Domingo 5 de Junio 2011. Festividad de la ascensión del Señor (ciclo “A”). Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mt 28, 16-20)

Los once fueron a galilea al cerro donde Jesús los había citado. Viéndolo se postraron ante él. Pero todavía muchos dudaban. Jesús les hablo así: he recibido todo poder en cielo y tierra. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos bautícenlos para consagrarlos al Padre al Hijo y al Espíritu Santo.

Enséñenles lo que yo les enseñado. Yo estoy con ustedes hasta el fin de los tiempos.

Síntesis de la homilía

Al margen de la aparatosa escenografía de Lucas en el libro de los Hechos, mateo describe simbólicamente la despedida de Jesús. Citados a Galilea donde comenzó su predicación afirma su misión de mensajero de Dios, de su delegado. La comunidad de Mateo sufría grandes vacilaciones. 40 años después de la muerte y resurrección de Jesús, la gente se preguntaba cómo habían sucedido las cosas y si el testimonio de los primeros discípulos era verdadero. En pequeños grupos es relativamente fácil mantener afirmaciones no probadas en base a vínculos afectivos o de ideales compartidos. Pero al ampliarse la cantidad de receptores necesariamente brotan las dudas y las críticas. El detalle apuntado por Mateo “muchos todavía dudaban” indica el estado de inestabilidad de sus comunidades. Entonces las hace volver a Galilea donde Jesús comenzó su predicación. Allí les reitera que es el enviado del Padre. Que vale la pena recorrer el mundo esparciendo su mensaje y cambiando el sentido de la vida humana acechada por múltiples dificultades en una corriente de esperanza nacida de la bondad del Padre expresada por el hijo y el espìritu.

No hay enseñanzas nuevas. Lo que él ha enseñado es lo definitivo. A pesar de todos los argumentos, las experiencias y las dificultades. La misión no será fácil en un mundo en que los  dioses y las religiones son el fortín o el bunker del poder opresor en  múltiples sentidos. El aliento que él les promete es su misma fuerza, su presencia acompañándoles desde lo íntimo. Su espíritu sosteniendo sus luchas. Porque su intimidad con DIOS  en la meditación y en las circunstancias de su vida le han  hecho descubrir su misión de trasmitir con palabras y transformaciones (bautismos) la gran novedad del Dios Padre y de su amor.

La descripción lacónica de Mateo y la de Lucas escenográficamente perfecta, están de acuerdo con los objetivos perseguidos en la narración. Asegurar  a sus comunidad que Jesús es el hijo de Dios,, el que lo revela, el que está identificado con su voluntad. Por eso está a su lado. Por eso de alguna manera se desprende de nuestras limitaciones, dudas y temores,

Las pinturas artísticas alimentadas sobre todo por los relatos lucanos, nos han producido el impacto del primer viaje espacial. Para  nosotros ese lenguaje de símbolos es prácticamente desconocido y por eso los convertimos en hechos milagrosos que prueban irrefutablemente la intervención divina.

El mensaje fundamental está unido al esfuerzo por canalizar la vida en medio de tantas propuestas, por el camino y la huellas de ese Jesús que no es un cualquiera sino Dios entre nosotros.

 

La Cripta – Avisos de Importancia Comunitaria – Mayo 22 del 2011

El viernes antes de la capacitación con Ariel Álvarez Valdés, hubo una nueva reunión del Consejo Pastoral y acordamos la importancia de ir formando equipos de trabajo que nos permitan avanzar con paso firme en la consolidación de la Comunidad de La Cripta.

Queremos compartir con ustedes lo que hablamos:

Comisión Pro Templo.

Un poco en broma un poco en serio, le dimos ese nombre con la idea de resolver este tema que será esencial para la continuidad de la Comunidad de La Cripta.

Para eso, Quito estuvo haciendo varias averiguaciones de lugares para hacer la celebración eucarística y que eventualmente sirva para otras actividades tales como catequesis, peñas, reuniones, etc.

Se consultó con el Colegio Palma, CPC de Arguello, Metodistas, Luteranos, etc. Cada uno de esas alternativas se fue descartando por diversas razones. Aparecieron 2 alternativas más firmes. La casa de retiro de los Hnos. Maristas en La Recta y El Club Atalaya. La buena noticia es que ninguno de los dos tiene problemas… La mala noticia es que los dos cobran…

Nos hemos decidido por el Club Atalaya básicamente por 3 razones:

  • Es más barato. Unos $2 persona por celebración. (En realidad nos cobran fijo 400 por mes)
  • No hay límites de horario (los Hnos. Maristas nos cobraban $5 por persona por 2 a 3 horas.)
  • Hay un amplio lugar para estacionar. En los Maristas es muy reducido.

Ya hicimos el acuerdo verbal y la próxima eucaristía la celebraremos allá el domingo 29 de Mayo a las 11:00 hs.

Para llegar es muy fácil. Ir por La Recta hasta la calle Palau que es la que está entre el Colegio Alemán y el colegio del Carmen. Subir por allí unos 300 metros a mano derecha verán el club y se pueden meter con el auto adentro del predio.

El salón que nos ofrecen no es tan acogedor como el de los Maristas, pero cumple perfectamente lo que necesitamos mientras se conforma la Comisión Pro Templo.

En este sentido, invitamos a los que quieran sumarse a integrar esa comisión que hablen con Quito.

Consejo Económico

La idea es que este grupo trabaje junto a la Comisión Pro Templo a fin de ir encontrando sustento económico para el lugar definitivo. Los interesados hablen con Carmen.

