¡Ojo con los estudiantes! Por Guillermo “Quito” Mariani.

Ya es indudable que el problema de las tomas de los Colegios secundarios se ha escapado de las manos de las autoridades. La movilización actual es un eco del estudiantazo del 2005. El ambiente secundario comenzó a entrar en erupción con la destitución por parte del rectorado de la UBA de la directora del Colegio nacional Virginia González Gass. Era una primera chispa. Se encendieron desde allí pequeñas llamas que se fueron avivando con la toma de conciencia por parte de los estudiantes de que si ellos mismos no exigían el respeto de sus derechos, nadie se jugaría por ellos.

Cosas muy evidentes a primera vista, como el deterioro de la infraestructura de los colegios oficiales, fueron motivo de consenso  para iniciar los reclamos que se fueron traduciendo en tomas de diversos establecimientos.  A costa de asambleas se pusieron sobre el tapete cuestiones más fundamentales como la ley de educación en cuya elaboración exigen ser participantes y la democratización de los institutos de enseñanza secundaria dando participación a los alumnos en la selección de programas y el nombramiento de profesores.

Como siempre hay quienes muestran la hilacha pidiendo proceder con mano dura. También desde los ministerios de educación se opta por amenazar con pérdida del año y exámenes de todas las materia cuando no esas intempestivas reacciones de “echarlos con 4 patadas” de un director de escuela.

Hay también todavía quienes con una sonrisa entre inocente y despectiva, creen que sólo se trata de “cosas de chicos”. No es así. Los adolescentes secundarios son representantes de una generación que  ha sido arrinconada en el reducto estrecho que son los Colegios y la ley de educación, pretendiendo imponerles una disciplina y una información simplemente académica, que no es capaz de contribuir al crecimiento en orden a los valores personales y sociales.

La postergación constante de los presupuestos para educación y salud, no pasan inadvertidos para estos jóvenes que, además de escaparse de todas las normas tradicionales, ya comienzan a pesar del consumismo que los atrapó en un principio, a darse cuenta de que merecen más. De que ellos tienen no que esperar el futuro sino construirlo desde ahora con todas sus potencialidades.

Pretender solucionar con un mezquino presupuesto las deficiencias edilicias en un plazo determinado entra en el escepticismo de quienes  han comprobado tan repetidamente el incumplimiento de los compromisos adquiridos ante medidas de reclamo que amenazaron desbordarse. Junto con eso y la jerarquización de los profesores gracias a salarios justos y  a sus posibilidades de capacitación para rendir ante los alumnos el gran examen de si son capaces de interesarlos y ayudarlos en la búsqueda de la verdad, es un camino lento pero eficaz de recuperación.

La escuela pública tiene que volver a su estatus y su prestigio, no gracias a disposiciones autoritarias sino en mérito a lo valioso de la formación ciudadana que están destinadas a brindar.

Una ingeniosa propuesta de Martín Caparroz sostenía que el comienzo de recuperación de la jerarquía que tuvo en otros tiempos la escuela pública como igualizante y engendradora de los mejores valores del respeto y la convivencia debía ser una ley que obligara a todos los funcionarios hasta cierto nivel desde arriba, a mandar a sus hijos a la escuela pública. Así habría más preocupación por la calidad y la eficacia educativa, como también para el mantenimiento de las infraestructuras en los límites de la seguridad, disponibilidad de elementos salud y comodidades elementales.

Hoy no sería posible ni admitida socialmente una represión cruenta como la de la “noche de los lápices” que los estudiantes, sin conocer demasiado de aquellos tiempos, no han olvidado. Ni siquiera una actitud, como pretendió asumir el ministro E. Bullrich, de la ciudad autónoma de Buenos Aires, ni la investigación sobre los estudiantes activistas que lideran las tomas que en lugar de infundir temor y encontrar soluciones sensibilizaron inmediatamente a los jóvenes y provocaron reacciones adversas. Las movilizaciones pueden seguir creciendo y contagiar a otros sectores de la sociedad convirtiéndose entonces en un problema grave e insoluble. No hay por supuesto ninguna semejanza ni con el clima ni con la evolución del mayo francés del 68 que proclamaba “la imaginación al poder” y puso en graves aprietos al gobierno de De Gaulle. Pero la semilla es la misma: la justa disconformidad juvenil con el sistema educativo y, más allá, con el sistema social en que permanecemos encajados. Aunque finalmente el movimiento se fracturara con intervención de adultos, ya significa una alentadora postura juvenil. Y “donde hubo fuego cenizas quedan”.

