Divinización de la fantasía y la inseguridad. Por Guillermo “Quito” Mariani

Mucha gente afirma que en un mundo tan materialista como el nuestro, hay necesidad de mayor espiritualidad y por eso las multitudes (y las empresas privadas de transporte) se lanzan fervorosamente hacia cada lugar en donde aparece un indicio de la presencia divina.

Lo primero a advertir acerca de ese razonamiento es que esas personas evitan mencionar la causa última de ese materialismo que son los intereses económicos, elevados a su mayor potencia por el sistema capitalista. Las apariciones de la Virgen María, oficializadas y canonizadas por el Vaticano con oportunidad de Lourdes (para favorecer la definición del dogma de la inmaculada concepción) y de Fátima (para contrarrestar al comunismo ateo) se han multiplicado indefinidamente. Así han llegado a superar otras famosas de Jesús en el sagrado corazón hablándole a María de Alacoque o en visiones de Juan de Arco, o los milagros eucarísticos con presencia de sangre mostrando la presencia no sólo viva sino corpórea de Jesús.

Ahora, hay vírgenes por todos lados. Cada nación, cada clase social, cada circunstancia histórica tiene su aparición y moviliza multitudes. No bastan las devociones con que la gente común santifica a diversos gestos heroicos como la difunta Correa o el gauchito Gil o simplemente a personajes del espectáculo canonizados por una muerte trágica como Rodrigo o Gilda.

Aquí  se trata de algo que la Iglesia católica admite y fomenta sutilmente. Un culto a María alimentado con fantasías e inseguridades, calificadas oficialmente como respetable religiosidad popular o intervención maravillosa de Dios en el quehacer de los hombres. Hay para todos los gustos:  imágenes que lloran, otras que sangran, otras que  transpiran. Las que hablan distintos idiomas, las que dejan mensajes de conversión y, sobre todo las que ofrecen y realizan curaciones admirables.

Innumerables modelos de rostros, vestidos y mantos. A veces uno tiene ganas de que salga el letrerito acostumbrado en la TV: “la virgen María se viste…en…”.

Una imagen que, cuando fue retirada después de larga permanencia en un mismo sitio, deja la sombra de la silueta como mancha en la pared, es suficiente (sucedió en Alta Gracia) para que una multitud renueve toda su devoción y se agolpe para contemplar una nueva aparición de María. No hace demasiado tiempo, un foco eléctrico con la resistencia quemada que se estampa en el vidrio como monograma de María era motivo para interpretar que María estaba dando avisos sobre el horroroso anuncio de los mensajes de Fátima. Y, de paso, para coleccionar “bombitas” y venderlas con promesa de milagros.

Ha llegado a Córdoba la supuesta vidente de Salta María Livia, en una misión difusora de su privilegio de conversar con María y producir, en base al contacto con ella, un clima de espiritualidad en el cerro, en que atiende a sus devotos, con desmayos, éxtasis y curaciones.  Puede llenar estadios.

¿Está creciendo la fe en Dios? ¿Las multitudes que se agolpan en el Uritorco o en el Chateau o en el Orfeo como las que se electrizan con las interpretaciones de conjuntos de Hard Rock o Metal están ansiosas de espiritualidad? Si todo esto convoca multitudes ¿Sólo en la iglesia católica no constituye por eso mismo un signo de lo auténticamente espìritual? ¿El éxito multitudinario no es signo de la presencia de Dios? ¿O son sólo divinizaciones, (canonizaciones se llaman en lenguaje católico) con frecuencia comercializadas, resultado de fantasías enfermizas o necesidades no remediadas que causan esa inseguridad de náufragos aferrándose a cualquier cosa? Es para pensarlo ¿verdad?

La dignidad de María se funda en que fue madre de Jesús y su primera seguidora. El resto de los títulos por más que quienes se los aplican vean bailar el sol tienen su explicación en sugestiones individuales o masivas muchas veces planeadas con distintos intereses (como hacer ver que ésta con apariciones es la verdadera iglesia) y basadas otras en la necesidad de aferrarse a algo para remediar inseguridades de cualquier índole.

