Desprolijos, pero no vencidos. Por Nicolas Alessio

 “Huesos secos, escuchen las palabras de Yahvé, entrara mi espíritu en ustedes y vivirán” Ezequiel

 

Y entro el espíritu en nuestros huesos secos. Y nos llenamos de nervios y carne. Y desde los cuatro vientos surgimos. Y nos pusimos de pie. Y estallo la pasión por vivir. Y como todo lo que estalla no es prolijo. No puede serlo. Es pasional, alocado, intuitivo. Prolijo fue el saqueo de los que gobiernan. Los que gobiernan con decretos y leyes de ajuste, canje y bancarizaciones forzadas. Ellos saquean prolijos. El pueblo saquea como puede. Y es cierto que hubo desbordes. Pero ¿puede ser de otra manera? Cuando te ahoga el dolor de la vísceras, cuando te aprietan la garganta, cuando te desangran esperanzas, cuando se ríen de tus lagrimas, cuando te torturan despacito…¿como no desbordarse? Ya estábamos desbordados de impotencia y angustia. Pero claro, hay diferencias, el saqueo popular debe ser reprimido. El saqueo prolijo no tiene castigos, al menos por ahora. Así, no obstante las “vallas de contención social” que tanto predican organismos “humanitarios” cómplices de políticas de saqueo, las plazas estallaron. Con pocas armas. Cuerpos sudados, gritos y cacerolas. Una autentica revolución en paz. Y los nuevos pobres se sumaron a los pobres de siempre. Una autentica alianza de sectores populares que dijeron al unísono “basta”. Y los pueblos se mueven. Según sus propia musica. Y son los frutos de muchos años de siembra en la conciencia y el corazón de los pobres, los de antes y los nuevos. Y los pueblos aguantan, pero tienen un limite. No se puede tensar tanto la cuerda y pretender que no se rompa. Solo los soberbios y los necios se animan a tanto desatino. Desatinos prolongados y hondos. Una pregunta empezó a correr en el inconsciente y el consciente popular: “¿hasta cuando vamos a aguantar?”. Y se aguanto hasta el miércoles 19 de Diciembre. O antes, o un poco despues. A días de la natividad. Como para que no terminaran de quebrarnos en navidad. Como para que no terminaran de bancarizar la navidad. Como para que no terminaran de profanar la navidad, saqueando afectos, abrazos y gozos. Y algunos politiqueros y comunicadores sociales volvieron al disfraz del lenguaje, y hablaron de “los gestos violentos”, de hechos “vandálicos”. ¿Y la violación-violencia constante, honda, tozuda, cínica, burlona, pertinaz, impune, sádica que venimos padeciendo nosotros? ¿Y las “bandas” financieras que saquean la sangre de nuestros trabajadores? Claro, de “esa” violencia no se habla. Son “operaciones financieras”. ¿Y la agresión-represión de las “fuerzas del orden”? ¿Cuantas muertes lleva en su haber este sistema? Y en las plazas dijimos “basta”. Ahora tenemos que decir “nunca mas”. Grave advertencia para ciertas hienas risueñas que ya conocemos y ahora ocupan lugares de poder. Artífices y también responsables ineludibles de tanta tragedia. Que se cuiden, ese “aliento” que vivifica huesos secos no deja de rondar nuestras plazas.

 

Pbro. Nicolas Alessio

Preparar y desfigurar. Por Guillermo “Quito” Mariani

Se trata de dos actividades absolutamente contrapuestas. Preparar implica un trabajo de construcción, creatividad y orientación hacia un objetivo determinado. Desfigurar es un empeño malsano en el que puede gastarse mucho tiempo sin otro objetivo que la destrucción e el engaño.

No podemos quejarnos de falta de preparación de la navidad. El nacimiento de Jesús de Nazaret no cuenta con fechas exactas históricamente ya que los evangelistas no pusieron en eso su preocupación sino en el sentido de ese nacimiento.  Desde mitad del siglo 3ro. los cristianos adoptaron la fecha del 25 de diciembre. La afirmación de que la fecha se eligió para remplazar la fiesta pagana del dios Sol no es exacta ya que habría sido el emperador Aurelio hacia el 274 el que procedió al revés. Para contrarrestar la fiesta cristiana dio solemnidad en Roma a la fiesta del Sol.

Pero la tradición fijó  definitivamente esa fecha. Y no podemos quejarnos de que sobreviene imprevistamente, sin preparación. Quizás con mayor preparación que la que antecede a cualquier evocación de un acontecimiento feliz.

