Homilías Dominicales. Domingo 9 de diciembre de 2012 – 2do. de adviento del ciclo “C”. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Lucas 3,1-6)

El año decimoquinto del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe, tetrarca de Iturea y Traconítide y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de Anás y Caifás, Dios se dirigió a Juan hijo de Zacarías que estaba en el desierto y le confió su palabra. Éste comenzó entonces a recorrer toda la región del río Jordán, anunciando un bautismo  de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías:

Una voz grita en el desierto : Preparen el camino del Señor, allanen los senderos. Los valles serán rellenados y las colinas aplanadas. Serán enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos. Entonces todos los hombres verán la salvación de Dios

 

Síntesis de la homilía

La actitud científica de Lucas, lo inclina a determinaciones exactas sobre el tiempo de los acontecimientos que va a relatar. La exactitud de las fechas aducidas tiende a fijar la autenticidad de los acontecimientos que se relatan. Dan asimismo una explicación de

de las variantes introducidas con posterioridad que, precisamente por tomar con exactitud inerrante, diversos datos históricos, equivocaron tanto la fecha del nacimiento como de la muerte de Jesús ajusticiado. Pero aún más importante que esta muestra de investigación buscando la verdad de los hechos Lucas deja claro que no se trata de imaginaciones gratuitas sino que la historia de Jesús se encaja realmente en nuestra historia de todos los días. Lucas no es judío aunque sí conocedor profundo de la historia de ISRAEL y, entusiasmado quizás por los relatos de Pablo a quien acompañó en varias oportunidades, resuelve hacer una redacción mas ordenada los hechos admirables acontecidos durante la vida de Jesús de Nazaret.

Y el primer paso es presentar el entorno. La Palestina ocupada por Roma con los políticos de entonces usando su poder para colocar a loa parientes y amigos y con todo el poder religioso acomodado con los romanos que toleraban su presencia y ministerio en el templo. Allí, lejos de la estructura oficial, en el desierto una voz que anuncia algo distinto. Que propone enderezar caminos, restablecer la igualdades justas, acabar con las complicaciones de los recovecos de la  ley que la convierten en inobservable y opresora.

Invita a bañarse en el Jordán el río sagrado que es el secreto de la fecundidad de sus campos. Para iniciar una nueva etapa de florecimiento y felicidad en el camino de Yahvé. Una etapa que culminará con la liberación, la salvación anunciada por los profetas- El anuncio central es la conversión de los pecados o mejor del pecado. Porque no se trata de una cuantas prescripciones que convierten en impuros e indignos, para las que existe todo un estatuto con el que se logra el perdón. La conversión predicada es la ddel único pecado. Cambiar la realidad esclavizante de las leyes manejadas por los escribas del templo por la apertura liberadora de lo que es realmente la voluntad y por eso LA LEY DE DIOS.

Toda institución se rige por reglamentes y leyes aprobadas en su fundación y apoyada en esta estructuras mantiene su originalidad. En la de los seguidores de Jesús ninguna estructura es definitiva. La presencia constante del espìritu en los variantes signos de los tiempos hacen que  las detenciones que `pretender conservar riqueza generalmente la desfiguran y esterilizan.

Homilías Dominicales. Domingo 2 de diciembre de 2012 – Primero de adviento del ciclo “C”. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema Lucas 21,25 – 28 y 34-36

Dijo Jesús: en aquel tiempo habrá señales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra,  los pueblos serán presa de la angustia y no sabrán a dónde ir ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo. Porque los astros se conmoverán. Entonces verán a hijo del hombre venir sobre una nube lleno de poder y de gloria. Cuando  comience a suceder esto tengan ánimo y levanten las cabezas porque está por llegarles la liberación. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, las embriagueces y preocupaciones de la vida para que e se día no los tome por sorpresa como una trampa, porque así vendrá sobre todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente para quedar a salvo de todo lo que va a ocurrir. Así podrán comparecer ante el Hijo del Hombre.

