SÍ A LA VIDA! Por Guillermo “Quito” Mariani

Aunque se cuide bastante señalarlo, la iglesia católica y sus seguidores “archifieles” por no llamarlos fanáticos, son los que presentan una posición más agresiva en contra de la despenalización del aborto. La ley que comenzó a discutirse en Diputados y fue frenada inesperadamente no pudiendo pasar a la Comisión de Familia, deberá superar otros obstáculos y posiblemente se postergue su tratamiento hasta el próximo período legislativo. No obstante, ya ese primer paso, de iniciar las deliberaciones, enfurece a quienes sostienen que de eso  no hay que hablar porque es decirle ¡ NO! A LA VIDA.

Por eso en esta segunda reflexión  voy a señalar simplemente cómo y por qué la iglesia católica oficial es cómplice de la proliferación irrefrenable de abortos.

1ro. Siempre se negó y se niega pertinazmente a una educación sexual completa y precoz. Aguer calificó la experiencia en un colegio secundario como incitación a la promiscuidad.

2do. Tradicionalmente ha demonizado el sexo, condenando en sí mismo el placer sexual a no ser que cargue con la  obligación de un hijo (los que Dios manda)

3ro. hablando por un lado, de paternidad responsable, ha condenado explícitamente durante mucho tiempo todo proceder anticonceptivo, Recién a comienzos del siglo pasado admitió la regulación por la continencia periódica  presentada como ley natural aunque es lo más artificial y antinatural puesto que decreta la falta de espontaneidad del acto sexual que tiene que ser regido por el almanaque.

4to. Olvidando absolutamente a las madres que mueren por abortos clandestinos y calificando esas muertes como castigo de su pecado

5to. Rechazando obstinadamente las investigaciones científicas que admiten casi unánimemente un período (de 14 primeros días, antes de la aparición de la cresta primitiva) en que seguramente hay una vida pero no todavía una vida humana, y la discusión vigente con argumentos muy serios, de que esto no es seguro hasta las doce semanas.

6to, Admitiendo todavía en labios y libros tradicionales que los padres engendran sólo lo corporal y el alma la infunde Dios. Nunca hubo acuerdo sobre cuándo se daba esta infusión del alma que constituiría al ser humano.

7mo. Usando para negar el bautismo de los niños, el argumento de que los padres no estén casados por iglesia. Con lo cual afirman, sin decirlo expresamente, que esos niños no son hijos de Dios, porque el bautismo es nada más que eso, la celebración de que todos somos hijos de Dios. Así los marginan de toda posibilidad  de la salvación en que dicen creer.

8vo.-Porque para usar el argumento  esgrimido de “Sí a la vida” esta iglesia carece de autoridad histórica ya que ha sido cómplice por acción o silencio, de torturas, muertes y desapariciones de los considerados culpables por la represión dictatorial y también de muchos inocentes. El “ SI A LA VIDA” en algunas oportunidades y el “NO A LA VIDA” en otras, es hipocresía.

9no. Animando la resistencia de profesionales y jueces, con la posibilidad de objeción de conciencia para cumplir con  la ley referida a la concepción por violación, la iglesia ha hecho postergar el tiempo de la expulsión  hasta que se convirtiera en eliminación de una vida humana

10mo. Provocando que los padres que descubrían a sus hijas embarazadas antes del matrimonio las expulsaran de la familia y consideraran que hubiera sido mejor que se murieran a que quedaran “deshonradas”

Muchos abortos y muertes se deben indudablemente, a estos principios y conductas severamente inculcados

Reflexión Domingo 13 deNoviembre de 2011 – 33 durante el año litúrgico (ciclo “A”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt. 25,14-40)

Una parábola para los discípulos: El reino de los cielos es semejante a un hombre que al salir de viaje llamó a sus servidores para confiarle sus bienes. Le dio a uno cinco talentos, a otro dos y a otro sólo uno teniendo su capacidad. Enseguida los que habían recibido más negociaron y doblaron el capital, pero el que recibió uno solo hizo un pozo y enterró el dinero. Cuando volvió, vino  el primero y le entregó diez talentos. Y el señor le dijo ¡Muy bien, te voy a entregar mucho más. Entra a mi casa! Lo mismo sucedió con el dos. Luego vivo el que había recibido uno y le dijo “señor yo  sé que eres exigente, que recoges donde no has sembrado y cosechas donde no has esparcido, así que enterré tu talento. Aquí lo tienes. Y el hombre respondió : Servidor perezoso, si sabes que soy así ¿por qué no entregaste el dinero en préstamo para que yo lo hubiera recogido con intereses? Y ordenó: quítenle el talento y dénselo al que tiene diez porque a quien tiene se le dará y tendrá mucho más

Síntesis de la homilía

Esta es una parábola capìtalista. Todo se basa en la posesión y aumento del dinero.

Un talento equivalía a 34 kgs. de oro. Era habitual que los ricos empresarios del campo que habían adquirido muchos bienes se entregaran a viajes fastuosos, dejando encomendadas sus posesiones al personal de servicio. La interpretación de que en el reino de los cielos  hay que hacer valer las posesiones para la mayor producción y ganancia, olvida que estas fotografías de la realidad que son  las parábolas, son impactos para sacar conclusiones de los detalles principales, y  de ninguna manera justificación de conductas reales del momento, a las que ellas hacen referencia,

En ese sentido el eje de la parábola se fija en la reprensión al servidor perezoso que tiene una explicación justificante bastante satisfactoria. El insaciable y hasta injusto proceder del dueño que solamente exige e impone. Y el final es manifiestamente un acto de injusticia. Al que es menos y puede menos lo expulsan y castigan, quitándole previamente el talento confiado.

