Homilías Dominicales – Domingo 21 de Julio de 2013 – 16to. del año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 10,38-42)

Entró Jesús a un  pueblo y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María que sentada a los pies del señor, lo escuchaba. Marta, que estaba muy ocupada en los quehaceres domésticos, se acercó y dijo a Jesús “¿no te importa que mi hermana me deje con todo el trabajo? Dile que me ayude.” Pero Jesús le respondió: Te está preocupando por muchas cosas y, en realidad con una sola basta. María ha elegido la parte mejor y no seré yo quien se la quite.

 

Síntesis de la homilía

Como Jesús recomendaba a los discípulos al enviarlos a anunciar la buena nueva del reino que se hospedaran donde les ofrecían alojamiento y no anduvieran cambiando de casa, él mismo lo hace. La dueña de casa es seguramente una de sus discípulas con su hermana María. Ambas se distribuyen la función a cumplir para con el huésped. Una atendiéndolo en la conversación y la otra preparando la recepción en la mesa. Como suele suceder, la impaciencia de Marta viendo la tranquilidad de María comete la torpeza de recriminárselo, considerando su tarea más importante que la suya y pide a Jesús que la impulse a brindarle alguna ayuda. La respuesta de Jesús es valorativa. El afecto y el aprecio se muestra más auténticamente con  sentimientos y palabras que con objetos o regalos. Cosa que nosotros tenemos ya establecida, en nuestro clima consumista, con una opción distinta.  El regalo constituye la muestra del afecto y aprecio por una persona a la que no somos capaces de decirle con frecuencia y sinceridad “te quiero y agradezco lo que eres para mí.”

Pareciera que estos gestos tan humanos de Jesús no son importantes en sí. Y por eso tradicionalmente se ha interpretado este pasaje como una valoración inferior de los trabajos materiales frente a las tareas intelectuales o concretamente, para hacerlo religioso, a la oración. En realidad este criterio es el que ha alimentado a los monasterios y congregaciones contemplativas de varias comunidades religiosas a retirarse absolutamente del mundo para dedicarse a la oración, considerando esto lo más agradable a Dios.

Cuando se establece de antemano esta dualidad, como sucede habitualmente entre los católicos tradicionales, se encuentran diversos pasajes evangélicos para justificarla. Pero

en el fondo, la historia de Jesús que nos trasmiten los evangelios no es de un hombre orante  sino de un hombre actuante. Ora sí, cuando necesita tomar decisiones importantes.  Se coloca delante del Padre para ser absolutamente sincero en el análisis de las diversas situaciones que se le presentan. Pero no deja de vivir intensamente dando testimonio de servicio y liberación.

Pero el relato de Lucas ha de ser aprovechado con toda la riqueza humana que encierra.

Primero, la valoración de la hospitalidad tan profundamente arraigada en la tradición judía. Segundo la aceptación de necesitar hospedaje. Tercero la necesidad de ambos roles: no dejar solo al visitante y encargarse de preparar la mesa a compartir. Y entre las dos actividades, la segunda puede ser transitoria pero la primera la de brindar compañía y expresiones de valoración y afecto no debe cesar nunca.

Homilías Dominicales. Domingo 14 de Julio de 2013 – 15 del año litúrgico. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema(Lc.10,25-37)

Un doctor de la ley preguntó a Jesús: Maestro ¿qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna? Jesús le preguntó ¿qué esta escrito en la Ley? ¿qué lees en ella? El respondió “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con todo tu espíritu y a tu prójimo como a ti mismo” has respondido exactamente,

le dijo Jesús.-Obra así y alcanzarás la vida.

Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención le hizo otra pregunta ¿y quién es mi prójimo^? Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en  manos de una banda de asaltantes que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita, lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él lo vio y se conmovió. Se acercó, vendó sus heridas cubriéndolas con aceite y vino. Después lo puso sobre su monta lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente sacó dos monedas de plata y se las dio al dueño del albergue diciéndole:”Cuídalo y lo que gastes de más yo te lo pagaré al volver”

¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por ladrones?

“El que tuvo compasión de él” respondió el escriba. “ve tu y procede de la misma manera” concluyó Jesús.

