en la medida que puede procederse con una multitud con su atención y su cariño da las satisfacciones que puede. Esa convocatoria lo deja preocupado.¡cuánta gente y cuántas necesidades! De madrugada se retira a un lugar solitario para pensar en todo esto en que se va concretando la vocación del Padre y tomar las decisiones pertinentes. No se quedará en un lugar. Irá a las poblaciones vecinas para despertar en más gente la esperanza de felicidad y sentido de la vida. Así lo manifiesta a los discípulos que, urgidos por la gente salen a buscarlo y quieren traerlo para satisfacer el reclamo de los concentrados.
El gesto de Jesús interpretado como milagroso. No se aparta de los milagros cotidianos que están a nuestro alcanza y menospreciamos tanto en resultado como en compromiso por producirlos. Se cuenta que los hospitales del límite mejicano con Estados Unidos cuentan con una clientela nutrida que busca en lugar del perfeccionamiento de las máquinas (que supone elevadísimos costos) la calidez de las revisaciones corporales en base al tacto y el ejercicio de la vista clínica y el oído sensible a la circulación y a los distintos sonidos emitidos por los órganos. La imposición de manos pasó de ser un elemento de alivio a convertirse en rito milagroso y dejó de tener su importancia en la vida cotidiana. La conducta de Jesús con la suegra (que si fuera en estos tiempos, seguramente sufriría de postergaciones, soledades y contrariedades) indica una calidez humana que es verdaderamente sanadora y no tiene nada que envidiar a los efectos que producen supuestos milagros con intervenciones divinas manejados con tremenda profusión entre nosotros con evidente aprovechamiento de las empresas organizadoras de peregrinaciones tanto a la difunta Correa o el Gauchito Gil como a la Virgen de o al cerro salteño semillero de comentarios nacidos de la necesidad de sentirse actores y beneficiados por esa supuesta intervención divina privilegiante que llamamos “milagro” Jesús huye de la requisitoria de la gente, para que el mensaje del reino pueda ser el objetivo principal de su vocación, como debiéramos huir muchos a quienes gusta entretenerse con intervenciones milagrosas para difundirlas sintiéndose importantes.
Homilías Dominicales. Domingo 25 de enero de 2015 – 3ro. durante el año litúrgico (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani
Tema: (Mc.1, 14-20)
Después de que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí anunciaba la buena noticia de Dios, diciendo: Ya ha llegado el tiempo. El reino de Dios está muy cerca. Conviértanse y crean la buena noticia” Mientras iban por la orilla del lago de Galilea, vio a Simón y su hermano Andrés que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo:”Síganme y yo los voy a hacer pescadores de hombres” Inmediatamente ellos dejaron sus redes y lo siguieron. Avanzando un poco vio a Santiago hijo de Zebedeo y a su hermano Juan que estaban también en la barca arreglando las redes. Los llamó y ellos dejaron en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros y lo siguieron.
Síntesis de la homilía
Los rabinos eran elegidos por los que decidían ser sus discípulos. Jesús elige a los suyos.
No se trata, como decían los rabinos de seguir a Yahvé siguiéndolos a ellos, se trata de seguir a Jesús como persona con una conducta y una misión concreta.