Con estos relatos se puede entender que la parábola es una semejanza con el reino de los cielos, si los “talentos” de que se habla, son los valores del reino: la verdad, la sinceridad, la generosidad de compartir, la comprensión, la indiscriminación, la fraternidad. Las circunstancias y capacidades de cada uno determinan la cantidad de riquezas de que cada cual dispone para administrar. Y la peor y más estéril de las motivaciones, es la de pensar que el Dios, testigo insobornable de nuestras acciones, es tan exigente, castigador e inclemente que más vale  la pena no comprometerse, dejar que las cosas sigan como están, resignarse a que todas las deficiencias humanas sigan arruinando las vidas de todos o de muchos.

La máxima capitalista que se fija en la acaparación y el productivismo, se transforma entonces en la preocupación por construir el reinado de Dios predicado y practicado por Jesús, del modo que cada uno tiene al alcance de sus posibilidades.

Una advertencia para estos tiempos en que el termómetro del avance o retroceso social, de la crisis o del éxito tiene la medida exclusiva de los bienes materiales. 

Cuestión de vida o muerte. Por Guillermo “Quito” Mariani

El debate ya iniciado y frenado en la cámara de diputados sobre la nueva ley del aborto, es un paso largamente esperado para remediar ese mal en aumento que son los abortos, con una cantidad de consecuencias perjudiciales para las personas, la familia y la sociedad.

Hay quienes no admiten ni siquiera proponer el debate. Para ellos el aborto es delito grave contra el hombre y contra Dios, y debe ser penalizado consecuentemente en esta vida y en la otra.

Y se plantea entonces, como publicidad para impresionar y alarmar, una falsa disyuntiva. NO AL ABORTO! SI A LA VIDA!

El NO absoluto al aborto, que consistiría en que ipso facto (por algún decreto divino de necesidad y urgencia) quedaran suprimidos todos los abortos, es imposible de lograr.

La represión, la penalización, la recomendación de abstinencia sexual, no han tenido ni tendrán éxito. El número sigue creciendo.

La disyuntiva que se presenta entonces, es:

¿Dejamos que se sigan multiplicando los abortos, siempre traumáticos para quienes lo viven y su entorno? ¿O hacemos un esfuerzo real para disminuir el número de abortos y sus consecuencias fatales? Porque en muchas oportunidades acaban  con dos vidas inocentes (la del feto y la de la madre que muere precisamente como tal).

Lo que se pretende entonces desde el sector que opina a favor de la legislación y despenalización es: disminuir las muertes de niños antes de nacer y de madres, como consecuencia de serlo.

Y para eso se propone cambiar el criterio represivo y discriminante (los ricos sí, los pobres no) mantenido hasta ahora, que no ha logrado otro efecto que multiplicar los abortos y sus secuelas trágicas. Que remedios se proponen?

1ro.- despenalizar. Quitando al aborto la condición de lo clandestino, para que la decisión de realizarlo pueda ser motivo de consulta; para que se proceda rápidamente en el caso del hijo no deseado interrumpiendo el proceso y no una vida humana; para que esté al alcance de todos acceder a métodos modernos, asépticos y gratuitos.

2do.- Legislar sobre las condiciones de máximo y mínimo que deben brindar los centros de salud, el estado y la sociedad frente a las diversas  circunstancias que inducen a este proceder, en cuánto a quiénes, cómo, cuando, impulsados por qué situaciones, con qué posibilidades de asesoramiento y propuestas de soluciones,

3ro.- Destrabar las objeciones de cualquier origen que estén impidiendo una educación sexual precoz y completa en todos los ambiente educativos sobre todo lo referido a la sexualidad y su ejercicio natural y responsable.

4to.- determinar claramente los casos especiales, más allá del tiempo acordado en la ley, ((los 14 dias cuentan con casi unanimidad científica, no así las 12 semanas)con asesoramiento de especialistas, para que pueda elegirse, entre dos vidas en peligro, la  que tenga más probabilidades de supervivencia. O para que al menos puedan disminuirse las consecuencias desfavorables de una libre y motivada elección.

 No pareciera que a esta propuesta pudiera ser objetada razonablemente desde el punto de vista ético. Sin embargo hay una agresiva condenación hasta sobre la posibilidad de debatirlo. Y detrás de eso,  está dictando entre bambalinas, la Iglesia institucional, sobre la que hablo en la reflexión siguiente.

A comenzar de nuevo. Por Guillermo “Quito” Mariani

Ya está definido el panorama. La situación de los medios, especialmente televisivos, sobrecargados de repeticiones de slogans políticos, todos con seguridades de triunfo o de lograr papel muy importante en el gobierno elegido por las urnas del 23, nos trae a todos un suspiro de alivio. La disposición legal que obliga a ceder espacios a todos los partidos políticos se vuelve psicológicamente hartante cuando pasas de un canal a otro y es imposible liberarte del discurso que ya escuchaste diez veces y repite las mismas cosas que, a fuerza de reiterar sin límites ni variantes, se espera que penetren en la inteligencia y la decisión de todos, como si se tratara de verdades.

El silencio relativo de la “veda” fue ya un alivio. Pero la veda debería abarcar toda una semana al menos, para otorgar serenidad de pensamiento personal o grupal en orden a definir el voto responsable sin ser agredido por mensajes de lo más desabridos. Hay que notar que en varios países eso que nosotros llamamos campaña electoral no puede durar más de dos o tres meses y algunos sólo 15 días. En algunos lugares en lugar de veda electoral, se habla de “jornada de reflexión”.