Indignados. Por Guillermo “Quito” Mariani

La corriente mundial de los indignados llegó al Vaticano. No creemos que los cardenales vayan a ocupar las calles de Roma con sus pomposos ornamentos cardenalicios. Pero sería espectacular un desfile como el que utiliza el excelente director italiano Nanni Moretti en el comienzo de su película Habemus Papam, de unas 230 personalidades purpuradas escribiendo su protesta por las calles de Roma. Porque da la sensación de que están rivalizando las autoridades y miembros eminentes de la estructura vaticana de poder, para manifestar su rechazo e indignación por la ocurrencia, marquetineramente agresiva, de la firma Benetton, con sucursales en ciento veinte países del mundo. La campaña tiene un noble cometido: acabar con el odio. Y se  designa por eso, como “Unhate” (no odio) 

En realidad, hay que tener mucho sentido de humor para admitir que ese mensaje tan parecido al oficial del Vaticano (sí amor) pretenda trasmitirse con imágenes tan impactantes como un beso en los labios entre los personajes que en el mundo son protagonistas por sus actitudes, de contiendas y guerras interminables. Obama y Chavez; Sarkozy y Merkel; Obama y Hu-Jintao, Mahmud Amas y Netanyahu; Kim Jong II con Myung-bak.

La verdad es que si estos personajes se amaran, hasta la expresión de darse un beso públicamente (que también podría resultar un beso de Judas) con el propósito de no provocar más desinteligencias y muertes, se podría hablar de “Unhate”.

Pero, es que la cosa no para allí. La indignación vaticana se produce porque también la sátira marquetinera de Alessandro Benetton, toca la persona del SANTO PADRE.  En el fotomontaje aparece dándose un beso con el imán del Cairo. ¡Santo cielo! ¡qué escándalo!

¿Será para tanto? ¿Es que resulta injurioso (además de iluso) pensar y desear que los intereses contrapuestos de todos estos personajes confluyan alguna vez en un gesto de reconciliación y amistad? ¿El “Santo Padre” es tan santo que resulta una ofensa grave pensar que, para dejar de enfrentarse con el Islam, al que en su conferencia de Ratisbona calificó como engendrado y productor de violencia, se complica en un beso homosexual con uno de sus representantes?

En el mundo hay vigentes muchas situaciones de opresión y degeneración que merecen el pleno rechazo y disconformidad de la iglesia oficial. No ha salido una procesión de cardenales a protestar por los abusos, la pederastia clerical y episcopal, las influencias en excarcelaciones logradas por ejemplo, por Grassi y Storni, o Von Wernich y otros, a pesar de haber sido condenados y penalizados por la justicia civil. ¿Es entonces justa y racional esta expresión tan indignada para responder a lo que si bien es humor muy ácido, constituye un verdadero reproche para las rivalidades más pronunciadas y dañosas que se viven en el mundo actual?

La prensa, dócil a los intereses de cada una de las partes en litigio, se ha pronunciado de diversas maneras, entre las que se incluye el silencio, la exclusiva repulsa al fotomontaje papal y la insistencia en la ridiculización del beso entre Chávez y Obama. Se trata de una travesura más, de esta poderosa Empresa originariamente textil, con intereses agroganaderos, petroleros, mineros y forestales en nuestra Patagonia, que puede darse el lujo de reírse de todos.

Y la ley de tierras duerme. Por Guillermo “Quito” Mariani

De repente, así como dueños de la vida y de la muerte, dos sicarios de Ciccioli el empresario santafesino asociado con Julianes, Villa, Saud y otros que están empeñados en acaparar tierras de Santiago del Estero para sus emprendimientos agrícolas, violan el domicilio y asesinan a Cristian Ferreyra. ¡Se acabó el problema! Los empresarios creen haber dado una lección intimidatoria que será tomada en cuenta por muchos de los campesinos indígenas que habitan desde sus ancestros,  los campos fértiles de la zona Norte de los departamentos Copo, Pellegrini y Alberdi.

Porque un grupo sin escrúpulos, ha puesto los ojos en ellos, para agrandar sus posesiones y su capital.

No es novedad, desde hace cuatro meses, que los campesinos de la zona sufran además de ofertas tentadoras, menosprecios, amenazas y maltratos por los personeros de los citados empresarios.

Mientras la ley de tierras queda dormida en el Congreso, los acaparadores de “avivan” anticipándose al 10 de diciembre, en que es posible que quienes los favorecen en la legislatura,  disminuyan su influencia en el ámbito nacional, por la composición de las cámaras legislativas y la asunción de la reelegida presidenta.

Y por eso han iniciado una campaña más agresiva y convincente. “Antes,  y para sembrar su soja, siembran muerte.”

Cristian Ferreyra, un joven  campesino de sólo 25 años fue asesinado a cara descubierta y sin ninguna contemplación por los Juárez, enviados a su domicilio con orden expresa de terminar con su resistencia desde la CCCOPAL MOCASE (vía campesina) a entregar esas tierras que la dirección provincial de bosques, traidora e ilegalmente, autorizó para desmontar, a pesar de estar radicadas allí varias familias campesinas.  Dos compañeros de Cristian quedaron también heridos por el tiro de escopeta. Uno de ellos, de gravedad.

