Homilias Dominicales – Domingo 26 de Febrero de 2012 – 1ro de Cuaresma (ciclo “B”)

Como nosotros, que tantas veces, descubrimos, al menos intuitivamente, qué papel deberíamos jugar en este mundo, en este tiempo, en esta sociedad concreta. Y nos alarmamos de las dificultades, de las incomprensiones, de los fracasos, de los “satanás” y la fieras que nos prueban o nos agreden. El hombre nuevo que es Jesús, el nuevo Adán, no es un ser de otro planeta, es absolutamente igual a nosotros. Cuando pensamos en él como Dios, nos parece muy natural, muy llevadera, su lucha sosteniendo los valores que se desprenden de la gran buena noticia que anuncia. Pero se trata de un falso enfoque. Jesús cumple su vocación avanzando por un camino lleno de dificultades y el resultado final, ser eliminado por los enemigos del hombre, deja a las claras la profundidad de su compromiso. Motivo de sobra para alentarnos a descubrir juntos nuestra vocación en el aquí y ahora y para tratar de llevarla adelante con la conciencia de ser así propagadores, con palabra y vida, de la buena noticia de Jesús.
Tema
El espíritu de Dos empuja a Jesús al desierto donde permanece durante cuarenta días Es tentado por Satanás. Vive con las fieras y los ángeles le sirven. Después del arresto de Juan,
Jesús marcha a Galilea. Allí anuncia la buena noticia de Dios, diciendo “ya ha llegado el tiempo, El reino de Dios está cerca, conviértanse y crean en la buena noticia”.

Síntesis de la homilía

Compenetrado por todas las circunstancias vividas junto a Juan el bautizador  y compartiendo la actitud de la gente, dispuesta a aceptar los caminos del reinado de Dios,

Jesús ha tomado conciencia de su vocación. Tiene la seguridad de ser llamado por Dios para cumplir un papel en la historia de la creación y del ser humano. Esa convicción lo empuja al desierto. Lejos de todo lo que puede interponerse entre él y su vocación. Su experiencia es la de un ser humano, absolutamente igual a nosotros. Rodeado por fuera y sintiendo también dentro suyo la sugerencias del mal y del bien. Angeles (mensajeros de Dios) por una parte, y  fieras con Satanás(el espíritu del mal). La dualidad que señala Pablo descubierta en sí mismo entre el anclaje que esclaviza y las alas que impulsan.(Rom.7) Marcos hace partir desde aquí la respuesta de Jesús a su vocación. Por eso no le importan como a Lucas y Mateo los detalles del nacimiento y la historia precedente de Jesús, tanto en su ser humano como en su procedencia divina (que es primaria para Juan. Desde el desierto, una vez concluida la misión de Juan, mártir del reino y testigo final de las esperanzas proféticas, marcha a Galilea. Y el  objetivo de su presencia en la tierra natal, es anunciar una buena noticia. La noticia del amor y la salvación. Que llama a cambiar el miedo por la esperanza, la sujeción por la libertad, el juez por el Padre. Esta es la conversión que realiza el reinado de Dios. Esta es la gran buena noticia. Este es el evangelio, título del libro de Marcos, puesto por el mismo autor: “Principio del evangelio…) que sugiere no sólo un comienzo sino un contenido del escrito.

Allí está Jesús el hombre. Tironeado por sus limitaciones y acicateado por su vocación.


Ventajas y peligros de la ambición. Por Guillermo “Quito” Mariani

La afirmación de que alguien es una persona “sin ambición”, se aplica con frecuencia a quienes, con un conformismo pasivo, satisfechos  con el nivel  alcanzado intelectual o materialmente , tanto personal como social, se detienen, y deciden o son llevados a admitir ese  espacio como el definitivo para construir su vida y su felicidad. En el clima netamente competitivo del capitalismo liberal, individualista a lo sumo, esa caracterización equivale a descalificación. Esa persona no progresará nunca, terminará marginada, vivirá finalmente su tranquilidad construida en base a adaptación resignada a una posición conquistada o regalada, como un fracaso lleno de previsiones peyorativas.

Pero, se pierde de vista el efecto tremendamente dañoso que produce la ambición desmedida, en que fácilmente se puede caer. En el campo de los políticos, la ambición de poder pierde ordinariamente los estribos, por el recurso a medios desleales y  acomodamientos muy parecidos a traición de principios, con tal de obtener la victoria sobre el resto de candidatos. A eso suele llamársele “excesos de campaña”, en lugar de darle su nombre:  robos, difamación, compraventa de personas y sectores, desfiguración de la verdad, maniobras fraudulentas o incluso, “crímenes por mandato”.

Cuando alguien levanta la bandera de una causa noble, que justifica con su conducta y valiente enfrentamiento de los factores que se le oponen, despierta, en cualquier sector social, inquietudes y cosecha  de adhesiones y seguimiento. El ideal de hacer triunfar esa causa, que no es simplemente de interés personal, abarca sus preocupaciones, sus tácticas para resistir, su creatividad.

