Desde el Jardín. Por Darío Passadore

Me presento
Buenas tardes a todos y Gracias por acompañarnos hoy en este “ABRAZO A LA CRIPTA”.
Soy Darío Passadore, Presidente del Consejo Pastoral de La Cripta.

Estas expresiones artísticas que estamos compartiendo hoy son espectaculares, como es significativo que nos reunamos hoy a compartir todo esto. Pero me toca a mi proponerles un alto e invitarlos a darle significación a esta actividad.

La Identidad de La Cripta NO se negocia. Grupo de Teatro ExTras

Como todos Uds. saben la inconsulta decisión del Obispo Carlos Ñañez de designar un párroco disonante con nuestra línea pastoral nos pone aquí, en el jardín, a la intemperie.

Desde la intemperie es interesante recordar que hemos logrado una construcción como comunidad, y una identidad, impulsados por una búsqueda que nos es común. Pero es momento de preguntarnos, esta búsqueda, ¿desde dónde la hacemos?

Somos testimonio de lo que hemos cosechado aquí, en La Cripta, mas, ¿Cuál ha sido la nutriente de esta experiencia?
La respuesta a estos dos interrogantes es una, y es poderosa, la respuesta es UNA LECTURA DE JESUS Y DE SU EVANGELIO.

LA REALIDAD ES ENTONCES QUE TENEMOS UNA LECTURA DEL EVANGELIO DE JESUS DE NAZARET, Y DESDE ALLI ES DESDE DONDE HACEMOS, Y HA SIDO LA NUTRIENTE DE ESTA EXPERIENCIA QUE QUEREMOS ABRAZAR Y QUE RECONOCEMOS COMO LA CRIPTA.

DESDE LA INTEMPERIE, Y DESDE ESTA LECTURA, TAL COMO VOTAMOS LIBRE Y UNANIMEMENTE EN OCASION DE NUESTRA ASAMBLEA PARROQUIAL,  DECIDIMOS RECHAZAR LA IMPOSICION DEL OBISPO

 

DECIDIMOS RECHAZAR LA IMPOSICION DEL OBISPO

  • Porque nos ha costado un largo proceso personal y comunitario acrisolar un sentido de la vida y un sentido de nuestra fe.

  • Porque eso ni lo renunciamos, ni lo negociamos, ni lo cambiamos, porque sería renunciar a lo que somos, pensamos y sentimos.

  • Porque no queremos renunciar  a nuestro espacio en la Iglesia de la que somos parte, en la que hemos crecido o descubierto este modo de vivir la fe; no queremos entregar este espacio porque nos pertenece y no queremos dejárselo a quienes intentan otra cosa.

 

Doy paso ahora al grupo de teatro de la cripta, ExTras, que nos guiará en este emotivo abrazo simbólico a nuestra Cripta.

 

 

 

¿Qué hay detrás de la “A”? Por Guillermo “Quito” Mariani

¿Qué plenitud de significados contiene esa primera vocal de nuestro alfabeto teñida con la inocencia de los primeros balbuceos infantiles?

Si la han elegido para denominar a un grupo tan importante como el conformado por la unión de los principales partidos opositores amigos del Sr. Magnetto y la Sra. Herrera de Noble, será seguramente porque han descubierto una gran amplitud y profundidad de sentido. Internémonos entonces en el mar de las posibilidades. Quizás lleguemos a pescar exactamente lo que tiene adentro

¿Será “A” de agro? Es bastante probable. El agro opositor ha levantado una poderosa bandera que, en un comienzo al menos, sirvió a los partidos políticos sin objetivos claros, positivos y populares, para refugiarse y renovar sus pretensiones protagónicas.

¿Será “A” de alianza? También es probable. El recuerdo del nombre “archidemocrático” para algunos, de la Union Democrática del 45, fomentada por el embajador Braden con el objetivo de derrotar a Perón, sigue cautivando los recuerdos de algunos, a pesar de su ineficacia de entonces. Para otros, está presente otra Alianza que resultó eficaz. La que derrotó a Menem y llevó a consagrar presidente a de la Rúa, que “della rúa” termino siendo “del helicóptero”. Con ese estilo se estudiaría la posibilidad de defender la democracia y reinstaurar la gobernabilidad.

¿Será “A” de amenaza? Puede tenerse en cuenta ese contenido, toda vez que abundan los testimonios de que, en distintos momentos, representantes insignes de algunos de esos sectores, hablaron de derrocar al poder ejecutivo y hasta profetizaron “jornadas de sangre”.

¿Será “A” de ambición? Esto es casi seguro. Tan seguro que, como la ambición es un resorte activado por intereses concretos, ya se notan divergencias entre los firmantes de la declaración con que parece reiniciarse el trabajo del grupo.