 

Síntesis de la homilía La pregunta del escriba pone en cuestión el sentido definitivo de la vida humana. Y él mismo encuentra la respuesta en la Ley de Moisés, en que se habla de un amor vivido con toda la riqueza  interior. Creo que es importante notarlo porque la acción del amor no siempre tiene las mismas exigencias y características. A veces debe ser expresión de energía, resistencia, reprensión, oposición, aunque lo que entendemos por amor sea a veces sólo la de de ternura. El amor siempre supone ponerse en lugar del otro y así se extiende también desde el amor a Dios al del prójimo.

La parábola, como todas las de Jesús, recoge trozos de la realidad de su tiempo. La inseguridad de los caminantes estaba siempre en vigencia por las distintas bandas de salteadores que aprovechaban la soledad de los caminos y la opresión y pobreza que vivía gran parte de la población durante la ocupación romana.

Y el relato tiene más que el hecho delictivo, el sentido de expandir la noción de prójimo por encima de la concepción religiosa que consideraba como tal, en la mentalidad judía al que pertenecía de hecho y derecho al pueblo escogido.

Que el hombre que bajaba a Jericó fuera judío, porque venía de Jerusalén hace más inadmisible la indiferencia del sacerdote y el levita que bajaban de ejercer sus funciones cultuales honrando a Yahvé. El samaritano llevaba seguramente otras preocupaciones, pero éstas no llegaron a obnubilar su sentido humano de compasión y solidaridad. Ni el sacerdote ni el levita descienden de su lugar de privilegio, el servicio del templo, para ayudar a la víctima. Sí lo hace el samaritano, de su cabalgadura. La noción de prójimo, además de ampliarse aquí hacia lo universal (todo hombre es mi prójimo) se especifica en el que necesita, aunque no esté comprendido entre los familiares, los amigos o los que piensan lo mismo y coinciden en sus intereses.

Esta ruptura con la noción descomprometida de “prójimo”, se torna característica del cristianismo y por eso no queda limitada a las intervenciones personales a favor de los necesitados de cualquier índole, sino que se extiende al universo social para interesarse y buscar las causas de toda pobreza y esmerarse por suprimirlas o colaborar con quienes emprenden esa costosa tarea.

La rivalidad tan fuerte, de origen netamente religioso y por eso tan intensa, que separaba a samaritanos de judíos, y se explica por circunstancias históricas concretas, da  más sentido revolucionario de cambio para el reino, en la parábola de Jesús.

Homilías Dominicales. Domingo 7 de julio de 2013 – 14 del año litúrgico (ciclo”C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (lc. 10,1-9)

Jesús elige además de los 12, a otros setenta y dos discípulos, enviándolos de dos en dos, para que le preparen el camino por donde va a pasar, Les dice: la cosecha es abundante pero los obreros pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe más trabajadores para la cosecha. Uds. vayan! Como corderos en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado y por el camino no se detengan a conversar con nadie. Cuando lleguen a una casa digan “que la paz descienda sobre esta casa” Si hay alguien dispuesto a recibirla la paz lo inundará, de lo contrario volverá a ustedes. Permanezcan en la misma casa comiendo y bebiendo lo que les den porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde vayan y sean recibidos, coman de lo que les sirvan, curen a los enfermos y digan a la gente

“El reino de Dios está cerca de ustedes”.