Las conquistas se transforman en fuente de satisfacción y en aliciente para continuar los esfuerzos. Imperceptiblemente la autovaloración crece hasta sentir   la molestia de un ascenso que no acaba de terminar en cumbre. Y entonces aparece lo perjudicial de la ambición, que poco a poco se va convirtiendo en estrictamente persona, aún conservando las apariencias del mantenimiento  de la causa en la que se emplearon tantos recursos y se lograron tantas metas.

Y comienzan a aparecer las tácticas eliminatorias. Con mucha frecuencia, esa necesidad de hacer desaparecer por descalificación o desprestigio, se orienta hacia las mismas personas que con su apoyo y valoración fueron factores iniciales de su ascenso. Están  en la base de su poder en el  momento, pero la exagerada autoestima las ha empujado al menosprecio o al olvido.

Creo haber hecho una descripción de la problemática actual,  planteada en las relaciones Gobierno y secretario general de la CGT y presidente del P.J, el sindicalista Hugo Moyano.

La posibilidad latente y frustrada de una candidatura a constituirse en la máxima autoridad de la República, está desviándose ahora hacia una apariencia de defensa extrema de la causa de la justicia social, (que no puede prescindir de la presencia axial de la clase trabajadora), poniendo en peligro una de las máximas conquistas de la estructura clasista de la sociedad argentina lograda con la creación y la actuación de las paritarias,  marco de equilibrio (siempre conflictuado) entre el capital y el trabajo, empresarios y obreros. En el proyecto nacional en vigencia, el mejoramiento de la distribución de ingresos  destaca muy claramente  su primacía. Industrialización, empleo, salarios dignos, subsidios transitorios para quienes no han logrado aun su inserción completa, presupuestos significativos para educación y salud, retenciones sobre las ganancias exageradas, deben necesariamente marchar juntos. Que en la línea de lo deseable, sigan haciéndose propuestas más avanzadas, es imprescindible en el sistema capitalista que a veces parece disminuir sus exigencia, pero que, en el fondo está profundamente injertado en nuestra estructura social. Pero las ambiciones personales pueden ser boomerang para quienes las cultivan y ciertamente perjudican el auténtico y paulatino remedio de las injusticias y desigualdades.

Miedo al sueño cumplido. Por Paulo Coelho

La vida es como una gran carrera de ciclismo cuya meta es hacer realidad la Leyenda Personal, aquello que, según los antiguos alquimistas, es nuestra verdadera misión en la tierra.

-¿Qué es la Leyenda Personal?

-Es tu bendición, el camino que Dios eligió para ti en la tierra. Siempre que un hombre hace aquello que le entusiasma es que está siguiendo su Leyenda. Sucede que no todos/as tienen el valor de enfrentarse con sus propios sueños.

-¿Por qué razón?

-Existen 4 obstáculos.

1) La persona escucha desde niño/a que todo lo que desea vivir es imposible. Crece con esta idea y, con los años, acumula prejuicios, miedos, culpas. Llega un momento en el que su Leyenda Personal está tan enterrada en su alma que ya no la ve. Si tiene el valor de desenterrar sus sueños, entonces enfrenta el segundo obstáculo…

2) El amor. Ya sabe lo que desea hacer, pero piensa que puede herir a los que le rodean si deja todo para seguir sus sueños. No entiende que el amor es un impulso extra y no algo que le impide seguir adelante. Después de aceptar que el amor es un estímulo, se encuentra ante un tercer obstáculo…

3) El miedo a las derrotas que encontrará en su camino. Una persona que lucha por sus sueños sufre mucho más cuando algo fracasa. La persona quiere, sabe que allí está apostando todo y sabe también que el camino de la Leyenda Personal es tan difícil como cualquier otro camino, con la diferencia de que en éste está su corazón.

-¿Las derrotas son necesarias?

-El hecho es que suceden. Pero el secreto de la vida es “caer siete veces y levantarse ocho”.

-¿Por qué es tan importante vivir la Leyenda Personal, si vamos a sufrir más que los otros?

-Porque, después de superadas las derrotas nos sentimos con mucha más euforia y confianza. Pasamos a vivir con entusiasmo y placer.

El sufrimiento muy intenso e inesperado termina pasando más rápido que el sufrimiento aparentemente tolerable: este va corroyendo nuestra alma sin que nos demos cuenta de lo que está sucediendo…hasta que un día ya no podemos librarnos de la amargura y ella nos acompaña para siempre.

¿Y cuál es el cuarto obstáculo?

4) Después de desenterrar su sueño, usar la fuerza del amor para apoyarlo, pasar muchos años conviviendo con las cicatrices, la persona nota que lo que siempre deseó esta allí. Entonces aparece el cuarto obstáculo: El miedo a realizar el sueño de toda su vida.

-Esto no tiene el menor sentido.

