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Con Usted al Paso Nicolas Alessio

Tres gestos no solo simpáticos. Para comenzar nomás. Por Nicolas Alessio

1.Para caminar hacia una iglesia “pobre” que de verdad ponga en el centro de sus preocupaciones a los empobrecidos de este mundo, imitando al “buen samaritano”:

Nombrar a otra persona como Obispo de Roma que se haga responsable de esa diócesis, nombrar a un responsable laico del Estado Vaticano, exigir a todos los sacerdotes que son “embajadores”, los nuncios apostólicos, que trabajen en parroquias y que su lugar los ocupen también laicos y, sobre todo, como “Pater Pauperis” (Padre de los Pobres) ponga sus pies en una diócesis de algún país del tercer mundo y desde allí ofrezca su servicio de pastor de todos y todas.

 

2.Para caminar hacia una Iglesia “discípula” que no se crea dueña de la verdad y viva en un legítimo pluralismo teológico, siguiendo aquello de que “a nadie llamen padre, maestro, doctor”:

Levantar las censuras, las amonestaciones, las penas, las prohibiciones a todos los teólogos, biblistas, pastoralistas y fieles que hayan tenido procesos en la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, por lo menos, desde el Concilio Vaticano II hasta ahora.

 

3. Para caminar hacia una iglesia “inclusiva” que  pueda abrirse a la libertad de conciencia, de pensamiento y de opinión ya que “el Espíritu sopla dónde y cómo quiere”:

Nombrar una comisión de expertos en ciencias humanas y sociales que propongan pronto un documento donde claramente se tome distancia la homofobia, se  rechace claramente a teoría que considera la homosexualidad como “desorden grave”, que se valore la ideología de “genero” como un aporte indispensable para el respeto de la diversidad y se ponga en discusión toda la moral sexual eclesial.

 

4. Para caminar hacia una iglesia “pueblo” que pueda abrirse a otros modos de celebrar la fe sin la hegemonía del sacerdote jerarquía abriéndose a un ministerio popular sin clericalismos porque Jesús no fue sacerdote:

Permitir que todos los sacerdotes que fueron reducidos al estado laical, si así lo deseen, puedan hacerse cargo de comunidades y parroquias para el servicio pastoral, poner en debate el tema del celibato en particular y de la figura del sacerdote en general y permitir que fieles laicos puedan también celebrar la eucaristía y demás sacramentos.

Estos gestos, más que simple gestos simpáticos, dejarían en claro que comenzamos a caminar en otra dirección.

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Con Usted al Paso Nicolas Alessio

Hay que seguir avanzando, nomás. Misa Angelelli en Loreto 4 Agosto 2012. Por Nicolás Alessio

Lo dijimos muchas veces, “memoria” no es “nostalgia”. La memoria es acicate en el presente mirando el horizonte. Es, básicamente, desafío. En la importante celebración de la misa en torno a Enrique Angelelli, el 4 de Agosto, en la Comunidad de Loreto, pudimos hacer memoria. Pero quizás, nos quedamos cortos, sin “morder” la realidad. Ni siquiera hicimos mención de la resolución de los jueces de la Sala B de la Cámara Federal de Apelaciones que resolvió por unanimidad confirmar el procesamiento y prisión preventiva del ex presidente de facto Jorge Rafael Videla y de Benjamín Menéndez, en la causa que investiga ni mas ni menos que la muerte de Angelelli. Se podría decir que fue una celebración sin sal.  La pulsuda reflexión del Tata Ortiz, continuada por Pepe Alessio, en torno a las quitas pre y pos conciliares, planteando aquello de “gozos y esperanzas”, nos abría el juego a tomar en serio los “signos de los tiempos”. A reflexionar los desafíos del presente gestando el futuro. A encarnar en hechos concretos, palpables, nuestras opciones por una iglesia pueblo y liberadora.