La liturgia eclesiástica realiza una preparación de cuatro semanas llamadas de Adviento o advenimiento. La tradición familiar elige el día 8 de diciembre para el armado del pesebre con las imágenes del nacimiento. O ya

El arbolito y papá Noel reemplazando el pesebre y la familia de Jesús. (esta innovación pertenece al escritor estadounidense Washington Irwin que en  sus cuentos del siglo XIX creó este personaje inspirado en el relato de la vida de San Nicolás de Myra, santo famoso del sigo IV por su bondad y generosidad) pero el consumismo capitalista, desde el mes de octubre o quizás con anterioridad comienza el muestrario de regalos, y alimenta la imaginación infantil con mezcla de elementos ligados a Jesús niño y a papá Noel viejo, pero siempre cargados de regalos.

La característica del mensaje de alegría y paz liberadora que de distintos modos se trasmite a través de esta festividad, lleva muchas veces a cortas treguas en las guerras más sangrientas, para hacer un paréntesis de vida en los campos de la muerte.

Resulta entoces, en varios casos, una auténtica, aunque pasajera actualización del mensaje navideño, como también lo es el espíritu festivo con que se recibe una buena noticia. Pero hemos de tener en cuenta que si sólo se trata de esas características, en la anticipación el mensaje no es preparatorio sino desfigurante.

Protester. Por Guillermo “Quito” Mariani

La protesta ha crecido en el mundo. Ya no son los pesimistas y malhumorados de siempre que a todo le encuentran defectos y olvidando los privilegios de que gozan, envenenan el clima social sin ninguna ventaja y sobre todo, sin ningún compromiso comunitario para remediar lo que sostienen que anda mal. Ya no son los que mirando despectivamente a los desempleados, víctimas de abusos, privados de derechos elementales, sostienen que son simplemente un peso social del que habría simplemente que prescindir.

Ahora son multitudes en el mundo. Y multitud de jóvenes. La crisis que, con apariencias tranquilizantes están enfrentando los grandes que la produjeron, ha mostrado claramente sus efectos en el planeta entero.

Y ha brotado la protesta, la indignación, la rebeldía. Con lo que se llamó, la primavera árabe (desde la inmolación de aquel vendedor de frutas en Túnez) se iniciaron los movimientos de protesta que fueron aprovechados por los detentores internacionales del poder de las armas y del dinero, para agudizar represiones y asesinar impunemente a miles y miles de personas, con la excusa de restablecer las democracias. Cuando, en realidad, sólo tenían interés en disponer libremente del petróleo ajeno.

Con distintos antecedentes, las juventudes europeas se volcaron a las calles en grandes manifestaciones señalando a banqueros y políticos como culpables de los ajustes injustos a que la sociedad fue quedando sometida, pagando deudas originadas en la voracidad e ineficacia de los “dueños del mundo”. También Latinoamérica se movilizó con multitudes de jóvenes o sublevados indígenas que, sorteando la seducción de los medios informativos, supieron descubrir el camino casi inexplorado de una mejor distribución de ingresos, de una igualdad en el ejercicio de los derechos, de una independencia económica y política frente a la grandes potencias, de una solidaridad optimista y con sentido social, de una empecinada resistencia a la contaminación ecológica, y de una defensa de las riquezas naturales y humanas de cada nación.

Pero la protesta llegó también para el “gendarme del mundo”, a la cabeza del capitalismo furioso y excluyente: Estados Unidos. En muchas de sus grandes ciudades se hizo escuchar el grito de los que apuntaron directamente a la raíz fundamental de las injusticias y desequilibrios con el “Occupy Wall Street.”

Time había consagrado como la “figura” del 2010, a los 33 mineros chilenos. Para esta misma calificación en el 2011, ha elegido al “protester” el manifestante, el indignado, el rebelde, el disconforme. Y se trata realmente, del colectivo mundial más importante en este año.

Además del reconocimiento de la resonancia mundial del fenómeno de la protesta, hay  más razones para proclamar esta novedad como la más impactante.  El análisis se profundiza afirmando que esta gente está cambiando la historia y la cambiará efectivamente para el futuro. Se trata de la transformación de una política global apuntalada por un conjunto de actores,  reducidos a círculos cerrados y poderosos, hacia el logro de una real globalización igualitaria que incluya de manera efectiva y definitoria a los abandonados o marginados por el sistema. Se puede hablar también de una marcha hacia una redefinición del poder, que parece orientada a la recuperación democrática de una participación más constante e influyente de la sociedad en general, en el proceso y resultados de la gestión de los gobiernos.