Oscar Wilde decía: “La gente siempre destruye aquello que más ama” . Y es verdad. La simple posibilidad de conseguir lo que desea hace que el alma de la persona común se llene de culpa. Mira a su alrededor, ve que muchos no lo consiguieron y entonces piensa que no lo merece. Olvida todo lo que superó, todo lo que sufrió, todo a lo que tuvo que renunciar para llegar hasta donde ha llegado. Conozco a mucha gente que al tener la Leyenda Personal al alcance de la mano, hizo una serie de tonterías terminó sin llegar hasta su objetivo cuando le faltaba apenas un paso. Este es el más peligroso de los obstáculos, porque tiene una aureola de santidad: renunciar a la alegría y a la conquista. Pero si la persona entiende que es digna de aquello por lo cual luchó tanto, entonces ella se transforma en un instrumento de Dios. Ayuda a el alma del mundo y entiende por qué esta aquí.

Un cristianismo no religioso. Entrevista a José Ma Castillo

José María Castillo (Puebla de Don Fadrique, Granada, 1928) fue expulsado de la cátedra de Teología de la universidad de Granada por el entonces cardenal Ratzinger, “y todavía espero una explicación”. El teólogo abandonó la Compañía de Jesús tras medio siglo largo como jesuita. El próximo miércoles pronuncia una conferencia en el Club de este diario. Lo entrevista Matías Vallés en La Opinión de Mallorca.

-Para que se haga cargo del tipo de entrevista: “¿Dios grabará esta entrevista?”

-No. Dios no es una representación que hacemos a nuestra imagen y semejanza, es una realidad que no conocemos ni podemos conocer. Está fuera de nuestro alcance porque es trascendente.

-Se es jesuita o no se es jesuita, pero no se deja de ser jesuita.

-Es muy difícil dejar de serlo, porque marca a las personas. Yo no tengo palabras para agradecer lo que debo a los jesuitas, tanto lo que soy como lo que sé. Mi problema es con la realidad envolvente por encima de ellos.

-Un enemigo suyo dice que “José María Castillo no es católico, pero tiene razón”.

-Si por católico se entiende a una persona que se identifica incondicional y acríticamente con la Iglesia, no lo soy. Si se entiende a alguien que comulga con la fe fundamental, sí lo soy. No puedo aprobar una institución que habla de derechos humanos pero no los practica.

-El Vaticano cede su fascinación a la Casa Blanca.

-El Vaticano es la última monarquía absoluta de Europa, no entiendo que la Unión Europea lo permita. El Papa procura mantener excelentes relaciones con los poderes fácticos, también con la Casa Blanca. Reagan pactó con Juan Pablo II el pago de millones al sindicato polaco Solidaridad, a cambio de información a la CIA sobre los movimientos de base más activos en el Caribe.

-Lo suyo con Ratzinger era algo personal.

-No soy tan importante, pero me informaron de que el entonces cardenal ­y secretario del antiguo Santo Oficio, junto al cardenal Suquía, citaron al general de los jesuitas y me prohibieron la enseñanza. Tengo la profunda herida de la calumnia que me dirigió el cardenal Cañizares con la mejor voluntad del mundo, al decir que yo era “un peligro para la Iglesia”.

-Dios es una posibilidad, la Santísima Trinidad es un invento.

-Tal como se explica, la Santísima Trinidad es efectivamente un invento. No aparece en el Nuevo Testamento. En la tradición se habla de Dios Padre, de Jesús y del Espíritu. Más allá de eso, las “personas” son una invención.

-Las cifras de abortos sugieren que miles de católicas se someten a la interrupción del embarazo.

-Sí. Es más, en Granada podría dar el nombre de alguna persona que llevaba la pancarta en una manifestación contra el aborto, y a la que poco antes casi se le muere una hija que traía de abortar en Londres. Son cosas que uno no entiende.

-¿El hundimiento de la economía salvará a la religión?

-Puede influir, porque sigue siendo verdad el dicho, “En las trincheras no hay ateos”. Al verse amenazada, la gente tiene una tendencia espontánea a acudir a algo superior, la Virgen o los santos. Además, la austeridad impuesta por la crisis obliga a llevar una vida menos condicionada por el consumo, y enfocada hacia valores más importantes.

-Stalin se inspira en la Compañía de Jesús.

-Stalin fue seminarista, y he oído que sentía una gran atracción por las Constituciones de la Compañía de Jesús. ¿En qué sentido me resulta comprensible? Los jesuitas no son dictadores, muestran una gran tolerancia y respeto hasta el punto de que en ningún partido político me hubieran aguantado lo que ellos. Sin embargo, también hacen hincapié en la obediencia y la fidelidad.

-¿Qué sabe Hawking de Dios?

-Sabe lo que puedo saber yo y cualquiera. O sea, nada. Los físicos que se meten a teólogos van tan errados como los teólogos que condenan a Galileo.

-Vayamos con el título de una de sus conferencias: “¿Es posible un cristianismo no religioso?”