Las personas que están preguntando a dónde dirigir los aportes que venían haciendo a La Cripta parroquia antes de ser invadida, deben también hablar con Carmen quien seguirá recogiendo los aportes.

Coordinadora de Catequesis

También hablamos de la importancia de reorganizar con urgencia la Catequesis. Sabemos que ya se empiezan a mostrar las diferencias irreconciliables con Torres y no queremos dejar ni a los padres ni a los chicos sin la alternativa por la cual fueron a La Cripta. Ahora La Cripta está acá y debemos hacerle saber a todo el mundo que seguimos funcionando.

Los que estén interesados pueden comunicarse con Laurita.

Grupo de Liturgia

Antonio nos ayudará a animar las celebraciones con su guitarra y su canto. Los que quieran sumarse pónganse en contacto con él.

Ventas de Garage

Antes conocido como Mercado de Pulgas, Laura, Renée y Elena estarán coordinando este grupo que nos ayudará doblemente. Brindando un servicio a los más carenciados y ayudándonos a recolectar plata para las actividades comunitarias. Los interesados ponerse en contacto con alguna de ellas.

Creemos que son necesarios también otros grupos. Con esto no avanzamos demasiado en la reunión del Consejo pero sí pensamos que necesitamos avanzar en la creación de como mínimo dos grupos más:

Comisión de Peñas

Las personas interesadas en continuar con estas actividades comunicarse con Quito.

Comisión Identidad de La Cripta

Como decíamos la semana pasada. Necesitamos más que nunca continuar con la tarea que nos truncaron de repensar lo que significa la Identidad de La Cripta.  Pronto comunicaremos cómo seguir. Los interesados contactar a Raul.

Necesitamos participar todos porque La Cripta es de todos.

Cualquier otra idea por favor no dejen de comentarla y aquellos que decidan sumarse pónganse en contacto con los Coordinadores de los grupos.

Para terminar también le hemos pedido a Quito y Víctor que sigan acompañándonos los dos en la medida de sus posibilidades y tratando de que si uno no puede, al menos el otro sí participe. Creemos que La Cripta es lo que es gracias al aporte de ambos. De Quito, creando, impulsando, educándonos, durante más de 40 años. El es el alma mater, el que nos hizo ver y vivir que otra Iglesia es posible y que el cristianismo es otra cosa. No lo que nos presentan la mayoría de los jerarcas. Y de Víctor, por habernos hecho tomar conciencia del rol que como laicos debemos asumir en la continuidad de nuestra manera de ser cristianxs. Con su respeto por nuestra historia, nos acompañó e impulsó a seguir caminando. No en contra, sino a pesar de la jerarquía eclesial que nos toca.

A Darío y Lucia le solicitamos que sigan coordinando el Consejo Pastoral. Hoy más que nunca necesitamos de su valioso empuje.

Recordamos: PRÓXIMA EUCARISTÍA. DOMINGO 29 de MAYO – 11:00 hs  CLUB ATALAYA.

Gracias a todos por la fuerza, alegría y decisión de seguir trabajando juntos.

 

Curando heridas. Guillermo “Quito” Mariani

Todo proceso social de cambio produce heridas. Es relativamente fácil identificar a los culpables de esas heridas que, en la mayoría de los casos, están al servicio de los poderes dominantes.  La cicatrización de esas heridas cuesta mucho más que  producirlas. A veces exige actitudes muy duras y constancia desafiante frente a  influencias  e intereses poderosos. Los genocidios que, en un primer momento pretenden cubrirse con olvido para conseguir un avance progresista y tranquilo, (como lo propusieron nuestros obispos, siempre complacientes con las dictaduras de derecha, con oportunidad del indulto menemista) reactivan constantemente sus gritos acallados y estremecen a pesar del tiempo, a los que viven como recuerdo lo que padecieron  sus mayores. Ahí está el genocidio armenio rememorando las deportaciones inhumanas y los asesinatos masivos de civiles, (entre los cuales  merece mención especial  el cruel peregrinaje por el desierto y sin alimentos de  250 intelectuales). Un hecho que se remonta a la primera guerra mundial (1915-1917) y que sin embargo, a pesar de algunas buenas intenciones como la “hoja de ruta” firmada recientemente por las dos naciones, continúa dificultando las relaciones entre Armenia y Turquía, con mutuas y conflictivas acusaciones. Allí está España mostrando a viva piel la tragedia de las fosas comunes que se van descubriendo en una cantidad de poblaciones norteñas,  y los esfuerzos oficiales por no destapar esa historia tétrica del franquismo. Allí está la Alemania empañada todavía, a pesar de sus logros sociopolíticos y económicos, por  la marca imborrable del muro de Berlín, y la persecución de los jerarcas del nazismo. Y aquí estamos nosotros, casi un ejemplo de sinceridad y audacia para todo el mundo, en que la herida tremenda de la dictadura militar y el dolor de los desaparecidos, se va cerrando lentamente,  punto por punto como el final de una gigantesca cirugía todavía en proceso de cicatrización.

Honduras, en el continente americano, desde Junio del 2009, era una herida abierta.

Un golpe militar, del que aparentemente quiso desligarse Estados Unidos, sin lograrlo en al ámbito internacional, ya que los indicios de complicidad de los integrantes de la base de Soto Cano en el comienzo y desarrollo del proceso de derrocamiento de Zelaya sugerían demasiadas coincidencias, constituyó al mismo tiempo que un abuso del “gendarme de América”, una dolorosa experiencia para la solidaridad latinoamericana.