Hay una cierta urgencia para proclamar el reino. Para pescar hombres. Por eso les hace dejar de pescar en el mar y ellos se suman inmediatamente. No hay que desaprovechar esa urgencia de seguimiento que Jesús contagia con su llamado. Juan ha sido apresado. Jesús comienza de inmediato a cumplir con su vocación de establecer el reinado de Dios. No se queda en el desierto alejado del templo y de la ciudad. Sí prescinde absolutamente de las autoridades religiosas porque su vocación es establecer un reinado distinto, revolucionario, creador de nuevas relaciones entre los hombres y con una dimensión universal. Por eso entra y predica en la ciudades poniéndose en contacto con las inquietudes, sufrimientos y esperanzas de los hombres concretos que en ellas se mueven. Se ha tratado de explicar de muchos modos las vocaciones contemplativas y monacales. Existía un movimiento monacal muy fuerte y prestigiado en tiempos de Jesús. Los esenios, opuestos como Juan a la conducción en el cumplimiento de la Ley de Moisés, desfigurada por las alianzas con el poder romano, de los sacerdotes, escribas y fariseos. El bautista estaba influenciado por ellos. Jesús no los nombra ni llama a imitarlos. Su vocación es testimoniar y comenzar a realizar el cambio que significa el reinado de Dios como Padre de todos, el Dios Amor. La oración adquiere toda su fuerza como impulso para esa gesta social y complicada con la realidad, no como alejamiento para concentrarse en la contemplación. Y en realidad, toda la influencia orientalista que se ha asimilado por el cristianismo, ha seguido ese camino no de la pura contemplación, sino de la contemplación del cielo unido a la tierra para impulsar y fortalecer la transformación interior y de la realidad exigidas por el reino.
No está demás hacer la advertencia de que “pescadores de hombres” no tiene el sentido que hoy le daríamos que es el de un proselitismo basado generalmente en engaños o falsas promesas. El sentido es absolutamente opuesto, si se `piensa que, para los judíos, alejados del mar, éste era símbolo de el gran foso en que se albergan todos los males de la humanidad. Casi podríamos decir “el mar es el mal”. Sacar a los prisioneros de ese mar, los peces, era liberarlos del mal. Así se entiende la metáfora de hacer pescadores de hombres, aunque muchas veces en las prácticas pastorales eclesiásticas, como en las de la mayoría de las sectas actuales, el recurso de ligar el acercamiento a la comunidad religiosa con la obtención de un lugar privilegiado ante Dios que así se dispondrá a llenarnos de sus favores y solucionar todos nuestros problemas.
Simplicidad polémica. Por Guillermo “Quito” Mariani
“Si el Dr. Gasbarri, mi amigo, insulta a mi mamá puede esperarse un puñetazo”.
En el contexto de un rechazo de la actitud de venganza asumida por los inspiradores y ejecutores del atentado contra Charlie Hebdo, la revista satírica francesa, me llamó la atención este ejemplo familiar y hasta cálido para señalar los límites que ha de tener la libertad de expresión. “No se puede insultar ni tomar el pelo frente a una postura religiosa. Como no se puede insultar a la madre, sin esperar una reacción violenta”
Los comentarios posteriores abrieron mi inquietud de análisis del por qué de tantas reacciones adversas a ese pasaje del reportaje al Papa Francisco I, durante su viaje a Filipinas.
Pienso primero que hay que advertir la espontaneidad y apertura del Papa para responder la requisitoria periodística. Esa espontaneidad pareciera argumento suficiente para descartar toda interpretación desfavorable, al ejemplo aducido por el pontífice.
Recordé algo muy frecuente en mi niñez. Cuando en la escuela primaria dos chicos se peleaban y los demás lograban sacarlos del “puñetazo va y viene”, la maestra convocada, comenzaba su admonición correctora y uno de los chicos explicaba: “¡él me insultó la madre!” Ya sabemos de qué insulto se trata. Lo escuchamos con frecuencia hasta en las asambleas legislativas. Y así justificaba su agresión.
Y es muy cierto que la burla o insulto a lo que queremos o consideramos recto y verdadero nos conmueve profundamente. Pero no explica el recurso a un mal mayor que es la venganza violenta, con lo que empieza el crecimiento de lo que Helder Cámara llamó “espiral de la violencia”.
Extraigo de mi memoria otro recuerdo. Allá por los 80, se estrenó una película “La vida de Brian” que aplicaba los episodios de la vida de Cristo, de manera desprejuiciada, pero con gran sentido del humor, a un personaje paralelo, Brian.