-No solamente posible, sino necesario, en cuanto que las religiones son un conjunto de prácticas y observancias con el propósito de atrapar a la gente. Jesús fue un laico, no fue un religioso. Estuvo en conflicto con la religión, y por eso lo matan los sumos sacerdotes.

-¿Peca la jerarquía eclesiástica de adicción al sexo?

-Tienen una obsesión excesiva, ridícula y extraña con ese tema. Se entiende por su apetencia de conquistar el poder y de mantenerlo. Cuando controlas el sexo de una persona, la dominas. Los Evangelios no hablan jamás directamente de la sexualidad.

-Zapatero pagó todas las facturas de la Iglesia.

-Zapatero se equivocó con la Iglesia, que siempre saca todo lo que puede. No sé por qué el expresidente del Gobierno le concedió tantos privilegios, pensaba seguramente en una contrapartida.

-¿Puede sintetizar a Dios en tres líneas?

-A mí me recuerda a Jesús de Nazaret. No a Jesucristo, que ya incorpora al Cristo o Mesías. Un sencillo trabajador que no expresa la divinidad, sino el anhelo de ser profundamente humano.

 

Fuente Religión Digital.

Federalismo antinacional y antihumano. Por Guillermo “Quito” Mariani

Es costumbre archiconocida, que los opositores del gobierno nacional ante cada proyecto o incluso ley aprobada por la Legislatura y promulgada por el Ejecutivo, pongan la objeción de inconstitucionalidad. Claro está que esta objeción parece muy grave y seria.Cuentan normalmente con la ayuda de los medios que siempre disponen de algún “constitucionalista especializado” para dictaminar sobre la legitimidad de esa objeción. Para muchas decisiones que afectan al orden nacional y limitan abusos que se producen a nivel de las provincias, violando-se dice- su autonomía, se lanza por eso, la acusación de anticonstitucional. Vivimos, dicen “unicato” en lugar de “federalismo”.

¿Dónde están ahora los “constitucionalistas” que no levantan la voz ante esta actitud de federalismo antinacional, configurado por los gobiernos de tantas provincias, decididos a no cumplir con la ley nacional sobre minería a cielo abierto? Se van sucediendo las rebeldías contra la ley Filmus- Bonasso promulgada en Octubre del 2010, y se dan cuerda, para defender con la etiqueta de federalismo, la explotación minera a cielo abierto, con la excusa de obtener recursos económicos para la administración y el desarrollo provincial. El reclamo de federalismo, que se escucha tan enérgico y difundido, cuando se trata de subsidios o deudas del gobierno nacional, se convierte en una especie de displicencia legal y descarada actitud antiecológica (y por lo tanto antinacional y antihumana), ya que permite y fomenta la contaminación que afecta al presente y al futuro, y se vende a ofertas de puestos de trabajo y pagos de regalías que, o son ilusorios o absolutamente denigrantes, como limosna por lo que se llevan de lo que nos pertenece.

Pascua Lama y Veladero en San Juan con el capricho de Gioja en pacto con Barrtick Gold; la Alumbrera en Catamarca con la protección de  la Yamana Gold en Belén y Andalgalá por parte del gobierno de Brizuela del Moral; los sureños, en que algunos como los de Río Negro, invaden territorio mapuche contagiados por el líder petróleo-minero Das Neves, que desde Chubut entusiasmó a los gobiernos vecinos de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz con su conducta de “chequera libre” frente al gobierno nacional, gracias a los emprendimientos mineros a cielo abierto que se la llenan. Y ahora, el Famatina con el imperturbable Beder  Herrera que, frente a la enérgica protesta popular regional, ha accedido a postergar la firma definitiva del contrato con la empresa canadiense mientras los vecinos, que no le creen, siguen cercando los predios concedidos. Su pretensión frente al costo político que la medida puede acarrearle, es “conscientizar al pueblo riojano de las ventajas que acarreará la explotación minera del Famatina”. Como si se tratara de niños inconscientes. Las violaciones de la Ley nacional de Glaciares(26.639)aprobada en la Legislatura y promulgada automáticamente (debido a la tardanza del ejecutivo en hacerlo) el 28 de Octubre del 2010, se amparan en la tardanza del cumplimiento del requisito exigido por la misma, de un Inventario nacional previo de glaciares. Pero hay que denunciar, sin escrúpulos ni tapujos, esos jueguitos económicos de varios gobiernos provinciales, como antinacionales y antihumanos. Casi diríamos como una traición a la  ley, y a los argentinos. Nos roban oro y diamantes y nos contaminan el aire y el agua, dejándonos la limosna de la tecnología y el dinero.

Cosquín con su festival internacional tuvo este año, el orgullo de que desde su escenario, figuras como Raly Barrtionuevo, Leon Gieco, Teresa Parodi, Víctor Heredia y otros valientes, gritaran al mundo este abuso, tolerado casi oficialmente, de nuestros derechos fundamentales.

Eso es ser “folclorista”: no sólo cantarle a la tierra, sino amarla y defenderla.