Hay banderas levantadas por todo el mundo. El capitalismo logró poner en el centro de todos los valores,  el dinero como la fuente inconmovible del poder y el progreso.  El fenómeno de las protestas, aunque todavía no esté explícitamente clarificado, apunta hacia valores distintos.

Hilando fino. Por Guillermo “Quito” Mariani

Los entretelones del poder son siempre conflictuados. Casi imperceptiblemente los que tienen la experiencia de crecimiento cuantitativo o intenso en el aprecio de la gente, comienzan a medir las posibilidades de superar. aun dentro de un acuerdo básico de principios y objetivos, a quienes disponen de otros espacios de poder.

El sindicalismo unificado por Perón en la CGT se convirtió en la expresión más fuerte de reivindicación de los derechos de los trabajadores, Cada uno de los dirigentes cegetistas, desde la secretaría general  por elección, jugó un papel preponderante, con alguna frecuencia utilizado para intereses personales.

Hugo Moyano en su convocatoria de la cancha de Huracán, bajo la lluvia y con un discurso encendido, presentó su renuncia a los cargos en el justicialismo provincial y nacional con una adjetivo descalificante para ambos. (cáscara) Pero su principal embestida fue contra las palabras de la sra. presidenta en la asunción del poder el sábado diez, referidas  a la moderación necesaria, en un momento en que la crisis mundial nos amenaza y hay que tener mucha flexibilidad de maniobra, para la exigencia de mayor justicia social y mayor protagonismo sindical mediante paros y huelgas que paralizan y corren peligro de arrasar con logros sociales importantes.

Siempre detrás de los reclamos está la cuestión de los salarios y las obras sociales. Diríamos que son a la vez los caballitos de batalla más utilizados para justificar las acciones de reclamo que tienen posibilidades de mayor convocatoria. Pareciera que las paritarias abiertas siguen siendo el modo eficaz de concertación que, aunque siempre contarán con la mezquindad de los empresarios, siempre lograrán también a la vez que la conservación de las fuentes de trabajo, algunas de las ventajas solicitadas. Sin embargo la propuesta ley de participación de las ganancias, descartada por la presidenta en su discurso, no resulta de trámite tan fácil y con resultados positivos en el momento presente, en que se están logrando acuerdos sobre leyes muy importantes, como la del papel prensa , la extranjerización de la tierra , el control del lavado de dinero y el nuevo estatuto del peón rural.

En cuanto a los salarios que, no pueden dejar de modificarse con los avances de la inflación o del costo de la vida, la lucha en las paritarias puede resultar incluso más eficaz que la propuesta y discusión de una ley.

Ni qué hablar de las obras sociales a las que habría que purificar de toda sospecha de irregularidad, al igual que todas las oficiales, para que el Estado cumpliera con su misión de aporte y servicio a la salud de la población.

Poder y dinero se juegan en un trasfondo que nadie ignora y en el que los protagonistas, gobierno y sindicalismo, producen tensiones que se agravan en determinados momentos, amenazando con rupturas que siempre dañan de alguna manera a los posibles beneficiarios.

Domingo 25 de diciembre de 2011 – Festividad del nacimiento de Jesús (ciclo “B”)

Tema (Juan 1,1-18) 

En el principio existía la palabra que estaba con Dios y era Dios. Todas las cosas fueron hechas por la palabra y nada sin ella. Lo que existe tiene vida en ella y la vida es la luz de los hombres. Luz que brilla en las tinieblas y las tinieblas no quisieron  recibir. Apareció un hombre enviado por Dios que se llamaba Juan. Vino para dar testimonio de la luz y  para que todos creyeran por él. El no era la luz sino el testigo de la luz. La palabra era la luz verdadera que vino a este mundo e  ilumina a todo hombre. Estaba en el mundo y el mundo fue hecho por ella y el mundo no la conoció. Vino a los suyos y los suyos no la recibieron. Pero a los que la recibieron y creen en su nombre les dio el poder de ser hijos de Dios. Ellos no nacen de la carne ni de la sangre ni de la voluntad del hombre, sino engendrados por Dios. Y la palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y hemos visto la gloria que él recibe del Padre como  hijo único lleno de gracia y verdad. Juan da testimonio cuando declara: Éste es aquel de quien yo dije que viene detrás de mí pero me ha precedido porque existía antes que yo. De su plenitud todos hemos recibido, gracias por gracia. Porque la ley fue dada por Moisés pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios, el que lo ha revelado es el hijo único que está en el seno del Padre.