 

Síntesis de la homilía

El escrito de Lucas data de alrededor del año 85. Teniendo en cuenta que los evangelios no tienen una precisión histórica sino que sus escritores utilizan hechos y palabras para trasmitir a través de los tiempos, pero principalmente a sus comunidades, la sustancia del mensaje de Jesús, no nos puede asombrar que la caída de Jerusalén ocurrida en el año 70 sea motivo de esta descripción “post factum” que nos entrega Lucas. Para el Jesús de Lucas, un judío de corazón plenamente injertado en la cultura de su pueblo y su gente, el hecho de la destrucción y profanación del templo  y la ciudad destinada a convocar a todos los pueblos de la tierra, lo impresionó profundamente. De modo que Lucas bien pudo poner estas palabras que repiten a los profetas(sobre todo Isaías 24 y Jeremías 4) en labios de Jesús, anunciando la caída de Jerusalén como un desastre cósmico, con la descripción del temblor del sol, la luna y las estrellas, los símbolos de la estabilidad de la creación, y la angustia de los que, destruida la ciudad convocante  del único Dios, no saben a donde dirigirse . El optimismo vence sin embargo definitivamente y Lucas anuncia todo ese desastre como inicio de la liberación, la presencia del que viene sobre las nubes para vencer la fuerza  amenazante del mar.

Todo lo cual estaba también en la mentalidad de Jesús asociada a la de ese pueblo siempre lejanos al mar cuyas costas ocupaban los filisteos y cuyas fragorosas tempestades era recibidas de oídas y cargadas de resultados aterrorizantes.

Todo esto para disipar una interpretación literal basada generalmente en la creencia de que Jesús como Dios  tenía perfectamente conocido el futuro y por tanto se refería no a un acontecimiento pasado sino a un final de mundo, afirmado una cantidad de veces por queines descubrían las señales predichas sin advertir que todas se fueron dando en distintos tiempos …y “el mundo sigue andando”.  Las consecuencias morales sí son valiosas. El que lo terrible de la experiencia del final del templo y la ciudad no induzca a la desesperación de las orgías, embriagueces y procupaciones que devoren la vida, sino al descubimiento del nuevo camino que es el presentado e instaurado por la vida y el mensaje de <jesús de Nazaret. Si ha de haber un final que muchos siguen afirmando gracias a los grandes avances científicos que destruyen sin reparo, las riquezas y la estabilidad del planeta, ese final ha de ser evitado o postergado por nosotros, seguros de que así colaboramos  desde nuestras posibilidades a la construcción de un mundo mejor para todos.

Homilías Dominicales. 18 de noviembre de 2012 – 33 del año litúrgico (ciclo “B”). Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema ( Mc. 13,24-32) Decía Jesús a sus discípulos: Después de aquella gran  tribulación que les anticipé, se oscurecerá el sol, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Entonces se verá al hijo del hombre venir sobre las nubes lleno de poder y de gloria. Y enviará a sus ángeles para que congreguen a sus elegidos de un extremo al otro del horizonte. Aprendan de esta comparación tomada de la higuera. Cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, se dan cuenta de que llega el verano. Así también cuando vean estas cosas sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y la hora nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo sino sólo el Padre.

 

Síntesis de la homilía

Todos los detalles de este anuncio puesto en labios de Jesús por Marcos, siembra una cantidad de dudas, ya que parece dar precisiones sobre un final de los tiempos, pero a la vez afirma que todo sucederá en esa generación a la que pertenecen Jesús y los suyos, y además de los signos poco creíbles de un Jesús viniendo sobre las nubes y los ángeles recolectando elegidos por el planeta, la contradicción entre la calificación de signos notable para conocer la proximidad del acontecimiento  y la advertencia de que nadie, absolutamente nadie ni el mismo Jesús conocen el día y la hora.

Calígula el año 49 había exigido que se le erigiera un monumento en el Templo. Pudo evitarse pero Tito logró este objetivo el año 79. Las comunidades judías juzgaron que ese emperador, era un nuevo Antíoco Epifanes, sucesor de Alejandro Magno que había hecho instalar en el templo una imagen idolátrica. A esto llamaron los judíos la “abominación de la desolación”, y el acontecimiento es citado por Marcos. Asociando estos detalles, a los abundantes Apocalipsis en los escritos  proféticos, se propagaba el temor ante la inminente ofensiva romana en tiempos del evangelio de Marcos, con la amenaza de destrucción del templo.  Ese es, posiblemente, el origen de este trozo de Marcos que se reedita en los otros sinópticos.