¿Será “A” de ataque? La disponibilidad por parte del grupo, de los medios de información más influyentes, utilizada al máximo para propagar sus agresiones, hace pensar en una decisión tomada, de ofensiva anti-oficialista a todo trance. Un acuerdo que parece cumplirse con la circunstancia de haber aprovechado para el renacimiento del grupo, la estrategia de Clarín y sus servidores, que lograron proclamar internacionalmente el cercenamiento de la libertad de prensa, a propósito de los impedimentos para distribuir sus publicaciones, por parte de empleados y canillitas que protestaban por diversos motivos de orden gremial.

¿Será “A” de apoyo? ¿Un apoyo que consistiera en reconocer los logros del kirchnerismo, como ellos lo llaman, y señalando las deficiencias que realmente existen, los impulsara a crear programas serios y realizables que las remediaran? Quizás eso, en el partidismo imperante (llámese ambición de poder) y en tiempos preelectorales, esté lindando con un sueño imposible.

¿Será “A” de Argentina? Esto ciertamente demostraría la calidad de una oposición patriótica y no mercenaria, mostrando con una acción generosa y responsable su intención de servir al bien común, por encima de los intereses particulares y foráneos.

¿ O será, finalmente, “A” de amor? En tal caso podría significar una relación afectiva y por lo tanto efectiva muy intensa entre los dirigentes de los partidos opositores y una real preocupación por remediar desigualdades de todo orden. Lo que no es muy perceptible a primera vista. Pero ¿quién puede descartar que sentimientos nobles y generosos puedan albergarse en grupos humanos con distintas ideologías, pero con mutuo respeto y objetividad de juicio?

Entretanto, contenido de la “A” seguirá por ahora entre el misterio y la esperanza.

 

“Abrazo de resistencia” a La Cripta. Por Alexis Oliva

La comunidad de La Cripta realizará este domingo un abrazo a la sede parroquial de Villa Belgrano en protesta por la designación de un párroco adverso a la línea de trabajo social, democrático y pluralista que vienen desarrollando desde hace más de 40 años. Lo decidió Ñáñez.

La comunidad de la parroquia Nuestra Señora del Valle -conocida como La Cripta- protestará este domingo contra la decisión unilateral del arzobispo Carlos Ñáñez de designar al cura párroco Pedro Torres, a quien atribuyen una actitud de “obediencia debida” con la jerarquía que históricamente los ha marginado y desalentado en su trabajo social.

La modalidad de la protesta será una “gran movida artístico-cultural de abrazo a La Cripta”, desde las 14,30 horas del próximo domingo 10 de abril, en la que actuarán el coro y el grupo de teatro de la parroquia y conjuntos folclóricos invitados. Previamente, esta noche desde las 22,30 se realizará una peña de despedida al párroco saliente, Víctor Acha, y “preparación de la resistencia”.

Más allá de que el nombramiento de un sacerdote es potestad del Arzobispado, lo habitual es que el designado tenga el apoyo del colectivo que va a conducir. En este caso, las diferencias teológicas e ideológicas con los curas que han conducido esta parroquia -identificados con la línea tercermundista-, hacen que la comunidad interprete esta decisión como “un nuevo gesto de intolerancia hacia la Iglesia de los pobres”.

En este sentido, el conflicto va más allá de una cuestión personal de simpatía o antipatía con los sacerdotes y se enmarca en el avance del conservadurismo de la Iglesia oficial sobre las cada vez más escasas experiencias de las comunidades de base con una impronta de transformación social.

“Para algunos ésta es una parroquia combativa. Y no están de acuerdo porque crea problemas y discute ciertas decisiones de la Iglesia oficial. Esta parroquia está comprometida con la realidad, con los pobres, con las personas diferentes; no está con el estatus de la Iglesia jerárquica. Nosotros frente a un conflicto de la realidad, no nos guiamos por lo que dice la Iglesia jerárquica, sino que vamos a lo que Jesucristo dice. Por eso se quiere terminar con experiencias de base como la nuestra”. Así lo explica a Prensared Beatriz Brikworth, integrante del consejo pastoral de La Cripta y militante de esa comunidad desde hace más de 40 años.

Fue en esa época cuando el Concilio Vaticano II impulsaba un proceso de renovación, apertura y compromiso, que llevaría a La Cripta a un sacerdote plenamente identificado con ese proceso: Guillermo “Quito” Mariani. Fueron 39 años en los que condujo esta comunidad, durante el período de nacimiento, apogeo y declinación del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, que se desarrolló en paralelo con el proceso de politización de los sectores obreros y juveniles, truncado luego por la represión dictatorial.

Luego de la jubilación de Mariani, en 2006, se logró la designación de un cura de la misma línea posconciliar, Víctor Acha, respetado por su trabajo en la parroquia de barrio Villa El Libertador durante los años 60 y 70, cuando llegó a sufrir once allanamientos antes de su obligado exilio. Acha continuó con la tarea desarrollada por su predecesor, estimulando el protagonismo de los laicos en la planificación y desarrollo de la tarea pastoral que involucra a unos 500 vecinos de Villa Belgrano y otros barrios de Córdoba que participan en las actividades de La Cripta. Ante su inminente jubilación, fue designado Torres, a quien consideran “la antítesis de lo que somos como comunidad”.