José Guillermo Mariani (pbro)

Fuera del plato. Guillermo “Quito” Mariani

Una verdadera lástima. Porque así embarró a muchos. Y sobre todo embarró una cancha que permanecía relativamente limpia, ya que calificó de “turros” a los integrantes de la Corte, dejando de lado todos los aciertos ya constatados y faltando al respeto a sus integrantes ya que los amontonó a todos en la misma bolsa con muchos jueces de quienes se puede sospechar complicidad y corrupción.

La sra. Bonafini, en el entusiasmo de su discurso, no tuvo en cuenta que un exabrupto de esta categoría, además de no ser eficaz en ningún sentido, favorece a quienes desde el otro bando pueden legítimamente acudir a la ridiculización o la denuncia ante la justicia.

Pueden darse explicaciones y encontrar alguna razón en el reclamo de que la ley de medios sea constantemente obstaculizada en su cumplimiento por quienes ven perjudicados sus intereses no compatibles con la verdadera libertad de expresión, y que el fallo de la Corte aparezca como una venganza contra la disminución de su presupuesto. Pero las explicaciones no cuadran ante una descalificación tan absoluta e injusta como la de la fundadora de las Madres de la Plaza, con todo el respeto que ella se merece.

La policía y la Fuerza aérea de Ecuador ensayaron un levantamiento ante la decisión de la Asamblea legislativa de disminuir las retribuciones económicas a sus miembros. Indudablemente se trata de una situación distinta.

Es una lástima, vuelvo a repetirlo. No solamente por las reacciones suscitadas sino porque me parece injusta, al atacar precisamente a esta institución democrática que ha dado abundantes muestras de moderación e independencia en sus definiciones, t está integrada por personas de mentalidad abierta y práctica jurídica.

Que haya detrás una pretensión de respuesta a la disminución del presupuesto por parte del gobierno nacional, puede discutirse desde distintos puntos de vista, pero un organismo que es pedestal de la democracia no puede ser descalificado de un plumazo y por un solo motivo. Aún para el rechazo de la corte adicta del Dr. Saúl Menem hubo paciencia y espera, a pesar de sus pronunciamientos injustos desde una parcialidad manifiesta.

Los ataques a la democracia pueden concretarse de varios modos. Como está sucediendo en Ecuador con la grave sospecha de tratarse de un movimiento incitado por los Estados Unidos (como lo afirma Evo Morales), como lo que nos sucedió varias veces con el pretexto de redimir al país por parte de las Fuerzas Armadas, o también por estos disparos desacertados, como las afirmaciones de la sra. Hebe que contribuyen a debilitar la fuerza de las instituciones que funcionan, aunque puedan objetarse o discutirse algunas de sus acciones.

Los fantasmas represivos no han desaparecido del todo. La ley con media sanción del senado nacional mandando a ser educados por los militares a los chicos y jóvenes que ni estudian ni trabajan es una expresión más de que se cree que “con mano dura” todo se remedia. Que además de ser de derecha no ha logrado históricamente otra cosa que aumentar los problemas. Es de desear entonces que nos acostumbremos a cuidar al máximo lo que tenemos. Hoy ni hace falta golpear las puertas de los cuarteles. Las actitudes destituyentes de poderosas corporaciones nacionales e internacionales, pueden dar por acabados los mejores intentos de democracia participativa. Y hay que permanecer despiertos.

J.G.Mariani (pbro)

Domingo 31 de Octubre de 2010 – 31 del año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.19,1-10)

Entrando a Jericó Jesús atraviesa la ciudad en donde vive un rico llamado Zaqueo jefe de publicanos. Quiere conocer a Jesús. Se sube a un árbol porque la multitud se lo tapa. Cuando pasa Jesús lo mira y le dice “baja pronto porque quiero hospedarme en tu casa” Zaqueo baja y lo recibe alegremente mientras la gente murmura porque se aloja en la casa de un pecador. Zaqueo dice a Jesús: Voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres y si defraudé a alguien le devolveré cuatro veces más. Jesús dice entonces que ha llegado la salvación a esa casa y ese hombre es hijo de Abraham. Que el hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido.