Lo humano y lo divino. Por José Ma Castillo

Una de las equivocaciones más torpes, que ha cometido la teología cristiana, ha sido presentar la relación del ser humano con Dios de tal manera que, para que esa relación sea correcta, al ser humano no le basta ser plenamente humano, sino que, además de eso, necesita divinizarse. Es decir, al hombre no le basta la “condición humana”, sino que, además de eso, necesita también la “condición divina”. Por eso y para eso, el ser humano necesita eso que los entendidos en los asuntos de la religión cristiana llaman la “gracia santificante”. Se discute en qué consiste esta “gracia santificante”. En cualquier caso, y se entienda como se entienda, los teólogos insisten en que, mediante la gracia divina, es como se obtiene su propia divinización.

Es verdad que, para los teólogos antiguos y medievales, “divinizar” al hombre no es lo contrario de “humanizarlo”, sino hacer que alcance su plenitud y su destino definitivo. Pero también es cierto que, al explicar este complicado asunto, los teólogos daban a entender, que si el hombre no alcanza se propia “divinización”, por eso mismo queda frustrado en su ser.

El problema que, sin darse cuenta, plantearon los teólogos mediante esta teoría está en que, en la mentalidad de muchos cristianos, la gente se veía ante un dilema terrible: “o Dios o el hombre”. Lo que, en definitiva, equivalía a integrar en la propia vida dos ideas aterradoras. Primera idea: la “distinción” radical entre “lo divino” y “lo humano”. Segunda idea: la “contraposición” e incluso el “enfrentamiento” entre “lo divino” y “lo humano”.

Ahora bien, desde el momento en que se vieron así las relaciones entre el hombre y Dios, desde ese mismo momento los hombres y las mujeres, que hemos pretendido ser religiosos, creyentes y practicantes…, nos hemos visto expuestos a situaciones extremadamente desagradables y erizadas de dificultades, que han llevado a mucha gente a tomar distancias en relación a Dios, a la religión y a todo cuanto se refiere a lo divino y lo sagrado. Por la sencilla razón de que, en todo eso, somos muchos los que hemos visto un peligro o una amenaza para su propia humanidad.

¿Por qué? La cosa se comprende enseguida. Los teólogos, los moralistas, los obispos, basándose en estas teorías, al contraponer y al enfrentar “lo divino” a “lo humano”, se han sentido con el derecho y en el deber de presentar y exigir que todo “lo humano” se someta y se acople a todo cuanto se le ha presentado como decisión o imposición de “lo divino”. De ahí que, con frecuencia, las religiones imponen obligaciones, renuncias y sacrificios, que, en nombre de Dios y como voluntad de Dios, exigen a los humanos aceptar dogmas y presuntas verdades que no se entienden, privarse de cosas que todos naturalmente apetecemos o imponerse renuncias, privaciones y sacrificios que resultan sumamente costosos.

Yo entiendo, por supuesto, que una persona (por motivaciones religiosas o simplemente sociales) se prive de algo que le apetece, si, de esa privación, se sigue un bien para alguien, para otro ser humano, sea quien sea. Pero lo que no me cabe en la cabeza es que se pueda creer en un Dios al que le agrada (y se siente más satisfecho cuando ve) que sus fieles se privan de lo que les gusta, de lo que les proporciona bienestar y felicidad. De forma que se trata de un Dios que, en la medida en que ve a la gente sufrir, Él se pone más contento. ¿No es eso un “dios peligroso”, un “dios sádico”, un “dios indeseable”, que no merece sino nuestro desprecio?

Esta teoría según la cual “lo profano” tiene que someterse a “lo sagrado”, “lo laico” a “lo religioso”, “lo humano” a “lo divino”, está en la base de los incesantes conflictos (grandes y pequeños) que surgen en la sociedad entre las autoridades religiosas y los poderes civiles. Es la teoría que, en el fondo, explica la extraña contradicción en la que incurren los dirigentes religiosos cuando hablan elogiosamente de los derechos humanos, pero, al mismo tiempo, no los aplican en sus normas y prácticas de gobierno religioso. Y hacen esto basándose en la teoría según la cual la verdad divina no es armonizable con los derechos humanos. En virtud de este argumento, sin ir más lejos, en la Iglesia, las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres. ¿Estamos seguros de que Dios quiere que eso sea así? No podemos estarlo. En cualquier caso, de lo que sí podemos estar seguros es que, si no queremos presentar a Dios como un esperpento, no podemos ir por la vida diciendo que Dios no quiere que se pongan en práctica los derechos humanos. Y, sin embargo, por más esperpéntico que resulte, esto es lo que la teología católica va diciendo por el mundo entero cuando se empeña en defender que hay colectivos enteros, como es el caso de las mujeres o el de las personas homosexuales que no tienen los mismos derechos que el resto de los mortales.