En una interpretación que estruja los textos para ahuyentar toda sombra de inautenticidad de la profecía de Jesús, se da sentido simbólico a todos estos anuncios de los que sólo queda como realidad segura, la Parusía (venida triunfante de Cristo) que muchos identifican con la resurrección. La presente generación sería símbolo de toda la historia humana. La comparación con la higuera sería un simbolismo de esperanza frente a todos los males y desgracias anunciados. El cataclismo cósmico con oscurecimiento del sol y la luna y las estrellas y los astros precipitándose en una conmoción irrefrenable aludirían a la caducidad de todos los imperios que con la fuerza del mal se opusieron al establecimiento del reinado de Dios entre los hombres.

De resultas de este análisis hemos de concluir que 1) no es bíblico interpretar como muchos lo han intentado toda esta descripción como un anuncio de un fin del mundo desastroso. 2) que el misterio de una consumación final del plan de la creación no está al alcance del conocimiento de los seres humanos- 3) que no tiene sentido adentrarse en la investigación del cómo y el  cuándo pueda suceder algo que se parezca a estos anuncios, aunque sí tenemos evidencia constatable de que  tanto los signos negativos, como guerras, tragedias, alteraciones cósmicas, como los positivos, nuevos descubrimientos beneficiosos para la humanidad, nueva conciencia de la dignidad y la igualdad de los seres humanos, recuperación de los valores que puede conducir a una mayor felicidad compartida, dependen de nosotros, respondiendo como “elegidos” o “llamados” a querer de Dios que nos ha descubierto jesús de Nazaret.

Homilías Dominicales. 11 de noviembre de 2012 – 32 del ciclo litúrgico “B”. Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema: (Mc. 12,38-44)

Jesús enseñaba a la gente: Cuídense de los escribas a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, se saludados en la plazas y ocuparlos primeros puestos en los banquetes. Que devoran los bienes de la viuda y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con mayor severidad. Jesús se sentó en la sala del templo y miraba cómo la gente depositaba sus limosnas. Muchos ricos daban en abundancia, pero llegó una pobre viuda y puso dos monedas de cobre. Entonces llamó a sus discípulos y les dijo: Les aseguro que esta pobre viuda a ha puesto más que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, en cambio  ella dio de su pobreza todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir.

 

Síntesis de la homilía

Una vez más el Jesús de Marcos usa de un  hecho significativo para enseñar a los discípulos. En la plaza se ha dado la contraposición con los saduceos interrogándolo para ponerlo en apuros y el escriba solitario haciéndole preguntas para dialogar  y finalmente coincidir con él. Afronta ahora una nueva enseñanza en base a hechos concretos. Quiere que la gente se cuide de los que se pasean majestuosos, con largas vestiduras para ser saludaos e invitados a banquetear, que ocupan siempre los primeros puestos en las reuniones y devoran los bienes de las viudas fingiendo hacer largas oraciones. Advierte que deben ser juzgados con mayor severidad.  Pero llama a los discípulos para mostrarles un gesto sencillo. En la sala depósito del templo, los ricos hacen importantes donaciones. Se acerca una viuda de condición humilde y deposita dos monedas de cobre. Fíjense dice Jesús: esa pobre mujer dio más que todos los otros, porque dio todo lo que tenía para vivir.

En las dos oportunidades, con los hechos, ha demostrado Marcos la gran diferencia entre los que viven la superficialidad de las apariencias, estando vacío por dentro y los que, anónimamente quizás, pero con sinceridad de corazón, procuran llenarse de valores de capacitación y convivencia. A la vez que los ricos depositando importantes limosnas, no tenían reparos en acaparar bienes olvidando a los pobres o aprovechándose de ellos, amparados por los escribas que se beneficiaban de esas donaciones, La viuda, en cambio, convencida de que su ofrenda ayudaría a otros más necesitados, deposita “lo que tenía para vivir” Porque en su interior hay verdadero espíritu de generosidad y por eso es proclamada más rica que los ricos.

La enseñanza es muy clara y en ambos casos concluye mostrando una acción comprometida que lo que propone. El amor al ser humano necesitado es muestra del amor a Dios. Y la generosidad es más efectiva por la riqueza interior que se brinda que por lo material que se puede ofrecer.