Síntesis de la homilía

Varios relatos preceden a este capítulo de Lucas. El del publicano que resulta justificado por su humildad, los niños rechazados por los discípulos y a los que Jesús reúne y alaba; el rico que no puede entrar al reino porque se lo impiden sus bienes; el ciego curado ante la incomprensión de los discípulos. Zaqueo aparece aquí como el solucionador de todos esos problemas afrontados por Jesús. Zaqueo vive en Jericó ciudad maldita en el concepto bíblico ( no en la Jerusalén del templo); es rico en serio, como jefe de los cobradores de impuestos para Roma; es bajito como los chicos(esos locos bajitos); se arriesga al ridículo subiéndose a un árbol. Zaqueo prescinde de todo eso y Jesús descubre en él al hombre de buena voluntad y de un brochazo lo limpia de todas las acusaciones. “Voy a alojarme en tu casa”.

El mayor de los obstáculos, y sobre todo para Lucas, es la riqueza. Porque toda riqueza implica acaparamiento. Zaqueo lo remueve inmediatamente: va a entregar la mitad de sus bienes a los pobres y, de acuerdo a lo que establece la Ley va a indemnizar con una cantidad cuatro veces superior a los que haya defraudado.

Si hay alguna duda de que en el proceder de Jesús se está revelando un Dios que penetra el corazón del hombre y descubre sus mejores sentimientos, ésta es la prueba concreta e irrefutable.

Y eso nos lleva a descubrir qué poco practicamos nosotros esa actitud de penetrar hasta el fondo para no condenar y reconocer las cualidades de cada uno, de modo que resulte aprovechable con sus condiciones personales para bien de toda la comunidad. Eso hace Jesús y declara a Zaqueo un pagano complicado con el poder imperial, hijo de Abraham. Es común sostener con Pablo que somos hijos de Abraham por la fe en el sentido de la confianza puesta en Dios por el patriarca de Israel. Pero aquí la fe es afirmada de alguien que no ha dicho “creo” sino ha realizado de un solo golpe, lo más agradable a Dios reparar y compartir.

La universalidad del amor de ese Dios que ante la ofensa y el pecado cometido en contra de sus hijos, no deja de acompañar a los que se han desviado o están alejados, en lugar de hacerlos víctimas de su castigo, es también un testimonio que debería abundar más en las relaciones humanas por parte de nosotros los seguidores de Jesús. Porque a veces somos los primeros en fomentar las discriminaciones y hasta declarar guerra santa contra los que consideramos pecadores.

Domingo 24 de Octubre de 2010 – 30 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.18,9-14)

Refiriéndose a algunos que apreciándose como justos despreciaban a otros, Jesús expuso esta parábola: dos hombres subieron al Templo a orar. Uno, fariseo, oraba así “Te doy gracias Dios mío porque no soy como los demás, ladrones, injustos adúlteros, ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago los diezmos.” El otro, publicano, a distancia se golpeaba el pecho y sin atreverse a levantar los ojos decía: “Dios mío ten piedad de mí porque soy un pecador!” Éste, concluyó Jesús, volvió a su casa justificado y no el primero. Porque el que se exalta termina humillado y el humilde ensalzado.

Síntesis de la homilía

El fariseo no sube a orar sino a jactarse delante de Dios que se supone está en el templo.

El otro, tiene necesidad de mirarse a sí mismo sin espejismos, delante de Dios, implorando su misericordia. A veces decimos que lo más importante es agradecer a Dios sus beneficios en lugar de pedirle cosas o implorar su perdón. Y eso es una gran verdad que ratifica frecuentemente la liturgia en las exclamaciones de los prefacios. Porque el único modo de apreciar y utilizar los regalos de Dios que nos vienen a través de la naturaleza y toda la creación, es reconocerlos con agradecimiento, que significa fijarnos en ellos. Pero aquí también hay que estar alerta porque ese dar gracias, como en el caso del fariseo, importa dos cosas. La primera, considerarse privilegiado de Dios y con derechos a su intervención favorable, como pago de sus virtudes. Y la segunda, menospreciar a otros que no están en su misma línea de conducta, sin examinar los motivos en que se fundan estas diferencias. Además, notemos que el fariseo es un hombre absolutamente satisfecho de sí mismo. No bastándole con toda la enumeración de lo que lo diferencia de los ladrones, los injustos o los adúlteros, añade ese plus que significa ayunar dos veces por semana y pagar exactamente los diezmos, es decir la referencia al culto que aparece como lo más importante porque ambos suben al templo para orar.