Síntesis de la homilía

El anuncio de la buena noticia iba avanzando y conquistando gente y la impaciencia de Jesús consciente de la vigilanc9a con que lo seguían y acechaban las autoridades imperiales y religiosas, tiene prisa por abarcar para su Padre los frutos de la cosecha . Basado en el simbolismo de las 12 tribus ha elegido a los doce apóstoles. Ahora ante la necesidad de más brazos para cosechar, y con alusión a los 70 ancianos que ayudaban a  Moisés y se prolongaron en el Sanhedrin (una especie de senado de Israel) elige setenta y dos para enviarlos a preparar su llegada a los diversos pueblos que piensa recorrer. Son seguramente los encargados de trasmitirle la situación y disponibilidad de la gente para recibir el reino que proclama e instaura Jesús. Van de dos en dos. Son muchos los estudiosos de la biblia que descubren aquí lo que normalmente se oculta, que se trata de parejas (varón mujer) como era absolutamente  normal en Israel donde  muy raras veces se veía a dos varones haciendo largos caminos. A esto da pie la cita de Pablo en 1ra.Cor. en que alude al derecho de llevar consigo en sus viajes a una mujer hermana (9,5). Desde luego que esta circunstancia aparentemente descuidada u oculta por una visión prejuiciosa, hace mucho más inteligible lo de ser enviados de dos en dos y el número par de los discípulos (contra el 71 del Sanhedrín judío). No es menos importante la advertencia centra: corderos entre lobos. Se trata de un mensaje profundamente revolucionario y suscitará naturalmente rechazo y persecuciones, Saberlo y tenerlo en cuenta distará para cada pareja un modo de proceder que se describe en la alternativa de ser o no admitidos en cada lugar. Siempre, sin embargo, llevarán primero un deseo de bendición, salud y paz. Y si no hay disposición para aceptar esa paz, deberán dejar que regrese a ellos, sin provocar la ira que a Santiago y Juan les provocara el rechazo de los samaritanos.

Junto con las advertencias normales para una subsistencia austera recibiendo la acogida de la gente y el no detenerse a hacer comentarios al margen del anuncio del reino, Jesús inicia ese camino de evangelización que compete a quienes  se comprometan en su seguimiento.

Conciencia de persecución, no por la falta de testimonio , las hipocresías, o abusos, sino por defender la verdad, la dignidad de cada hombre y sus derechos esenciales. Normalidad en relaciones humanas para que ni las represiones ni las agresiones alteren el mensaje de paz y de justicia.  Respeto a la libertad para aceptar o rechazar un mensaje aunque a nosotros nos parezca beneficioso y recto. Cualquier violación de estas normas, desnaturaliza la evangelización, por más que esté rodeada de solemnidades o apariencias.

Homilías Dominicales – Domingo 30 de junio de 2013 – 13 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.9,51-62)

Al acercarse el tiempo de su partida, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante suyo. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando Santiago y Juan se enteraron de esto le dijeron “Señor quieres que hagamos descender fuego del cielo para consumirlos? Pero Jesús dándose vuelta los reprendió. Y se fueron a otro pueblo. Mientras iban caminando se acercó uno y le dijo: te seguiré donde quiera que vayas. Jesús le respondió: Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza. “ A otro le dijo “Sígueme” y éste le respondió “permíteme que vaya a enterrar a mi padre” pero Jesús le respondió “Deja que los muertos entierren a sus muertos y ve a anunciar el reinado de Dios”   otro le dijo: “Te seguiré Señor pero déjame antes despedirme de los míos” Pero Jesús le dijo: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás no sirve para el reinado de Dios”

 

Síntesis de la homilía

Tiene mucha importancia la palabra “decididamente” con que Lucas se refiere al viaje a Jerusalén, desde galilea en donde Jesús está. Este viaje tiene para Lucas gran importancia y por eso le dedica dos terceras partes de su relato. En su transcurso el maestro se ocupa de preparar cuidadosamente a sus discípulos con lecciones de palabra y de vida.

El primer paso es enviarlos `para prepararle alojamiento. Diríamos para “ofertarlo” a los samaritanos. La misión fracasa. El motivo es muy claro: Se dirige a Jerusalén y los samaritanos rechazan enérgicamente las relaciones con toda la estructura del templo y sus funcionarios.

Quizás si los discípulos hubieran explicado que >Jesús no iba a Jerusalén para someterse a su régimen sino para oponerse, los samaritanos hubieran aceptado hospedarle. Una predisposición de superioridad dañó el éxito de la misión encomendada. Y se muestra cuando los dos más confianzudos con Jesús le preguntan si pueden destruir a los que le habían negado hospedaje. El pone las cosas en su lugar reprendiéndolos. La cuestión no es crucial, la solución simple es ir a otro pueblo.