En la extensa advertencia a sus oyentes de los peligros frente a los que deben estar alertas, Jesús deja bien sentado que la conducta de los escribas, que bajo largas vestiduras y signos de reverencia de la gente que los saluda está usurpando el poder y la representación de lo sagrado, como si fueran los dueños. Lo que disimulan astutamente, como muchas veces es posible constatar a nuestro alrededor, con largas oraciones, invocaciones o  bendiciones como introducción engañosa, para devorar las casas de las viudas desamparadas que  en Israel son el símbolo de la pobreza junto con los niños de la calle. Conductas con las que muchas veces se ocultan las verdaderas acciones de dominio y opresión y ante las que permanecen callados los que  debieran denunciar. Lo cual es un aspecto de la hipocresía para justificarse ante sí mismo y los demás. A lo que Jesús se refiere cuando  afirma que deben ser juzgados con mayor severidad. Pero también hay otra astucia de la que se valen los poderosos para justificarse a sí mismos: una estrictez pública e inmisericorde para juzgar y condenar a los demás, que los hace aparecer como limpios y honestos por la severidad de sus condenas de los vicios  que ellos mismos cultivan, o cultivarían si estuvieran en la posición de los juzgados.

Homilías Dominicales – Domingo 28 de Octubre de 2012 – 30 durante el año litúrgico (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mc-10,36-52)

Jesús salía de Jericó seguido de la multitud. Un mendigo ciego llamado Bartimeo (hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino. Al oír que pasaba Jesús el nazareno se puso a gritar: Jesús hijo de David, ten piedad de mí!  Jesús se detuvo y dijo :Llámenlo. Entonces llamaron al ciego diciéndole :ánimo levántate que él  te llama. El ciego, arrojando el manto se puso de pie y de un salto fue hacia él. Jesús le  preguntó: ¿qué quieres que haga por ti? El respondió : Maestro! Que me devuelvas la vista. Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Enseguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.

 

Síntesis de la homilía

La precisión narrativa de Marcos queda manifiesta en el ordenamiento de estos acontecimientos con una sucesión pedagógica y simbólica muy precisa. Están de camino. De camino hacia Jerusalén. De camino en el crecimiento de la comprensión de lo que deberá ser su destino posterior. Un camino en el que Jesús va quitando los obstáculos que pueden entorpecer los objetivos que se persiguen:  La tradición conservadora, la previsión de los sufrimientos de la pasión, la visión de un reino temporal nacionalista, las posesiones y el dinero, el afán de grandeza, la ambición de poder. Los discípulos no han asimilado lo escuchado o, como suele suceder, han tomado en cuenta sólo lo que ellos mismos creían y querían. Se han escuchado a sí mismos a pesar de recibir las palabras del maestro. Al salir de Jericó para seguir el camino, un ciego está instalado con su discapacidad y su pobreza. Se va a convertir en una gran enseñanza para los discípulos. Al escuchar el tumulto de la gente y enterarse de que están acompañando a Jesús grita. No pueden impedírselo. Su grito es la aclamación del mesías liberador. Jesús lo cura, señalándole que es su propia confianza la que lo ha salvado. Y el hombre, con la vista recuperada, lo sigue. Se convierte en discípulo, como anunciando la curación de la ceguera que todavía afectaba a los doce.

Con mucha frecuencia escuchamos una denuncia que tiene mucho de verdad. La  Iglesia, esta Iglesia que se dice poseedora de la única verdad revelada por Jesús, lleva dos mil años de acción en la historia de la humanidad. Y los grandes pecados en contra de la dignidad humana que se permitía el paganismo, no han cesado. Y lo que es peor, se han cometido y se cometen aún muchas veces, con la calificación de cristianos porque sus protagonistas hacen pública profesión de su pertenencia a la Iglesia con cumplimiento de sus prácticas, devociones y donaciones de sostén. ¿Es que no han escuchado el mensaje de Jesús y no están al tanto del testimonio de los escritos que nos trasmiten su figura? La explicación es la misma que se puede dar a la dificultad de los doce para entender y asimilar las enseñanzas del maestro. Interpretan de acuerdo a sus intereses. Miran sin mirar y escuchan sin escuchar.  Se escuchan tanto a sí mismos que desfigurando lo que se les enseña, creen que observan la fidelidad, Así es explicable también el empecinamiento con que dentro de la iglesia muchos se refugian en lo exterior del culto y mantienen su corazón alejado. Marcos quiere dejar la enseñanza de que para ser discípulos, hay que tener voluntad sincera de escuchar y de ver.