Y que nadie me venga enarbolando un crucifijo y recordando los textos de san Pablo en los que se habla de la muerte de Cristo como un “sacrificio expiatorio” por nuestros pecados (Rom 3, 25; 8, 3; Gal 3, 13; 2 Cor 5, 21….). Está bien demostrado que esos textos son inseparables de la idea de “resurrección”. Es decir, esos textos, por sí solos, pierden su verdadero sentido. San Pablo se vio en la terrible situación de tener que presentar el cristianismo como la religión que predicaba un “Dios Crucificado”, una idea tan espantosamente inaceptable para cualquier ciudadano del Imperio, que no tuvo más remedio que echar mano de la teología del “sacrificio” y de la “expiación” del Antiguo Testamento, para presentar una “interpretación” aceptable en su tiempo. Pero, sobre todo, lo decisivo en este asunto es saber que el Nuevo testamento modificó de raíz la idea y la experiencia del “sacrificio”. Tal como se nos dice al final de la carta a los Hebreos, la cosa está clara: “No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que esos sacrificios son los que agradan a Dios” (Heb 13, 16). El sacrificio religioso, que hoy más le agrada a Dios, es que aliviemos penas y sufrimientos, que ayudemos a las familias que no tienen trabajo, a los que se ven desamparados y sin esperanza. No puedo creer en un cristianismo que no ve así las cosas.

 

Fuente: Blog de Jose María.

Entre lupas y catalejos. Por Guillermo “Quito” Mariani

En mi reflexión anterior aludía al meduloso artículo de Osvaldo Bayer, publicado en Página 12. Reasumo ahora, un aspecto del razonamiento de este eximio periodista, que no pude abarcar por limitación de espacio y para no abusar de la paciencia de los lectores.

Como corolario de la afirmación de que lo religioso influye poderosamente en parcial descalificación de la democracia, que es actitud de búsqueda conjunta y no sumisión a determinaciones preestablecidas, el periodista recoge datos iluminadores de la realidad europea y sus causas. En Alemania, el país con mejor nivel de vida, las cifras oficiales señalan que cada vez más seres humanos trabajan por un sueldo que no les alcanza para una vida digna. Sólo en el estado Westfalia-Norte, 62.000 trabajadores están en estas condiciones. Hay además un lado que no conocemos: “darle al trago”. Estaciones de ferrocarril, plazas y atrios de templos abandonados reúnen a jóvenes hasta altas horas, en encuentros alcohólicos que generan alborotos agresivos. Gobiernos y parlamentos y establecen medidas disciplinarias o aumento de impuestos, o castigos y multas, con el inmediato resultado de ineficacia y fomento de la dimensión e intensidad del problema (como el Mercado común que castiga a naciones de mal comportamiento económico con sanciones de ajustes que recaen sobre los menos pudientes). Los movimientos de “indignados” han hecho su parte desde los jóvenes y se han jugado indicando las causas profundas de todo el malestar. Pero sólo se recurre a las sanciones. LA FAO afirma que los precios de los alimentos han subido a precio record en el 2011. En las familias de inmigrantes, un 29 por ciento está en el límite de la pobreza extrema. Aumentan los hechos criminales. Pero el Foro económico mundial no toma en cuenta estos datos. Sigue apostando a las ganancias. Desaparece el hombre y desborda el dinero que ahoga y despersonaliza, sin solucionar la crisis presente ni las previsibles. La búsqueda de la felicidad de todos es la meta, todavía no propuesta. Se contentan con solucionar los problemas de algunos, los que han sabido y podido hasta ahora aprovecharse de los otros.

Mirando hacia el mundo, los catalejos que nos acercan los problemas, quedan en sus estuches porque estamos armados de lupas para agrandar hasta lo incalculable nuestros propios problemas.  Que la inseguridad ya ha hecho imposible salir a la calle. Que los niños ya no pueden andar solos.   Que los jóvenes se han vuelto incontrolables para los padres y se han dedicado a la diversión y a la droga. Que la pobreza apenas ha comenzado a remediarse con instrumentos de ayuda o subsidios que disminuyen la cultura del trabajo y fomentan la de la vagancia… La lupa del pesimismo, y la pésima costumbre de sentirnos inocentes cuando culpamos, o de dictaminar desde la cátedra personal, contra todos los esfuerzos y logros objetivos, aumentando las deficiencias, nos perjudica no sólo porque nos perdemos la situación privilegiada del país en una cantidad de aspectos considerados ejemplares para el mundo, sino porque sin mirar la propias deficiencias retrasamos peligrosamente la solución de todos los problemas. Si en el Campo hubiera disponibilidad para compartir ganancias cuanto la hay para reclamar subvenciones por la sequía, Si los directivos de RENATRE con Momo se avergonzaran (nada más que eso) de ganar $3.500.000 anuales para velar por los intereses de los pequeños propietarios. Si el Arzobispo de La Plata no gastara su tiempo en defender las imágenes religiosas en las escuelas, y basara su preocupación en buscar solución a los problemas de derechos humanos de su arquidiócesis. Si las Empresas entraran por el carril del empleo bien retribuido. Si la dignidad del ser humano fuera respetada en todos sus aspectos, el educacional,  el de vivienda y salud, además del económico que exalta por sobre todo la rentabilidad, muchos problemas serían enfocados más acertadamente sin necesidad de lupa para agrandarlos, sin remediarlos.