En Córdoba la estrenaron en Semana Santa. Del Arzobispado se emitió un mensaje prohibiendo a los católicos ver esa película, que era “gravemente ofensiva al sentido religioso”. Marketing involuntario. Pocos quedaron sin verla. La ridiculización estaba muy bien lograda y medida. A mi juicio una “gran película”. Mucho mejor que la de Mel Gibson que fue vista por miles de alumnos de los colegios católicos a los que habían enviado entradas gratuitas, con autorización del arzobispado.
Lo religioso, que abarca un concepto tan amplio, aparentemente ligado a Dios (del que todos hablan pero nadie ha contactado jamás. Jn.1,18), pero cuya institucionalización carga con una cantidad de objeciones y cuyos intereses han sido y son germen de violentos enfrentamientos y guerras a través de la historia, no tiene por qué quedar al margen de la crítica, del humor, del libre pensamiento y ejercicio en cultos y ritos determinados. PORQUE SE TRATA DE UNA ACTIVIDAD HUMANA (aunque cada sector pretenda hacerla aparecer como divina).
Pero si de algún modo es justificable la indignación, el rechazo, la instrumentalización de recursos para descubrir o destapar el error o el engaño de pretendidos valores, nunca se puede justificar ninguna acción contra la dignidad y el derecho de la vida humana.
Algunos han insinuado ya una interpretación maliciosa del ejemplo aducido por el Papa. Como detrás de cada intervención (de palabra o acción) de quienes ejercen el poder de cualquier nivel en cualquier sociedad, todo el mundo sospecha un doble mensaje, oculto en afirmaciones innegables e inocentes, aquí también se trataría de una actitud defensiva de Francisco. Una especie de “guiño al Islam agresivo” para que no “se las tome” con la Iglesia, el Vaticano o su propia persona. Entre las cosas que se dijo que motivaron la renuncia de Benedicto XVI, se mencionó una amenaza de ese tipo. No creo personalmente que este juicio corresponda a la realidad.
Vivimos en un mundo en que la libertad religiosa y la de expresión están muy lejos de la maduración que exige la convivencia. Quizás no sea posible establecer juicios y pronósticos definitivos. Pero será siempre bueno favorecer la convivencia, interpersonal, familiar, institucional y social.
Amontonando preguntas. Por Guillermo “Quito” Mariani
De acuerdo: es prematuro hacer juicio definitivo sobre la impactante muerte del fiscal Nisman. Pero es indudable que la prensa, alineada y voz de la oposición, eligió como táctica provechosa para sus fines destituyentes, la táctica de “amontonar” preguntas. Muchas de ellas fueron respondidas casi de inmediato por los detalles de la realidad, pero se siguen haciendo circular. Aunque todas las apariencias indicaban un suicidio., las preguntas fueron, desde la publicidad de la noticia, basadas en ésta que es una afirmación contundente ¿quién asesinó o mandó asesinar al fiscal?
A pesar de las conclusiones ya conocidas de una investigación nada complicada (el cuerpo bloqueando la puerta del baño, la pistola y el casquillo de la bala, el disparo en la sien, el testimonio de la guardia del edificio, la declaración del amigo anónimo que le proporcionó la pistola “para defensa personal” porque al parecer no le bastaban los diez custodios armados, y suponía que en la Legislatura tendría que defenderse “a las balas”…) que aseguraron ya que no hubo otra persona y que podría tratarse de un suicidio inducido pero no de un asesinato directo, se sigue insistiendo en el argumento de la falta de restos de pólvora en la mano que supuestamente manejó la pistola. Sin concer que, en una cantidad de casos conocidos, no logró detectarse pólvora en las manos de las víctimas, y mucho menos cuando se usó una pistola de buena calidad y de ese calibre. El sr. Lanata Clarín inventó, como accesorio, un maletín desaparecido que contendría las más graves acusaciones que se iban a revelar en la sesión de la tarde. ¿Puede imaginarse que todo el caudaloso historial de las importantísimas decisiones “magniacusatorias” del Fiscal, estuvieran reservadas en un simple maletín, sin archivos en computadoras y otros elementos electrónicos?