Así se evita este verdadero atosigamiento que causa esa publicidad que acaba por ser manejada sin ninguna creatividad, de modo que, como toda repetición monocorde, aburre en lugar de divertir y desinforma en lugar de informar.

Ahora ya está  definido el panorama. Corresponde  a cada uno ubicarse en el lugar que asignado, para cumplir con el mandato de la mayoría que se ha pronunciado claramente. Eso demanda tiempo. Tiempo para curar heridas, para reconocer errores, para elaborar un oposición racional y honesta, para curar ambiciones personales, para tomar en serio, en una palabra, la responsabilidad social que las urnas han señalado a cada uno.

Pero ya ha comenzado la campaña hecha de seguridades de futuros triunfos, advertencia de peligros para la democracia, promesas renovadoras y de honestidad absoluta, para el 2015.

Lo racional, una vez cumplido el acto central de la democracia representativa, sería recuperar la tranquilidad. Mostrar que en consonancia o en disonancia con los elegidos cada uno y cada sector está dispuesto a trabajar por el bien común.

Convencerse de que el modo legítimo y democrático de reunir votos es el trabajo que cada partido hace en bien de la comunidad en todo el plazo mediante entre una y otra elección. Cuatro años son mucho tiempo y hay mucho para planear, además de corregir, criticar negativamente o mejorar las realizaciones y proyectos del gobierno, tanto en los ámbitos provinciales como en el nacional.

El gobierno nacional no reconoce haber propuesto de ninguna manera una reforma constitucional tendiente a posibilitar una rerelección de Cristina. Y sin embargo una de las críticas más  mordaces de algunos opositores se basa en esa afirmación inventada para rechazarla. Lo que sí constituye una responsabilidad del  kirchnerismo en general, es la visualización de personas con las cualidades y la claridad del proyecto oficial para reemplazar al actual equipo en el 2015.

Lo demás, si se continúa el estilo que caracterizó las actuales campañas, deberá reducirse a juntar mucho dinero para volcarlo en la publicidad abundante y conflictiva, que, indudablemente, recoge algunos frutos. Pero eso no es democracia.

Una presencia, dos realidades. Por Guillermo “Quito” Mariani

Los “indignados” están por todas partes. Llenando los espacios  de la Puerta  del Sol y también negándose a terminar con la toma de la catedral de San  Pablo en Londres, pasando por más de 700 capitales y ciudades importantes, abarcadas por este fenómeno de las protestas juveniles, contra la alteración impune de los valores más importantes de la sociedad, que tiene como responsables a los banqueros y políticos del sistema.

A nuestro lado, en la nación hermana, los universitarios y secundarios acompañados por gran parte del pueblo y con la bandera de “la educación para todos” no cesan en sus movilizaciones. Están hiriendo el talón de Aquiles del capitalismo liberal que, para imponerse globalmente, ha debido recurrir a todos los medios, como la represión y las dictaduras  de derecha,  tratando de impedir que la gente “piense” con libertad y acierto. Porque la racionalidad es su peor enemigo.

Se multiplican las reuniones y las consultas a nivel internacional para ayudarse a solucionar este tembladeral, originado no sólo por la descomunal crisis financiera sino porque esa circunstancia ha destapado, sin ninguna delicadeza, las falencias del capitalismo y su manera progresiva y agresiva de imponerse en el mundo.

Es indudable que los recursos para desvirtuar los valores realmente democráticos, han sido variadísimos y eficaces. Ningún reparo en arrasar culturas, aludiendo a terrorismos como en el caso de Irak, ni a inventar conspiraciones como en el de Irán, ni mucho menos en la apariencia cruel de restablecer “su” democracia como en Libia, matando impunemente a civiles de todas las edades y asesinando e un líder carismático como Kadhafi, con ensañamiento que infunda temor a quienes pretendan en el futuro negarse a la entrega de sus tierras, su petróleo y su oro. Quieren, indudablemente, dar un aviso atemorizante. Y ojalá que no sea también un anuncio de los planes que se alimentan para más adelante, con respecto a las riquezas naturales de los países más cercanos, en los que ya tienen establecidas sus bases, que aparentan ayudar a la explotación de las riquezas locales, cuando la verdad es que las roban, con la complicidad de muchos de los de adentro.

Pero los ya millones de jóvenes que llenan las calles de los países más poderosos

y sus reclamos irrefutables no les  dejarán reposar los oídos, ni los bolsillos.

Y aquí, ya no al lado, sino entre nosotros, como una continuidad, pero por otro camino, la avalancha optimista de una juventud no de indignados sino de entusiasta aprobación de un proyecto nacional, que a pesar de imperfecciones y lentitud, inevitables por las fuertes resistencias, va avanzando con soluciones, admiradas incluso por muchos  países y organismos internacionales.

Una juventud que, con toda la fuerza que puede tener la indignación frente a lo que se descubre como injusticia social excluyente, se entusiasma, grita y baila aclamando los logros y las esperanzas puestas en el futuro para un proyecto en el que ya se han dado pasos gigantescos, hacia la justicia, la inclusión igualitaria y la restauración parcial de los derechos de los más pobres. Es la particularidad actual de la juventud argentina.

Promesas, descrédito, maniobras engañosas de los medios y las corporaciones, no han sido suficientes para detener la fuerza arrolladora de esta generación que ya aprendió a descubrir el engaño y la mentira de las promesas y las críticas desestabilizantes y a creer en las realizaciones paulatinas y concretas de los grandes objetivos del bien común.