Cristianos no religiosos. Por Guillermo “Quito” Mariani

Un artículo de Osvaldo Bayer publicado recientemente por Página 12 construye respetuosamente una alternativa para una frase del conocido rabino Daniel Goldman, contrariando una afirmación del escritor israelí Yoram Kaniuk. Éste había escrito: Se puede ser demócrata o religioso. Goldman corrige: se puede ser demócrata y religioso. El escritor y periodista argentino, desde Bonn expresa su respeto por los razonamientos con que el rabino defiende su postura. Pero con un estilo que le es propio, estrenado en “La Patagonia rebelde”, el de los testimonios orales en paralelo con los documentos de la historia oficial, muestra las objeciones con que se enfrenta esa afirmación de que es posible ser demócrata y religioso, a la vez.

El caso de la bruja reina de Bruchhausen aparece  en estos días casualmente evocado y descrito por un diario de Bonn. El atrevimiento de aquella mujer noble, de casarse con un peón de campo, produjo su degradación por parte de Roma, el sometimiento a cruelísimas torturas y finalmente la condena a la hoguera, hace 370 años. Bayer lo utiliza como argumento síntesis y signo de un pasado difícilmente ocultable, que tiene hoy manifestaciones menos cruentas pero que traducen la misma tendencia.

Creo que resulta clave, para terciar en la discusión, una especificación de lo que se entiende por “religioso”. Habitualmente hablar de religión es referirse a una relación con Dios que, primero, afirma su existencia, y segundo, mantiene una comunicación con El que revela lo que es de su agrado. La absolutización de estas dos afirmaciones llevan a cada grupo”religioso” a considerar la pertenencia por la aceptación, como única opción, de lo que se propone como revelación de Dios y camino para estar “con” El. Así se convierte en grupo proselitista y, a la vez, excluyente. A la seguridad del grupo (nadie tiene contacto directo con Dios) contribuye el que sean muchos los que se adhieren, y los que no lo hacen, queden excluidos. Esta adhesión se gratifica con premios y la exclusión por castigos (de origen divino). Con procederes diversos, que usan el miedo a castigos temporales o eternos, o la exigencia de sumisión absoluta con la alternativa de expulsión o venganza, la historia ha sido y es testigo de tremendas violaciones de derechos humanos fundamentales y de situaciones de violencias y guerras entre “fanatismos” rivales. Por eso, cada una de las grandes religiones es, en  realidad una monarquía. Desde la absolutización del poder como venido de Dios (Vaticano) o la de los libros sagrados interpretados literalmente como Palabra de Dios (Biblia, Corán, Upanishads.).

Eso establece la distinción entre religioso y creyente. La actitud de este último admite racionalmente un principio originario y misteriosamente ordenador del cosmos que se expresa en la grandiosidad de una obra superadora de todo producto  humano y va descubriendo a través de éxitos o fracasos cuál es el camino mejor para el logro de la realización personal y comunitaria o social. El participar con todos de esta actitud de búsqueda, es fundamento de la democracia. Hay ciertamente otros conjuntos que absolutizan intereses materiales o posiciones ideológicas y se fanatizan hasta obstruir las democracias. Pero el “fanatismo” religioso es el más peligroso `porque es sagrado, intocable. Creo absolutamente necesario hacer notar que el cristianismo no es una religión (sí lo es el catolicismo) sino una cosmovisión desde y hacia la valoración del ser humano, por lo cual, si no se desfigura, es compatible con la democracia en sentido pleno. Una cosa es valorar la democracia, otra resistirla con todo, y otra aguantarla. Sólo es auténtica la primera postura pero la historia avala en las religiones sólo lo que impulsa a llegar hasta la última. Y el sólo aguante, no es democracia. 

Domingo 29 de Enero de 2012 . 4to.durante el año litúrgico (ciclo “B”). Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema(Mc 1,21-28)

Jesús llega a Cafarnaún y va a la sinagoga poniéndose a enseñar. Todos se admiraban porque enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Un honre poseído por un espíritu impuro, estaba en la Sinagoga y empezó a gritar: ¿Qué quieres de nosotros Jesús Nazareno? ¿has venido para acabar con nosotros? Sé quién eres: El Santo de Dios.

Jesús lo increpó diciendo: Cállate y deja tranquilo a este hombre. El espíritu malo le produjo una convulsión y con un gran alarido el hombre quedó tranquilo.

Todos, asombrados se preguntaban ¿Quién es éste que enseña de una manera nueva y lleno de autoridad manda a los malos espíritus y éstos le obedecen? Y su fama se iba extendiendo por todas partes en la región de Galilea.