A pesar de la reacción casi inmediata de Insulza, el secretario general de la OEA,  que calificó el  hecho como golpe militar contra la democracia, la tibieza oficial de los Estado Unidos (con cola de paja) permitió que se consumara la destitución, se anulara la convocatoria a la Asamblea constituyente y se  enjuiciara al presidente derrocado impidiéndosele volver al país,  hasta con amenazas de muerte. Había un interés manifiesto en romper la unidad latinoamericana en gestación, castigando a Honduras por su integración al ALBA.

Micheletti quedó solo con un país aislado de América y Europa  y la expulsión de la OEA. Las elecciones convocadas en esa situación dieron paso al presidente Porfirio Lobo. Colombia, Costa Rica y Perú reconocieron al nuevo gobierno. Lo rechazaron con firmeza Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Merced a las hábiles y constantes negociaciones entre los gobiernos de Colombia con Santos, y de Venezuela con Chávez, acaba de darse una aceptación por parte de Miguel Zelaya de las garantías ofrecidas por Lobo para volver al país con todos los derechos ciudadanos,  la presidencia del Frente nacional de resistencia popular, y el compromiso de convocatoria de una Asamblea constituyente, junto con la anulación de los procesos judiciales iniciados en su contra. El acta firmada en la histórica y bella Cartagena de Indias por los 4 gobiernos comprometidos a vigilar su cumplimiento, inicia de manera drástica la curación de esa herida, ya que es casi seguro que Honduras será admitida nuevamente en la OEA. Una hermosa lección de reconciliación sin humillaciones, para esta Amétrica latina hermanada por sus tradiciones y su lucha antiimperialista.

 

Techint, gremios, medios y cansancio. Por Guillermo “Quito” Mariani

En el fondo del asunto, está siempre la acometida mediática. La decisión, con el DNU 441/11, de hacer valer los derechos del gobierno en proporción con el tanto por ciento de su colaboración accionaria con las empresas, es absolutamente legal, porque actualiza una proporción de inclusión de directores estatales, conforme al aumento de  esa subvención estatal, que ha variado desde el 3,5%,  al 26%.

Los medios, sin embargo, alentados por la cómplice visita de la SIP, hablan de violación de la libertad de las empresas, interviniendo en ellas con el aumento de esa presencia vigilante de funcionarios oficiales.

En una secuencia histórica de favores concedidos por el gobierno de CFK a Techint, se encuentra el discurso laudatorio en la inauguración de la universidad técnica en Campana y la valiosa intercesión oficial ante el presidente de Venezuela para que no expropiara sin indemnización al complejo siderúrgico, como paso previo para depositar ese dinero en Siderar accediendo a la exigencia gubernamental de detener el despido de los 2.500 empleados, a propósito de la explosión de la gran crisis económica global.

Las razones de la guerra declarada hoy, han sido la estatización de las AFJP en las que la empresa tenía millonarias acciones, la negativa a realizar una importante devaluación  a fines del año pasado, y finalmente este decreto que saca al estado, aun con su propósito fomentar la industria siderúrgica, del papel casi vergonzante de Mecenas  de las grandes empresas internacionales. Entre ellas Techint, que cuenta con más de 100 filiales en diversos países, con unos 40.000 empleados, dirigidas desde su sede en Luxemburgo, a pesar de que entre nosotros la publicidad “clarinense y de afines”, la presente como las más importante de las empresas nacionales.

En sus últimos discursos y particularmente en el de José C. Paz, inaugurando el mercado concentrador de frutas y verduras, la Sra. presidente Cristina, con un trasfondo de necesidad de pedir colaboración para mantener y profundizar el modelo, se refirió de manera elíptica (acertada o no) a las protestas y conflictos desatados en el ámbito sindical, lo cual dio pie para comentarios periodísticos, señalando directamente a Moyano y la CGT como aludidos en ese doble discurso de fomentar su candidatura y poner palos en la rueda para la conducción actual. Aunque como algunos opinan, puede esto ser un intento de demarcación de campo, creo que el juicio de Aníbal Fernández “lo que vi fue una mujer cansada” pinta mejor la situación. Porque es evidente que la táctica de ataque continuo, con y sin motivo plausible, por parte de esas empresas, tiene el objetivo de debilitar a esa mujer fuerte (de la que Estados Unidos había solicitado confirmar dudas sobre su salud mental según afirmaban las explosivas revelaciones de Wiki Leaks).

El “a mi no me van a correr” del discurso que fue tan comentado, casi exclusivamente por su alusión a los gremios, suena a desafío pero también a afirmación personal de fortaleza  para no dejarse doblar por esa táctica perversa que intenta sacarla de en medio aislándola de quienes apoyan el modelo que tan decididamente lleva adelante.

Coincidentemente y, antes de la reunión plenaria del Episcopado, se ha llevado a cabo en Rosario el Congreso de la doctrina social de la iglesia,  presidido por Jorge Casaretto  con emisión de dos consignas importantes: la necesidad de disminuir la tendencia quejosa de los argentinos y la urgencia del diálogo como crecimiento democrático. Siempre que no esté referido a esos diálogos tan  frecuentes en la Iglesia en que todo el que lo intenta debe concluir sometiéndose, esa iniciativa aparece como muy razonable.

 

La Cripta. La Mirada en Contexto. Por Mariano Medina

Es curiosa la mirada de las personas. Tal vez el adjetivo no sea “curiosa”, sino simple y sencillamente “particular”, lo que es altamente deseable. Porque indudablemente, la mirada habla. Y la palabra personal construye la diversidad.