En la continuidad del viaje Jesús va repitiendo la invitación a los primeros discípulos

Sin ningún afán proselitista. Sin ninguna promesa. Presentando claramente los obstáculos que ofrece comprometerse en su seguimiento.

Es imposible evitar la mala impresión que causan algunas de estas exigencias para el seguimiento que parecen ignorar vínculos muy estrechos como los familiares y la atención debida a la ruptura de esos vínculos por las despedidas o la muerte.

Esta incomodidad ante la aparente falta de sensibilidad humana de Jesús ha crecido ante las interpretaciones exageradas utilizadas para señalar el heroísmo de los seguidores de Jesús y lograr así imponer su prestigio como una fuente de dominio eclesiástico. La espiritualidad del sufrimiento ha invadido ilegítimamente la realidad del de Jesús, que se dio en aras de una causa rechazada por sus enemigos y por eso causante de persecución y muerte. Pero el Jesús sonriente, amigo de los niños, los pobres y los pecadores y publicanos, es el que revela el aspecto definitivo del reinado del Padre Dios.

El contexto social de la familia judía en un clima patriarcal era muy distinto del nuestro.

Lo económico fijado por los derechos de herencia valía mucho más que los vínculos afectivos. La configuración de la familia como mantenedora firme de las tradiciones nacionales con exigencias muy estrictas se contraponían fuertemente al mensaje de Jesús. Ponía en peligro a los más decididos trabajadores del reino, de haber puesto la mano en el arado y mirar hacia atrás. Lo que hemos vivido en nuestra Iglesia después del concilio Vaticano II Una fuerte tendencia restauracionista para oponerse a los cambios necesario para el servicio de la sociedad humana.

Misas 2014 con P. Guillermo “Quito” Mariani en Club Banco de Córdoba

A partir del Primer Domingo de Febrero del 2014

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CELEBRACION EUCARISTICA (Misa)

con el Padre “Quito” Mariani,  los

1ros. 3ros. y 5tos. domingos de cada mes a las 10.30 hs

en el quincho del Club de tenis del Banco de Córdoba

La dirección es Viracocha 7.200

(seis cuadras desde Martinolli y dos desde Ricardo Rojas)

Por ambas arterias circulan colectivos de diversas líneas

PRÓXIMA CELEBRACIÓN:  DOMINGO 30 DE JUNIO

Los Esperamos!!

 

Homilías Dominicales. Domingo 23 de junio de 2013 – 12 del año litúrgico (ciclo”C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 9,18-24)

Jesús estaba orando a solas. Sus discípulos estaban con él. Entonces le preguntó: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos respondieron: para algunos eres Juan el bautista, para otros, Elías y para otros, alguno de los antiguos profetas que ha resucitado. Pero para ustedes-les dijo-¿quién soy yo? Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo: Tu eres el mesías de Dios. El les ordenó severamente que no repitieran eso a nadie. El hijo del hombre- les dijo – deberá sufrir mucho, será rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas. Será condenado a muerte y resucitará al tercer día.  Después dijo a todos: El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá y el que la pierda por mí, se salvará.

 

Síntesis de la homilía

Algo importante está por suceder. Jesús está orando a solas. Está pensando en su vida y sus decisiones delante del Padre de quien se considera enviado. Lucas nos lo presenta en oración  antes de cada decisión importante o nueva etapa de su vida.

Sus discípulos están cerca y esto provoca una inquietud en su meditación  ¿qué pensarán ellos, los más cercanos, los que él ha elegido para continuar con su misión? Y más aun, ¿qué pensará la gente acerca de su persona y su conducta? El primer paso, reconociendo que como gente sencilla esos pescadores habrán escuchado las opiniones de muchos que se cruzaron por su camino, les consulta sobre esas constataciones. Las respuestas son acertadas. La gente de pueblo, sin malicia y esperanzada desde sus necesidades, piensa en algún modo de presencia divina para ayudarla. Juan Bautista había sido la última luz encendida en el camino del pueblo. Podría ser que Jesús fuera el que tomara su bandera y su misión. Por otra parte, Elías era el precursor del mesías de acuerdo a Malaquías y era entendible que la gente identificara a Jesús con él o con alguno de los antiguos profetas. Jesús ha quedado satisfecho con la respuesta  de los discípulos y ataca entonces con la definitiva, la que lo inquieta por el porvenir del reino- para ustedes ¿quién soy?