El hecho sucedió en las proximidades de “Monte quemado” en la comunidad de San Antonio.

La noticia ha sido eclipsada casi absolutamente por los detalles dolorosos del asesinato del pequeño Tomás, a consecuencia de una venganza por desavenencias conyugales. Y ciertamente es muy doloroso para el país que haya gente tan excitada por el odio que llegue al asesinato de un niño inocente. Con otras características se ha repetido el desconcierto y la indignación  general por el asesinato de Candela.

Pero nada puede hacer callar a una prensa que estuviera comprometida con la verdad y la justicia, acerca de la alevosía de un asesinato como el acontecido en San Antonio. La llamada Ley de tierras, feliz iniciativa del gobierno nacional está manoseada y cajoneada en la legislatura. Detrás de ella, seguramente, se mueven muchos intereses. Que untan las manos y ponen llave a los cajones.

El conflicto con el llamado Campo, dejó marcada innegablemente una huella muy profunda, mostrando lo que puede el poder corporativo de los más ricos contra las organizaciones populares defensoras de los derechos de los más pobres. Si el Estado no aparece afirmando y exigiendo el respeto a esos derechos, no está cumpliendo con su deber fundamental. El ejecutivo nacional sin leyes poco puede hacer. Y el Congreso posterga lo que no responde a intereses muy marcados de los más poderosos.

Pero, desde abajo, desde los indígenas puestos de pie y desde las organizaciones populares de campesinos sigue brotando el grito a la vez indignado y esperanzado. ¡Ni un metro más, la tierra e nuestra! Y sobre todo ¡Ni un muerto más que criminalice la usurpación de la tierra!

Domingo 27 de noviembre de 2011 – 1ro. de Adviento (ciclo “B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mc.13,33-37) 

Jesús advierte a sus discípulos sobre la necesidad de estar prevenidos porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje dejando la casa al cuidado de los servidores, cada uno con sus tareas, recomendando al portero que esté siempre vigilante. Estén prevenidos entonces porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o a la mañana. Que no  llegue de improviso y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos estén prevenidos.

Síntesis de la homilía

Las afirmaciones de Marcos en este anuncio del final de los tiempos, que despierta la curiosidad de los discípulos que preguntan sobre el cómo y el cuándo, dejan en suspenso la respuesta al afirmar al mismo tiempo su inminencia y la ignorancia sobre el momento exacto no conocido sino por Dios. Si nos atenemos a las afirmaciones de Jesús, el reino está a las puertas. Así lo sostuvieron las primeras generaciones de cristianos y por ese motivo la cuestión de la vigilancia para que no los tomara desprevenidos se convertía en algo fundamental- Por ese motivo Marcos, ante la impaciencia porque el hecho sucediera, escapa de la cuestión afirmando que el tiempo es desconocido para todos, hasta `para el hijo privilegiado. Pero sin embargo insiste en estar prevenidos, ya no tanto para evitar la sorpresa que los tome al margen del reino, sino para  alimentar la constancia en la  construcción de los valores de ese reino que consiste en la realización del sentido de la humanidad querido por el Padre.

La curiosidad de los discípulos se ha trasmitido innumerables veces a diversos grupos de la humanidad que han creído hacer el diagnóstico exacto de los signos.

Ninguna de esas fantasías interpretatorias de misteriosas señales se han convertido en realidad. Como dice el tango “el mundo sigue andando”.¿Qué valor tiene hoy esa recomendación de vigilancia a la que Marcos confiere tanta importancia? Nada menos que un aviso fundamental para tener en cuenta en los tiempos de cambio que vivimos. Estos tiempos que a muchos desorientan, a muchos escandalizan y a algunos les parecen precursores de grandes renovaciones. Ese aviso fundamental nos pone en la seguridad de que los valores que hacen a la auténtica y permanente posibilidad de felicidad del ser humano, no deben ser nunca descuidados.

Los elementos negativos aparecen por todas partes. Hay una especie de lamento de la condición humana que ha sido propiciado por una conciencia religiosa plagada de miedos. Hay mucha gente que no puede liberarse de la convicción de que esta vida es un valle de lágrimas, de que vivimos en un destierro, de que inevitable el fracaso de la humanidad. Y esto que se dice con palabras va penetrando hasta debilitar nuestro sentido de lucha por mejorar lo que apreciamos que está mal, por  remediar las falencias en cuanto está en nuestras manos, por empezar de nuevo después de cada fracaso. Y eso es vivir “desprevenidos”. Eso es no construir el reino porque sólo disponemos de los ladrillos que exigen ser acomodados cuidadosamente para construir de a poco una pared o una casa.