Síntesis de la homilía

Esta página prólogo del evangelio de Juan mezcla el razonamiento filosófico griego con la visión cristiana y una cantidad de recursos poéticos con realidades históricas que la vuelven a primera vista ininteligible. Habría que dividirla frase por frase para determinar su sentido. La cultura griega tiene la característica de valorar la palabra como producto de la inteligencia y realizadora del ser humano, y el escritor del cuarto evangelio se solaza en relacionar ese valor de la palabra humana con la de Dios como origen de todo lo que existe, revistiéndola de maravillosas cualidades y colocándola como árbitro supremo de la existencia, de la vida y del sentido del hombre.

Nos vamos a fijar en la frase final que es una especie de confesión del autor de sentirse abrumado por la realidad que acaba de describir y frente a la cual experimenta la fragilidad de su inteligencia y habilidad retórica.

A Dios nadie lo vio jamás. Así todas las llamadas apariciones o epifanías de Dios en ambos testamentos quedan descalificadas como subjetivas, para valorar solamente el descubrimiento, la revelación que nos ha llegado por Jesús de Nazaret.

Se han dicho y escrito muchas, pero muchas cosas sobre Dios. Bibliotecas enteras.

Y siguen apareciendo quienes afirman saber cosas de El y se sienten con la responsabilidad de comunicarlas como las creen para conquistar adhesión a sus conceptos. Pero la verdad es “que a Dios nadie lo vio jamás”. El es en el leguaje bíblico el absolutamente Otro. El trascendente. Todo lo que se diga de El es sospecha, deducción, imaginación, conveniencia, necesidad de sentirse superior y también expresión de poder.

Por eso para nosotros cobra importancia muy honda la afirmación de que esa Palabra con mayúsculas se hace palabra con minúscula identificándose con nosotros, con nuestra carne, con nuestra debilidad. Y contagiada con el lenguaje humano, se identifica con el hombre y toda su realidad para orientarlo a la salvación, a la libertad, a la realización querida por ese Dios del que ha tenido una experiencia particularísima que lo ha llevado a iluminar el sentido de la creación y del ser  humano con el testimonio de su vida, de su acción y de su palabra.

No hacen falta silogismos de lógica filosófica para entender y recibir la luz de Jesús de Nazaret, que sí suponen otras religiones espiritualistas cuyos fundadores se presentan como los que “han visto a Dios”. Hace falta nada más que acercarse a él como hombre para descubrir en su proceder y su mensaje humanos, la dignidad

De cada ser humano y su responsabilidad y sentido en el cosmos y en la historia.

Cuando uno quiere ayudar, los panes se multiplican. Por Rosana Guerra

Mientras muchos cristianos anclados en su fe infantil siguen pensando que los milagros vienen del cielo, esta mujer entendió perfectamente que los milagros se construyen día a día cuando alguien como ella se hacen cargo y se ponen a trabajar. La mejor exégesis del relato evangélico: “Cuando uno quiere ayudar, los panes se multiplican.” Felicitaciones Adela!
Sin Tapujos

Hace 16 años que Adelina “Adela” Milla, más conocida en barrio El Quebracho –ubicado en el sur de la ciudad de Córdoba– como Adela, prepara la merienda y la cena para 130 niños que viven en situación de extrema pobreza.

Apenas se mudó con su familia a este barrio en 1987, los chicos le tocaban la puerta para pedirle un pedacito de pan o un poco de leche. Sin dudarlo habló con su esposo y le planteó la idea de abrir un comedor. “Le dije que me gustaría tener uno en casa. El me dijo que era mucho trabajo. Y yo le respondí: lo quiero hacer”, relata.

Y lo hizo. El comedor Pancitas Tristes comenzó funcionando en el living de su casa. Y su marido viendo a su esposa tan decidida no solo accedió a su pedido sino que se comprometió en la tarea solidaria.

“Acepté y el comedor se abrió en el living. Hasta que un día le dije, Adela tengo que hacer malabares para ver televisión con todos los chicos aquí adentro”, relata divertido Miguel. Fue ahí donde le propuso construir con sus propias manos un salón en la parte posterior de la casa. Y con la ayuda de un hermano levantó una habitación con un baño y una cocina.

El trabajo silencioso de Adela siempre estuvo acompañado de una actitud perseverante y amorosa. “Hasta hace unos quince días cocinaba con una cocina común. Así que empezaba a preparar la merienda y la cena a las tres de la tarde”, dice con sencillez.