Ex seminarista e integrante del consejo pastoral, Daniel García Carranza, plantea lo que está en riesgo: “Lo que estamos tratando de hacer es mantener vivas las ideas del Concilio Vaticano II, que desde que surgieron se empezaron a implementar acá y la gente empezó a vivir esas cosas. Nosotros no estamos en nada raro. Lo que pasa que la Iglesia, con Juan Pablo II y ahora con Benedicto XVI está cerrando los libros del Vaticano Segundo, diciendo que esto no está vigente. No es la doctrina social de la Edad Media lo que tenemos que seguir, sino la del siglo XXI, porque la sociedad ha cambiado. Por eso la prioridad nuestra es la libertad de conciencia entre la gente”.

“Otro aspecto que genera una reacción adversa en la jerarquía es que nos permitimos debatir cosas que la jerarquía de la Iglesia no quiere discutir -apunta el laico Darío Passadore-. Por ejemplo, la ley del matrimonio igualitario. Por supuesto que hubo dentro de la comunidad distintas posiciones, pero la debatimos y tuvimos un montón de reuniones reflexionando e intercambiando información. No es que porque la Iglesia toma una postura nosotros agachamos la cabeza, sino que buscamos, a la luz del Evangelio, informándonos y pensando, buscar una postura propia con consenso”.

Justamente, con ese reciente debate está relacionado un antecedente poco alentador respecto a un eventual cambio de decisión del arzobispo Ñáñez: la “suspensión” (léase cesantía) al cura Nicolás Alessio por haber “cometido rechazo pertinaz de la doctrina descrita, al sacramento del matrimonio y desobediencia al Ordinario”, al manifestar públicamente su apoyo a la unión civil entre personas del mismo sexo.

No obstante, el colectivo La Cripta no está dispuesto a transigir y prefiere no tener un párroco propio y mantenerse transitoriamente como una vicaría, hasta que su reclamo sea escuchado.

En un comunicado a la opinión pública, se explicitan los motivos: “Decidimos rechazar la imposición del obispo. Porque nos ha costado un largo proceso personal y comunitario acrisolar un sentido de la vida y un sentido de nuestra fe. Porque eso ni lo renunciamos, ni lo negociamos, ni lo cambiamos, porque sería renunciar a lo que somos, pensamos y sentimos. Porque no queremos renunciar  a nuestro espacio en la Iglesia de la que somos parte, en la que hemos crecido o descubierto este modo de vivir la fe; no queremos entregar este espacio porque nos pertenece y no queremos dejárselo a quienes intentan otra cosa. (Porque queremos) dar a conocer que hay otro rostro de Iglesia que aquel que muestran los que tienen el poder (y que parece han olvidado que desde Jesús el poder es servicio)”.

 

Fuente Nota: www.prensared.com.ar

Fuente Foto: José Luis Cortés

COMUNICADO DE PRENSA – PARROQUIA LA CRIPTA

Ante la imposición por parte del Obispo de un nuevo párroco que no comparte la manera de ser y hacer de la Comunidad de La Cripta, se convocó a una Asamblea Comunitaria el pasado sábado 26 de febrero. En la misma se votó el rechazo a ésta y cualquier designación que no respete el perfil de párroco propuesto oportunamente.

Esta decisión tiene como base el hecho de que ninguno de los pasos previos que intentaron la vía del diálogo, primero del párroco con el Obispo, luego de representantes de la comunidad con el Obispo y finalmente de representantes de la comunidad con el párroco designado tuvieron como resultado una escucha abierta y respetuosa de nuestras opciones.

Nuestro rechazo no es específicamente a esta designación o a la persona impuesta sino al modo autoritario que no toma en consideración la elección que, como cristianas y cristianos adultos y comprometidos, hacemos de nuestra práctica y nuestro modo de ser en la Iglesia.

La Asamblea analizó la historia y las opciones de la Parroquia, reflexionó sobre el lugar del laico en la Iglesia y su derecho a pedir como reemplazante del párroco que se jubila, una persona acorde a las necesidades y opciones de la comunidad.

Finalmente se sometió a votación la alternativa de aceptar o rechazar el nombramiento impuesto por el obispo.
DECIDIMOS RECHAZAR LA IMPOSICION DEL OBISPO

  • Porque nos ha costado un largo proceso personal y comunitario acrisolar un sentido de la vida y un sentido de nuestra fe.
  • Porque eso ni lo renunciamos, ni lo negociamos, ni lo cambiamos, porque sería renunciar a lo que somos, pensamos y sentimos.
  • Porque no queremos renunciar  a nuestro espacio en la Iglesia de la que somos parte, en la que hemos crecido o descubierto este modo de vivir la fe; no queremos entregar este espacio porque nos pertenece y no queremos dejárselo a quienes intentan otra cosa.

Sometida a votación la opción por “ACEPTAR” o “RECHAZAR” el nombramiento del nuevo párroco, el resultado fue que casi por mayoría absoluta se decidió rechazar y resistir el nombramiento de este y cualquier otro párroco que no esté alineado con nuestras convicciones.