Los que aplauden, los que rechazan, los que dudan. Por Guillermo “Quito” Mariani

Hay momentos y acontecimientos de suma importancia ante los que se producen constantemente reacciones diversas como las enunciadas en el título de esta  reflexión En los últimos tiempos, antes de las elecciones, un discurso de la Sra. presidenta en Tecnópolis, referido al “plan estratégico agroalimentario nacional” suscitó estas reacciones. Hubo aplausos y expresión de esperanza por parte de los sectores  relacionados con el  Campo , como Federación Agraria y Mesa de Enlace ( junto a distribuidores internacionales de fertilizantes agrotóxicos, semillas transgénicas y otros ítems), representantes de la Unión Industrial, Cámara Argentina de Comercio, Fundación Mediterránea y otros. El discurso de un futuro  productivista mirado con el optimismo de las cifras previstas,  hizo pensar que había una flexión en la política seguida hasta ahora, que  inclinara a ceder ante las exigencias agroexportadoras, con el convencimiento de que por ellas llegan al Estado los mayores ingresos para éste y cualquier otro plan que quiera llevarse a cabo. También  hubo expresiones de de alivio en la corporación eclesiástica celebrando que la agresividad de la política de mejor distribución de los ingresos llevada a cabo hasta el momento, dejara de producir crispaciones.

Se dieron a publicidad también diversas especulaciones de que, sobre todo, considerando las cifras manejadas por la Presidenta como indicio de un futuro promisorio no eran muy confiables, colocándolas en el mismo nivel de las promesas electoralistas que en algunas oportunidades resultaron absolutamente ridiculizadas. A su vez los movimientos provincianos de los campesinos, peones y pequeños propietarios, se sintieron “ninguneados” y otra vez lo hicieron notar como aspecto negativo

Hubo también quienes se preguntaron si esto de acabar con el tiempo de la confrontación para producir la conciliación, que es siempre una aspiración y hasta un requisito para progresar en todos los órdenes, no significaría volver atrás de los pasos dados. Que influyera en la moderación de los juicios a los genocidas y sus cómplices, mejorando las relaciones comerciales con el FMI, sensibilizándose ante los reclamos de ADEPA y la SIP, disminuyendo sustancialmente las retenciones y limitaciones para los exportadores, recuperando la sumisión amistosa con Estados Unidos.

Otro acontecimiento, ya pos eleccionario, fue el discurso de Cristina en la reunión del G20. Allí los poderosos participantes, agobiados por la crisis del capitalismo financiero que no logran resolver financieramente, prestaron atención a esta receta tan simple de superar las presiones de los grandes intereses que finalmente tarde o temprano llevan al derrumbe total. Se refugiaron finalmente en la afirmación de que una experiencia argentina no debía considerarse tan valiosa. La denuncia y exigencia de supresión de los paraísos fiscales fue un aguijón al que el presidente uruguayo respondió con una afirmación peyorativa de la Argentina. La calificación del capitalismo actual como anárquico, tocó un punto muy sensible. Tanto porque señaló un “pecado capital” del capitalismo internacional, derrotado por los mismos intereses que lo mantienen.

Su afirmación de que queremos un capitalismo distinto pareció contrariar las aspiraciones y proyectos  de los grandes luchadores latinoamericanos por  el socialismo como  Evo y Chávez. Y la izquierda muchas veces intolerante e ilusa descalificó el proyecto de un capitalismo mejorado.

Aplausos, rechazos y dudas, reflejan o prudentes sugerencias de mejoramiento, o empecinadas  posturas anquilosadas, o valoración optimista y alentadora de los intentos, o exigencias de metas imposibles de alcanzar  hoy que en el fondo constituyen una clase de alienación. Es buen criterio de discernimiento fijarse en quiénes y con qué intereses están de un lado y del otro-