En este sentido, hay por lo menos dos preguntas claves que quedaron en el tintero: ¿cuáles son hoy, aquí y ahora, esos gozos y esperanzas, esos signos, esos conflictos o acontecimientos, tanto de la sociedad cordobesa como de la iglesia cordobesa que debemos asumir? y luego, asumiendo esas realidades, donde el Espíritu de Dios nos habla ¿qué hacemos, cómo avanzamos, con qué acciones hacia la sociedad de justicia e igualdad y hacia la iglesia de los pobres soñadas por Angelelli? Es cierto que las respuestas son complejas, e incluso provisorias, pero por eso mismo, ineludibles, necesitadas de una reflexión en común. También es cierto que las posibles respuestas no serán únicas ni unívocas, incluso puede haber un gran abanico no exento de diferencias importantes. Pero si somos plurales, respetuosos de todos y todas, amplios e inclusivos, no hay que tener miedo a las “diferencias”, aunque puedan ser “conflictivas”. Lo que queda claro es que no podemos ni evitar las preguntas ni eludir las respuestas, al menos si queremos hacer memoria y no solo sentir la nostalgia de lo que fue y de lo que fuimos. Se nos ocurren sin orden de prioridad algunos temas que merecen nuestra atención: la instalación de monsanto, icono depredador si los hay, en un contexto donde se agravan las agresiones a la santa madre tierra; el juicio a los fumigadores de barrio Ituzaingó, un hecho paradigmático que puede marcar un antecedente por demás indicativo; la situación de la caja de las jubilaciones, problema gravísimo hacia el futuro de nuestros abuelos, donde la administración provincial y la nacional se acusan mutuamente y donde nadie es inocente del vaciamiento producido; la crisis hídrica provincial donde no atinamos a recuperar el recurso estratégico del siglo venidero en manos de una multinacional extranjera incapaz de cumplir con sus compromisos; la crisis de la vivienda, en la actualidad hay 186 mil hogares con algún tipo de problema habitacional, donde el anuncio marquetinero de un plan de “viviendas sociales” pretende disimular el fracaso del plan Hogar Clase Media; el vergonzoso Código de Faltas de la Provincia que sigue persiguiendo a los más pobres, entre los que se encuentran la mayoría de las trabajadoras sexuales afectas por una Ley de Trata que no resuelve ningún problema y que por el contrario los agrava. Son tan solo algunas cuestiones. En lo eclesial no podríamos dejar de preguntarnos por dónde y hacia donde camina la Arquidiócesis, luego de los conflictos vividos con el Padre Mariani, el Padre Victor Acha y el Padre Nicolás Alessio, es decir cuánto avanzó la “derecha católica” que logró imponer como legislador ni más ni menos que a García Elorrio con más de 30 mil votos? En este contexto ¿qué tenemos que hacer los que celebramos la memoria subversiva de Enrique Angelelli? Son tal solo algunos interrogantes. Todas cuestiones abiertas y complejas y, por eso, profundamente desafiantes a nuestra militancia “cristiana”.  Por eso nos alegramos con la propuesta que llama a una reunión autoconvocada, para el Lunes 13 de Agosto, de un grupo de laicos,  para seguir encontrándonos y seguir buscando. El adelanto del mate cocido impidió explicitar más y mejor esta propuesta, no obstante, algunos pudimos conocerla a través de la tarjeta de invitación. De todas formas, el convite está listo. Hay que seguir avanzando nomás. Solo hay que responder.
Pbro. Nicolas Alessio

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Con Usted al Paso Nicolas Alessio

Un obispo “no exento de imprudencia”. Víctima no inocente. Por Nicolás Alessio

Nos alegra que,una vez más, estas verdades salgan a la luz. Y no se puede decir que es una campaña contra la iglesia. Dejamos de lado lo obvio, es mas grave la ofensa a los empobrecidos que estar a los abrazos con una mujer. Por eso vamos a detenernos en este último aspecto, que no es un tema menor, están en juego el poder y el sexo.

El obispo es una víctima del sistema vaticano romano. De una maquinaria implacable para triturar conciencias. El debe predicar, defender, exigir y castigar, según corresponda, la disciplina del celibato sacerdotal que reprime la afectividad y el erotismo, desde el poder eclesial. Una disciplina que si alguna vez tuvo sentido, hoy es absolutamente irracional, desmesurada, y atentatoria contra los derechos a vivir plenamente la sexualidad.