Domingo 21 de Octubre de 2012 – 29 durante el año litúrgico (ciclo”B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mc.10-35-45)

Santiago y Juan hijos de Zebedeo se acercan a Jesús diciéndole “maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir” ¿Qué quieren, le dijo Jesús. –Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda , cuando estés en tu gloria. Les dijo Jesús: uds. no saben lo que están pidiendo. ¿Podrán beber el cáliz que yo voy a beber, y recibir el bautismo que yo voy a recibir? –Podemos, respondieron.

Van a beber  el cáliz que yo beberé y recibirán mi bautismo, pero no me toca a mí concederles que se siente a mi lado porque esos puestos ya  han sido destinados. Los otros diez que escucharon a Santiago y Juan se indignaron contra ellos. Jesús los llamó y les dijo. Uds saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños y como poderosos les hacen sentir su autoridad. Pero entre ustedes no debe suceder esto. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de los otros y el que quiera ser primero, que se haga servidor de todos. Porque el mismo hijo de hombre no vino para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate de muchos.

 

Síntesis de la homilía

La enseñanza de Jesús para sus discípulos va avanzando paso a paso así como su marcha a Jerusalén en el destino definitivo. Ha querido que lo identifiquen en su persona y su cometido. Les ha preguntado lo que piensan sobre él. Ha corregido el error de Pedro que rechaza la posibilidad de la pasión. Luego ha mostrado el peligro de la ambición de dinero oponiéndose al reclamo de una entrega como la suya. Un niño ha sido mostrado como la pequeñez necesaria para admitir el reino. Ahora sus más cercanos, sus primeros seguidores, con actitud de mucha confianza, quieren asegurarse de que les concederá lo que desean. Su pedido representa el deseo de todo el grupo, que espera una realización triunfante del reino de Dios,  teniéndolos en cuenta para sentarlos sobre doce tronos que juzguen a Israel. Ellos piden estar a derecha e izquierda, los signos tradicionales del poder. Jesús les advierte que no saben lo que están pidiendo. Y hace el tercer anuncio de su pasión. “beber el cáliz y ser purificado por el bautismo”. Ellos interpretan super- ficialmente este aviso y afirman estar dispuestos a hacerlo. Se creen fuertes para llegar al poder. Temperamentalmente Jesús los ha denominado “hijos del trueno”.

Todas las especificaciones de Jesús tratando de corregir sus expectativas de poder junto con  las de los otros diez que se indignan por sentirse discriminados,  no han tenido resultado. Ni siquiera la seguridad de que ellos beberán el cáliz y se purificarán con el bautismo de la entrega que le aguarda a él mismo. Ya las cartas están echadas. Ya el camino no puede detenerse. Todos van a experimentar el sufrimiento, la persecución y el fracaso de sus ambiciones. Jesús hace un nuevo intento aclaratorio. Los reyes y los poderosos se creen dueños. Entre ustedes no puede ser así. El que quiera ser grande que sea servidor y el que quiera ser el mayor que sea servidor de todos. Las opciones están perfectamente aclaradas. Para los doce ahora divididos en dos y diez por la ambición de poder, y para los seguidores que hoy somos nosotros, la iglesia, la reunión de convocados. La salvación es el servicio. La piedra de toque del discipulado. La manera de vivir la entrega de la vida siguiendo a Jesús. La opción por los pobres, por todos los pobres, así proclamada oficialmente en la Iglesia está señalada aquí. Descubrir lo que hace falta, y tratar de brindarlo. Darse cuenta de la necesidad y remediarla. El epitafio de Cachito en Va-Allende Quien no vive para servir no sirve para vivir.

 

Día de la madre

A pesar de que todos los homenajes a figuras importantes por sus funciones en nuestra sociedad han pasado a ser eventos comerciales, como corresponde al espíritu de este capitalismo salvaje que nos domina, creo que no tenemos que dejarnos robar la grandeza nobilísima de ciertas celebraciones que intentan recuperar el sentido  de dignidad de esos servicios abnegados e insustituibles en la sociedad.