Después de 16 años llegó la cocina industrial y junto a Teresa Moreno, otra voluntaria, empiezan a preparar la cena un poco más tarde, a eso de las cinco para que esté todo listo a las siete cuando llegan los chicos.

Quizás por saber lo que es atravesar por una situación de necesidad extrema con sus hijos Adela se resiste a que otros niños pasen por lo mismo. “Nunca me voy a olvidar cuando una vecina que recién conocía de barrio Cárcano, Yolanda Colazo, “La Gorda Pepa”, me abrió la puerta de su casa y cuando le pedí algo para comer me dio dos bolsas de consorcio con alimentos y unas monedas para que comprar carne para mis hijos”, agradece emocionada.

Pidiendo. Cuando abrió el comedor en 1995 habló con un grupo de mamás y salieron a pedir casa por casa y a los comercios de barrios como Pilar, Jardín, José Ignacio Díaz, Corral de Palos y Nueva Córdoba. “Aunque recibimos muchos portazos tuvimos suerte. Los vecinos nos daban fideos, arroz, polenta, aceite y pan. Y cocinábamos con leña porque no había gas en aquella época”, recuerda.

A los tres años de abierto el comedor recién recibió ayuda del Gobierno provincial en la época en la que distribuían las cajas pan. “Después nos dieron una ayuda económica pero en el mes de mayo de este año no recibimos nada”, advierte.

Cuando se terminó la ayuda estatal su esposo comenzó a ayudarla a preparar pan casero para vender y así comprar la carne para el comedor. “El problema es que los voluntarios que teníamos eran del plan Jefes y cuando se cortó se fueron. La única que quedó fui yo y Tere Moreno que me ayuda mucho”, señala Adela.

Ella sabe que la cena que brinda para algunos niños es la única comida que recibirán hasta el otro día. Adela es una convencida que cuando quiere servir aunque haya poco los panes milagrosamente se multiplican. “Le doy gracias a Dios porque cada día tengo más ayuda y no sólo de alimentos. Me donaron las mesas y los bancos nuevos de madera y hasta el arbolito de Navidad”, agrega, con una fe inquebrantable.

La familia. Adela (56) es ama de casa y tiene dos hijos Elizabeth (22) y Daniel (21). Su esposo es albañil y coloca membranas para techos. Y su hija Eli, también la ayuda en el comedor.

Ana María, una de sus sobrinas está orgullosa de su trabajo. “Es una alegría que ella pueda ayudar a los chicos que lo ?necesitan. Sé que algún día cuando sean grandes se van a acordar de mi tía y del comedor”, advierte.

“Me hace feliz cuando los chicos me agradecen con un beso o simplemente te saludan. Y algunos no te dicen gracias pero no es porque no valoran sino porque nadie les enseñó a agradecer”, advierte la voluntaria.

En los años de andar la calle descubrió que los que más dan son los que menos tienen. “Las que veía con la boca pintada son las que me cerraban la puerta en la cara. Hemos recibido muchos portazos pero también mucha ayuda, más de la gente pobre que de la gente de buena posición. Si pudiera abrir los fines de semana, lo haría. Aunque creo que si hubiera trabajo para todos, los comedores no deberían existir”, finaliza.

Para colaborar

Pancitas Tristes. Es un comedor que está ubicado en barrio El Quebracho. Funciona de lunes a viernes.

Horarios. A las 16 se da la copa de leche y a las 19, la cena para niños de 1 a 14 años. Atiende a 130 niños, aunque en esta época asisten unos 70.

Lo que necesitan. Pan dulce para Navidad; alimentos no perecederos como fideos, arroz, aceite, azúcar, chocolate, flan, gelatina, y zapatillas para los niños.

Más información. Comunicarse con el teléfono (0351) 497-5868 de 12 a 19.

 

Fuente La Voz del Interior

La vida por la tierra. Por Luciana Peker

Toda risa. Así la definen a la campesina Eli Sandra Juárez que nació rodeada de quebrachos santiagueños el 12 de julio de 1977. Las fotos la muestran con sus hijos: Damián (14) y Agustina (7), su esposo Gustavo –que cortaba leña, quemaba carbón y criaba animales– o sus ahijadas en la iglesia. Las fotos la muestran pero ella no está. Ni su imagen es reconocida. Eli es una víctima más del atropello de la frontera agropecuaria. Y, como muchas mujeres, es la que le puso el cuerpo a la topadora que se llevó su vida de 33 años de un ataque al corazón cuando fueron a desmontar su tierra. Y, como el de tantas mujeres, su nombre no resuena cuando hay que hacer resonar los nombres para que la memoria haga eco en la Justicia.