Me llamo Mariano Medina, soy escritor, periodista y músico. Durante algunos años colaboré con La Voz del Interior, entre otros medios. Y el pasado domingo 1 de Mayo estuve en La Cripta en la misa donde Carlos Ñáñez puso en funciones al párroco Pedro Torres. Por casualidad, estuve sentado junto a la periodista Rosa Bertino, quien escribió la crónica respectiva, publicada en La Voz del Interior el día siguiente. (http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/disidentes-interrumpen-asuncion-torres-cripta)

No fui en funciones de prensa, y hace tiempo estoy alejado de las celebraciones religiosas. Asistí por razones personales que, tratando de sintetizar, puedo explicar así: Soy vecino de La Cripta y fui miembro de su comunidad durante años importantes de mi adolescencia, participando activamente del que fuera su grupo scout. Ese tiempo tuve, por ende, una comunicación muy cercana con el padre Mariani, a quien aprecio pero no frecuento. No tengo ni he tenido, en cambio, ninguna relación con el padre Víctor Acha, cuya figura en el barrio, por lo que he notado, creció de  manera entrañable durante el período de su sacerdocio, gracias a la buena comunicación sostenida con los fieles.

Asistí a la celebración del pasado domingo entonces, movido por razones afectivas, sabiendo que se trataba de un hecho histórico, pero fundamentalmente para compartir con vecinos y gente querida un momento que sabía delicado.

Sirva esta reseña personal, como sobre aviso al lector. Sin desconocer contradicciones, ahora voy a hablar con mi mirada. Y aunque creo que el sentimiento de extrañeza que me invadió, me ayudó a ver lo que sucedía con cierta objetividad (por cierto, siempre cuestionable); no pretendo ser ni objetivo ni neutral.

Aún aceptando, entonces, la fragilidad de mi mirada; necesito hacer algunas observaciones sobre el artículo de la compañera Bertino. Como dije, estuvimos sentados juntos, pero parece que no vimos lo mismo. Eso es bueno, siempre y cuando el complemento entre miradas enriquezca una visión más amplia.

Por eso me extraña que una profesional de su altura y experiencia, tantísimo más amplia que la mía, señale algunas cuestiones con tanta ambigüedad. Una ambigüedad que la noche no tuvo.

Fui temprano, media hora antes de la celebración, sabiendo que sería un evento numeroso y que así como mucha gente acompañaría al padre Acha, otros lógicamente harían lo mismo con el padre Torres. Pero lo  primero que vi fue a los “visitantes”, ajenos al barrio. Tantos, que ocupaban ya casi todos los asientos de la parte central de La Cripta y tuve que ubicarme en una sala donde normalmente se acomodan las personas con niños pequeños, para que sus ruidos no molesten. Como me confirmaron algunos de los mismos visitantes, entraron a eso de las diecinueve (una hora antes de la misa), y se pusieron a rezar el rosario. Cuando la mayoría de los feligreses habituales llegaron, casi no encontraron asientos.

La misa empezó normalmente, pocos minutos después de las veinte. Se trataba de una concelebración de una decena de párrocos, entre los que se encontraban los dos nombrados y el obispo Ñañez.

Efectivamente, como apunta Bertino, un grupo de laicos, con decisión, interrumpió la misa pidiendo la palabra y fue respetuoso pero duro en sus términos.

Bertino dice: “las hostilidades se hicieron evidentes y hasta desagradables”. No aclara que esas hostilidades no fueron hacia Torres ni obra de los “disidentes”, sino de quienes acompañaban la asunción del nuevo párroco. Ante el primer orador, no pocos “visitantes” comenzaron a gritar de forma iracunda “¡Pecadores! ¡Cállense, pecadores!”, como si se tratara de una repudio de la edad media. A la palabra del segundo orador, el grupo ubicado en la parte trasera (junto a la salida), a metros de donde nos sentábamos con Bertino, comenzó a rezar el Dios te Salve María alzando cada vez más la voz en una escena francamente lamentable, con el objeto de ahogar las palabras de los laicos. Al punto que el mismísimo padre Torres les pidió que detuvieran su actitud y dejaran expresarse a los laicos. Lo hizo con la cordialidad necesaria y esperable. Aún así, los gritos se elevaron de tanto en tanto. (El lunes, otro asistente me dijo que se trataba de algunos de los mismos religiosos lefebvristas que en junio de 2007 atacaran el Centro Cultural España Córdoba destrozando vidrios y obras del artista Alfonso Barbieri, pero eso no me consta).

Los oradores laicos, fundamentalmente plantearon que seguirían en La Cripta, pero que sentían que por la falta de escucha de Ñañez y Torres no podían compartir la eucaristía con ellos.

Acha y Mariani fueron los últimos en hablar. Aún sin conocer los pormenores de este proceso, las palabras de Acha me resultan reveladoras: le planteó al arzobispo que si bien él sostiene que hubo instancias de diálogo, habla sin preocuparse por entender realmente lo que siente y piensa el otro, el interlocutor.

Mariani fue el más breve de todos y definió como “invasión” lo que sufría el espacio físico, lo cual, más allá de las ironías, era evidentemente cierto. Bertino dice al respecto, que Mariani “sugirió la posibilidad de una escisión y de armar su propia Cripta”. Yo no entendí las palabras del ex párroco de esa manera, pero no puedo desmentir una interpretación. Lo que sí me surge reflexionar al respecto, es que el templo se llama Nuestra Señora del Valle, y efectivamente la denominación “La Cripta” obedece a una identidad comunitaria que difícilmente se prolongue en ese espacio físico, al cambiar la línea del sacerdocio.

Lo que sí ocurrió, es que los laicos, que expresaron la decisión de quedarse en la ceremonia aunque no compartieran la eucaristía, finalmente se retiraron ante la violencia oral de los “visitantes”, que se mantenía (aunque levemente) luego de las palabras de Torres. Hasta donde yo vi, ninguno de los “disidentes” respondido a las agresiones, de ninguna manera.