Aparecerán todavía, seguramente detalles mínimos que darán motivo para nuevas suspicacias: hombres araña para entrar por las ventanas, puertas desconocidas para acceder al departamento, complicidad de los custodios…y seguirá el “amontonamiento” de preguntas sugerentes.
Pero yo me atrevo a señalar que hay una pregunta que no se ha hecho, al menos, públicamente y convierte todo ese amontonamiento de aparentes inquietudes insinuantes de respuestas, en un ridículo recurso, peligroso incluso para quienes las formulan.
La pregunta clave es: ¿A QUIEN O QUIÉNES FAVORECE ESTE HECHO TREMENDO EN UN CLIMA POLITICO ELECTORAL QUE HA VENIDO EXPRESÁNDOSE Y ESPESÁNDOSE HACE TIEMPO?
–Ciertamente no favorece al Gobierno.Todo lo hecho hasta ahora con un plan favorecido extraordinariamente por la prensa hegemónica, no ha disminuido en las encuestas moderadamente honestas, que se han venido realizando, la aprobación al proyecto y decisiones del Gobierno. Resultaba necesario un golpe mortal. Una denuncia de complicidad con el atentado de la AMIA, con toda la fuerza del periodismo, era una propuesta ideal. Y se dio con la persona acertada. Resultó verdaderamente conmocionante. Y logró entusiasmar para salir a las calles, a quienes estaban esperando algo así. “Yo soy Nisman”, decían algunos carteles maliciosamente ingenuos de esos miles de manifestantes. De ningún modo entonces, favorece al gobierno, la desaparición del Fiscal. Los escritos que iba a presentar a diputados están en manos de la Justicia. Era cuestión de tiempo para que pasaran al conocimiento de todos. (aunque Nisman se negó absolutamente a que sus declaraciones fueran filmadas por los medios). Pero el resultado apareció problemático a algunos, en último momento. Había que producir un escándalo mayúsculo. Una muerte había matado a Néstor. Una muerte podía matar a Cristina y con ella al proyecto kirchnerista.
Desde el 2008, con los cortes de rutas, agresivos e insultantes contra la Presidenta propiciados por la Mesa de enlace, vocera de la oposición; pasando por la muerte del militante del partido obrero Mariano Ferreyra (2010) resultado de la conspiración Pedraza-Moyano que fue señalada como elemento concurrente para la muerte de Néstor; el intento de abolición por declaración de anticonstitucional de ley de Medios tendiente a terminar con los abusos de las empresas monopólicas mediáticas, en el 2013; la acumulación de denuncias sobre “la ruta” del dinero de los Kichner seguida obsesivamente por la omnidenunciante Lilita y su colega Lanata modelo de imaginación satírica; los ataques exitosos del desmoronamiento absoluto de la personalidad y crédito del Vicepresidente; la adhesión a la acometida de los fondos Buitres; las denuncias y manejos de la causa Telesur….todo venía resultando fallido. La destitución no llegaba ni por la violencia ni por las elecciones anticipadas.
Una explosiva denuncia acompañada de un embargo de bienes espectacular y abarcando a las principales figuras del gobierno fue elaborada por un Fiscal, desacreditado ante los familiares de las víctimas del atentado de la Amia, por su larga ineficacia en la marcha de la causa. Y con una estrategia verdaderamente mafiosa se logró que su muerte conmocionara la opinión pública.
Quedan indudablemente, cosas por especificar. Entre ellas: ¿quién o quienes convencieron al Dr. Nisman de no hacer el papelón en la legislatura y convertirse en héroe de la resistencia? -La línea CIA, SIDE (Stiuso), Nisman tiene que ser investigada a fondo. -Aunque como posibilidad más remota, también las relacionadas con los acusados, hasta ahora impunes, en la causa de la AMIA que, de ninguna manera están ausentes de la conmoción causada por atentados a nivel internacional.