Resistencia y paso atrás. Por Guillermo “Quito” Mariani

Creo que las dos realidades enunciadas en este título son ejemplarizadoras. La resistencia de los pueblos indígenas amazónicos, en una  caminata comenzada en Trinidad el 15 de Agosto incluyendo familias completas, con el objetivo que el gobierno de Evo Morales volviera atrás con el proyecto de construcción de una carretera atravesando el TIPNIS. La sigla significa territorio indígena parque nacional Isíboro- Sícore, nombre de dos ríos que atraviesan la región.

Sesenta y seis días de caminata ininterrumpida para llegar a La Paz, sede del palacio del Quemado y residencia presidencial. El primer intento fue apersonarse allí antes de las elecciones judiciales. En ellas los votos favorables fueron de un 40% y los en  blanco o inexistentes llegaron al 60%. Primera disminución notable eleccionaria para Evo Morales. Postergaron la llegada, por dos motivos: para que no fuera utilizada políticamente, desvirtuando el objetivo principal que era detener la construcción de la carretera; y a causa de haber sufrido una violenta represión policial en el paraje de Yucumbo el 25 de setiembre para detenerlos. Como resultado de ese ataque, perpetrado en el momento en que todos estaban iniciando la frugal cena  con sus comidas típicas y de camino, resultó muerto un niño, más de 30 indígenas desaparecidos en la selva y 150 heridos.

Aunque Morales negó haber ordenado la acción policial, oficiales de alto rango fueron dados de baja por este proceder, que indignó a los aguerridos caminantes, que retrasaron pero no desistieron de su marcha hacia La Paz, atravesando alturas de hasta 4.000 metros. Finalmente el Jueves 20 llegaron y fueron recibidos y aclamados por millares  de personas que  colapsaron el centro de la ciudad hasta impedir que se realizara la programada ceremonia religiosa de recepción.

Habían recorrido  650 kilómetros, llevando a los heridos y ancianos en ambulancias. Su declaración a los medios fue que estaban decididos a no abandonar la ciudad, hasta que no se satisficieran sus pedidos de audiencia con el presidente para obtener la supresión definitiva del proyecto de la carretera que atravesaría  su territorio con la consiguiente contaminación ambiental y la incidencia en su estilo de vida. Y, al mismo tiempo, exigir severa investigación de los que ordenaron la violenta represión de Yucumbo.

La aceptación de Evo Morales y su Legislatura de la construcción de la carretera que uniera el altiplano y oriente  por  contrato con la Empresa brasilera OAS, no era novedad en la historia boliviana. Ya desde 1914, uno de los barones del estaño, llamado Patiño había proyectado un ferrocarril que atravesara desde Cochabamba hasta el TIPNIS. Circunstancias políticas de aquel momento impidieron que los planes pasaran de los papeles a la obra, que iba a ser realizada por una empresa alemana. La facilitación del pase de la producción cocalera y  cerealera en general uniendo esas distancias que prácticamente dividen a Bolivia en dos partes, no sólo geográfica sino también ideológicamente, constituía un recurso progresista para ese país, siempre cercado por la pobreza gracias a su aislamiento portuario y las dificultades de transporte provocadas por lo accidentado del terreno. La decisión gubernamental se apoyaba en razones valederas económicamente. Pero la tierra empujó a sus “dueños”, los nativos indígenas , a defender su selva, su salud y su estilo de vida, arriesgándose a una caminata heroica que logró finalmente de la sabiduría y sensibilidad de Morales la ley que ordena suspender la construcción  de la carretera prefiriendo una vez más al hombre por sobre el capital. Y al reclamo indígena por encima de las dificultades económicas.

Derecho al Aborto. Entrevista a líderes religiosos argentinos

CUESTION DE FE

Aun cuando parezca monolítica la oposición de las religiones con más representación en el país a la despenalización del aborto, esta postura en contra del derecho a decidir de las mujeres sobre sus propios cuerpos no es una verdad revelada ni un dogma. Tanto en las iglesias cristianas –católica, evangelista o metodista– como en la religión judía hay voces disidentes dispuestas a dar debate y a poner en cuestión esta supuesta defensa de la vida de la que se apropia la prohibición y que oculta cuántas muertes de mujeres provoca el aborto clandestino.

Por Luciana Peker

“Para el teólogo Santo Tomas de Aquino la vida se transformaba en humana cuando había animación y esto era a los cuarenta días en el caso de los hombres y a los noventa días en el caso de las mujeres (¡porque somos más lentas¡) pero no desde la gestación. Es importante saber que en la doctrina hay diferentes posiciones y en la Iglesia Católica también hay distintas expresiones como la teología feminista (que interpreta a la Biblia con ojos de mujer) o la teología de la liberación”, explicó María Teresa Bosio, integrante de Católicas por el Derecho a Decidir. Ella trasciende la teoría y lleva a la práctica la fe en el apoyo al proyecto por el aborto legal, seguro y gratuito que ya está en el centro del debate social en lo que resta de este año y del que viene.