Halagar a la presidenta y sus proyectos, acudiendo a su convocatoria con aprobación y aplauso. Astutamente han elegido ellos,  el único camino que les quedaba para lograr imponer la supremacía de sus intereses. Y allí estuvieron, en diferentes oportunidades,  la Unión Industrial, la Cámara argentina de comercio, la Fundación Mediterránea, la Federación Agraria y las multinacionales distribuidoras de fertilizantes, agrotóxicos, semillas transgénicas y otros productos aprobados por las costumbres y no por las leyes. A otras corporaciones les faltó coraje para esta presencia hipócrita en el día de La Industria y en de lanzamiento en Tecnópolis, del Plan  Estratégico Agroalimentario nacional. La actitud oficial fue de aceptación de estas presencias y aprobaciones desacostumbradas, y hasta se expresó con palabras que hicieron estremecer de alegría las vísceras de los que volvieron a considerarse imprescindibles, y de temerosa desilusión a sus víctimas, los movimientos provincianos del campesinado pobre, en Santiago, Córdoba, Formosa, Chaco, MOCASE, Trabajadores rurales sin tierra o Frente nacional del campesinado indígena-

Domingo 20 de Noviembre de 2011 – Solemnidad de Cristo Rey (ciclo “A”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt. 25,31-46) 

Cuando este hijo de hombre llegue a su gloria rodeado de toda su corte, se sentará en un trono. Todas las reuniones estarán reunidas en su presencia. Separará ovejas y cabritos  colocándolos de un lado u otro. Dirá entonces a los de su derecha: “vengan al gozar del reino que les está preparado. Porque tuve hambre y me dieron de comer, sed y me dieron de beber,  de paso y me alojaron, desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, preso y me vinieron a ver” y ellos preguntarán “¿Cuándo?” Y el rey les dirá “les aseguro que lo que ustedes hicieron por los más pequeños me lo hicieron a mí.”

Luego dirá a los de la izquierda: “Aléjense de mí, malditos, porque no me socorrieron ni ayudaron cuando los necesité en mis hermanos sufrientes”

Los buenos irán entonces a la vida eterna y lo malos, al castigo.

Síntesis de la homilía

En las monarquías absolutas el juicio definitivo pertenecía al rey. El título solemne de la festividad de hoy, no tiene nada que ver con el texto evangélico. Jesucristo rey del universo. Si algún título puede deducirse es el de “Jesucristo rey de los malditos de la historia” porque hacia ellos se inclina y con ellos se identifica.

La descripción de Mateo materializa el juicio definitivo del Dios de Jesús, sobre la historia de la humanidad, en una gran cita de todas las naciones. Se tomó tan a la letra esta descripción, que muchos exégetas vivieron la inquietud de encontrar un lugar suficiente para reunir a tanta gente. Y coincidieron en el valle de Josafat, que es una construcción imaginativa, porque Josafat significa “Dios juzgará” y no hay un lugar geográficamente identificable. El juicio definitivo de Dios no necesita lugar ni multitud, se va dando en el sentido que se confiere a la vida en el andar cotidiano.

El juicio del Rey, se basa en la conducta relacional entre los seres humanos.

Sin fijarse en la observancia de determinados preceptos o leyes, sino en la identificación con el otro que llamamos, amistad, comprensión, solidaridad, igualdad, amor.

Benditos (bien dicho) del Padre son los que tratan a los demás como hermanos. Malditos (mal habido) en el sentido de rechazados, los que practican la discriminación, el egoísmo o la opresión. Así revierte la noción general de una sociedad, para la que son “malditos”  rechazados, los que padecen carencias materiales, morales o psíquicas. Ellos son los benditos que, incluso pueden convertir en benditos, a los que los asisten en sus necesidades.

La separación entre ovejas y cabritos atiende a la costumbre pastoril de proteger a los cabritos más sensibles a la intemperie que las ovejas. No es que Jesús los identifique como derechas e izquierdas para admitirlos o condenarlos, sino que practica una división que es mucho más radical que  todas las que nosotros solemos hacer de la sociedad. Los encerrados en sí mismos y los abiertos a los demás. El calificativo eterno o eterna, no es una referencia a una vida del más allá sino al éxito  o fracaso entre una vida con amor y otra con poder y opresión.

Ante  la calificación peyorativa de “vagos” para con los desocupados y favorecidos

con ayudas especiales, debiéramos repensar las visión de esta parábola del reino sobre los que son valores definitivos.

Ser político, hacer política, comprometerse en política. Por Guillermo “Quito” Mariani

A propósito de la presentación de mi último libro “Iglesia y política sin tapujos” (Argentina 2009 a 2011), me ha tocado escuchar diversos juicios e inquietudes. ¿Pueden los curas meterse en política? ¿Por qué sus juicios políticos en el libro se inclinan a la defensa del gobierno actual? ¿No es mejor dejar la política a los políticos? ¿Ud. cree que la Iglesia tiene algo que ver con la política o es que siempre debe permanecer alerta para que los gobiernos no lesionen sus intereses que son los intereses de Dios? ¿No es aplicable la instrucción de Jesús de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios?