Este obispo, y no es el único, es una victima porque una ley canónica con estas caracteristicas es imposible de cumplir. Es más, no se debe cumplir, es una cuestión de sanidad personal. Tal vez por un tiempo se pueda mantener la “castidad sacerdotal”. Tal vez por un tiempo se puedan reprimir los deseos, pasiones y amores. Por supuesto, con una gran cuota de padecimiento, violencia interior, secuelas afectivas, emocionales y compensaciones masturbatorias. Pero, más tarde que nunca, la realidad se impone.

Pero el obispo no es inocente, porque si el obispo sabe, vive y siente que ésto es así, debiera exigir al Vaticano la anulación de este requisito canónico para los que desean ser sacerdotes.
Debe reunirse con sus pares, con sus sacerdotes, con sus comunidades para exigir un gran acto de sinceramiento por parte de las autoridades romanas. Como no lo hace, al contrario, predica a favor de su cumplimiento, entonces es hipócrita y cómplice de un sistema perverso. Exige lo que no cumple, y sabe que no se puede cumplir. En sus pretendidas explicaciones, en lugar de ponerse al frente de una fuerte crítica a la institución y sus absurdos, regresa a la obediencia ciega: “Quiero también expresar con claridad que estoy totalmente comprometido con la Iglesia en la misión que me ha encomendado en esta diócesis de Merlo-Moreno y en las demás responsabilidades…”

O sea, seguirá predicando lo que no vive, y casi seguro, en lo que tampoco cree. Seguirá exigiendo a otros lo que él no se exige. Como aquello del Evangelio, cuando Jesús reprocha a los fariseos imponer duras cargas al pueblo que ellos mismos no obedecían. Seguirá con la amiga de la infancia, solo que ahora se cuidarán un poco más. Roma conoce esta situación, pero la “tolera” mientras no haya medios de comunicación que pongan ante la opinión publica estas verdades.

La hipocresía romana, aferrandose a doctrinas de los hombres, pretende esconder lo que de hecho sucede bajo sus alfombras doradas. Lo sucedido no es un hecho aislado. No fue una excepción en un momento de debilidad. Es la muestra cabal del empecinamiento romano en un sistema tremendamente inútil y por demás inservible.

Pbro. Nicolás Alessio, teólogo

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Con Usted al Paso Nicolas Alessio

Perseguidos, pero no vencidos. Nuevo conflicto Parroquia San Cayetano Córdoba. Carta del Equipo de Catequesis

Nos retiramos del trabajo catequístico, las razones.

Querida Comunidad

Hemos caminado juntos muchos años, hemos compartido, reflexionado, crecido, aprehendido… y ahora parecemos extraños, peor aún, profundamente enfrentados.

En años de parroquia aprendimos a defender y amar la Vida, aprendimos que ser cristiano es ser profundamente humanos… aprendimos la importancia de valorarnos y valorar la persona de los otros… aprendimos a cuidar y defender la dignidad de todo ser humano, sobre todo de los empobrecidos,  desde el Evangelio de Jesús, el Vaticano II, Medellín… así fuimos construyendo  nuestra Iglesia de San Cayetano junto a Renacimiento y San Andrés…dedicando horas y horas de nuestras vidas, incluso en más de una oportunidad postergando a la propia familia o realidades personales. Una Iglesia Servicial, bien distinta  de la Iglesia Imperial, de la Iglesia Monárquica que Juan XXIII quiso renovar cuando abría el Concilio hace 50 años atrás… cuando pedía “abrir las ventanas para que pudiera entrar el Espíritu”

Hoy vemos con tristeza, con una profunda conmoción interior y preocupación que en nuestra Parroquia los miedos nos volvieron atrapar… las ventanas se vuelven a cerrar… la Institución Imperial nos alcanzó… y se quiere volver atrás,  a la Iglesia Monarquía, a la Iglesia del miedo, de la obediencia, del sacramentalismo, la Iglesia que sobrepone la Institución por encima del Evangelio… tal como nos dijera el P. Néstor, días atrás “y si, muchas veces, la Institución Iglesia está por encima de Jesús”

Vemos también con mucho dolor que este modo de ser Iglesia que se quiere imponer en nuestros barrios está asfixiando nuestros valores humanos básicos, las comunidades de catequistas de San Andrés y de Renacimiento nos agredieron, nos ofendieron, nos maltrataron con el pretexto de defender (o imponer) una línea de trabajo catequístico  ¿esa es la línea que quieren, la que se impone con la prepotencia y el autoritarismo, la que tiene la soberbia de creerse que sabe más que los que estudiaron y estudiaron muchísimos años de su vida?