Este tercer Domingo de octubre se dedica a homenajear a las madres. Y nunca será suficiente un día para reconocer todo lo que cada mujer madre representa para su familia y la sociedad, pero al menos es necesario, para reavivar nuestra valoración de su presencia y su acción, que muchas veces queda perdida entre preocupaciones importantes o superfluas.

La reflexión de la homilía de hoy, nos ha colocado ante el servicio, como actitud fundamentalmente cristiana. Y la mujer  madre constituye en nuestra sociedad el modelo más auténtico de servicio. Porque es el que se cumple espontáneamente como fruto del amor y para brindar amor. De su ternura depende el no tener vacío el corazón, cuando la vida nos va llenando de conocimientos  y bienes materiales. De su fortaleza aprendemos a no ceder ante las luchas inevitables para cada ser humano. De sus enseñanzas están prendidas las conductas que nos llevarán a ser felices y a dar felicidad a los que nos rodean. De su compañía está colgada la seguridad de que en la vida no estaremos nunca solos. Su presencia es el puente más visible de la grandeza del amor y por eso de lo inconmensurable del amor de Dios.

Sintamos en el corazón la fiesta y el agradecimiento de tenerla o haberla tenido junto a nosotros y aprendamos también de su ejemplo, la actitud de servicio que es la fundamentalmente cristiana.

Homilias Dominicales – Domingo 14 de octubre 2012 – 28 durante el año litúrgico (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mc. 10,17-30)

Llegó uno corriendo y se arrodilló ante Jesús y le preguntó:

Maestro bueno,¡qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Jesús le respondió ¿por qué me llamas bueno? Nadie es bueno fuera de Dios. Conoces los mandamientos: No matarás,  no cometerás adulterio, no robarás, no jurarás en falso, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre. El contestó : Maestro, todo eso lo he cumplido desde la adolescencia. Jesús lo miró con cariño y le dijo: Una cosa te falta. Anda vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Después vente conmigo. Ante estas palabras el otro se llenó de pena y se marchó triste. Porque era muy rico.  Jesús mirando a su alrededor dijo: ¡qué difícil es que los ricos entren en el reino de Dios! Los discípulos se asombraron de lo que decía pero Jesús insistió: ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que para un chico entrar al reino de Dios. Ellos llenos de asombro y temor comentaban Entonces ¿quién podrá entrar en el reino de Dios?. Jesús se quedó mirándolos y les dijo: Para los hombres es imposible pero no para Dios porque para El todo es posible. Pedro entonce le dijo: Mira nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido. Jesús le contestó: todo el que deje casa o hermanos o hermanas o madre, padre e hijos, o campos por mí y la buena noticia, recibirá en esta vida cien veces más en casas, hermanos y hermanas e hijos y campos en medio de las persecuciones. Y en el futuro, la vida eterna

 

Síntesis de la homilía

El relato de Marcos aporta detalles muy importantes. Un hombre llega corriendo. Realmente le interesa mucho lo que busca. Quiere alcanzar la vida definitiva y se postra esperando con ansias la respuesta. Jesús lo saca de su ansiedad aclarándole que el asunto no es tan fácil de solucionar. Corrige la denominación de bueno porque traduce el interés desmedido o la confianza excesiva que deposita en la respuesta que implora. Además le recuerda que él ya tiene en la Ley de Moisés una respuesta. Cumplir los mandamientos Curiosamente Jesús no enuncia los que él en otra ocasión señalará como los principales “amar a Dios y al prójimo”. ¿Es que ya no son importantes? No. Sino que se trata de los que son más propicios para manejarlos al  antojo de cada uno. Para engañarse a sí mismo. Los que enuncia Jesús son referidos a conductas humanas bien concretas: matar, cometer adulterio, jurar en falso, defraudar o descuidar a los padres.

Hay que notar también que en el enunciado no figura nada referido directamente a la actividad sexual. Y es que esa es una preocupación nacida mucho después en la iglesia al institucionalizarse como una entidad  necesitada de poder y dominio. La cuestión es que el hombre afirma con sinceridad, como si `para él hubiera sido muy natural, “todo eso lo he cumplido desde chico”. Jesús descubre entonces la sinceridad de su corazón y lo mira cariñosamente. La invitación brota espontáneamente: te falta ser capaz de desprenderte de lo que tiene, de perder tu status comprometido con el orden establecido. que  condiciona  tu conducta con los demás y de ese modo seguirme en esta empresa de devolver su dignidad a los más pobres.