Hay, entonces, muchas cosas aprovechables para los discípulos de Jesús en esta parábola. Jesús oró en el templo muy pocas veces (2 según Lucas) el resto de sus oraciones fue en la montaña, el desierto, a orillas del río, en la calle, en el monte de los olivos, en cualquier lugar en que compartía con la gente común los sufrimientos e inquietudes cotidianas. Y esto es en gran manera aprovechable para nosotros que hemos sido formados en una oración reducida a lugares (el templo) y fórmulas.

Lo más importante, sin embargo, porque forma parte de la renovación profunda de las relaciones humanas que anhela Jesús como enviado del Padre, es la consideración respetuosa de quienes tienen formas de conducta, pensamiento y vida diferentes a las nuestras. Y la cerrazón que suele clausurarnos a los cambios porque estamos satisfechos de nosotros mismos. La ventaja del que se reconoce pecador es precisamente esa, su inquietud por el cambio personal y social. Cosa extraña para quien está absolutamente satisfecho consigo mismo.

Desde luego que es llamativa la preferencia mostrada por Jesús como actitud de Dios ante los pecadores y en realidad es la única que puede corresponderse con la idea del Padre Dios que nos ha trasmitido Jesús. Los padres siempre preocupados y ansiosos por los hijos que sufren psíquica, física o moralmente. Cuánto más el que abarca la plenitud de la bondad.

Domingo 17 de octubre de 2010 – 29 durante el año litúrgico (ciclo”C”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lc.18,1-8)

Con una parábola Jesús enseña a sus discípulos que hay que orar siempre sin desanimarse. (Un juez sin temor a Dios ni a los hombres, recibe a una viuda que recurre a él pidiendo justicia contra su adversario. Durante mucho tiempo el juez se niega, la viuda insiste y finalmente el juez para que deje de molestarlo le hace justicia. Si este juez injusto hizo justicia ¿no la hará Dios a sus elegidos que claman a El día y noche aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero ¿Cuándo venga el hijo del hombre ¿acaso encontrará fe sobre la tierra?

Síntesis de la homilía

Lucas es el evangelista que insiste más en presentar a Jesús orante y preocupado por la oración de sus discípulos. Si bien en varias oportunidades esa oración de Jesús se realiza en soledad e intimidad, su actitud referida constantemente a la realización del reino de que habla en su “padre nuestro”, es acción realizada ante Dios y en comunicación con El, de modo que puede calificarse de verdadera oración. No olvidemos que el padre nuestro como modelo de oración no es una oración vocal sino la asunción de un compromiso concreto de vida. Esta valoración por parte de Jesús de la oración, y la seguridad de ser escuchados porque clamamos a El día y noche, no es una afirmación de que pidiendo y pidiendo haremos verdadera oración y conseguiremos lo que deseamos. El final de Lucas en la parábola del amigo que va a pedir pan a medianoche, y lo consigue gracias a su insistencia, asegura que Dios nunca negará su espíritu a quien lo pide. Todo lo demás corre por cuenta de las diversas interpretaciones de la oración reduciéndola a la de petición de la cual, con sentido común, ni siquiera podemos afirmar que Dios la escucha y accede siempre. Basta para eso recordar las grandes calamidades que pretenden solucionarse con oración y evidencian la no intervención de Dios porque no se cesan ni en su consumación ni en sus consecuencias funestas. La oración de petición es sólo un clamor espontáneo de quien está necesitado. Sólo Dios sabe, por lo general antes de que se lo pidamos, lo que realmente es nuestra necesidad. Y su remedio, de acuerdo a la instrucción de Jesús, sucede de un momento a otro después de esperar cualquier cantidad de tiempo. La oración en su sentido pleno consiste en estar en comunicación con Dios. Lo cual para nosotros es posible a pesar de la inaccesibilidad del Ser supremo, porque lo tenemos a Jesús de Nazaret, como su revelación y su camino. Sabiendo que como El, nosotros tenemos el espíritu de Dios como fuerza interior para realizar su obra, la oración consiste en poner nuestros esfuerzos en el seguimiento del camino liberador de Jesús.

Todas las iglesias, todas las religiones, todas las sectas han hecho de la eficacia de la oración un medio propagandístico excelente y el culto que debiera consistir en recuperar con plena vigencia la dignidad de cada ser humano se ha reducido a practicar diversas y a veces complicadas formas de pedir para sentirse beneficiado.