Estamos muy dolidos e indignados con algunos miembros de las Capillas que hoy se levantan soberbios, pretendiendo dar cátedra cuando históricamente jamás han sido capaces de pararse en sus propios pies… siempre han caminado en los brazos de las Hnas, Capuchinas… siempre han mirado con sus ojos y demuestran no ser capaces de crecer,  de independizarse con sus propios criterios…si hasta les hemos escuchado decir “mamá Ceci”, “tenemos miedo que se lleven a nuestra mamá”

Vemos con mucho dolor a muchos agentes de pastoral de Altamira que jamás entendieron ni quisieron entender el mensaje de la Libertad… ellos solo quieren la obsecuencia del Poder… solo quieren una parroquia tranquila que se dedique a obedecer órdenes sin chistar… una parroquia de ritos vacíos… a ellos les decimos ésa no es la Iglesia que nos propuso Jesús.

Por otro lado ¿porqué nos usaron un año entero para recién ahora hacer estos planteos sabiendo sus consecuencias?

Viviendo esto con mucha angustia, este querer volver atrás, a la Iglesia de ritualismos muertos y estériles… donde se nos quiere imponer un modelo de catequesis que no compartimos, que no prepara para la vida… porque no se respeta nuestro catecismo… porque se nos quiere controlar… porque quieren que enseñemos dentro de una Iglesia con la que no comulgamos… y porque somos coherentes con nuestro sentir y pensar… y porque somos capaces de pensar y decidir por nosotros mismos, les decimos a todos que dejamos nuestra tarea catequística en esta parroquia.

No nos sorprende este nuevo capítulo de una Iglesia que de la mano de Benedicto XVI dá pasos agigantados hacia el pasado.

Nosotros como equipo de catequistas, viendo que se están cerrando cada vez más, que no quieren oír el mensaje del Nazareno, sacudimos el polvo de nuestros zapatos y nos retiramos, con dolor pero con firmeza. Respetamos lo que cada uno pueda opinar, pero antes que nada nos respetamos a nosotros mismos y defendemos nuestra dignidad.

Cuaresma 2012

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Con Usted al Paso Nicolas Alessio

Un nuevo conflicto en la Parroquia San Cayetano: no a la catequesis liberadora. Por Nicolás Alessio

Benedicto XVI exige orden y disciplina, lo demás, no importa
“…perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos…” II Cor. 4, 9

La comunidad de catequistas de la Parroquia San Cayetano, que han sostenido de manera excelente una de las pocas actividades que quedaron en pie luego de la intervención del Sr. Arzobispo Carlos Ñáñez, donde el proyecto de Iglesia Imperial una vez más se impuso al proyecto de Iglesia Pueblo, han sido ahora el blanco de una nueva y disimulada intervención, de un nuevo atropello autoritario.

Esa comunidad de catequistas ha llevando adelante una tarea con cientos de familias y sus hijos, con una experiencia que se puede contar en más de una década, con la capacitación profunda a través de cursos, talleres, jornadas, seminarios, debates, encuentros, publicaciones. La mayoría de las catequistas son egresadas del Seminario Catequético Arnulfo Romero de la Arquidiócesis de Córdoba. Otras son egresadas del Instituto Superior de Catequesis de Argentina, del Episcopado Argentino, e incluso algunas son profesoras, formadoras en estos institutos. Toda esta labor pastoral es un modelo de catequesis renovada, liberadora y popular, reconocido por diversas Juntas Diocesanas de Catequesis de todo el país y lo demuestran numerosas publicaciones en revistas especializadas en Catequesis y Pastoral, como por ejemplo Didascalia.  Esta comunidad ha producido centenares de materiales para catequesis de adultos, de jóvenes, de niños, de matrimonios, para comunidades de base, para sectores populares. Tal vez uno de los frutos mas preciados sea la edición, absolutamente original, del catecismo de iniciación en tres tomos, según los ciclos de Año Litúrgico, profundamente bíblico y por lo mismo centrados en el seguimiento de Jesús, con experiencias nuevas en las maneras de celebrar la comunión, la reconciliación, que respetan la edad de los niños y sus maneras propias de entender la fe, con el constante trabajo pastoral con los adultos, responsables de los niños, brindando una catequesis de adultos totalmente adaptada a las situaciones que hoy viven nuestras familias, entendiendo como inseparables la fe y la vida concreta, superando la tensión entre catequesis “tradicional” y la catequesis “familiar” en una síntesis superadora, atendiendo a la realidad de la teología renovada del Concilio Vaticano II, en el marco de la teología latinoamericana, que hunde sus raíces en Medellín y en la búsqueda constante de fidelidad al Jesús de los Evangelios… pues bien, nada de ésto absolutamente nada, parece importar a los nuevos inquisidores, a los nuevos interventores, nada de estos esfuerzos merecen ser reconocidos y valorados, nada de este camino de renovación vale la pena rescatar, nada de esto pareciera tener algún valor.