Otros, por supuesto me han agradecido todos los esfuerzos de imparcialidad partidista y la defensa de acciones tendientes al bien común, sí como el señalamiento de opiniones o realizaciones sin ningún resultado beneficioso para la sociedad.

Pero quiero en esta ocasión responder a las preguntas que encierran objeciones.

Lo de “meterse en política” puede tener varias acepciones.

1ra) siempre nuestras acciones y opiniones, emitidas o calladas, comprometidas o indiferentes, son “políticas” es decir, hacen bien o mal, están de un lado o de otro.

2da) Todo integrante de una sociedad de cualquier nivel tiene que interesarse por descubrir,  para fomentar o rechazar soluciones, las necesidades reales y las legítimas aspiraciones personales y sociales.

3ra)las organizaciones o partidos políticos reúnen a gente que tiene idéntica o parecida visión sobre los problemas que se presentan a una sociedad concreta en momentos históricos concretos. Es absolutamente beneficiosa esta reunión y junto con eso la intervención concreta para aportar las soluciones  vislumbradas. La eficacia de ese aporte depende por lo general del logro de acceder al poder o gobierno de esa sociedad.

4ta) La visión cristiana de la realidad no importa otra cosa que descubrir desde la buena noticia, de Jesús de Nazaret, el evangelio de (que no es lo mismo  que la Iglesia, y que a pesar de sus definiciones tan claras en el proceder concreto, deben ser sometidas a crítica en cuanto a interpretaciones literales de juicios o conceptos)  descubrir “los signos de los tiempos”, el pensar y el accionar humano beneficioso para la realización y felicidad del hombre en sociedad. no es la de un partido que busca el poder, sino la de quienes se disponen a contribuir con el bien común. Lo inadmisible en un cristiano es que quiera convertir su colaboración en una exigencia religiosa, sagrada y así influir en los demás. (No hay mucha diferencia con la misión de los medios de información ¿deben intervenir en política? Sí! ¿ Deben aprovechar su influencia para no dejar pensar a los ciudadanos e imponerles una visión político partidista? No!)

De todo esto, se siguen varias respuestas. 

¿pueden los curas…? Sí, ayudando a descubrir por dónde pasan los signos de un tiempo determinado y comprometiéndose con su aprovechamiento. 

¿por qué sus juicios…? Porque para mí es evidente que se han dado realizaciones y proyectos encaminados al bien y a los requerimientos sociales más importantes.  

¿no es mejor dejar…? dadas las experiencias, con frecuencia los políticos no lo son en verdad, porque ni saben, ni se preocupan de la verdaderas necesidades sociales y son utilizados para fomentar intereses contrarios al bien común. La democracia tiene que contar con gente que pueda independizarse de las normas de los partidos que buscan el poder.

¿ud. cree que la Iglesia…? Como institución humana la Iglesia defiende intereses determinados de poder y dinero y sólo a veces es defensora de valores profundamente humanos y cristianos. Nada que ver con que sus intereses sean “intereses de Dios”.

¿no tiene entonces vigencia “dar al césar…”? No en la manera tradicional de interpretación. Porque no es que algo sea de la política y algo de Dios. Todo es de Dios y el cuidado debe ser puesto en que lo que es primero para el Dios de Jesús, que son los derechos del ser humano, deban ser respetados y defendidos.

SÍ A LA VIDA! Por Guillermo “Quito” Mariani

Aunque se cuide bastante señalarlo, la iglesia católica y sus seguidores “archifieles” por no llamarlos fanáticos, son los que presentan una posición más agresiva en contra de la despenalización del aborto. La ley que comenzó a discutirse en Diputados y fue frenada inesperadamente no pudiendo pasar a la Comisión de Familia, deberá superar otros obstáculos y posiblemente se postergue su tratamiento hasta el próximo período legislativo. No obstante, ya ese primer paso, de iniciar las deliberaciones, enfurece a quienes sostienen que de eso  no hay que hablar porque es decirle ¡ NO! A LA VIDA.

Por eso en esta segunda reflexión  voy a señalar simplemente cómo y por qué la iglesia católica oficial es cómplice de la proliferación irrefrenable de abortos.

1ro. Siempre se negó y se niega pertinazmente a una educación sexual completa y precoz. Aguer calificó la experiencia en un colegio secundario como incitación a la promiscuidad.