“Nosotras somos disidentes de la jerarquía católica, pero queremos ser parte de ella. Hay muchas mujeres y varones que piensan como nosotras a favor de la despenalización del aborto porque genera víctimas dentro de los sectores más pobres”, resalta. “El aborto no es nuevo y tampoco el rechazo de la Iglesia. Pero sí ha cambiado la posición católica que no fue igual en toda su historia”, relató la filósofa feminista y legisladora porteña (hasta el 10 de diciembre) Diana Maffía. “El maestro Aristóteles decía que todos los seres humanos estaban destinados a ser perfectos (o sea, varones), pero que a las mujeres nos faltaba un poco de cocción. Somos como un microondas fallado”, ironiza Maffía. “Mientras que Santo Tomás y San Agustín deberían ser excomulgados antes que las feministas”, aleccionó, aun con ironía redoblada por su concepción sobre el comienzo de la vida. Y argumentó: “Es la mujer la que tiene que tomar una decisión ante el conflicto moral. El problema es que la imperfección que se nos ha asignado históricamente –por ser supuestas portadoras de una racionalidad de segunda– es la que justifica que no podemos tomar nuestra decisión sin preguntarle al juez, al médico, al marido o al cura simplemente porque, según esa antigua concepción, sus embriones cuajaron antes que el de las mujeres. Es interesante que la Iglesia descalifica a las mujeres que ponemos el cuerpo, la subjetividad, el intelecto y las emociones para que el embrión crezca. Ya que, aún con su concepción, el embrión no crece solo, sino gracias a las mujeres”.

“¿Por qué tenemos que aceptar la visión homogénea que determina quién es persona y quién no? –cuestionó el rabino Daniel Goldman, de la Comunidad Bet El, en un debate sobre religión y aborto convocado por la diputada Cecilia Merchán en el Congreso–. En la tradición judía hay una gran discusión acerca de si el feto es persona. La madre, en caso de peligro, tiene derecho por sobre la vida del hijo. Decimos peligro físico, psíquico, y yo le agregaría peligro con responsabilidad social. Así que este es un buen comienzo.”

LA LEY QUE ESTA POR NACER

“El año de la vida”, caratuló el Episcopado Argentino al 2011 con el afán de “priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones poniendo especial atención en los niños por nacer como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginalidad”. Sin embargo, hay otros religiosos y religiosas que también luchan por la vida pero con otra visión de la y las vidas. “No sólo creyentes, sino creíbles”, es una frase de monseñor Pedro Casaldáliga que, tal vez, resuma no sólo posturas personales, sino la posibilidad de tener otras posturas ante los retos de la vida sin abandonar la fe. Es el caso del presbítero cordobés Guillermo “Quito” Mariani, quien después de publicar su libro Sin tapujos –en donde relataba una experiencia amorosa de su juventud–, fue castigado por la jerarquía eclesiástica. “En la Iglesia hay dos líneas –argumenta Mariani–. La conservadora tradicional y la que surgió luego del Concilio Vaticano Segundo. Esta línea, que vino con toda una serie de cambios que se estaban dando en la sociedad, apareció como irrefrenable, pero al tiempo reaccionó la postura conservadora que se puso a la defensiva. En este sentido, la posición de no dar el debate ignora los derechos de la sociedad civil. Además, su calificación del aborto –como una interrupción de la fecundación– tiene un sustento poco científico. En su historia, la Iglesia fue incorporando los avances científicos. ¿Por qué ahora no? Es una cuestión de autoritarismo.”

“Se ha manejado desde la tradición judeo cristiana el tema de la culpa como una forma de dominación de la condición humana de la que hemos hecho un negocio”, admitió Frank de Nully Brown, obispo de la Iglesia Evangélica Metodista en el seminario “Religiones, Matrimonio Igualitario y Aborto, alianzas con y entre actores religiosos por los derechos sexuales y reproductivos en Argentina” que se realizó el 14 de junio, en el Instituto Universitario Isedet y estuvo organizado por el Grupo de Estudios sobre Sexualidades (GES) del Instituto Gino Germani, de la Universidad de Buenos Aires; Católicas por el Derecho a Decidir y el Instituto Hemisférico de Performance y Política, de la Universidad de Nueva York, con el respaldo de la Delegación de la Unión Europea en la República Argentina.

NI A FAVOR NI EN CONTRA

En el debate sobre la descriminalización del aborto hay una falsa dicotomía que los y las religiosas tienen como objetivo desarmar: “No hay que entrar en el debate a favor o en contra porque esto no es River-Boca. Yo no creí que iba a salir el matrimonio igualitario en la Argentina y salió”, apuntó el obispo de la Iglesia Evangélica Metodista. Y agregó: “Se ha manipulado sobre quiénes estamos a favor o en contra y no se puede discutir desde allí. El aborto es una circunstancia a la que se llega y a la que no se quiere llegar. Mi deseo es que ninguna mujer tenga que abortar en la Argentina y en el mundo. Es un deseo ambicioso pero es mi deseo. Sin embargo, no quiero que una mujer, si tiene capacidad económica, pueda salvar su vida y si no la tiene quede librada a su destino”.

La diputada cordobesa Cecilia Merchán, acostumbrada a ser la voz en las mesas de debates que escenifican en la televisión la idea de las dos campanas, traslada su experiencia como panelista a la reducción mediática del aborto como si se tratara de un ajedrez sin piezas grises. “La gran mayoría de los periodistas están a favor de la despenalización del aborto. Pero les encanta el circo y si tienen a mujeres agarrándose de los pelos y te ponen la ecografía con el feto de imagen de fondo mejor”, denuncia.

UNA LUCHA POR LA VIDA

Desde otro sector, la diputada evangelista Cynthia Hotton promueve, junto a la Universidad Austral (vinculada con el Opus Dei), el “Protocolo por la vida”, que promueve la Asociación Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina. Mientras que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, priorizó durante su discurso en la tradicional caminata a la Virgen de Luján defender la vida “de los que van a venir”.