Benedicto XVI estará feliz, la Iglesia Monarquía ha puesto orden, disciplina y ha castigado a los díscolos. Obviamente, con el silencio cómplice o cobarde u obsecuente de muchos miembros de San Cayetano y sus Capillas que prefieren quedar bien con la autoridad eclesial aunque sea a costa de negar años de trabajos compartidos, años de fraternidad.

No son las únicas ni las primeras. Tampoco nos sorprende demasiado. No es el caso. Pero no deja de indignarnos. Queremos denunciarlo, queremos que se sepa, queremos que no se repita.

Otra Iglesia es posible y necesaria. Aunque sea fuera de los templos.

Pbro. Nicolás Alessio, Cuaresma 2012

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Desprolijos, pero no vencidos. Por Nicolas Alessio

 “Huesos secos, escuchen las palabras de Yahvé, entrara mi espíritu en ustedes y vivirán” Ezequiel

 

Y entro el espíritu en nuestros huesos secos. Y nos llenamos de nervios y carne. Y desde los cuatro vientos surgimos. Y nos pusimos de pie. Y estallo la pasión por vivir. Y como todo lo que estalla no es prolijo. No puede serlo. Es pasional, alocado, intuitivo. Prolijo fue el saqueo de los que gobiernan. Los que gobiernan con decretos y leyes de ajuste, canje y bancarizaciones forzadas. Ellos saquean prolijos. El pueblo saquea como puede. Y es cierto que hubo desbordes. Pero ¿puede ser de otra manera? Cuando te ahoga el dolor de la vísceras, cuando te aprietan la garganta, cuando te desangran esperanzas, cuando se ríen de tus lagrimas, cuando te torturan despacito…¿como no desbordarse? Ya estábamos desbordados de impotencia y angustia. Pero claro, hay diferencias, el saqueo popular debe ser reprimido. El saqueo prolijo no tiene castigos, al menos por ahora. Así, no obstante las “vallas de contención social” que tanto predican organismos “humanitarios” cómplices de políticas de saqueo, las plazas estallaron. Con pocas armas. Cuerpos sudados, gritos y cacerolas. Una autentica revolución en paz. Y los nuevos pobres se sumaron a los pobres de siempre. Una autentica alianza de sectores populares que dijeron al unísono “basta”. Y los pueblos se mueven. Según sus propia musica. Y son los frutos de muchos años de siembra en la conciencia y el corazón de los pobres, los de antes y los nuevos. Y los pueblos aguantan, pero tienen un limite. No se puede tensar tanto la cuerda y pretender que no se rompa. Solo los soberbios y los necios se animan a tanto desatino. Desatinos prolongados y hondos. Una pregunta empezó a correr en el inconsciente y el consciente popular: “¿hasta cuando vamos a aguantar?”. Y se aguanto hasta el miércoles 19 de Diciembre. O antes, o un poco despues. A días de la natividad. Como para que no terminaran de quebrarnos en navidad. Como para que no terminaran de bancarizar la navidad. Como para que no terminaran de profanar la navidad, saqueando afectos, abrazos y gozos. Y algunos politiqueros y comunicadores sociales volvieron al disfraz del lenguaje, y hablaron de “los gestos violentos”, de hechos “vandálicos”. ¿Y la violación-violencia constante, honda, tozuda, cínica, burlona, pertinaz, impune, sádica que venimos padeciendo nosotros? ¿Y las “bandas” financieras que saquean la sangre de nuestros trabajadores? Claro, de “esa” violencia no se habla. Son “operaciones financieras”. ¿Y la agresión-represión de las “fuerzas del orden”? ¿Cuantas muertes lleva en su haber este sistema? Y en las plazas dijimos “basta”. Ahora tenemos que decir “nunca mas”. Grave advertencia para ciertas hienas risueñas que ya conocemos y ahora ocupan lugares de poder. Artífices y también responsables ineludibles de tanta tragedia. Que se cuiden, ese “aliento” que vivifica huesos secos no deja de rondar nuestras plazas.