La respuesta de pedro es entusiasta y triunfalista: Eres el mesías de Dios.

Lucas omite la reacción halagadora de Jesús para con Pedro y, en cambio se preocupa de diluir el triunfalismo, dando una visión distintas de su mesianismo. Es el enviado para afrontar las dificultades del poder que pervierte las relaciones sociales y oprime la dignidad de los seres humanos más desprotegidos y por eso va a enfrentarse a la persecución y la muerte, como testigo insobornable de la voluntad del Padre de instaurar un reinado de amor.

La advertencia final es dirigida a todos. Si por todo lo que ustedes han visto y escuchado sobre mí, quieren seguirme como hasta ahora, es indispensable que cada uno renuncie a sí mismo (“sí mismo es egoísmo”), tome su cruz de cada día (es decir sepa aguantar los inconvenientes de ser generoso, comprensivo y solidario) y así me siga por el camino que voy siguiendo yo, que es la voluntad de mi Padre. La aparente paradoja de que quien defienda sólo su vida la perderá y quien la pierda por el reino la encontrará se refiere lógicamente al sentido de la vida, ensimismada o generosa, opresora o liberadora, condenante o salvadora.

Homilías Dominicales. Domingo 16 de junio de 2013 – 11 del año litúrgico. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 7, 36 a 8,3)

Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Entró en la casa y se sentó a la mesa. Entonces una mujer que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, fue a verlo llevando un frasco de perfume. Y colocándose detrás de él se puso a llorar y bañarlo con sus lágrimas. Después lo secó con sus cabellos, lo cubrió de besos y lo ungió con el perfume. Al ver esto el fariseo que lo había invitado pensó: Si este hombre fuera profeta sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es : una pecadora! Pero Jesús le dijo: Simón, tengo algo que decirte.  Dí maestro, contestó él.

Un acreedor tenía dos deudores. Uno le debía quinientas monedas de plata y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos le amará más? Pienso que aquel a quien perdonó más, contestó rápidamente Simón.

Jesús le dijo: Juzgaste bien. Y volviéndose a la mujer le dijo ¿Ves a esta mujer? Entré  en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies, en cambio, ella los baño son sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste y ella desde que entró no dejó de besar mis pies. Tu no ungiste mi cabeza y ella derramó perfume. Por eso te digo que ella ha demostrado mucho amor, porque sus pecados, sus numerosos pecados le han sido perdonados. Aquel a quien se le perdona poco demuestra  poco amor.

Después dijo a la mujer: Tus pecados están perdonados. Los invitados pensaban, quién es éste que hasta perdona los pecados? Pero jesús dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, véte en paz.

Jesús recorría las ciudades y pueblos, predicando y anunciando la buena noticia del reino de Dios Lo acompañaban los doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus. María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios, Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras que los ayudaban con sus bienes.

 

Síntesis de la homilía

Con detalles bastante diferentes todos los evangelios narran un episodio parecido. Las circunstancias originales de Lucas son: la identificación del fariseo, la omisión del nombre de la mujer y de la discusión sobre el precio del perfume, la compañía de las mujeres en su peregrinaje de instauración del reino, y la de que el hecho sucede alrededor de una mesa de comida que es un lugar muy frecuente en este evangelista para presentar a Jesús con sus enseñanzas. Aquí también el nudo del mensaje es una parábola. Que por encima de todos los pequeños detalles, cada uno con su importancia particular, resalta un cambio en la relación Dios-hombre, que en el judaísmo se presenta como relación entre el poderoso y el pecador y exige por eso reparación y castigo y para Jesús se convierte en una relación profundamente humana en que el amor con todas las expresiones de lo humano (lágrimas, cabellos, besos, perfume) supera todas las exclusiones y condenas con sencillez maravillosa, al margen de todas las tradiciones rituales acostumbradas por los funcionarios del templo.