 

Por eso resistiremos:

  • Para afianzar nuestro camino y nuestra comprensión de la vida y la fe.
  • Para que en la experiencia comunitaria se fortalezcan esas convicciones.
  • Para decir a quien quiera oírlo, que entendemos de este modo y no de otro la fe y la vida cristiana.
  • Para dar a conocer que hay otro rostro de Iglesia que aquel que muestran los que tienen el poder (y que parece han olvidado que desde Jesús el poder es servicio)

Una comisión propondrá y ejecutará diversas acciones y quedó convocada una próxima Asamblea para  definir nuevos pasos.

La Cripta, 2 de Marzo de 2011

 

Una marcha con muchos pasos adelante. Por Guillermo “Quito” Mariani

Eso fue la del 24 en Córdoba. Cuando las calles convergentes en la Avda. Colón se llenaron de bombos y tambores, de gente de todas las edades, pero especialmente de jóvenes, que avanzaban con letreros de identificación para buscar un lugar en la columna y el entusiasmo popular. Desde varias horas antes el espacio desde Cañada a Tucumán estaba ya ocupado por diversos grupos organizados. Detrás de la conmovedora presencia de las ancianas madres y abuelas de Plaza de Mayo, las que lograron convertir sus lágrimas en búsqueda y reclamos de justicia, con los pañuelos blancos añadidos al blanco de sus canas y sosteniendo con manos firmes aunque fatigadas, el cartel con la foto de los seres robados, ese gran y conmovedor cartel de HIJOS, detrás del cual, los rostros repetían en sus propias facciones, los rasgos fotográficos de las pancartas que llevaban, la columna innumerable comenzó a moverse lentamente. Pareció entonces un gigantesco pájaro que intentaba levantar vuelo cuando, sobre la multitud de movedizas cabezas, las banderas de todos colores flameaban afiebradas añadiéndose a la variedad de los inmensos pasacalles y las pancartas identificatorias. Un pájaro volando, que atravesaba la historia de 35 años de dolor y defraudadas ansias de justicia, para posarse en esas calles por las que volaron los ideales y los sueños de toda una generación desaparecida. Asentándose en ellas, para construir de nuevo los nidos de la justicia y la esperanza.

 

Cantos, estribillos, gritos, aplausos, encendidas proclamas y arengas desde los parlantes (superados por las voces entusiastas de los participantes), todo se unía para el reproche, la condena, el reclamo y la esperanza. Frente al primer edificio de la CGT (sede posterior del Arzobispado de Córdoba y luego de una Clínica) la conciencia de la fidelidad a los trabajadores de los grandes dirigentes, encabezados por Tosco, y la traición de la burocracia sindical, se alzó como un monumento a los primeros y una sentencia condenatoria para los otros. Y, a la vez, como advertencia del pasado para el presente.

 

Junto a la iglesia de Santo Domingo, otra vez brotó la indignación masiva, ante el recuerdo de la innegable complicidad de la iglesia oficial con la represión militar, manifestada en un apoyo alentador y hasta místico, de aquellas tareas calificadas como purificatorias de la sociedad nacional.

 

(Precisamente en estos días, la noticia de la identificación de los integrantes del “vuelo de la muerte” que terminó entre otras, con la vida de las monjas francesas arrojadas al Río de la Plata, y los nombres de los capellanes que alentaban y bendecían ese procede, avivó esa indignación general) Con esos escraches institucionales aparecieron también las acusaciones contra grupos y personas que, desde puestos oficiales presentan hoy sus candidaturas como opositores a un plan de gobierno popular, suponiendo que la gente olvida sus ocultas complicidades con la represión, o con los clasistas y corporativos enemigos del pueblo desde siempre.

 

Los comentarios de la jornada en la Plaza de Mayo hablan de cientos de miles de participantes. En Córdoba, marginando los intereses informativos de la prensa, con un cálculo sencillo de lo que significan 6 cuadras de Gral. Paz y Vélez Sárfield abigarradas de gente, y con veredas completas, más las 2 cuadras de Colón entre Sucre y Gral. Paz, no se puede hablar de menos de 30.000 personas, con una mayoría juvenil notable y sorprendente.

 

Las pequeñeces partidistas que aparecieron en grupos determinados, pasaron inadvertidas. Fue una marcha de memoria dolorida, pero también de alegría esperanzada. Un testimonio irrefutable de que estamos marchando hacia delante, “sin un sólo paso atrás”.

 

Los únicos privilegiados son los niños. Por Guillermo “Quito” Mariani

Fue una consigna proclamada entre nosotros por allá por el 1950.

Hay que reconocer, sin embargo, que aunque expresa un ideal para toda sociedad que se precie y tenga esperanzas de crecer, nunca llegó a cumplirse plenamente.  Es cierto que en ella se originaron y apoyaron diversas instituciones para llevar a cabo iniciativas tan importantes como UNICEF a nivel internacional, CONIN a nivel nacional, LA LUCIERNAGA en la ciudad de Córdoba, INFOPACI en Bell Ville, y otras más anónimas.