Jesús ya había realizado su diagnóstico. Eso era lo que intranquilizaba la conciencia del hombre, buen judío en el fondo pero más preocupado de sus sentimientos para con Dios que de sus acciones para con los hombres. Pero como era muy rico y no podía abandonar sus negocios, el hombre se marchó cabizbajo y triste. Toda la escena no podía sino intrigar a los apóstoles cuando escucharon la explicación de Jesús. ¡qué difícil es para los ricos integrarse al reinado de Dios!

La pregunta que se hacen no parece adecuada: “Pero entonces ¿quién podrá entrar en ese reino?”  Jesús despeja su desconcierto recordándoles que para Dios nada es imposible. No se trata del reino  de Dios que nosotros identificamos con la otra vida, se trata del que Dios quiere entronizar por Jesús en la sociedad humana y por él ha hecho que sea posible alcanzar su principal constitutivo que es el amor.

Ni corto ni perezoso Pedro reclama por sus derechos de pertenencia al reino, que espera de triunfos y prestigio, mencionando la generosidad de los 12 para dejarlo todo. Y Jesús siguiéndole la corriente le responde fijando  la abundancia de felicidad que aporta al ser humano el coraje de dejarlo todo para ser feliz amando a los demás.

Homilías Dominicales – Domingo 7 de Octubre de 2012. Por Guillermo “Quito” Mariani

Festividad de Jesucristo rey (ciclo “B”)

Tema (Juan 18,33-37) Pilatos interroga al acusado que tiene frente a sí: ¿Eres el rey de los judíos? Jesús responde: Eso lo dices por tu cuenta o porque otros te lo han dicho de mí?  Dice Pilatos: Ni que yo fuera judío! Tu nación y los sumos sacerdotes te han entregado a mí ¿qué es lo que has hecho? Contesta Jesús: Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis soldados habrían peleado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí. Le dice Pilatos: pero, entonces, ¿tú eres rey? Y Jesús contesta: Tú lo has dicho. Soy rey. Para eso he nacido y he venido al mundo. Para dar testimonio de la verdad. Quien está de parte de la verdad escucha mi voz.

 

Síntesis de  la homilía

 

La acusación con que los sumos sacerdotes acuden al representante del Imperio, está muy astutamente elaborada. Los signos que había dado Jesús hablaban de una realeza identificada con las promesas mesiánicas. Se trataba de un restablecimiento de la dignidad del pueblo sojuzgada tantas veces por los poderes dominantes. Pero la ambigüedad de la denuncia hace interpretar que se trata de un rey al estilo romano y por eso da motivos para aplicarle la pena de los que conspiran contra el Imperio. La pregunta de Pilatos es muy directa y sin vueltas: ¿Eres rey? Y la respuesta de Jesús, asegura que su estilo de reinado está muy lejos de lo acostumbrado, ya que no tiene ni armas ni soldados. Se trata, en cambio, de un reinado de la verdad. De una verdad liberadora de todas las esclavitudes y sujeciones: el amor del Padre. Por supuesto que esta afirmación ni preocupa ni atemoriza a Pilatos que no logra encajarla en su esquema imperial.

Pero, tampoco a nosotros nos resulta fácil interpretar el profundo sentido del reinado de la verdad preconizado y defendido por Jesús. Su Iglesia ha tenido ejércitos, represión y condenas terribles para imponer ese reinado. Su estilo no ha sido indudablemente el de Jesús de Nazaret. Y aún hoy, sosteniendo que, como institución fundada por el Cristo es la única dueña de la verdad, conserva la amenaza de exclusión y condena para quienes niegan ese absolutismo de posesión de la verdad.

Con mucha frecuencia la pretendida defensa de la verdad, dentro  fuera de la iglesia, ha llegado a favorecer los castigos y represiones. La clave del por qué esto nada tiene que ver con la propuesta cristiana, está en que esa verdad es el amor del Padre, que no puede tener otra expresión que vivir el amor a la creación y a los hermanos que son sus hijos

También, de la respuesta de Jesús, muchos han pretendido concluir la indiferencia  ante todos los acontecimientos de este mundo, para inclinar hacia una mirada prescindente de todo lo temporal y lo político, como si en eso consistiera la riqueza espiritual del cristianismo. Así ha logrado carta de ciudadanía oficial en la  iglesia católica una espiritualidad alienante, alejada  incluso de  la conducta social observada por el mismo Jesús de Nazaret.