Sin duda, la advertencia es una amenaza a una reforma legal en la pelea contra el avance de la despenalización del aborto, que se va a discutir el 1º de noviembre, en la Comisión de Legislación Penal, del Congreso de la Nación. La diputada (hasta el 10 de diciembre) Merchán, contextualizó: “Es el proyecto que tiene más apoyo en el Congreso: lo avalan dieciséis universidades nacionales, doscientas cincuenta organizaciones sociales y cincuenta legisladores/as. Por eso, en base a la construcción colectiva, tengo optimismo respecto de la aprobación de esta ley. Pero los que están en contra se han unido y aggiornado porque hemos avanzado tanto que si no, están en el horno. Perdieron una batalla muy fulera (para ellos) que fue la del matrimonio igualitario y ahora están viendo cómo hacen para no perder otra”.

En contra de estos respaldos, las iglesias (evangélicas y católicas) que ya se unieron bajo el color naranja en la derrota de su postura pro heterosexualidad obligatoria, auguran que la religión va a aparecer como la gran enemiga de la posibilidad de decidir y de resguardar la salud de las mujeres. Sin embargo, no hay una sola religión. Ni una sola concepción de vida. “Se hace el juego de identificar a quienes estamos a favor de la despenalización del aborto como personeros de la muerte cuando la despenalización tiene que ver profundamente con la vida. Tenemos que apoyar que la ley salga porque está a favor de la vida”, diferenció De Nully Brown, quien profundizó: “Desde la pastoral proponemos redes de contención para no llegar al aborto y, en caso de que una mujer aborte, que la intervención se realice en un hospital público”.

En ese sentido, coincidió Maffía: “¿La represión es eficaz? Suponiendo que no la discutimos, igualmente, es totalmente ineficaz para defender la vida de los embriones y de las mujeres. Por eso, estamos a favor de la vida. Nosotras defendemos la vida y queremos una vida digna no sólo para el embrión”.

Por su parte, el pastor Lisandro Orlov, de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, manifestó: “Es necesario sacar el tema del Código Penal para ponerlo en perspectiva de derechos humanos, del Evangelio y de los derechos de las personas. Esa es una necesidad de nuestra iglesia, es una necesidad pastoral. Pero también estamos apoyando la legalización porque tenemos que sacar el tema del aborto de la clandestinidad. El respeto de la autonomía es un valor que no podemos negociar. El cuerpo humano es el primer espacio donde ejercemos los derechos de ciudadanía. Nuestra Iglesia decidió, a pesar de las tensiones dentro de nuestra propia comunidad, que no podemos guardar silencio. Teníamos que hablar porque nuestro silencio nos hacía culpables de la cantidad de mujeres pobres que mueren cada día en América latina. La legislación prohibicionista ha mostrado que no está protegiendo la vida. Y yo quiero proteger la vida”.

MUCHA OPOSICION, MUCHOS ABORTOS

El otro fracaso de la prohibición del aborto es su falta de efectividad. Bossio, de Católicas por el Derecho a Decidir, cuestionó el poder de la jerarquía eclesiástica para convencer a sus fieles de no ejercer las prácticas que critican. “La prohibición religiosa no ha disminuido la cantidad de abortos”, sentenció. Los argumentos de Goldman también coinciden: “El aborto se practica le guste a la vecina, al maestro, al juez, al religioso o al legislador”. El obispo De Nully Brown agregó: “La penalización del aborto no salva vidas. Ni sirve para nada. Han crecido la cantidad de abortos y de muertes. Pero además, para penalizar realmente los abortos tendríamos que tener un Estado gendarme que vigile a todas las mujeres en edad fértil, y aún así –descartó– se castigaría a la mujer porque es muy difícil encontrar al hombre hasta si se hace un ADN. Por eso la penalización del aborto, en realidad, es inaplicable”.

El también cuestionó las frases rimbombantes que alientan a continuar los embarazos, pero que ocultan la cantidad de mujeres de fe que interrumpen esos embarazos. “Hay mucha hipocresía porque esto también les ocurre a las mujeres católicas, evangélicas y musulmanas”, desnudó.

“La defensa de la legalización del aborto en un hospital público se contrapone al comercio clandestino que gana con la penalización del aborto y que mueve mucho dinero. No sólo los religiosos hacen lobby en el Congreso, también los que ganan con ese comercio”, sentenció De Nully Brown. “¿Qué es el aborto?”, se preguntó Maffía. Pero la respuesta no fue filosófica sino constante y sonante: “Es un gran negocio que mueve millones y en el que tienen que gastar, muchas veces, su poquitísimo dinero las mujeres más humildes. Por eso, se opusieron al aborto la Facultad de Medicina y Asociaciones de Ginecología. No son casuales estas objeciones. El dinero mueve al mundo y a veces llega al útero de las mujeres”.

 

Fuente Página 12

Insignificancias. Por Guillermo “Quito” Mariani

Hay personas y grupos que, a veces, repentinamente, se dan cuenta que son insignificantes, que no tienen peso social, que no están haciendo o no han hecho nada en la vida. Con frecuencia esto puede ser indicio de un cuadro depresivo o de falta de autoestima y, cuando se trata de grupo, de divergencias calladas que crecen en silencio y finalmente ahogan.

Pero otras veces se trata de que algún acontecimiento inesperado desnuda de apariencias, y se descubre una realidad insignificante. Caben diversas reacciones en estos casos. La más eficaz consiste en aceptar la disminución experimentada y buscar remediarla fijándose alrededor para encontrar solidaridad y ayuda, al menos compañía, para fortalecer cualquier acción encaminada a devolverle sentido a la vida y autovalorarse como grupo o persona, emprendiendo una tarea común, o compartiendo la lucha por una causa noble.