 

Pbro. Nicolas Alessio

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Una buena noche no alcanza. Por Nicolás Alessio

Tener una buena noche vale. Pero es insuficiente. Vale porque todos queremos tener una buena noche y además, la necesitamos. Buena porque se renuevan afectos distantes, porque sentimos caricias cercanas. Porque algo de generosidad latente sale a la superficie. Porque la ternura puede liberarse un tanto. Buena porque podemos disfrutar preparadas delicias del comer y del beber solo permitidas para esa noche. Buena porque hay un clima compartido de bondad. Buena porque es buena y nada más.

Y es bueno, porque “bueno” es una palabra en desuso. Ahora nos gusta “peformance”, o “éxito” o “desempeño”, o “eficaz” o “competente”.  Casi que ser bueno suena a otra cosa. Me acuerdo de Jesús…”solo el Padre es bueno”. Para él la bondad era algo importante.

Pero una buena noche no alcanza. Se trata de pasar de una simple buena noche a una “nochebuena”. Porque la “nochebuena” es un término puntual, concreto, histórico. Fue en el tiempo lejano y debe seguir siendo. Aquel nacimiento hizo de todas las noches una oportunidad de bondad. Pero hay que advertir, buena no es buenuda. Fue nochebuena para el despertar de oprimidos y esclavos. No fue nochebuena para opresores y dominadores. Fue el comienzo de sus derrotas.

El anuncio del ángel en la “vigilia de la noche” habla de buena noticia para los que necesitaban buenas noticias. Los que vivían en las afueras de templos y palacetes cuidando las ovejas de otros. Y se trata de pastores atentos, despiertos, “en vigilia”. Y el pastor es alguien aguerrido, curtido, fortalecido ante los peligros de la noche. Mira y oye con atención. Por eso recibe el anuncio de liberación.  Por otro lado, serían los primeros en hablar con los otros del pueblo, en comunicar la noticia, en comenzar la esperanza. Y el anuncio prende, porque había ansias de una buena nueva.

Pueden pasar muchas nochesbuenas sin que estemos atentos. Esa noche fue una provocación al sistema dominante, fue una provocación al imperio, fue una provocación de los empobrecidos a los usurpadores del poder. Navidad es provocación. La navidad es una buena provocación. Con argumentos, con objetivos, con presencia.  Hoy necesitamos ser provocados de nuevo. Hoy necesitamos aquella nochebuena.

La situación dramática de los países de la eurozona, que acaban de firmar la mayor entrega de la soberanía a “los mercados” nos revela la necesidad de un anuncio liberador. Esto se está pagando con vidas, con sangre, con desempleo, con salud. Tan solo en Italia miles de estudiantes universitarios protestaron hoy en al menos 60 ciudades italianas contra los temidos recortes en el gasto público por parte del nuevo gobierno tecnocrático del primer ministro, Mario Monti. Algunas de las manifestaciones se convocaron bajo el lema “no al gobierno de los banqueros” y esgrimieron la demanda de “derecho a la educación” 17 Diciembre 2011.

El anuncio del nacimiento del Emanuel  fue al temeroso Rey de Judah. Acaz conocía el peligro y la  amenaza de la alianza del Norte. La invasión militar, política, económica,  era inminente. El profeta anuncia una señal liberadora. Acaz no supo escuchar al profeta, va a insistir en negociar con los invasores. Pero las señales se perpetúan a lo largo del tiempo. Cuando los pueblos son amenazados, Dios se hace presente. Y las promesas de liberación no se detienen.