Minutos después de ese hecho, yo también decidí salir, porque si extraño me había sentido, más extraño me sentía ahora, y mi madre había sido una de las que se retiraron. Si bien yo no había participado en nada de todo este proceso, no me sentía cómodo.

Afuera, en las puertas y las veredas del templo, conversé con algunos viejos vecinos. Había, como era de esperarse, una sensación de angustia y desasosiego. Tras haber abandonado la misa y estar en esta situación, hubo cierta disgregación, hasta que alguien propuso una reunión que finalmente se concretó en la cafetería de Soppelsa y se extendió hasta más de las 22 horas. En algún momento, informados de esta asamblea espontánea, llegaron Mariani y Acha, que participaron muy medidamente, mientras el resto de los presentes compartía sus ideas, temores y emociones. Alguno reflexionó: “No se trata de ser opositores. Jesús nos invita a este desafío, de seguir y mezclarnos. Pero es difícil permanecer en un lugar donde uno no se siente ni bien, ni escuchado”.

Calculo que en Soppelsa debe haber habido unas 140 personas. Por eso me molesta el copete de la nota de Bertino, que apunta: “Unos 50 laicos, encabezados por los sacerdotes Quito Mariani y Víctor Acha, objetaron al obispo Ñáñez”. Más allá del número, me resulta discutible eso de “encabezados”, porque si hay algo que estuvo claro esa noche es que los laicos pidieron la palabra por su cuenta, sin ningún sacerdote a la cabeza, y fueron los verdaderos protagonistas del hecho.

Bertino dice también: “Disimulado entre la gente, estaba Nicolás Alessio. La gente que pedía que continuara la misa, contó luego que Alessio les gritaba y los hacía callar”. Esa interpretación de la compañera periodista es más que arbitraria. Primeramente, ¿por qué plantea que Alessio estaba “disimulado entre la gente”? Era uno más en la multitud, que no es lo mismo. No estaba disfrazado.

Por otro lado, los “visitantes” no pidieron exactamente que siguiera la misa, sino que ofendieron de forma explícita a los oradores. De hecho, como dije antes, el mismo padre Torres tuvo que pedirles silencio. Y luego de que los laicos hablaran, la misa continuó.

En fin, el artículo de Bertino me parece de una ambigüedad digna de crítica por los datos que omite.

Y no sé cómo tomar la actitud del obispo. Desde chico me enseñaron que hay que mirar a los ojos de la persona que nos habla. ¿Alguien ha visto a Ñañez mirar de frente?

No intento ser más objetivo que lo que me dicta la conciencia. Sólo me cabe reflexionar, mucho más allá de mi pasado, y con un sentido común que creo, además, democrático: Si la negativa a aceptar una designación parroquial es un hecho inédito, ¿no debería haber sido escuchada? Sin importar quienes sean los protagonistas y las líneas en las que se encuentran… ¿Qué nos está señalando este suceso, en el contexto histórico que vivimos?

 

Mariano Medina

DNI 16.905. 447

esacasacat@gmail.com

 

Cómo seguiremos. Por Raul A. Perez Verzini

Esta es la pregunta que muchos se hacen y nos hacen.

Algunos participaremos de las actividades de la parroquia y mantendremos los contenidos de la catequesis como hasta ahora. Veremos así cuán abierto y plural es el cura okupa.

Otros seguiremos con las actividades de La Cripta, sólo que ahora sin el edificio parroquial, cuyo dueño (el obispo) lo reclamo por la fuerza que le da el derecho.

Como dice la mundialmente reconocida biblista de Harvard, Elizabeth Schüssler Fiorenza, la jerarquía impone con la fuerza lo que no puede razonar teológicamente. Quizá por eso en el decreto de su nombramiento hay tantas referencias legales y nada de evangelio.

La agresividad y el fanatismo evidenciados por muchos de los que llenaron el templo y que no pertenecen a La Cripta, muestra la incapacidad de dialogar de este grupo de fanáticos, que para salvación nuestra, no pudieron quemarnos vivos como hacían en el medioevo.

Sin dudas, nada es más peligroso que el fanatismo religioso. Con Bin Laden vimos a dónde los lleva su ceguera y falta de inteligencia de la fe.

Por supuesto no hay mejor defensa que un buen ataque por eso salieron a mentir.

Mienten cuando afirmaban que éramos 14 y ahora mienten cuando afirman que somos 50. De todas maneras la validez de un argumento no se mide por el número de los que lo sostienen sino debatiendo. Cosa que estos cobardes no hacen.

Mienten cuando afirman que apoyamos el aborto. Sí sostenemos que no se puede imponer a una nación de múltiples creencias religiosas una manera de pensar. Por eso apoyamos una ley que garantice la posibilidad de que cada pareja decida según su conciencia. Y de paso, como su fuera menor, evitar miles de muertes de mujeres que porque no tienen el dinero no pueden hacerlo en clínicas privadas donde probablemente trabajan como médicos algunos de estos fundamentalistas. (Este será probablemente el debate del año y ya contribuiremos con lo mejor del pensamiento teológico actual para iluminar esta cuestión…)

Mienten cuando dicen que nos autodenominamos Sin Tapujos. Ese es el nombre de este sitio web como homenaje al libro de Quito. Nosotros fuimos, somos y seremos la Comunidad de La Cripta. Por ahora sin edificio.

Próxima reunión? Misa Dominical.

Lugar? a Confirmar. Probablemente en el Campo Scout de Quisquizacate. (A eso no lo pueden okupar porque no es de ellos! Ja!)