Lo peor consiste en arrojar culpas alrededor, sin respeto a la objetividad ni al factor humano, porque esta actitud aliena de la realidad y no puede conducir nada  más que a nuevos errores decepcionantes. Cuando este proceder se adopta metódicamente, obstaculiza esa inagotable posibilidad de rehabilitación que tenemos los seres humanos, y la inseguridad e insatisfacción personal se desquitan buscando enemigos. El resultado es que esta conducta, irremediablemente, aumenta la sensación de soledad y falta de sentido.

El acontecimiento, para muchos inesperado en base a fuertes y empeñosas influencias mediáticas, fue el resultado de las elecciones primarias. Quedaron objetivamente sumidos en la insignificancia todos los partidos de la oposición. Algunos de sus dirigentes, en primera instancia, golpeados hasta perder su capacidad para reaccionar, recurrieron al argumento del fraude, de la trampa o también a la humildad de reconocerse rechazados por las mayorías en las que les habían hecho confiar los medios. Y entraron en el desprecio de esas mayorías. En el descreimiento de la democracia. En la descalificación de la gente, de ese pueblo que se manifestó con fuerza insospechada.

¿Cuál fue la reacción, pasado el primer machucón? Culpar a otros. Y lo peor, culparse entre ellos.  Cada uno atribuyó la situación, no a sus propias falencias sino a los errores cometidos por los otros.  Muchos resolvieron cambiar de táctica, de la moderación a la exaltación en posiciones y discursos desgañitados, del reconocimiento de la ineficacia de actitudes destructivas al anuncio tremendista del peligro de la democracia y la estrategia de lograr un Congreso opositor que logre anular las posibilidades de un gobierno aceptable, con un proyecto de aprobación popular.

Y así se produjo eso que en  uno de los capítulos de mi último libro “Iglesia y política sin tapujos” (desde el 2009 al 2011) anunciaba allá por  febrero del 2010 con el tñitulo: “problema grave ¡no hay oposición!”

La gravedad consistía en que, habiendo muchos opositores al gobierno, como se expresaba en multitud de manifestaciones públicas y privadas, no hubiera una oposición organizada, con un programa definido para contrarrestar o mejorar el del oficialismo. Porque  eso altera el equilibrio del juego democrático. Desaparece la bandera de peligro en los caminos equivocados que se toman  o se insinúan. Se multiplican las ofensas personales  descalificantes y se induce a la crítica  de detalles insignificantes que  nada tienen que ver con las decisiones importantes para el bien común.

La solución tan simple de que hay que unirse en base a las coincidencias, para salir de la insignificancia, se cambió por la complicada de mostrarse de nuevo fuertes y capaces de una transformación total en contra de la ineficiencia de los demás. Y es casi vergonzosa la descalificación que produce, de todo lo que no sea el propio sector.

Es una lástima que se haya recurrido a esta reacción que no resulta provechosa para nadie.  Y además, que los hará seguir siendo insignificantes.

Personas o grupos que de repente se dan cuenta que son insignificantes. Que no tienen peso social, que no han realizado nada valioso en la vida. Puede tratarse de un estado depresivo, falta de autoestima, descalificación del medio y con grupos, divergencias calladas que crecen en silencio y ahogan.

Diversas reacciones: la más eficaz: examinar causas reconocer errores y unirse a  otro para clarificar la visión y cambiar d proceder.

La peor arrojar culpas alrededor, señalar defectos de otros, agredir con ínfulas de superioridad descalificando a los demás.

El acontecimiento que convirtió  en insignificantes las propuestas políticas de muchos partidos fue el de las elecciones primarias-

Sorprendidos por el golparrón algunos reconocieron su insignificancia. Pero pasado el primer momento recurrieron a culpar  otros y a erigirse en la única opción desacreditando a los de adentro y  los de fuera. Febrero de 2010 “un problema grave. No hay oposición.  No hay acuerdos con superación de ambiciones personales.Para superar o mejorar los proyectos y realizaciones que son un hecho

Whiskerías. Por Guillermo “Quito” Mariani

El caso de Marita Verón desaparecida en el 2002,  “ha levantado la perdiz”, como dice  el refrán. La ruta 19 que se distingue por la abundancia sojera de los campos limitantes, es residencia de familias adineradas y  ofrece una abundante variación de estos locales llamados  eufemísticamente whiskerías, en donde realmente las personas son explotadas sexualmente recibiendo, no ellas sino los propietarios, compensaciones muy abundantes.

Pueden hacerse muchos argumentos sobre lo que el escritor Leandro Gutiérrez presenta en su libro la mala vida, como “una profesión aborrecible pero necesaria”. Entre ellos, los supuestos beneficios sociales remediando los males que produce el desahogo sexual compulsivo, en la desunión familiar por exigencias exageradas, las violaciones ,  las enfermedades de transmisión sexual o las represiones en la educación e iniciación sexual de los jóvenes.

Lo cierto es que la prostitución definida por la OMS como el trato  sexual comercial con recepción de compensación de bienes de cualquier índole, no es ejercida de este modo simple y hasta cierto punto razonable, sino que se complica con trata de personas, explotación esclavizante, abuso de menores de edad, pagos precarios sin ningún beneficio social, y de manera especial, disminución de la dignidad de las personas adiestradas en este trabajo que habitualmente deben aceptar la explotación por parte de los contratantes, sin ninguna posibilidad de defensa de sus derechos.

Adriana Domínguez, titular de las delegación local del INADI, expresó con mucha crudeza la reprobación a estas actividades que se han convertido directamente en delictivas, no tanto por lo referido a la sexualidad sino por los abusos de la libertad personal, el  ocultamiento de sus verdaderos objetivos en la recolección de  “material humano”, el aprovechamiento de menores, la trata de personas de toda edad y condición, y un enriquecimiento  exagerado que las convierte en impunes frente a una cantidad de funcionarios comprometidos con sus ofertas.