Ya no es novedad la distinción entre política de partidos como ambición de poder y política social, que se pronuncia frente a los hechos con el criterio de si ayudan o no a la vigencia de los grandes valores de la convivencia : justicia distributiva de los bienes, e igualdad de derechos y oportunidades para todos. Sin embargo,  resulta casi imposible suprimir los enfrentamientos apasionados que rompen relaciones de respeto y amabilidad, porque en el fondo no se tiene en cuenta lo que es resultado beneficioso sino la orientación ideológica con que se realizan.

Homilías Dominicales – Domingo 30 de setiembre de 2012 – 26 durante el año litúrgico (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Domingo 30 de setiembre de 2012 – 26 durante el año litúrgico (ciclo “B”)

Tema

(Mc. 9,38-43,45,47-48) Los discípulos cuentan a Jesús que han visto a uno lanzar demonios en su nombre y trataron de impedírselo porque no era de los “nuestros”. Pero Jesús les dijo “No se lo impidan, porque nadie puede hacer prodigios en mi nombre y ñuego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros está con nosotros. Yo les aseguro que quien les dé un vaso de agua, porque pertenecen al Cristo, no quedará sin recompensa. Si alguien llegara a escandalizar a estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado córtala porque más vale entrar a la vida manco que ir con tus dos manos a la Gehena donde el fuego no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado córtalo porque te vale más entrar lisiado en la vida que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo porque más vale entrar con un solo ojo en el reino de Dios que ser arrojado con tus dos ojos a la gehena donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.

 

Síntesis de la homilía

Ya sabemos que lo de lanzar demonios, significa liberar de enfermedades desconocidas, generalmente psíquicas  Desde el mensaje de un reino de igualdad para ayudarse mutuamente a buscar la felicidad, brotaba naturalmente el deseo de pertenecer  y comprometerse con esos objetivos. De modo que, difundir los efectos de ese compromiso, resultaba multiplicar los efectos del reino. No cabía entonces señalar enemistad o rivalidad con quien como aquel que los discípulos habían encontrado haciendo las mismas obras de Jesús, lo hacía como un resultado de creer en su persona. El rótulo de cristianos que, en algunos tiempos significó una especie de certificado de honestidad privada y pública y por tanto recomendación para confiar en quien lo presentaba, hoy aparece completamente manchado y desnaturalizado por la hipocresía con que se lo ha usado. Sin embargo persiste un elemento útil para el discernimiento: el que se haga el bien apoyándose en el nombre del Cristo (entendiendo por el nombre, la persona y acción del enviado de Dios) ha de ser juzgado como verdadero cristiano, al margen de cualquier denominación externa. Es verdad por eso, que hay muchos no cristianos, más cristianos que los cristianos. Como, lo hacía notar el papa Juan XXIII en una de sus encíclicas, la unión ecuménica entre los cristianos no había de basarse en la unidad teológica, casi imposible como búsqueda de la verdad, sino en la decisión de asociarse para la realización de la obra salvadora o redentora de Cristo.

Después de los pasajes de Marcos en que  aparece señalado el sufrimiento como aparejado con el seguimiento de Jesús, el evangelista se preocupa de que los pequeños dentro y fuera de la comunidad, se conviertan en el objetivo de preocupación atenta y comprensiva de todos. Por eso indica la recompensa merecida por quienes den a los discípulos un vaso de agua o cualquier ayuda más importante. Por eso también, con una seguidilla de afirmaciones a favor de los más pequeños que, de manera ampulosa y exagerada para resultar impactante, rechaza el escándalo a ellos, es decir el contagio de las acciones egoístas y destructoras de la dignidad del ser humano, que puede resultar de nuestros jucios o acciones. La Gehena valle en que se depositaba y quemaba la basura de la ciudad, es el final de la actitudes que defendiendo sus propios intereses egoístas produjeron la marginación y opresión de sus semejantes. Su vida ha resultado basura, alimento de gusanos y fuego como el basural de la Gehena.