El resultado es, con mucha frecuencia una especie de alienación, alejamiento y descompromiso con la realidad.

Domingo 10 de octubre de 2010 – 28 durante el año litúrgico (ciclo “C”) Por Guillermo “Quito” Marini

Tema(Lc. 17,11-19)

Yendo a Jersualén Jesús atraviesa Samaría y Galilea. A la entrada de un pueblo diez leprosos salen para gritarle “Maestro, compadécete de nosotros”. Viéndolos jesús les dijo “vayan a presentarse a los sacerdotes” Mientra ellos se iban quedaron limpios. Uno, notando su curación se volvió dando gracias a Dios y a Jesús echándose a sus pies. Era un samaritano. Jesús preguntó ¿y los otros dónde están? Sólo vino a dar gracias este extranjero? Y volviéndose a él le dijo : Levántate y vete. Te ha salvado tu fe.

Síntesis de la homilía

La salud pública no atendida es un modo de dominio. Aunque la lepra de aquel tiempo no coincidía con esa enfermedad tan degradante de hoy porque se trataba en muchas oportunidades de diversas afecciones de la piel que obligaban al aislamiento hasta que se constatara por parte de los sacerdotes que no era contagiosa. Lo de que fueran los sacerdotes los que debían extender ese certificado de salud, se explica porque cualquier enfermedad era considerada castigo de un pecado. Detrás de lo cual quedaba absolutamente disminuida la dignidad del enfermo y lo ponía en disponibilidad de obedecer como absolutas las prescripciones de la autoridad. No estamos muy lejos con estos manejos infames de muchos laboratorios que no solamente inventan medicamentos ineficaces o dañosos sino que hasta utilizan las drogas para producir enfermedades.

Pero el mensaje especial de Lucas ante la súplica de esos diez enfermos que al parecer estaban unidos por la misma desgracia y juntos se ayudaban a buscar la salud, se empeña en destacar la gratitud como cualidad humana, y la discriminación como fuente equivocada de rechazos y negativa de derechos.

El extranjero, el pagano, era en la tradición judía más estricta, “un perro”, aludiendo a la situación despreciable de los animales callejeros (nada que ver con nuestros perros tantas veces privilegiados) y así trataban a los samaritanos los judíos ortodoxos. Sin embargo éste, que a sí mismo se consideraba indigno queda en el centro de la escena, por una cualidad eminentemente humana y constructora del reinado de Dios entre los hombres. La gratitud. Jesús se encarga de destacarla. A veces la vivimos como obligación. (¿qué dice? –Gracias!). Se trata de mucho más que eso. No se trata de dejar contento a quien nos hace un favor. Se trata de comprender ese desprendimiento del propio egoísmo que siembra entre todos ese valor tan importante de apreciar y compartir los favores recibidos.

Con Jesús no dejemos de apreciar las virtudes muchas veces ejemplarmente humanizantes de muchos discriminados en nuestra sociedad y hagamos de la gratitud a Dios, la naturaleza y quienes viven con nosotros una actitud permanente del amor que contagia la generosidad.

Paranoia Desarmada. Por José Guillermo Mariani

Nadie puede negar que vivimos un clima de inseguridad que es necesario remediar de algún modo. Se han encargado de remarcarlo diversas marchas calificadas como “contra la inseguridad” convocadas por el ingeni-oso sr. Blumberg. La 6ta. convocatoria (Marzo del 2009) enaltecida por la presencia del rabino Sergio Bergman y la adhesión (aunque no oficial) de los católicos, por la presencia y el discurso del sacerdote Ricardo Fernández Caride que culminó la oración del pastor evangélico Carníbal, no contó con el número de asistentes y adhesiones de las anteriores. Y esto, a pesar de la insistencia periodística desde la mayoría de los medios y la importante intervención difusiva de Facebook. En verdad se trata de un reclamo justo y para bien de todos.

Lo malo está en que, como suele suceder a veces impensadamente, se “empezaron a ver las patas a la sota” o el “mostrar la hilacha”, como sentencia el refranero popular. La propuesta de Blumberg para la gobernación de Buenos Aires, las acusaciones contra los políticos y el ineficaz gobierno nacional, la frase lapidaria del rabino Bergman “Argentina volverá a ser república después de Néstor”, la marcha con pañuelos negros frente a la Casa Rosada que en el criterio de Alfredo De Angeli expresaba el dolor y la opresión que estamos sufriendo los argentinos, y una cantidad de acusaciones ignorando todos los cambios y proyectos del gobierno en este aspecto, hicieron descubrir un interés ajeno al bienestar y el restablecimiento de la seguridad. Se destapó así una motivación para allanarse el camino al poder ambicionado por distintos sectores. Una “politización” en el peor sentido de la palabra”.