Una buena noche esta buena, pero mejor, una nochebuena.

Pbro. Nicolás Alessio, Diciembre 2011

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Está bueno indignarse. Por José Nicolás Alessio

Esta bueno indignarse.  Se estremecen las tripas

Desde finales de los 70, la reflexión de fe de las comunidades en Latinoamérica, consideró como punto de partida de sus compromisos por la liberación de los empobrecidos, la “indignación ética”[i]. Ante el dolor humano inocente no puede haber indiferencia. En la parábola del samaritano, las traducciones del texto de Lucas suelen decir “al verlo, sintió compasión” “viéndole fue movido a misericordia”. El término griego usado significa literalmente “se le revolvieron las tripas”. Eso es indignarse, cuando te duele en tu propia carne interior el dolor de “otro”. Esto lo ha subrayado magistralmente Gustavo Gutiérrez cuando señala que más que “ser prójimos”, “nos hacemos prójimos” de aquellos sufrientes que somos capaces de ver y ante los cuales se nos estremecen las tripas.

Es un primer paso, sentir con el otro su misma “pasión-sufrimiento”. Eso es “compasión”.

Hoy se está desplegando un movimiento globalizado de “indignados”. Tiene su origen en España, estalló el 15 de Mayo del 2011,  pero obviamente no aparece como un hongo luego de la lluvia. Hunde sus raíces en múltiples reacciones sociales (jóvenes, desocupados, etnias masacradas, minorías olvidadas, campesinos, militantes políticos) fundamentalmente “anti-globalización”, podemos recordar aquellas contra la Organización Mundial de Comercio[ii], los “Foros Sociales”, las “Cumbres de los Pueblos” y un buen tiempo antes los movimientos como el Zapatista[iii], el de Mujeres, el de Etnias Nativas o de Campesinos. Todos, de alguna manera, desde sus propias cosmovisiones hacen una crítica profunda a este mundo real del “nuevo orden neo-liberal” y apuestan por “otro mundo posible”.  Reaccionan por diversas motivaciones, pero sobre todo reaccionan ante una situación planetaria que no da para más. Situación que fundamentalmente afecta a la humanidad toda. Desde la cuestión económica que hace del capital financiero un ídolo que se cobra vidas humanas, hasta el límite de la producción-consumo de las sociedades privilegiadas del primer mundo que están literalmente aniquilando el planeta (agotamiento de recursos naturales, contaminación, manipulación) pasando por las invasiones militares de EEUU sin ningún límite ético, el asesinato del líder libio Muamar Kadafi, por razones económicas, vuelve a confirmarlo.

Si bien es muy pronto para hacer una evaluación de sus estrategias, de su capacidad para tener continuidad y de su eficacia de transformación, debiera quedar claro que la comunidad de los discípulos de Jesús tiene razones suficientes para acompañar a este movimiento de indignación. Las Iglesias cristianas debieran ser las primeras “indignadas” si quisieran ser fieles al mandato de Jesús. Sin descartar que  no faltan severas razones para indignarse “en” y “de” las Iglesias, al menos nosotros, lo afirmamos contundentemente de la Católica Romana[iv].

Nuestra espiritualidad-modo de vida según el Espíritu de Jesús[v], es la del samaritano. Sentir como propio el dolor del mundo, padecer con él. Pero esto es insuficiente. Debemos pasar de la indignación a dignarnos. Dignarse es hacerse cargo, es hacer algo, es tarea, es acción. Es informarse, es reflexionar juntos, es imaginar alternativas. Estamos transitando un tiempo crucial. Ya se decía, cuando la energía atómica se tradujo en armas atómicas, que por primera vez el hombre podría acabar definitivamente con sí mismo y su mundo habitable. Hoy estamos en una situación más crítica aún. Tomar postura es un imperativo ético-agónico que nos pone en el límite entre la vida y la muerte.  También es estar en la calle manifestando cuando la realidad lo exige. También es saber votar con conciencia, también es participar en las organizaciones del barrio, de la ciudad. Es meterse en la política, en el gremio, en la cooperativa. Es participar, no ser indiferentes, porque la dignidad de lo que somos y queremos ser, si no la defendemos, la estamos regalando.