También hay que tener en cuenta las importantes declaraciones internacionales como el documento de la Convención internacional de los derechos del niño (1989) y nuestra ley nacional 26.061 de promoción integral de esos derechos (2005 y 2007). Pero la perfección de estos documentos no se ha traducido  por parte del Estado, sino en muy pocas ocasiones, como la de la ASIGNACION UNIVERSAL POR HIJO, o el PAICOR, u otras menos conocidas. Ni tampoco en la eficacia de las iniciativas privadas, abandonadas muchas veces a la precariedad de los medios con que cuentan.

Nos enfrentamos ahora a  una violación local de estos derechos fundamentales de los chicos, que es el del acceso a una alimentación adecuada para no dar paso o remediar la desnutrición infantil, generadora de muchas otras consecuencias perniciosas personal y socialmente.

El PAICOR, (creado por allá por el 83 y declarado por la OEA como el mejor programa latinoamericano) fue iniciativa oficial para que los chicos en edad escolar recibieran una vez por día un plato de comida en el mismo establecimiento a que concurrían, vino a remediar no sólo situaciones de pobreza extrema en que los chicos directamente no comían, sino también otras en que los padres, exigidos por sus trabajos, no podían dedicarse adecuadamente a procurar la alimentación regular de la familia. Quizás la organización nació con algunas deficiencias que debían irse remediando con el tiempo y la experiencia.  Ahora, de un plumazo, 20.000 chicos de las escuelas cordobesas quedan repentinamente excluidos de ese beneficio. La explicación: el endeudamiento provincial y el abuso de quienes disponiendo de altos salarios se aprovechan de ese beneficio orientado hacia los más pobres.

Recurramos a la estadística oficial. De esos 20.000, 15.200 perteneces a familias que reciben salarios mayores  de $2.500 y menores de $6.000. Sólo 3.800 pertenecen a familias que reciben entre 6 y $10.000. Quien vive en la lucha diaria sabe que una familia de 4 personas, con entrada mensual menor a 6.000 no dispone de dinero “para tirar manteca al techo” y ni siquiera para cumplir las obligaciones de alquiler, servicios, impuestos, elementos escolares, movilidad…etc. Quizás los más cercanos a los  $6.000, sometiéndose a una cierta austeridad, podrían subsistir. Pero, aunque los estudios investigativos sean correctos, ¿no vale la pena excederse un poquito en los beneficios a los chicos, ahorrando de la multiplicidad de obras casi faraónicas el mendrugo de dinero que se quiere recuperar en este caso? La demolida Casa de las Tejas y las obras de construcción de la nueva, con los millones de gastos de alquiler hasta que se  concluya ¿no son un clamor gigantesco contra esta violación de los derechos infantiles? Si realmente queremos una sociedad justa, con seguridad y progreso, es necesario renovar el propósito de que los privilegiados sean los chicos y no los intereses eleccionarios de los políticos. Es bueno recordárselo al gobierno de Córdoba que acaba de decidir  que los niños no sean ya aquí y ahora, los únicos privilegiados.

 

Carta a un seminarista. Por Andrés Muñoz

Querido seminarista: No tengo el gusto de conocerte, porque hace tiempo que no voy por el seminario, debido a problemas alérgicos. Pero deseaba ponerme en contacto contigo, ahora que llega el Día del Seminario, para ofrecerte el Servicio de Atención de la Comunidad, (S.A.C.), que se ocupa del cuidado, participación e igualdad entre todos sus miembros, y del que no creo que te hayan hablado tus formadores.

El S.A.C. ha lanzado el Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), en el que se incluye una Campaña de Prevención de Riesgos Laborales, dirigida expresamente a seminaristas que, como a ti, los están modelando en la actual estructura eclesial para ser futuros profesionales de la religión.

A través de estudios, investigación, encuestas y diagnóstico popular se han detectado riesgos, accidentes y/o enfermedades en el clericalato que perjudican a varones célibes y, por extensión a toda la sociedad, por lo que urge su prevención.

Los riesgos profesionales clericales más agresivos son, como se sabe, la pederastia, la pedofilia, el abuso de menores y la discriminación de la mujer, víctima del celibato impuesto, de cuya gravedad y prevención no hace falta insistir.

Pero hay otra serie de peligros igualmente dañinos como la “Robotitis”, virus que se inocula por la demasiada exposición y contacto con materiales de chatarra y desecho provenientes de la teología escolástica, el derecho canónico, el magisterio eclesiástico, la moral sexual vaticana o la espiritualidad pietista, que pueden degenerar en ceguera o dependencia.

También está “El síndrome de poder”, popularmente conocido como “Cojonitis Aguda”, que es la inflación de los ganglios machistas por ponerlos encima de la mesa reiteradamente, que producen exclusión, ordeno y mando y la parroquia es mía.

El “Mobbing Celibatario” es la opresión que sufren muchos curas, localizada en la zona cardiaca y lumbar baja, utilizándose como falsos paliativos el ocultamiento o el apaño sentimental.