La impunidad que no se detuvo en su edad para robarle la tierra que era su vida y que se llevó la vida cuando quisieron dejar seca de soja a su tierra. “Eli era una mujer campesina, esposa y madre, animadora comunitaria en San Nicolás y, como toda mujer del monte santiagueño, se ocupaba de la crianza de sus dos hijos chicos, las tareas de la casa, cuidar los animales, buscar leña para la cocina. También trabajaba como cocinera en la escuela durante las mañanas”, la describe el cura Sergio Gustavo Raffaelli, quien no se conforma con el cielo para la ex presidenta de su capilla. Quiere que su muerte prematura e injusta no se barra como el polvo que se acumula en las puertas de las casillas.

“Eli mostró el camino del compromiso por un tiempo nuevo, resurrección y Pascua. Lo sabemos, lo contrario a resurrección no es la muerte porque la muerte ha sido vencida. Lo contrario a resurrección es la incapacidad de vivir como hermanos y hermanas, es la fiebre posesiva que se refugia en el poder y el tener, actitud propia de miedosos que piensan que su vida está asegurada por lo que acumulan. Eli lo sabía y nosotros también. Podemos considerar a Eli una verdadera mártir –define Raffaelli– y habría que pensar qué nos dice su testimonio, a nuestra iglesia que peregrina en Santiago, tan pusilánime, ante tanta muerte y mentira; casi pactando con el poder que está arrasando no sólo el monte santiagueño, sino también nuestra conciencia y solidaridad, manipulando con la dádiva y despojando con un discurso tramposo a un pueblo que sigue siendo chantajeado por la injusticia en que vive.”

Eli era una mujer que murió plantada como nació y que se explica con tan pocas palabras como hacen falta pocas semillas cuando la tierra es fértil. Fue el 13 de marzo del 2010, a las 17.00, en medio de un desmonte, cuando tres topadoras de la empresa Namuncurá avanzaron sobre las tierras de San Nicolás, con una orden judicial en la mano y policías uniformados asegurando el desalojo de su comunidad. Ni ella, ni su corazón, lo pudieron resistir. Se descompensó después de que voltearan la primera planta. “Esta tierra es nuestra”, gritó y cayó. Hace tres meses el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase Vía Campesina) y la Mesa Provincia de Tierra se declararon en asamblea permanente por el despojo de tierras, el modelo agroexportador, la concentración de la riqueza, el freno de los agrotóxicos, la creación de juzgados de tierras, el freno de los desalojos y el daño al medio ambiente. Hace un mes asesinaron a Cristian Ferreyra. Su crimen mostró la impunidad del acoso a los que defienden sus raíces y que se plantan para defender sus derechos.

Pero antes que Cristian murió Eli y con su muerte se conoció la de ella. El sacerdote Raffaelli explica que el fallecimiento de Eli es consecuencia de la violencia social del desmonte y del rol de trinchera de las campesinas marcadas por su rol de género. “Cuando se produce el conflicto con la empresa Namuncurá la mayoría de los varones estaban trabajando fuera de la provincia, como trabajadores golondrina. Por eso, la resistencia a que avancen las topadoras la realizaron las mujeres, entre ellas Eli.”

Donde no estaban ellos, estaban ellas, donde estaban ellas estaba Eli, donde vinieron las topadoras, arrancaron a Eli como se arranca una planta que no puede subsistir a ras del viento.

 

Fuente Pagina 12

Con pies de plomo! Por Guillermo “Quito” Mariani

Así, simplemente hay que moverse en terrenos peligrosos. La premura en el avance pueden dar en tierra con todos los objetivos a conseguir. Entre  los scout es muy frecuente la práctica de “stalking”. Una actividad que consiste en observar detalladamente, sin ser descubierto. Esto que B.P., el fundador del Movimiento, practicó intensamente como integrante de las fuerzas colonialistas de Gran Bretaña, fue introducido por él en el manual de adiestramiento para los hombres de campo (los que saben vivir en la intemperie) que deseaba que fueran sus seguidores. Para llegar a observar la intimidad del color o la vida de los animales y los pájaros en el bosque, para obtener una fotografía (sin zoom) detallada, para sorprender en la acción a una persona, es necesario acercarse “sin levantar la perdiz” cuidadosa y lentamente, deslizándose en un silencio que sepa evitar el ruido de una rama o cualquier movimiento violento que pueda “espantar” al observado.