Noam Chomsky, lingüista, filósofo, analista y militante político, tiene elaborada una lista de 10 estrategias de manipulación a través de los medios. La número 2 se expresa como “problema-reacción-solución”. Consiste en crear o agrandar un problema hasta que constituya un preocupación intensa y alarmante, fomentando su crecimiento e incitando así al público a que sea demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. ¿Exacto, no? Así se ha logrado crear un fantasma terrible con la inseguridad transformada en algo que sólo pueden solucionar los que vengan “después”. El medio elegido es la repetición constante y detallada por parte de una cantidad de medios, de una misma noticia terrible (el asalto o la muerte o el secuestro de cada día) hasta producir una sensación casi incontrolable de inseguridad. Porque ellos tienen y ofrecen la única solución.

De acuerdo a la estadística criminal realizada cada año por la Dirección de Política Criminal dependiente de la subsecretaría del Ministerio de justicia y derechos humanos los datos reales son los siguientes. En Argentina hay 5,8 homicidios cada cien mil habitantes. Sólo son más bajos en el mundo, los de Chile (1,6) de Canadá(1,83) y Estados Unidos (5,4). La misma proporción se mantiene después de aquella del 2008 que pudo compararse con la estadísticas mundiales. Desde el 2002 hasta el 2008 la tasa de homicidios bajó en un 37%. ¿Qué nos dice esto? Partamos de la base de que cada muerto es un MUERTO, importantísimo para su familia y la sociedad. Pero el inducir a vivir en paranoia constante, realizando y exigiendo medidas de seguridad legales, represoras, instrumentales, armamentistas, es un modo de manipulación en el que desgraciadamente se nos ha hecho caer hace tiempo, con el fin de desacreditar al Gobierno y desacreditar también al país internacionalmente. Cada uno que vive uno de esos acontecimientos dolorosos es presa inevitablemente, del dolor de la pérdida y la indignación por la injusticia. Pero no hay que caer en la afirmación de que es sólo un problema nuestro y la causa es el gobierno actual. El realismo de los datos por ejemplo, que colocan a la capital argentina como la segunda ciudad más segura de las Américas después de Toronto, tiene que acabar con la ingenuidad de dejarnos engañar por la avidez de ciertos medios de hacernos sufrir cada día y cada noche con relatos de crímenes, asesinatos y asaltos armados. No estamos en el país más inseguro del mundo. Hay que mejorar muchas cosas para que reine sensación de seguridad. Pero la angustia con que vive ahora toda la gente, es paranoia colectiva, fomentada por intereses políticos, y nos hace mucho mal.

¿Insulto o Felicitación?. Por Jose Guillermo Mariani

¿Insulto o felicitación?

El tono del discuro del sr. Presidente de la Unión Industrial acusando a la Argentina de parecerse a Cuba, no permite otra interpretación que la brotada espontáneamente de diversas fuentes. Se trató de un exabrupto lamentable con una calificación, o mejor descalificación irrespetuosa para con una nación latinoamericana. Las críticas desde la CGT, las declaraciones del ministro Tomada representando al gobierno nacional, y hasta la reacción de los directivos de la UIA que no dejaron prosperar el documento de apoyo al criterio de su presidente, pueden considerarse suficientes para rechazar lo que se dijo como insulto, señalando que nos estamos pareciendo a Cuba. La oposición al proyecto de distribuir las ganancia empresarias entre los asalariados, tocó agresivamente los bolsillos de los industriales, produciéndoles  un estremecimiento de temor descontrolado.

Considero sin embargo que no hay por qué indignarse ante la afirmación fervorosa del sr. Héctor Méndez con intento de descalificar el proyecto presentado por su tocayo el sr. Héctor Recalde.