Otro riesgo es el “Mal de Sacristía” que se objetiva en una claustrofobia a lo social, reivindicativo, político y laical, para refugiarse en lo ritual y sagrado. Este problema se somatiza en el ombligo.

“Feminalergia” es otra dolencia eclesial y clerical de tipo crónico que se produce por el endoparásito institucional que contagia a los más cercanos y cuyos efectos colaterales lo sufren el 50% de los creyentes, es decir, las mujeres.

El “Traumatismo Múltiple” son las lesiones en los órganos y tejidos vitales de profesionales como teólogos, investigadores, exegetas, profesores, curas casados, homosexuales…, provocadas por prácticas jerárquicas abusivas.

Sin querer ser exhaustivo, te menciono, por último, otros cuantos riesgos de forma abreviada, a los que tendrás que estar atento para no ser víctima de ellos, como pueden ser una parálisis doctrinal, miopía comunitaria, estados climatéricos, asfixia ortodoxa, modorra litúrgica, numismática febril, manía persecutoria, morbosidad privilegiativa y otras manifestaciones curiales que pueden derivar en sarpullidos, eccemas y pruritos sociales.

Para evitar todos estos riesgos, problemas, conflictos, accidentes y/o enfermedades del clero te remito al Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), anteriormente mencionado, que consiste básicamente en un cambio radical del modelo productivo eclesial: cambio estructural, teológico y litúrgico, que da como resultado que otra Iglesia es posible y necesaria.

Para ser eficaz este plan se apoya en estos presupuestos: la comunidad antes que la institución, todos creyentes y no curas y laicos, la vida antes que el culto, Dios antes que ortodoxia, el espíritu por encima de la ley, igualdad varón-mujer, el amor en lugar de derecho canónico, ministerios y no privilegios, el reino de Dios y su justicia y después, mucho después la Iglesia.

De este planteamiento se deduce que no se trata de una reforma, ni una renovación, ni una restauración sino de una refundación o vuelta a la Iglesia de los primeros tiempos, en la que, entre otras cosas, no existía el status clerical o ministerio ordenado como casta y se daba el protagonismo a la comunidad, grande y pequeña, para repartir funciones y ministerios según la necesidad y los carismas.

No me puedo extender más en la descripción detallada de esta otra Iglesia, porque sería objeto, no de una carta, sino de un diálogo en profundidad, pero me gustaría que pensaras esta propuesta y la dieras a conocer a tus compañeros, porque se evitarían todos los riesgos, accidentes…propios de los clérigos y porque creo que esta visión eclesial tiene futuro.

Te puedes informar con más detalle en estos lugares de referencia: Teología de la Liberación, Comunidades de base, Redes Cristianas o movimientos como Somos Iglesia, Comunidades Populares, Moceop, Mujeres y Teología entre otras. Aquí encontrarás personas que te acogerán y te mostrarán sus experiencias comunitarias y en donde verás que no solo Otra Iglesia es posible sino que Otra Iglesia es ya realidad.

Espero verte por aquí. Nos conoceremos.

Fuente: Eclesalia

Desde dónde partirán las flechas envenenadas. Por Guillermo “Quito” Mariani

El discurso de la Sra. Presidenta,  inaugurando un nuevo período do legislativo, una vez más deslumbró  por la muestra de agilidad mental,  profundización de cada uno de los temas y firmeza en la presentación de sus decisiones. Sin improvisación,  sin papel, pero con un manejo admirable de la expresión, la palabra y el pensamiento, se trató, aunque muchos no quieran reconocerlo, de un acontecimiento poco acostumbrado en todas las exposiciones de otros presidentes en las mismas circunstancias.

Pero, indudablemente, la sinceridad cruda con que trató varios problemas le acarreará muchas agresiones. Partirán flechas envenenadas desde muchos lados.

Y se explica, porque:

¿Cómo pudo afirmar la presidenta, que desde la Rosada es el gobierno y no las corporaciones las que gobiernan? ¿Qué corporaciones? ¿La del campo agroexporatador, la minera, la eclesiástica, la petrolera? ¿Existen acaso esas corporaciones? Y si existen, ¿son capaces de imponer sus propias decisiones y hacer prevalecer sus intereses particulares? Desde allí seguramente vendrán muchas flechas ensayando puntería definitoria.

Y ¿no fue  un atrevimiento anunciar la prolongación del subsidio universal  por hijo a las mujeres embarazadas? ¿Cómo le va a caer esto a la iglesia oficial que nunca ha hecho nada positivo para disminuir los abortos, o a los portales de Belén, que se benefician con el amparo a las madres solteras alquilándolas después para tareas domésticas? ¿no se está usando así NUESTRO dinero para fomentar la promiscuidad?  Es otro rincón del que partirán flechas envenenadas y muy penetrantes (porque se humedecen con lo sagrado).

Pero el colmo del desafío fue hablar de una ley para impedir el lavado de dinero que tarda en definirse porque muchos de los que deben aprobarla, no tienen las manos suficientemente lavadas. Como en la reacción ante la estatización de las AFJP los capitales espúreos y los buitres lanzarán picotazos desesperados.