Síntesis de la homilía

Jesús llega a su ciudad, Cafarnaún, cercana a Nazaret, y como reconocido maestro  itinerante, comienza a enseñar. Lo hace de tal modo, que la gente se maravilla. Acostumbrados a escuchar a los escribas que fríamente recitaban una lección intimando a que los presentes escucharan, este hombre que hablaba libremente, convencido en lo más hondo de lo que enseñaba y trataba de trasmitir, cayeron en la cuenta de que su autoridad no era simple atribución de un funcionario sino proveniente de su más honda convicción y compromiso.

Un hombre que estaba en la Sinagoga y tenía impulsos no controlados mentalmente, protestó  indignado de que les estuviera enseñando cosas nuevas contrariando la rutina de los escribas y le reprochó que quisiera acabar con ellos. La exclamación posterior: “sé quien eres, el santo de Dios”, no fue una profesión de fe sino una advertencia para todos, del peligro en que se ponían escuchándolo.  Jesús lo manda callarse y, después de una convulsión el hombre se aquieta.

Las dos cosas llaman la atención de los cafarnaítas. La calidad de su enseñanza y su serenidad para afrontar la lucha con los que para ellos eran los malos espíritus (generalmente enfermedades mentales consideradas incurables)

El asombro de los oyentes se trasmite de boca en boca y crece de este modo la fama de Jesús en Galilea, que no pueden detener ya los escribas y fariseos.

Hay una sugerencia muy importante en los detalles del relato. Muchos de los que enseñan lo hacen simplemente como funcionarios que cumplen una orden. Es frecuente encontrar en nuestra iglesia ministros que sin ningún interés personal de calidez en la comunicación, leen los ritos y ´dandoles un sentido mágico  los convierten en inaceptables para muchos que ya han dejado de ser niños. Enseñar con la autoridad de la verdad, la sinceridad y el compromiso es el único modo legítimo y eficaz de evangelización.

El efecto matrioshka. Por Fernanda Sandez

Una muñeca que lleva en su interior a otra y ésta a otra, y otra más. 

Les dicen matrioshkas y el resultado puede ser encantador o pavoroso. La maternidad forzada opera igual; convierte a mujeres y niñas en juguetes huecos y hace de todas (sin importar su edad ni su deseo, ni nada que no sea su capacidad reproductora) matrioshkas de carne y hueso.

Uteros ambulantes, contenedores humanos recargables. Descartables, llegado el caso. ¿Que el efecto matrioshka afecta desigualmente a ricas y pobres? Sin dudas. “Las madres adolescentes se reclutan desproporcionadamente entre las más pobres y menos educadas”, se lee en La fecundidad adolescente en la Argentina al comienzo del siglo XXI , un trabajo de las sociólogas Alejandra Pantelides y Georgina Binstock que pone cifras al fenómeno. Anotan también las autoras que “una preocupación especial merecen las adolescentes que son madres antes de los 15 años, ya que existe mayor probabilidad de complicaciones físicas debido al tamaño pelviano y porque [?] es alta la posibilidad de que los embarazos provengan de relaciones sexuales no consentidas”. Así, año tras año, provincia a provincia, el efecto matrioshka reaparece. Y la trama y sus protagonistas, también: una nena, un abuso, un embarazo y un desesperante juego de El Gran Bonete para desconocer las excepciones que prevé el artículo 86 del Código Penal. Porque a los once años toda relación sexual es forzada. Pero, y más allá de eso, porque hay un cuerpo que falta. Un cuerpo ausente de sí mismo, un cuerpo niño. Sin curvas ni placer ni pelo ni la más mínima idea de lo que le sucede. Hay embarazo, sí, pero ¿quién se atrevería a hablar aquí de “madre” cuando hasta sus propios huesos dicen otra cosa? A la nena entrerriana por quien hoy todos se desvelan nadie la protegió. Nadie. Y si hoy estamos hablando de ella no es exactamente por lo que le pasó sino porque su familia se vio obligada a recurrir a un hospital público. Desde entonces, arden las voces en torno de la Niña Utero y se oyen cantos a la biología como destino.”La naturaleza es sabia”, sentenció el cirujano Hugo Cettour, ministro de Salud de Entre Ríos. “Una vez que tuvo su primera menstruación, su cuerpo está preparado. Quizá habrá que tener cuidado al momento del parto”, agregó. Pero un cuerpo “preparado” para llevar otro dentro habla de una matrioshka, no de otra cosa. Y nada dice de una mente preparada (o no) para el prodigioso esfuerzo que implica la maternidad. Especialmente, cuando la protagonista (cuerpo de nena, sueños de nena, miedos de nena) sólo dice que quiere “volver a ser como antes”. No muy atrás, no; apenas a cuando todavía no era un envase sino algo más. Una niña. Obviamente, nada podrá librarla de lo que ya sufrió por el triple crimen de ser mujer, ser menor y ser pobre. Pero tal vez sea ésta la hora de decirle que lo que rodea a su matriz también cuenta. Que ella es (además de naturaleza y ovarios), cultura, derechos y futuro. Que hay una ley. Que puede seguir jugando, como antes. Que nos perdone a todos.

 

Fuente: SerMujerHoy.com