2do. Tradicionalmente ha demonizado el sexo, condenando en sí mismo el placer sexual a no ser que cargue con la  obligación de un hijo (los que Dios manda)

3ro. hablando por un lado, de paternidad responsable, ha condenado explícitamente durante mucho tiempo todo proceder anticonceptivo, Recién a comienzos del siglo pasado admitió la regulación por la continencia periódica  presentada como ley natural aunque es lo más artificial y antinatural puesto que decreta la falta de espontaneidad del acto sexual que tiene que ser regido por el almanaque.

4to. Olvidando absolutamente a las madres que mueren por abortos clandestinos y calificando esas muertes como castigo de su pecado

5to. Rechazando obstinadamente las investigaciones científicas que admiten casi unánimemente un período (de 14 primeros días, antes de la aparición de la cresta primitiva) en que seguramente hay una vida pero no todavía una vida humana, y la discusión vigente con argumentos muy serios, de que esto no es seguro hasta las doce semanas.

6to, Admitiendo todavía en labios y libros tradicionales que los padres engendran sólo lo corporal y el alma la infunde Dios. Nunca hubo acuerdo sobre cuándo se daba esta infusión del alma que constituiría al ser humano.

7mo. Usando para negar el bautismo de los niños, el argumento de que los padres no estén casados por iglesia. Con lo cual afirman, sin decirlo expresamente, que esos niños no son hijos de Dios, porque el bautismo es nada más que eso, la celebración de que todos somos hijos de Dios. Así los marginan de toda posibilidad  de la salvación en que dicen creer.

8vo.-Porque para usar el argumento  esgrimido de “Sí a la vida” esta iglesia carece de autoridad histórica ya que ha sido cómplice por acción o silencio, de torturas, muertes y desapariciones de los considerados culpables por la represión dictatorial y también de muchos inocentes. El “ SI A LA VIDA” en algunas oportunidades y el “NO A LA VIDA” en otras, es hipocresía.

9no. Animando la resistencia de profesionales y jueces, con la posibilidad de objeción de conciencia para cumplir con  la ley referida a la concepción por violación, la iglesia ha hecho postergar el tiempo de la expulsión  hasta que se convirtiera en eliminación de una vida humana

10mo. Provocando que los padres que descubrían a sus hijas embarazadas antes del matrimonio las expulsaran de la familia y consideraran que hubiera sido mejor que se murieran a que quedaran “deshonradas”

Muchos abortos y muertes se deben indudablemente, a estos principios y conductas severamente inculcados

Reflexión Domingo 13 deNoviembre de 2011 – 33 durante el año litúrgico (ciclo “A”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt. 25,14-40)

Una parábola para los discípulos: El reino de los cielos es semejante a un hombre que al salir de viaje llamó a sus servidores para confiarle sus bienes. Le dio a uno cinco talentos, a otro dos y a otro sólo uno teniendo su capacidad. Enseguida los que habían recibido más negociaron y doblaron el capital, pero el que recibió uno solo hizo un pozo y enterró el dinero. Cuando volvió, vino  el primero y le entregó diez talentos. Y el señor le dijo ¡Muy bien, te voy a entregar mucho más. Entra a mi casa! Lo mismo sucedió con el dos. Luego vivo el que había recibido uno y le dijo “señor yo  sé que eres exigente, que recoges donde no has sembrado y cosechas donde no has esparcido, así que enterré tu talento. Aquí lo tienes. Y el hombre respondió : Servidor perezoso, si sabes que soy así ¿por qué no entregaste el dinero en préstamo para que yo lo hubiera recogido con intereses? Y ordenó: quítenle el talento y dénselo al que tiene diez porque a quien tiene se le dará y tendrá mucho más

Síntesis de la homilía

Esta es una parábola capìtalista. Todo se basa en la posesión y aumento del dinero.

Un talento equivalía a 34 kgs. de oro. Era habitual que los ricos empresarios del campo que habían adquirido muchos bienes se entregaran a viajes fastuosos, dejando encomendadas sus posesiones al personal de servicio. La interpretación de que en el reino de los cielos  hay que hacer valer las posesiones para la mayor producción y ganancia, olvida que estas fotografías de la realidad que son  las parábolas, son impactos para sacar conclusiones de los detalles principales, y  de ninguna manera justificación de conductas reales del momento, a las que ellas hacen referencia,

En ese sentido el eje de la parábola se fija en la reprensión al servidor perezoso que tiene una explicación justificante bastante satisfactoria. El insaciable y hasta injusto proceder del dueño que solamente exige e impone. Y el final es manifiestamente un acto de injusticia. Al que es menos y puede menos lo expulsan y castigan, quitándole previamente el talento confiado.