Hay  denuncias dolorosas. La del trabajo esclavo por parte de las grandes empresas graníferas, que es parte de un panorama todavía muy incompleto y se está tratando de ocultar rápidamente como el caso de las millonarias evasiones impositivas. La de la complicidad de gremialistas que debieron defender a los trabajadores y se entretuvieron en otros menesteres.  La resistencia a la nueva ley de trabajo rural que trata de recuperar y actualizar el famoso “estatuto del peón”. Todo esto constituye un baldón muy grande para esas firmas poderosísimas y con raíces internacionales. ¿Podrá el gobierno resistir a las tremendas presiones que se originarán en esos sectores?

Finalmente la prometida ley de propiedad de la tierra que pondrá límites a la rapiña de los que aprovechándose de la necesidad de los propietarios compran por monedas realizando negocios gigantescos. Se trata también de grandes capitales internacionales que reaccionarán agresivamente.

Una lluvia de flechas envenenadas partirán seguramente desde todos estos rincones y hay que estar preparados para esquivarlas.

 

Y ahora…colibríes! Por Guillermo “Quito” Mariani

La inseguridad ciudadana, nacional e internacional ha cobrado gran importancia en los discursos políticos de los últimos tiempos. La campaña antiterrorista global lanzada por Estados Unidos durante la presidencia de Bush, además de la insistencia de la prensa mundial en destacar desde los más pequeños hasta los más terribles actos de agresión injusta, ha difundido, al menos en Occidente, una sensación de constante inseguridad.
Hay que reconocer que constituye un verdadero problema esto de no poder vivir tranquilos a pesar de los perros, las rejas, la vigilancia de los agentes privados, la actuación policial, la disponibilidad de instrumentos tecnológicamente avanzados para la represión del delito o la preparación detallista (suministrada por la SOA), de los responsables y ejecutores de las acciones de contención. Sería ingenuo también, prescindir en este contexto de la poderosa influencia de los medios opositores al gobierno para difundir discursos encendidos de pasión política partidista, al estilo Blumberg, Bergman o el representante del arzobispado de Buenos Aires pbro. Fernández Caride.
Éste es un problema cercano, y mundial. No se puede pasar por alto que internacionalmente hay todo un clima de represión agresiva, conducido indudablemente por los Estados Unidos que, con pretexto de seguridad antiterrorista intentan establece bases militares en todas partes. Y que, con la seguridad de su paraguas antimisilístico ofrece extender su protección a lo países petroleros vecinos a Irán. Esgrimiendo pretextos semejantes al que utilizó para arrasar a Irak, después de declarar enemigo mortal a Bin Laden, a quien había utilizado en otra oportunidad, brindándole armas para atacar a los rusos que invadían Afganistán, con el objeto de que favoreciera así sus propios intereses.
La seguridad internacional está dependiendo absolutamente del espionaje y las armas. Aparece ahora un nuevo instrumento de observación y espionaje. Con financiamiento del Pentágono, la empresa “Aero Cironment” ha logrado la figura exacta de un colibrí con su tamaño de 16 ctms entre los extremos de las alas que se agitan con las misma velocidad hasta hacerlas imperceptibles, de las del vistoso pajarito que nos deleita, con un peso de 19 gs. y otros detalles como la posibilidad de funcionar en ambientes cerrados, que lo convierten, por la cámara incorporada a su cuerpo, en un perfecto “agente secreto” utilizable en mil circunstancias diversas, para violar cualquier intimidad.
La seguridad estadounidense proyectada hacia los enemigos de afuera, no ha logrado ni parece que lo conseguirá, evitar acontecimientos como las matanzas de Columbine con 12 alumnos víctimas y un profesor, ni la de la Escuela técnica de Virginia con 30 asesinados, que se destacan entre otros acontecimiento similares. Todo lo cual no ha sido ni para ellos ni para nosotros suficiente lección para convencernos de que para lograr seguridad es indispensable no crearse enemigos, no vivir de traiciones, no anular con represiones, no fomentar las desigualdades irritantes. Quizás nunca pueda lograrse la “inseguridad cero” pero una acción que ataque las verdaderas causas, haría posible no desperdiciar tantas inteligencias investigadoras, para engañarnos con pequeños pajaritos mortales, y sembrar mayor equidad en el acceso a los bienes de la educación, la salud y la justicia distributiva.

El disenso en la Iglesia Católica. Por Rafael Velasco, SJ

Una convicción bastante arraigada es que en la Iglesia Católica no se puede disentir, ya que toda enseñanza magisterial es necesariamente dogmática, es decir, “obliga a los fieles a una adhesión irrevocable de la fe” (Catecismo de la Iglesia Católica, 88).

Sin embargo, los dogmas son más bien pocos. La misma doctrina de la Iglesia señala que hay afirmaciones que obligan de una manera diferente; no es lo mismo un dogma, que una encíclica, que una carta apostólica, que una declaración de los obispos.