Más información en breve…

Así fue “lo de La Cripta”. Por Guillermo “Quito” Mariani

Domingo 1ro. de Mayo de 2011. A las 19 comienzan a descender de colectivos y automóviles, que paulatinamente van ocupando los lugares de estacionamiento y los alrededores de la Cripta, las dóciles ovejitas convocadas para una estampida.
Después, llegan los pastores, cada uno con su valijín portador de los sagrados ornamentos de su jerarquía. Y enfilan sin ninguna vacilación hacia las escaleras de acceso a la casa parroquial donde los está esperando el rabadán* mayor.
El encuentro para la toma de posesión del nuevo párroco está fijado para la misa de las 20. A las 19.30, la Cripta, con capacidad para 450 personas sentadas, se muestra atestada de gente que cubre hasta los pasillos. Son los fieles que acompañan al arzobispo Ñáñez y al nuevo párroco. Cuando van llegando pausadamente los integrantes de la comunidad parroquial se encuentran con la Cripta tomada. A duras penas pueden ingresar algunos, alrededor de 50, que deben acompañar a quienes desean expresarse públicamente en disconformidad con la decisión inconsulta del obispo de designar al padre Torres Aliaga como nuevo párroco. Detrás de la solemne marcha procesional de una larga fila de ministros revestidos con alba y estola (unos 20), el arzobispo, el actual párroco y el futuro, avanzan para colocarse en los lugares de cabecera del templo. Comenzada la celebración, un delegado lee el decreto de nombramiento del nuevo párroco. Después del canto pascual del Gloria, el presidente del Concejo Pastoral parroquial recibe el micrófono y saluda al arzobispo indicando brevemente la disconformidad de la comunidad. Religiosas que estaban presentes, en una cantidad aproximada de15 ó 20, inician en voz muy alta el rezo del rosario que todos corean prontamente con voces muy intensas, para acallar a los 6 laicos que, frente al altar siguen expresando sus derechos como laicos. Una intervención del padre Torres (eran sus fieles) logra un momentáneo silencio. Continúan expresándose los laicos y aparecen aislados los gritos provocativos. El más significativo y enérgico afirma “El obispo es el que tiene el Espíritu Santo y hay que obedecerle!” El arzobispo mantiene la cabeza baja y, fuera de los tics constantes de sus labios, mantiene una serenidad pétrea. Toma la palabra el padre Víctor Acha y señala su respeto a los laicos y sus derechos en la iglesia. Y habla también de su propia historia de fidelidad, advirtiendo que eso no excluye la manifestación de sus propios criterios. Añade que no concelebrará esa eucaristía, porque la comunión sería una ficción de la realidad. Y desciende del altar. Comienza entonces un éxodo de los integrantes de la comunidad local, abriéndose paso dificultosamente entre la multitud. Los sacerdotes presentes del grupo Angelelli acompañan al párroco saliente. Al comenzar este abandono del local, tomo el micrófono que está en reposo sobre el altar y, en un instante de silencio digo: “Algo muy simple. Esto es una invasión planificada. Pero, les dejamos la parroquia de Ntra.Sra. del Valle y nos vamos con “la cripta” a otra parte, para subsistir”.
La Misa se desarrolla después de acuerdo a las normas litúrgicas señaladas para la asunción de nuevo párroco, y la predicación del obispo reprueba, en base al texto bíblico, la ruptura de la paz por parte de los que se marcharon y la falta de actitud pluralista que él y los suyos, sí poseen.
Resultado: Un grupo de responsables de distintos aspectos pastorales en la Cripta continuará en sus puestos hasta ser desalojados, tratando de hacer respetar su condición de laicos maduros. El resto, en esta Iglesia que ha sido un tiempo la de Juan XXIII, del Concilio y de Paulo VI, y es ahora de Benedicto XVI, Juan Pablo II y el restauracionismo tridentino; la que ha proclamado ser comunidad fraternal y ahora es la del poder; la que debe ser del diálogo y es ahora del autoritarismo; la que aseguró ser defensora de los pobres y después condenó a todos los que trabajaron en serio por ellos; la que se presentó como servidora de ese mundo al que ahora rechaza y condena; la que defendió los derechos humanos y a la vez, aparece como cómplice privilegiada de las dictaduras represivas;… en esa iglesia seguimos sintiéndonos con derecho a estar, aunque disintiendo de la actual conducción y espíritu antievangélico. Y buscamos un espacio para seguir siendo La Cripta, comunidad que se esfuerza por seguir a Jesús de Nazaret.

* rabadán: jefe de pastores

José Guillermo Mariani (pbro)

Desafío al arzobispo Carlos Ñáñez. Por Mariano Saravia – Revista 23

Primero fue el conflicto con el cura Guillermo “Quito” Mariani, a quien el arzobispo Carlos Ñáñez retó en público por la edición de su libro Sin tapujos, en el que cuenta sus experiencias más mundanas como hombre y sacerdote. Luego el escándalo fue mayor cuando a fines del año pasado Ñáñez echó de la Iglesia al cura Nicolás Alessio, por haber apoyado públicamente la ley de matrimonio igualitario. Ahora, ya no son curas aislados los que se enfrentan a la jerarquía eclesiástica cordobesa, sino la propia feligresía. El domingo 10 de abril la comunidad de la parroquia Nuestra Señora del Valle, más conocida como La Cripta, en el Cerro de Las Rosas, organizó un abrazo solidario y simbólico, con un festival de música y teatro, para protestar contra la decisión del arzobispo de cambiar el párroco.