Leyendo con detenimiento los documentos emitidos por la CELAC (comunidad de estados latinoamericanos y caribeños) reunida en Caracas con la presencia de 30 presidentes de los 33 invitados, en la primera convocatoria con semejante proporción de asistentes, uno advierte el ”pie de plomo” El avance cuidadoso y lento hacia un logro de integración y unidad buscando la fortaleza del bloque. Los fogosos discursos y las propuestas radicalizadas de Chávez, Correa o Morales muestran la línea del proceso hacia el futuro. La ampliación de los intentos realizados hasta hoy, Mercosur, Alba, Unasur, para afirmar la identidad latinoamericana de independencia y  fortaleza en un proyecto a la vez democrático y transformador de inclusión.

Hay nombres que no nos resultan acostumbrados, de países más pequeños generalmente con mayor  dependencia económica y política, cuya asistencia puede interpretarse como la conciencia de que su pequeñez a la hora en que se nublan los triunfos de sus protectores, exige no quedar separados de un bloque que va tomando importancia. Varios de ellos viven un régimen decididamente capitalista neoliberal y su opinión y su voto no permitió seguramente llegar a conclusiones más radicales tanto para aceptar el compromiso del Banco del Sur, como para determinar el porcentaje sugerido por Correa (que tiene ideas muy claras aunque oscurecidas en muchas oportunidades por la prensa) de un porcentaje menos exigente en las votaciones para la adopción de decisiones, como la elección de una secretaría permanente que terminó designando pro tempore a Piñera como Presidente y convocante para el próximo año.

El ser “muchos” obstaculiza las soluciones rápidas. Argentina y Brasil con todas las simpatías amistosas de que fueron objeto sus mandatarias, se pronunciaron a favor de marchar con pies de plomo para no irritar demasiado a los poderosos que, sin advertir que están hundiéndose en su propio pozo, se animan a ridiculizar estos pasos. Piensan que, porque no se dieron en el pasado, tampoco podrán darse en el futuro-

Marchar así, avanzando paulatinamente, suele dar buenos resultados. Pero no hay que dejar de tomar en cuenta que los acostumbrados a devorar no tienen reparos en que sean muchos los devorados y los preocupa en cambio, seriamente,  que sean definidos e inmasticables.

Soja y cáncer. Por Guillermo “Quito” Mariani

No es que la soja produzca cáncer si se come, si se inyecta, si se respira. Todavía las mezquinas  investigaciones no han aportado más que la “sospecha” de que pueden producirse distintas patologías por el simple consumo, como irregularidades hormonales infantiles, alergias o alteraciones genéticas. No. Se trata de un alimento rico en proteínas, que puede constituir una de las soluciones para el hambre en el mundo. Lo de transgénico significa simplemente que la constitución natural ha sido alterada por el añadido de especies genéticamente diversas, que aumentan su rendimiento y su resistencia al glifosato, pero que acarrean secuelas todavía no especificadas “científicamente” en su gravedad. Pongo entre comillas el “científicamente” porque la experiencia mundial con las estadísticas que dan cuenta de los efectos producidos, también son dato científico aunque no sea apreciado como tal, en los juicios que por una cantidad de enfermedades mortales, se han iniciado contra los fumigadores con agrotóxicos en la periferia de los centros poblados.

El caso de un  inquilino de Mayu Sumaj, al que un empresario sojero quería desalojar por la proximidad de un campo para sembrar soja, es tremendamente aleccionador. Las palabras del propietario fueron terribles: si no te desaloja la ley te va a desalojar el glifosato. Y así fue. Los aviones fumigadores pasaron por encima de su casa y bastaron pocos meses para que aparecieran, después de las primeras dificultades respiratorias, los síntomas de la leucemia.

En estos días ha sido noticia (difundida por muy pocos medios ¡cuántos viven de la soja!) el caso de una pequeña población rodeada de cultivos de soja, fumigados constantemente con glifosato y endosulfan en la que el director de un hospital hablaba de que lo habitual era, hasta hace dos años, que una persona por año en la pequeña población fuera afectada por el cáncer. En la actualidad son 30 los que o padecen o han muerto a consecuencia de esa enfermedad.