Aunque muy pocos tienen en cuenta otro aspecto que quiero destacar, creo que ha de ser considerado con toda honestidad. Las prohibiciones morales provenientes de la iglesia católica particularmente, (mayoritaria en   nuestro país) con respecto a la sexualidad, son un elemento a tener en cuenta para una visión global del problema.

Que en el criterio de muchos, los prostíbulos sean el ambiente propicio para la iniciación sexual de los adolescentes, cuando se continúa en el empecinamiento de negar los derechos a una educación sexual en todos los aspectos por parte de todos los institutos educacionales, además de la familia, y desde lo primeros años, no parece lógico ni honesto.

Que la comunicación sexual prematrimonial sea considerada una degeneración y se prefiera cualquier otro desahogo sexual, al que pueda comenzar como comunicación amorosa en las parejas jóvenes, concientes del valor de la sexualidad corporal como la expresión plena del amor, es otro prejuicio que impulsa con frecuencia a opciones mucho más dañosas: el “con cualquiera menos con ella” es aceptado como viveza y  honestidad

La continencia perfecta, cuando no es objeto de opción libre motivada por algo que se considera más importante, lleva muchas veces a situaciones extremas de desahogo, venciendo la represión, y es origen, al mismo tiempo, de   situaciones de culpabilidad  por un lado o de  hipocresía por otro.

Todos estos elementos están impulsando desde un  enfoque insospechado, por el prestigio de la institución, a agravar el problema de la explotación sexual.

Unos quieren y no pueden. Otros pueden y no quieren. Por Guillermo “Quito” Mariani

La respuesta del presidente Obama a las críticas que se oponen a su plan reinsistir en el aumento del impuesto a los más ricos, como medio para disminuir la intensidad de la crisis, me parece digna de comentario. Acusado de querer introducir la lucha de clases, método netamente marxista que produce impacto nauseabundo en el electorado norteamericano, la respuesta es ingeniosa: No se trata de lucha de clases. Se trata simplemente de Matemáticas.

Y lo destaco porque hay cierta similitud con lo que nos pasa. Ya se ha hecho muy frecuente entre nosotros una objeción que tiende a rechazar e incluso ridiculizar las distintas decisiones oficiales para mejorar la distribución de ingresos, acudiendo a diversos planes para restablecer la equidad o remediar las carencias  o dificultades de acceso por parte de los más pobres a un trabajo y una vida digna.

Hacer estadísticas en base a números supone una honestidad “matemática” que pocos valoran. Las instituciones privadas y las nacionales se entrecruzan en contradicciones consigo mismas y enfrentamiento con las demás.

Añadido a eso, los números se olvidan. Por eso acudo a las razones que se oponen a una cantidad de argumentaciones de uso corriente con las que se produce una discriminación hiriente y una patente injusticia y desvalorización de los pobres.

Una actitud que hipócritamente se disfraza muchas veces de compasión y hasta de ayudas ocasionales y abundantemente publicitadas.

Después de las afirmaciones de un competidor resentido por sus porcentajes en las elecciones primarias, explicando el por qué del 50 por ciento: Es que los argentinos son perezosos y vagos y por eso votan a quienes les dan dinero sin trabajar, muchos han vuelto a argumentar lo que el Gral. Videla afirmó desenfadadamente, durante una visita oficial a Uruguay en 1977 junto al presidente Méndez: “En Argentina el que no trabaja es porque no quiere”

1)La desocupación (o el “paro” en Europa) no es un problema nacional solamente, sino mundial, característico y esencial en el sistema capitalista. Entonces hay que saber que muchos no trabajan porque realmente no “hay trabajo”. No porque sean perezosos y vagos. Y no hay que desconocer  la explotación, el trabajo ilegal y las amenazas, que permanecen impunes.

2)La razón de ser fundamental del estado es proveer a la dignidad elemental de todos los ciudadanos en los asuntos de educación, salud, vivienda y alimentación.

Cumple esta función fomentando el establecimiento de empresas oficiales

3)Las empresas en loby, es decir asociadas en forma corporativa, constituyen un bunker prácticamente inexpugnable , enfrentando las leyes establecidas. Tenemos el cruel ejemplo de tantos peones cerealeros eclavizados. Aquí¡en nuestro Campo!

5)Por lo general esas grandes corporaciones, con apoyo de los medios de difusión a los que aportan, suelen adoptar la táctica de culpar al estado por no cumplir con su misión de distribución equitativa, debido a que roba el dinero de los contribuyentes. Así se convierten en víctimas siendo victimarios.

6)No queda entonces otro camino para el Estado, que los subsidios para situaciones de desempleo, o deficiencias en salud, educación y vivienda, que son derechos inalienables de todo ciudadano y de todo ser humano. Sólo así se puede llegar a la condición de igualdad de oportunidades para todos, sin lo cual no hay solución que valga,

7)A quienes, con suficiencia orgullosa, afirman que son los verdaderos artífices del progreso de una nación porque han llegado a la posesión de ingentes capitales en base al trabajo y utilización de su capacidad administrativa, explotando a los menos dotados,  inmigrantes,  menores de edad y capaces de ejercer oficios considerados denigrantes, no hay más que  ponerlos frente a la crisis actual, fruto de la globalización económica junto con la desvalorización de la vida y la dignidad humanas.

No es cuestión entonces  ni de lucha de clases, ni de matemáticas, sino de respeto y consideración a la dignidad de cada ser humano.