Mis reflexiones son un espontáneo análisis de lo que conozco hasta ahora. No me ofende que las califiquen de parciales o excesivas. Mi deseo como el de muchos que no aparecen todavía porque ante ciertas ambigüedades es mejor guardar silencios de espera, es que la verdad aparezca y las mafias desparezcan de la contienda política democrática argentina y mundial.
Homilias Dominicales. Domingo 22 de febrero de 2015 – 1ro de Cuaresma. Por Guillermo “Quito” Mariani
TEMA (Mc.1,12-15)
El espíritu llevó a Jesús al desierto donde pasó 40 días y fue probado por Satanás. Vivía entre las fieras y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan se dirigió a Galilea a proclamar la buena noticia de Dios diciendo: Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reinado de Dios. Arrepiéntase y crean la buena noticia.
Síntesis de la homilía
Inmediatamente después de haber clarificado su conciencia de tener una vocación para instaurar los principios de una sociedad distinta y nueva, Jesús es movido interiormente para internarse en el desierto. Lejos de toda influencia o vigilancia de poderes. Observando la austeridad en la alimentación con los escasos frutos del desierto, la convivencia con los animales y con todos los acompañantes de la naturaleza que estaban a su disposición como mensajes del Dios por el que sentía llamado. Los simbolismos son muy claros. Los 40 días rememoran los 40 años del peregrinaje de Israel antes de llegar a la tierra prometida; las pruebas protagonizadas o personalizadas por Satanás hacen alusión a las pruebas de Israel en el largo camino, hambre, sed, agresividad de las fieras, maravillas de la naturaleza como el maná y la vertiente de la roca. Todo esto integrado como en un panorama global, para entrenarse, desde la vivencia y el razonamiento; (espiritualidad) para la misión a cumplir.
La prueba de que la realización de su cometido revolucionario iba a experimentar dificultades, comenzó de inmediato. Juan su antecesor y compañero de ideales había sido arrestado por el poder romano. Galilea, su provincia, le resultaba entonces más familiar y acogedora. Allí se dirige para comenzar anunciando la gran novedad de la buena noticia de salvación. Una novedad que implicaba no sólo una esperanza de acción divina sino una responsabilidad de asumir sin mezquindades las exigencias provenientes de los valores del reino nuevo. El de la sociedad fraternal naciendo y creciendo de la conciencia del amor de Dios Padre.
El ambiente ecológico del desierto sin alteraciones de la intervención humana, indica desde el comienzo la integración cósmica en la visión de Jesús, favorecida por el clima de la soledad, los animales, los recursos naturales y su manera de aprovecharlos.
La figura de Satanás (el que figura en el libro de Job para solicitar permiso para probar si era realmente justo, con terribles acontecimientos), aparece aquí también personificando las tentaciones (conmociones interiores) que sufrió Jesús, durante ese tiempo, de “retiro espiritual”, diríamos.
En realidad, las tentaciones nunca serían tales si nos llegaran como elaboradas por un personaje tan tétrico como Satanás. Lo son precisamente porque llegan por las experiencias normales y cotidianas a través de las creaturas de nuestro entorno.
Aunque la liturgia católica ha aprovechado este relato (común a los tres sinópticos aunque sólo Marcos las mencione como inicio del período del desierto y Lc. con Mt. Al final) para introducir un período de arrepentimiento de pecados y penitencia, el sentido más profundo es el del desierto de Jesús. Tiempo para estudiar la realidad y repensarla en función de los que consideramos valores personales y de relación que edifiquen nuestra personalidad y nuestra colaboración a la felicidad común.
Misas 2015 con el P. Guillermo “Quito” Mariani
con una semana de antelación tendrán el informe acostumbrado.