¿Acaso es pecado parecerse a Cuba? Podía ser un insulto si este parecido hubiera sido con la Cuba de Batista. Pero a esta Cuba que reconoce oficialmente sus errores revisándolos; que está proponiendo reformas importantes en el orden económico para aumentar la producción aunque con el propósito manifiesto de no dejarse influenciar por los criterios  del mercado; que analiza y publica las deficiencias en el control del desempleo ocultado por subsidios y un pemisivismo en las empresas estatales que influyó poderosamente en la desaparición de los cuentapropistas; que conserva en A. Latina y en el mundo la primacía en el aspecto educativo, (sin analfabetos, con un 100% de educación escolar, un 11% de graduados universitarios y 12.000 profesionales con títulos doctorales) fruto de un ponderable esfuerzo en este rubro fundamental al que se une el aspecto sanitario accesible para todos por la distribución equitativa de los centros de atención y la calidad de los profesionales encargados de su atención; que con el bloqueo norteamericano, la caída del llamado orden económico comunista, la actual crisis mundial y los desastres de los huracanes que obligaron a un gran esfuerzo económico solidario de salvataje y asistencia; que todavía se da el lujo de que el transporte, la educación y la salud sean absolutamente gratuitas…¿a esta Cuba no debemos parecernos?

Se puede ciertamente hablar de las deficiencias del régimen económico y la limitación de las libertades sociales, pero el asunto de que trataba el presidente de la UIA era la distribución más equitativa de la riqueza entre el capital y el trabajo.

A pesar de las experiencias de muchos países con empresas que practican la distribución de ganancias con excelentes resultados en productividad, disminución de conflictividad y aumento de producción, parece que a nuestros industriales los hiere gravemente el pensar en cualquier distribución opuesta al acaparamiento. Lo mismo que hiere a los hacendados y agroexportadores cuando se considera la posibilidad, que ya es reclamo concreto de los 2.000 delegados de 15 provincias, incluidas las comunidades indígenas, que deliberan sobre la necesidad de una reforma agraria profunda con supresión de latifundios y logro de una soberanía alimentaria, perfectamente posible con nuestras riquezas naturales y laborales.

Hay insultos que resultan felicitación sr. Méndez.

José Guillermo Mariano (pbro)

Cada maestrito con su librito. Por Guillermo Mariani

El diccionario de la astucia

CAMPO Lo que hizo y hace la mayor contribución a la grandeza del país. Evoca la sencillez y pobreza de los campesinos, de los inmigrantes, de los peones golondrinas. Hace presentes las angustias de los sembradores cuando, a la espera las condiciones meteorológicas favorables, quedan decepcionados con la escasez de las cosechas. Hace imaginar a los que manejan arados y tractores, calcinados por el ardor de las siestas y congelados por los rigores invernales. Inspira compasión y simpatía ante la pobreza de la mesa diaria después del trabajo agotador.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Modo de integrarse a una sociedad en que nadie puede quedar satisfecho con sus propias experiencias. Ejercicio de la libertad personal crítica (consistente en zapping) para informarse y proceder en consecuencia. Colorido y entretenimiento para mantener el optimismo en la historia cotidiana, de los que por sus empleos o escasas remuneraciones, no pueden acudir a lugares y eventos culturales, artísticos, o de entretenimiento. Elemento insustituible para la educación del pueblo con la atracción de la imagen y la palabra escrita.

MATRIMONIO IGUALITARIO Atentado contra la familia. Fomento de la degeneración sexual. Situación que contraría las leyes naturales. Frustración para la educación de los hijos por la influencia malsana de una perversión compartida.

JUICIO Y CONDENAS A VIOLADORES DE DERECOS HUMANOS cortinas de humo para que se olviden los graves problemas por que atraviesa la sociedad actual. Fomento de la venganza y olvido de la grandeza del perdón cristiano. Detenimiento en el pasado que nos impide crecer y agrandarnos como país.

KIRCHNERISMO mala palabra. Corrupción. Autoritarismo. Soberbia femenina.

Retraso de la economía y aumento desmedido de la pobreza en la Argentina. Aislamiento internacional. Chavismo importado.

ASIGNACION UNIVERSAL POR HIJO Fomento de la vagancia universalizada. Apropiación de las responsabilidades de los padres. Procedimiento en contra de la cultura del trabajo dignificante. Robo injusto de los aportes de los ciudadanos que se ganan el pan y las otras cosas, con el sudor de su frente.

El diccionario actual y real

CAMPO: Conjunto de exportadores enriquecidos a costa del trabajo de los pequeños propietarios y productores y la ausencia de respeto ecológico en la utilización y producción de la tierra de todos.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN Monopolio de la información para imponer un pensamiento único ligados en su mayoría a Empresas internaciones capitalistas.