Con estos relatos se puede entender que la parábola es una semejanza con el reino de los cielos, si los “talentos” de que se habla, son los valores del reino: la verdad, la sinceridad, la generosidad de compartir, la comprensión, la indiscriminación, la fraternidad. Las circunstancias y capacidades de cada uno determinan la cantidad de riquezas de que cada cual dispone para administrar. Y la peor y más estéril de las motivaciones, es la de pensar que el Dios, testigo insobornable de nuestras acciones, es tan exigente, castigador e inclemente que más vale  la pena no comprometerse, dejar que las cosas sigan como están, resignarse a que todas las deficiencias humanas sigan arruinando las vidas de todos o de muchos.

La máxima capitalista que se fija en la acaparación y el productivismo, se transforma entonces en la preocupación por construir el reinado de Dios predicado y practicado por Jesús, del modo que cada uno tiene al alcance de sus posibilidades.

Una advertencia para estos tiempos en que el termómetro del avance o retroceso social, de la crisis o del éxito tiene la medida exclusiva de los bienes materiales. 

Cuestión de vida o muerte. Por Guillermo “Quito” Mariani

El debate ya iniciado y frenado en la cámara de diputados sobre la nueva ley del aborto, es un paso largamente esperado para remediar ese mal en aumento que son los abortos, con una cantidad de consecuencias perjudiciales para las personas, la familia y la sociedad.

Hay quienes no admiten ni siquiera proponer el debate. Para ellos el aborto es delito grave contra el hombre y contra Dios, y debe ser penalizado consecuentemente en esta vida y en la otra.

Y se plantea entonces, como publicidad para impresionar y alarmar, una falsa disyuntiva. NO AL ABORTO! SI A LA VIDA!

El NO absoluto al aborto, que consistiría en que ipso facto (por algún decreto divino de necesidad y urgencia) quedaran suprimidos todos los abortos, es imposible de lograr.

La represión, la penalización, la recomendación de abstinencia sexual, no han tenido ni tendrán éxito. El número sigue creciendo.

La disyuntiva que se presenta entonces, es:

¿Dejamos que se sigan multiplicando los abortos, siempre traumáticos para quienes lo viven y su entorno? ¿O hacemos un esfuerzo real para disminuir el número de abortos y sus consecuencias fatales? Porque en muchas oportunidades acaban  con dos vidas inocentes (la del feto y la de la madre que muere precisamente como tal).

Lo que se pretende entonces desde el sector que opina a favor de la legislación y despenalización es: disminuir las muertes de niños antes de nacer y de madres, como consecuencia de serlo.

Y para eso se propone cambiar el criterio represivo y discriminante (los ricos sí, los pobres no) mantenido hasta ahora, que no ha logrado otro efecto que multiplicar los abortos y sus secuelas trágicas. Que remedios se proponen?

1ro.- despenalizar. Quitando al aborto la condición de lo clandestino, para que la decisión de realizarlo pueda ser motivo de consulta; para que se proceda rápidamente en el caso del hijo no deseado interrumpiendo el proceso y no una vida humana; para que esté al alcance de todos acceder a métodos modernos, asépticos y gratuitos.

2do.- Legislar sobre las condiciones de máximo y mínimo que deben brindar los centros de salud, el estado y la sociedad frente a las diversas  circunstancias que inducen a este proceder, en cuánto a quiénes, cómo, cuando, impulsados por qué situaciones, con qué posibilidades de asesoramiento y propuestas de soluciones,

3ro.- Destrabar las objeciones de cualquier origen que estén impidiendo una educación sexual precoz y completa en todos los ambiente educativos sobre todo lo referido a la sexualidad y su ejercicio natural y responsable.

4to.- determinar claramente los casos especiales, más allá del tiempo acordado en la ley, ((los 14 dias cuentan con casi unanimidad científica, no así las 12 semanas)con asesoramiento de especialistas, para que pueda elegirse, entre dos vidas en peligro, la  que tenga más probabilidades de supervivencia. O para que al menos puedan disminuirse las consecuencias desfavorables de una libre y motivada elección.

 No pareciera que a esta propuesta pudiera ser objetada razonablemente desde el punto de vista ético. Sin embargo hay una agresiva condenación hasta sobre la posibilidad de debatirlo. Y detrás de eso,  está dictando entre bambalinas, la Iglesia institucional, sobre la que hablo en la reflexión siguiente.