La Identidad de La Cripta NO se negocia

La Cripta tiene una línea pastoral de 40 años ligada con el Concilio Vaticano II e, incluso se podría decir, a la Teología de la Liberación. Suena paradójico, pero en uno de los barrios más aristocráticos de Córdoba, la parroquia encarna lo más progresista de la Iglesia Católica. Esta línea pastoral estuvo históricamente encarnada por el “Quito” Mariani y en los últimos años por el cura Víctor Acha, un sacerdote valiente que fue perseguido en la última dictadura militar. Y también por las hermanas de San Casimiro.

Además, en la Cripta se juntan periódicamente el grupo de base Obispo Enrique Angelleli y un grupo de más de 60 ex curas casados.

Pero este año, inconsultamente como suelen tomarse todas las decisiones en la Iglesia, el arzobispo Ñáñez designó al padre Pedro Torres para que reemplace como párroco a Víctor Acha, que ya tiene edad de jubilarse. El año pasado, Víctor Acha y Ñáñez habían acordado que el párroco se iría en julio de este año pero que acordarían su reemplazo para no romper la línea pastoral. Sin embargo, el arzobispo no cumplió con su palabra y en diciembre pasado mandó un mail informando que en marzo asumiría el nuevo párroco. El elegido a dedo era Pedro Torres, definido por los fieles como “un soldado fiel del sistema”.

“Todos pensamos que se trata de una elegante intervención a la historia de la Cripta, entre otras cosas para sacar al grupo de curas casados y al grupo Angelleli”, confió a Veintitrés uno de los miembros del grupo de curas casados, Adrián Vitali.

Los laicos fueron a hablar con Ñañez, pero siempre fue intransigente con su decisión. Luego fueron a ver a Pedro Torres para pedirle que no asumiera pero respondió que su nombramiento lo hacia el obispo y el por obediencia tenia que cumplir.

Agotado el diálogo, decidieron hacer público el conflicto y organizar un abrazo a la Cripta el domingo 10, bajo el lema: “Porque somos Iglesia, porque queremos ser escuchados, y porque queremos seguir viviendo y creciendo como laicos comprometidos en una Iglesia pluralista”.

Duró toda la tarde del domingo y ante un nutrido grupo de gente actuaron artistas de la talla de Silvia Lallana, Lula Fernández, Gustavo Chazarreta, Inti Huayra, Gustavo Patiño, Negro Vilchez, Norma Piccone y otros.

Pero no todo fue fiesta, también se consensuó y se dio a conocer un documento de la Asamblea parroquial en el que se expresa: “Decidimos rechazar la imposición del obispo porque nos ha costado un largo proceso personal y comunitario acrisolar un sentido de la vida y un sentido de nuestra fe; porque eso ni lo renunciamos, ni lo negociamos, ni lo cambiamos, porque sería renunciar a lo que somos, pensamos y sentimos; porque no queremos renunciar  a nuestro espacio en la Iglesia de la que somos parte, en la que hemos crecido o descubierto este modo de vivir la fe; no queremos entregar este espacio porque nos pertenece y no queremos dejárselo a quienes intentan otra cosa”.

Una de las laicas de la comunidad, Laura Garzón, remarcó la intención de resistir: “Ante el desconcierto y perplejidad que nos causan estas actitudes rígidas, de imposiciones y sanciones, vamos a resistir, a no dejarnos desanimar o perder la esperanza.
Nos comprometemos a continuar trabajando, en un auténtico seguimiento de Jesús de Nazareth, en su proyecto, y en el desafío de llevar su Buena Noticia, con coraje y alegría, a las minorías de nuestra sociedad.
Seguiremos luchando, por una Iglesia pluralista y participativa; convencidos que el Espíritu Santo …no tiene sede exclusiva, ni preferida, en el Vaticano, o en Av. Hipólito Irigoyen (sede del Arzobispado de Córdoba). Ningún obispo, ningún sacerdote, ningún Papa, están por encima de nuestra libertad de conciencia, de expresión o de pensar.
Por último, queremos reafirmar, que  reconocemos en el término Iglesia a la asamblea de todos los bautizados, que se gobierna a si misma”. Un claro desafío a la jerarquía siempre verticalista de la Iglesia Católica.

De hecho, esto es lo nuevo que está saltando a la luz en Córdoba, un conflicto inédito, el de los feligreses poniendo en cuestión la jerarquía de la Iglesia, el de una nueva Iglesia que plantea la necesidad de una cierta democracia asamblearia, mucho más cercana a las comunidades de los apóstoles y los primeros cristianos que a la historia dos veces milenaria de la institución que prosiguió.

En las misas de la Cripta, se seguirá leyendo un texto aclaratorio en el que se intenta responder a la pregunta “¿Qué está en juego con la llegada de un sacerdote que no comparte los lineamientos teológicos y pastorales que han orientado desde hace décadas el ser y hacer de La Cripta?”. Según la comunidad, “Está en juego que la Cripta continúe siendo una comunidad que funda su pensamiento y su acción en los postulados del Concilio Vaticano II y en la Teología más avanzada desarrollada a partir de entonces; está en juego esta parroquia donde se puede integrar todo el que busque sinceramente crecer como buena persona y como creyente fiel al Evangelio de Jesús; está en juego este espacio donde no hay exclusiones; donde no hay exigencias pastorales que alejan a quienes no se ajustan a modelos convencionales; donde no se imponen condiciones ni trabas para que las personas accedan a los sacramentos o se integren en tareas comunitarias; está en juego poder participar de una liturgia sin acartonamientos, ni apego a las rúbricas, de carácter festivo y donde se tiene como eje vertebral el anuncio del mensaje, partiendo no de los dogmas sino de las realidades humanas que vivimos todos los días las personas; está en juego el legítimo derecho que tiene esta y cualquier otra comunidad a opinar respecto al sacerdote que se hará cargo de conducir la animación de la comunidad; está en juego todo aquello por lo que todos ustedes participan de esta comunidad y no de otra”.