Al llamar Padre, a aquel por quien Jesús se considera enviado para establecer entre los hombres un “reinado distinto”, Jesús presenta un proyecto de relaciones humanas absolutamente distinto de la realidad de la Ley, a lo que se referirá señalando que sus funcionarios imponen cargas insoportables de soportar.

Por eso mismo, Jesús formará un ejército, no de espías para descubrir los errores y delitos sino para investigar con el más profundo sentido de comprensión del otro, cuáles son los caminos para aliviar las cargas y remediar los sufrimientos. Este es el sentido de enviar a sus discípulos, como el Padre lo ha enviado a él, para perdonar los pecados con el espíritu liberador del Dios amor. Para salvar y no para condenar.

Al final de este pasaje es llamativo el cuidado de enumerar nombrándolas y refiriendo su “currículum”, a las mujeres que acompañaban a Jesús. No parecen demasiado ejemplares: La magdalena con su historia de siete demonios, la mujer de un intendente de Herodes y un grupo más de señoras adineradas. Es como si Lucas quisiera dejar la sensación de que, desde cualquier estado de pobreza exterior o interior es posible encontrar un sentido de la vida sirviendo a los demás. Desde luego que los invitados a la mesa de Simón, además de no entender cómo Jesús perdonaba, tampoco estarían conformes con esos subsidios a la pobreza del grupo de los Doce.

Para el día del padre

Como la revelación que nos hace Jesús de lo que constituye la voluntad del Padre no está  dada en hechos maravillosos sino en su humanidad transitando con nosotros, es bueno detenernos hoy unos instantes en las características de esa relación humana en la que Jesús (aunque limitado por el clima patriarcal en que se desenvolvió su vida) quiso mostrarnos la ternura paternomaternal como el principal elemento de la relación con su Dios. El padre de familia con toda la generosidad que supone la responsabilidad de una vida engendrada en el amor de pareja es imagen de Padre Dios dispuesto siempre a la comprensión y al perdón que constituyen para los hijos motivo y fundamento de seguridad y madurez personal-

Misa Domingo 16 de Junio Club Banco de Córdoba – Próxima Celebración Eucarística P. Guillermo “Quito” Mariani

Queridos amigos:

Esta nota es sólo para quienes me aseguraron por mail que participarían de mis celebraciones eucarísticas, cuando las comenzara.

Les cuento lo que quizás algunos ya sepan. Concurrí a la celebración de la Palabra en Atalaya el domingo para hacer la propuesta de que, respetando la experiencia de las celebraciones de la palabra,y a la vez, accediendo a cinco sugerencias contenidas en los mail que me contestaron, alternáramos una celebración de la palabra, con una de la eucaristía Así, cada uno podía participar de lo que le dictaran sus convicciones, y algunos, también de las dos reuniones, realizadas en distintos días. Misa los 1ros. y 3ros. Domingo. Palabra: los 2dos. y 4tos.Quito-276x300

Había una cuarenta y cinco personas pero quien dirigía y daba o negaba la palabra, dictaminó que había que esperar una asamblea que se realizaría el 14 de junio.

Juzgando que lo más fácil, claro y directo era decir SI o NO, interpreté esa dilación como un argumento para poner condiciones, como si se trata de los dueños del grupo.

Decidí entonces y así lo expuse a todos:

1) El próximo domingo 16, comienzo la celebración de la eucaristía que continuará posteriormente (por ahora) todos los primeros y terceros domingos de cada mes a las 10.30, en el quincho del Club deportivo del Banco de Córdoba Está situado en calle Viracocha a seis cuadras de Martinolli y dos de Ricardo Rojas, por donde hay acceso de ómnibus.

2) La calle VIRACOCHA arranca en Martinolli a 10 cuadras de la rotonda de heriberto Martínez y en Ricardo Rojas del paso a nivel situado a la izquierda, después del Vivero Arguello

3) El domingo 16 incluiremos en la Misa, la celebración del día del padre y la reunión, comenzando puntualmente a las 10.30, se extenderá estrictamente hasta las 11.30 para dar tiempo a la reunión familiar con que muchos celebrarán ese día.

4) Por Ricardo Rojas se puede llegar en colectivo hasta el mismo paso a nivel de Viracocha, con el “Calera por Arguello”. el T1, y el E1- Desde el paso a nivel el Club queda a dos cuadras.