MATRIMONIO IGUALITARIO Remedio de una vieja discriminación sexual sacralizada, para colaborar al equilibrio social en base a lo que es fundamento de toda familia: el amor y la libertad.

JUICIO Y CONDENA A VIOLADORES DE DERECHOS HUMANOS Valiente decisión de acabar con la impunidad más deteriorante de la condición humana, admirada y propuesta como ejemplar por muchos países.

KIRCHNERISMO Intento de convertir en personal, para hacerlo más vulnerable, un proyecto de país con grandes objetivos, como por ejemplo, la unión latinoamericana, aunque oscurecidos por debilidades y limitaciones explicables.

ASIGNACION UNIVERSAL POR HIJOS Construcción de una plataforma educativa que permita por el acceso a la libertad y el pensamiento, ser elementos activos en la esperanza de un futuro mejor.

La astucia política de un sector determinado ha logrado imponer aquellos significados en muchas mentes desprevenidas. El diccionario actual lucha por lograr credibilidad y rectificación de criterios y conductas. José Guillermo Mariani (pbro)

Domingo 5 de Septiembre de 2010 – 23 durante el año litúrgico (ciclo”C”)

Tema: (Lc. 14,25-33)

Jesús se vuelve a la gente que lo sigue y advierte que quien no está desprendido de su padre, su madre, su mujer, sus hijos, sus hermanos y hermanas y hasta de su propia vida, no puede ser su discípulo. Y tampoco el que no carga su cruz y lo sigue. Y pregunta: Si alguien quiere edificar una torre ¿no se pone a pensar primero con el material que cuenta? Porque de otro modo los que van la torre sin terminar lo tildarán de inútil. Lo mismo que si un rey ve venir a su enemigo con tropas, calcula el número de las suyas y si es menor, manda una embajada para negociar la paz. Así también el que no se desprende de sus bienes no puede ser mi discípulo. La sal es cosa buena pero si pierde su sabor con qué se lo devolverán? Para nada sino para tirarla. Y concluye: El que tenga oídos para oír que escuche!

Síntesis de la homilía

Realmente no es fácil escuchar y admitir esa serie de exigencias de Jesús. Interpretadas a la letra, con el fundamentalismo con que se ha leído muchas veces la Biblia, Jesús parece rechazar los vínculos familiares con toda la riqueza de sus afectos, sostén psicológico de la fortaleza y madurez. Eso ha servido también para colocar por sobre el matrimonio y la familia, el celibato y la virginidad, unidos al retiro del mundo y de las tareas necesarias para ir estableciendo en su seno el reino anunciado e iniciado por JESÚS DE NAZARET.

Hay que colocar en su momento histórico las exigencias de Jesús. la propuesta aclara que todos los vínculos familiares pueden constituirse en obstáculo para la causa del Reino, lo mismo que el aprecio de la propia vida colocada sobre todos los otros valores. Y cada uno, antes de decidirse al seguimiento y servicio de la causa del reino, ha de tener en cuenta estas relaciones con las personas y los bienes.

Así lo explicitan las dos comparaciones a que recurre. No se trata de que las torres no se construyan sino de que esté listo para ese objetivo todo el material necesario. Ni tampoco de que un rey deje de valorar sus tropas sino que, teniendo en cuenta las del enemigo, se adelante a proponer lo más conveniente para ambos.

En la experiencia bastante frecuente, los casos de desprendimiento efectivo y afectivo de la familia acarrean a las personas y a la sociedad una cantidad de inconvenientes. Así como también la fijación de cada familia como bunker que hay que defender a toda costa, transformándola en germen de discriminación, resulta un claro impedimento para luchar por la comunión entre los hombres, sin ninguna distinción de raza, religión, posesiones o sexo. que es lo proclamado por el evangelio de Jesús.

El entusiasmo de ser cristiano, en el sentido de seguidor de Jesús, no debe nacer ni de intereses egoístas (como eran en un principio los de los apóstoles) ni del miedo (que nos hace sumisos, conformistas o cobardes) sino del agrandamiento del corazón por el esfuerzo constante de generosidad para buscar la felicidad de los demás con la nuestra propia. Cristianos tristes o encogidos por la sumisión, al margen del pensamiento y el sentido común, son como alguien lo dijo, “tristes cristianos”.