Pero hay otras varias aseveraciones magisteriales que pueden –y muchas veces deben– ser objeto de reflexión e incluso de discusión respetuosa y fiel. Ya que –citando al Catecismo de la Iglesia Católica– “todos los fieles tienen parte en la comprensión y en la transmisión de la verdad revelada. Han recibido la unción del Espíritu Santo que los instruye y los conduce a la verdad completa.” Si todos los fieles tienen –tenemos– esa unción, significa que Dios habla a su pueblo y a través de su pueblo, y se manifiesta a las comunidades creyentes que en conciencia buscan profundizar en la enseñanza de Jesús. El mismo catecismo afirma que “la totalidad de los fieles… no puede equivocarse en la fe (CIC. 92)”.

Como se ve –aunque en la práctica muchas veces se contradiga– la misma doctrina de la Iglesia expresa que la interpretación revelada no es propiedad privativa de la jerarquía.

Por lo tanto –según esta misma doctrina– si una comunidad de fieles, a la luz de la Palabra de Dios cree en conciencia que algunas de las afirmaciones de los obispos o del magisterio deben ser revisadas y presentan dificultades serias para ser aceptadas, entonces están en su derecho de expresarlo.

Más aún cuando se tiene en cuenta que los cristianos somos discípulos de aquél que puso la religión al servicio de la persona y no al revés. Al afirmar que “el sábado es para el hombre y no el hombre para el sábado”, Jesús estaba diciendo que hasta el precepto más importante y sagrado no era más importante que la persona humana, en particular cuando esta sufre; y por lo tanto, el precepto religioso está al servicio del ser humano, de su propia vida y su propia comunión con Dios y sus hermanos. La preocupación de Jesús no era fundamentalmente doctrinal, sino eminentemente humana; para Él, la religión no podía ser un instrumento de opresión, sino de liberación. Su preocupación por los enfermos, los sufrientes, los alejados de “la religión oficial”, los pecadores públicos y los indeseables lo deja a las claras. Vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

Para Jesús, la Buena Noticia (Evangelio) no consiste en defender una serie de principios doctrinales y morales (a los que aquí no se pretende negar relevancia, por cierto), sino en manifestar el amor de Dios hacia sus hijos e hijas. Para Jesús, el amor a Dios y el amor al prójimo están unidos y son el mandamiento más importante.

El disenso no es escándalo. Entonces, quien se escandalice por el disenso en la Iglesia, es porque pretende que la exclusividad de la verdad proviene del magisterio oficial y no hay participación alguna de los fieles; o considera en todo caso, que el rol de los fieles se limita a asentir obedientemente y poco más. Lo que equivale a pensar que los creyentes son una suerte de minusválidos en la fe, incapaces de una honesta y recta inteligencia de la fe y sus consecuencias prácticas.

Pretender que el disenso es malo y es una suerte de traición no hace bien, porque finalmente se anula la participación de los fieles, es decir, se los hace sentir cada vez menos “parte de” y sólo se los sitúa como meros “espectadores” que deben acatar y cumplir, o de lo contrario irse.

Muchas de las aseveraciones magisteriales que provocan serias dificultades para ser aceptadas y vividas en muchos fieles de buena voluntad (como por ejemplo lo referente al uso de métodos artificiales de control de la natalidad, la ordenación de hombres célibes exclusivamente, o la prohibición de la ordenación de mujeres, e incluso la exclusión de la comunión sacramental a los divorciados y vueltos a casar) no son dogmas de fe. Son proposiciones que merecen respeto y un intento serio de comprensión. Pero si en conciencia se encuentra dificultades para aceptarlas, el servicio más honrado que se puede prestar a la misma Iglesia es manifestarlo y proponer los argumentos para la discusión.

Por otra parte, afirmar –como lo hacen algunos– que en todo caso, si hay algún tipo de disenso, se debe plantear exclusivamente puertas adentro y no decirlo públicamente, es actuar ingenuamente, porque se sabe que en ese “puertas adentro” este tipo de discusiones suele terminar en un cajón, o con la afirmación de que “de eso no se habla.”

En tiempos de transparencia y pluralismo, no se puede pedir a otras instituciones de la sociedad transparencia, respeto del pluralismo y la democracia, y luego no aceptarlos hacia adentro de la misma institución eclesial. Hablar, expresar lo que en conciencia creyente se ve, es el mejor servicio que se puede prestar a una Iglesia abierta al Espíritu de Jesús.

Por eso, como cristiano-católico, me alegro de que haya quienes expresen públicamente sus posiciones con la intención de que la Iglesia sea una Comunidad en la que todos tienen la palabra y no solo algunos. Una Iglesia en la que disentir no sea pecado, y en la que expresar públicamente ese disenso no sea ocasión de temor a represalias. Una Iglesia más parecida a la comunidad que –creo– anhelaba Jesús.

Rafael Velasco es sacerdote jesuita actual Rector de la Universidad Católica de Córdoba

Fuente: La Voz del Interior