5) El quincho está situado en la vecindad de las canchas de Tenis.

6) La celebración es completamente abierta y se puede invitar a gusto, a la gente de las cercanías para participar.

Los Esperamos!!

 

Homilías Dominicales – Domingo 9 de junio de 2013 – 10 durante el año litúrgico. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc. 7, 11-17)

Jesús con sus discípulos llegan a un pueblo llamado Naím, acompañados por mucha gente. En las puertas de la ciudad se encuentran que llevaban a enterrar a un hijo de una mujer viuda. Gran parte de la población acompañaba el entierro. Viéndola Jesús se compadeció de ella y le dijo: No llores. Y se acercó a tocar el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron. Y Jesús dijo : Joven! Te lo mando! Levántate! Y el que estaba muerto se sentó y comenzó a hablar y Jesús lo devolvió a su madre. La gente se llenó de asombro y hablaban de él diciendo que Dios había visitado a su pueblo con este gran profeta que les había llegado. Y su fama se extendía por la Judea y las regiones vecinas.

 

Síntesis de la homilía

Lucas es el único relator evangélico de este suceso, así como Juan es el único narrador de la resurrección de Lázaro. Dos hechos más que maravillosos, anticipatorios de la resurrección de Jesús,  aunque con la diferencia de que éstos, como resucitación, se dan en personas que volverán a morir, y la resurrección de Jesús es para una vida permanente junto al Padre Dios. Con este hecho Jesús se anticipa para dar sentido a la respuesta de Jesús a los enviados del bautista que son enviados desde la cárcel para preguntarle si él es el enviado prometido o hay que esperar a otro. Jesús acudirá al testimonio de lo que los mismos enviados están viendo: el cumplimiento de la profecía mesiánica de Isaías (35,5):”Los ciegos ven, los paralíticos caminan…los muertos resucitan”

El que Jesús haya reparado en la mujer afligida constituye una muestra más de reconocimiento de la dignidad femenina tan disminuida en la tradición patriarcal judía. Y además, de esa dimensión tan humana de la compasión y la ternura con el dolor de perder un hijo,  que difícilmente tenga superior en las relaciones afectivas humanas.

La interpretación literal de los hechos narrados en los evangelios, usando nuestros criterios modernos de historicidad, nos lleva con frecuencia a perder su significado más profundo. Lo que Lucas, como discípulo de Pablo, (que centra la vida cristiana en la resurrección de Jesús como anticipo de la nuestra), intenta  fijar en la fe de sus comunidades, es que Jesús, como enviado del Dios de la vida, es restaurador de la vida de los hombres con un sentido de permanencia que supera la mentalidad judía de vida larga con la de plenitud de vida en Dios que es lo que él vivió y estamos también invitados y destinado a vivir nosotros.

Si para el amor de una madre no hay nada mejor que la recuperación de la vida de su hijo, cuánto más para el  Dios padre y madre será la permanencia de nuestra vida junto a la suya en el misterio insondable de su amor sin medida.

No rechazar esta oferta supone aprovechar las huellas de Jesús, con el cuidado de todo lo que Dios ha puesto en nuestras manos para construir felicidad compartida, con el respeto a todo el entorno que nos rodea, con la disponibilidad para estar presentes en las oportunidades que se nos brinden para colaborar  en la búsqueda de la verdad y la justicia. Esas huellas marcan el camino de un sentido profundo de la vida y de la relación con Dios que incluye de manera esencial la relación con los hombres como hermanos.

Guillermo “Quito” Mariani participa del ciclo “El hombre en busca de sentido” en Galileo

19 de Junio. “Dios. Ni valle de lágrimas ni cumbre luminosa” Pbro. José Guillermo Mariani

Estos seminarios constituyen la última parte de un ciclo titulado “La Ley” que comenzó con “La Ley necesidad y espanto” y continuó con “Filosofía política” para culminar con esta serie llamada

Galileo está en Gauss 5700, en Villa Belgrano, ciudad de Córdoba. Para comunicarse: (03543) 444-090.