Córdoba es contradictoria, es la Córdoba de las campanas, pacata, aristocrática, lomo negro, clerical, con una iglesia en cada cuadra pero todas parecidas en cuanto al discurso y a la práctica. Pero también es la Córdoba obrera y estudiantil, la de la Reforma Universitaria de 1918, la del Cordobazo y el Vivorazo, la rebelde y combativa. Y la Iglesia de Córdoba no puede ser ajena a esas características de Córdoba. Por eso, dentro de la Iglesia de Córdoba está el Opus Dei con sus colegios y residencias en Villa Allende y en Nueva Córdoba, incluso están los lefebristas recientemente indultados por el papa Benedicto XVI que van a las exposiciones de arte a romper cuadros, pero también están los sacerdotes combativos, como el Quito Mariani, Víctor Acha, Ponce de León, Nicolás Alessio y tantos más. Pero también están las comunidades eclesiales de base y los grupos de laicos como el de la Cripta.

Ahora, este conflicto es algo nuevo, está planteando democratizar la Iglesia Católica, algo que pareciera imposible hoy por hoy. Pero Córdoba puede seguir sorprendiéndonos.

 

Fuente: Blog de Mariano Saravia

 

“Otra” semana santa. Por Guillermo “Quito” Mariani

Otra, casi totalmente otra, era la que nosotros los mayores vivimos hasta la década del 60. Clima de austeridad, renuncias, ayunos, largas oraciones y predicaciones de grandes y convincentes oradores durante toda la Cuaresma. Imágenes tapadas con telas moradas, silencio de canciones música, tristeza y hasta angustia culpable alrededor de un Cristo desangrado, cuyos sufrimientos indecibles habíamos provocado nosotros con nuestros pecados, Mel Gibson lo expresó crudamente en su película que,  con entrada gratis, algunos colegios religiosos aprovecharon para que sus alumnos, en vista de que eran sus pecados los que producían tan conmovedores sufrimientos, se sometieran en adelante a todas las reglas y prescripciones.

Pío XII inició  tímidas reformas litúrgicas. Menos tiempo de ayuno eucarístico, celebración de la pascua el sábado por la noche, alivio de hábitos religiosos tremendamente sofisticados, apertura de las clausuras conventuales para que lxs religiosxs pudieran salir a votar por la D.C.

Juan XXIII, elegido como de transición, por las limitaciones de su edad que hacían prever un breve pontificado, con sencillez realista y campesina cayó en  la cuenta de que la iglesia estaba atrasada y vieja. Y emprendió decididamente el objetivo de actualización y rejuvenecimiento. De repente, como inspirado por el Espíritu Santo (en  realidad para que la Curia romana no tuviera oportunidad de oponerse) habló, decidió y convocó un Concilio. Los documentos producidos por los obispos del mundo, a pesar de esfuerzos por respetar las tradiciones, fueron un  fogonazo de esperanzas y de cambio. El pueblo de Dios, y muchos alejados y marginados comenzaron decididamente un camino de libertad, de pensamiento propio, de creatividad, de respeto por otras confesiones. Se establecieron reformas de los Sacramentos, del idioma de las celebraciones, de la música y cantos litúrgicos, poniendo freno a la proliferación de imágenes en los templos. Pero sobre todo restableciendo el concepto de iglesia-comunidad, opuesto al de monarquía. Con una visión realista de un mundo dividido por injusticias y olvidado de los pobres, y, a la vez, con valiosos aportes sociales y científicos. De ese mundo, la iglesia se proclamó servidora y no señora.

Muchos sin embargo se “sentaron en la retranca” como dice la gente de campo. Empacados en sus seguridades y defendiendo sus privilegios y autoritarismo. Así quedaron a mitad de camino las reformas conciliares. Y hoy, con pequeñas variantes de modernización, la semana santa es la misma de antes. Confesiones, penitencias, ayunos, tristeza, identificación con el sufrimiento de Cristo, hasta la culminación de la Pascua en que, sin saber mucho en qué consiste, se celebra alegremente la “resurrección”.

Pero insensible y paralelamente, hay otra celebración de la semana santa. La del descanso, el turismo, la reunión familiar, la alegría compartida que “igualiza” y siempre enciende esperanzas. Hay quienes piensan que eso no tiene nada que ver con el Cristo viviente y su presencia multiforme entre nosotros. Y es cierto que hay excesos. Egoísmos, despilfarro, comercio abusivo. (también a veces los hay en la Iglesia). Pero recuperar la alegría de la vida, no frenarnos en el goce de la naturaleza y nosotros mismos, dejarse llenar por las cosas lindas que nos rodean, compartir en ausencia de las tensiones cotidianas, aprovechar para el gozo del campo y la montaña…es otra pascua…otro paso liberador…otra puerta hacia la vida…otra santidad…otra búsqueda de Dios a través del hombre y no de los ritos. Si hacemos estadística de las celebraciones en los templos, (esquematizadas en largas lecturas aburridas, aunque con algunos signos valiosos, ocultando siempre una especie de miedo e imposición), con su convocatoria, y la comparamos con esta otra, creo que no caben dudas de que ésta ha vencido a aquella. Y no por “facilismo” sino por “autenticidad” de buena noticia. Evangélica. Cristiana.