El caso más conocido entre nosotros, es el de barrio Ituzaingó en que las madres (valientes como siempre) no descansaron hasta iniciar un juicio contra los sojeros (con nombre y apellido) que fumigaban sin ninguna limitación los campos cercanos produciendo una cantidad de alteraciones de salud sobre todo en la población infantil y contrariando impunemente la prohibición del art. 58 de la Ley 9164 (que prohíbe las fumigaciones con endosan y glifosato a menos de 1.500 mts. de los lugares poblados. Recién en Febrero de 2012 se iniciará el juicio después de que en el 2002 arrecieran las denuncias por la cantidad extraordinaria de muertos por cáncer (200).

Nos preguntamos, señores empresarios sojeros que pasean triunfalmente sus cuatro por cuatro y cortan rutas para no pagar retenciones porque esto los empobrece ¿No les resulta suficiente ganar dinero a montones con el auge del precio de la soja y su exportación? ¿son capaces de afrontar la calificación de “asesinos” que caerá necesariamente un día sobre ustedes y su riqueza, si continúan mirando  despectivamente a los que se mueren envenenados por sus agroquímicos? ¿seguirán obsesivamente aumentando el peso de sus bolsillos antes que ceder al peso de sus conciencias?

Domingo 18 de diciembre de 2011 – 3ro. de Adviento (del “ciclo “B”)

Tema (Lc. 1,26-38)

El ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret de Galilea a una virgen desposada con un hombre de la familia de David, José. La virgen se llamaba María. El ángel entró en la casa y la saludó “alégrate, el Señor está contigo” María quedó desconcertada preguntándose qué significaba ese saludo. Pero el ángel le dijo: No temas porque eres agradable a Dios y vas a concebir y parir a un hijo al que llamarás Jesús. Será tan importante que lo llamarán hijo del Altísimo. Dios le dará el trono de David y reinará sin fin. María dijo ¡cómo va a suceder esto si no conozco a ningún varón? El mensajero le respondió: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y su sombra te cubrirá. Por eso el niño será santo y lo llamarán hijo de Dios. También tu pariente Isabel a pesar de su vejez ha concebido un hijo y ya se encuentra en el sexto mes, porque Dios puede hacer lo imposible. María dijo entonces: Yo soy sólo servidora del Señor así que estoy dispuesta a que se cumpla en mí lo que El quiere. Y el ángel se alejó.

Síntesis de la homilía

La figura de María es importantísima para el cristianismo. Sin necesidad de ninguno de los aditamentos que se le fueron  añadiendo a  través de los tiempos y los diversos títulos con que se la nombra, ella es la madre de Jesús, del hombre Jesús de Nazaret, revelación, para nosotros la más completa y perfecta, de lo que Dios quiere de la humanidad. Desde luego que el relato de Lucas no es un hecho histórico en sus detalles aunque sí en su contenido. Lo de un ángel con nombre determinado Gabriel (quién ha averiguado el nombre de los ángeles?) entre en su casa y le hable con voz humana, no sólo le hubiera parecido extraño a María sino que le hubiera causado un susto bárbaro. Las palabras del anuncio del embarazo y parto se refieren a un hecho normal que tiene sólo la particularidad de que responde al querer,  la voluntad, el plan de Dios. A su Espíritu, que dará sentido especial a este nacimiento. La comparación o signo de credibilidad que suministra el mensajero aludiendo a Isabel, muestra la normalidad que acerca a los dos acontecimientos. Lo fundamental es que María, que afirma que no ha tenido relaciones con varón alguno, está dispuesta a hacer y vivir lo que agrade a Dios y ella pueda descubrir de sus designios misteriosos.

Ante lo maravilloso del relato,  cuyos datos son imaginados por Lucas en todo lo que tienen de extraordinario o sagrado,(ángel, conversación personal, respuesta, acción del Espíritu Santo) nos quedan para admirar e imitar la simplicidad generosa de esta mujer de pueblo, que sabe interpretar las angustias y esperanzas de toda una sociedad que anhela ser liberada de toda sujeción o esclavitud.

Cada uno de nosotros, de la forma más variada y muchas veces sorpresiva, descubre eso, tan misterioso como real, que llamamos vocación: una misión que cumplir. Las propias inclinaciones, los condicionamientos desde el entorno, las necesidades transitorias o permanentes que descubre a su alrededor, la exigencia interior de dar sentido a la vida en sociedad, todo esto se junta para formar la conciencia de una  misión, de un llamado al que debe responder. La disponibilidad para poner al servicio de esa misión todo lo que son las propias capacidades,  la fortaleza para superar los obstáculos, la constancia para no dejarse frenar por los juicios desfavorables, eso es lo que vivió María. Eso es lo que de ella debemos conservar como mensaje y testimonio más provechoso para nuestra vida.