 

 

Notas

[i] He intentado encontrar el origen de la frase “indignación ética” en la teología de la liberación, la única referencia encontrada que tengo es la de Luiza E. Tomita, que comienza su trabajo Desafios a la Teología de la Liberación desde una perspectiva feminista

(http://www.teologialatinoamericana.org/index.php?option=com_content&view=article&id=82:desafios-para-la-teologia-de-la-liberacion-desde-una-perspectiva-feminista&catid=59:teologias-emergentes&Itemid=73)

diciendo “La Teología de la Liberación que apareció en los años 70, formó la base teórica para la Iglesia de los Pobres. Ella partía de una indignación ética frente a la pobreza y la marginación de grandes masas de nuestro continente (L. Boff 1977), y propone un proceso de liberación en el que los pobres puedan recuperar su dignidad olvidada y contribuir a la gestación de una sociedad más justa y más fraterna.” El libro de Boff citado es Eclesiogênese: As Comunidades Eclesiais de Base reinventam a Igreja. Petrópolis: Vozes., texto posterior al de Gustavo Gutiérrez, Teología de la Liberación Perspectivas.

[ii] Por ejemplo, las manifestaciones contra la cumbre de la OMC en Seattle sucedidas entre el 29 de noviembre y el 3 de diciembre de 1999 donde miles de personas convocadas principalmente por sindicatos, organizaciones ecologistas, profesionales, anarquistas, y personas comunes, se movilizaron en las calles de Seattle contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) hasta hacer fracasar la llamada Ronda del Milenio. Están consideradas como el inicio de una nueva etapa del movimiento antiglobalización, a partir del cual han tenido lugar protestas masivas en todas las cumbres de la OMC. La mayor manifestación, conocida como N-30 o Batalla de Seattle, tuvo lugar el 30 de noviembre. Según el departamento de policía de Seattle esta manifestación contó con 40.000 participantes aproximadamente.

[iii] En mi opinión fue el grito desde las tierras mexicanas el “momento primero” de crítica profunda al sistema neoliberal globalizado. El Subcomandante Marcos, popular por su aparición pública con un pasamontañas sin dar a conocer su nombre real, es el líder del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) desde 1994, año de su formación. El evento fundacional del ejército fue el 01 de enero de 1994, cuando organizados militarmente con las comunidades indígenas zapatistas de la localidad de Chiapas, tomaron varias cabezas municipales, pronunciándose en contra de los “malos gobernantes y el sistema capitalista” y reclamando democracia, libertad, tierra, pan y justicia para los indígenas.

[iv] En España, solo para citar un ejemplo que no sea el escándalo de los casos de abusos sexuales del clero, veamos “Para hacer posible la Jornada Mundial de la Juventud ha sido necesario un pacto con estas fuerzas económicas y políticas, que refuerza la imagen de la Iglesia como institución privilegiada y cercana al poder, con el escándalo social que ello supone, particularmente en el contexto de la actual crisis económica”. El Foro de Curas de Madrid, que aglutina a 120 sacerdotes, presentó ayer un rotundo comunicado sumamente crítico con la Fundación “Madrid Vivo“, que financia en buena medida la Jornada Mundial de la Juventud. “Los mecenas de Rouco blanquean su dinero pasando por la sotana del Papa”, denuncian los sacerdotes, que cuestionan la oportunidad de gastar decenas de millones de euros -tanto de las arcas públicas como del patrocinio de empresas de “dudosa ética”- en mitad de la crisis económica” Ver nota en http://www.periodistadigital.com/religion/juventud/2011/06/21/religion-iglesia-jmj-foro-curas-madrid-documento-mecenas-rouco-madridvivo-.shtml

[v]  “El origen de esta espiritualidad, la pasión que está en el origen de este espíritu, es lo que está también en el origen de la Teología y la Espiritualidad de la liberación. Y es lo que está en el origen de toda utopía revolucionaria “una persona no se hace revolucionaria por la ciencia, sino por la indignación”  De Maria Vigil y Pedro Casaldaliaga Espiritualidad de la liberación, citando a C. y L. Boff, Cómo hacer teología de la liberación, ed. Paulinas, Madrid 1986, pp. 10 ss. Y M. Merleau-Ponty, Humanisme et terreur, París, 1956, p. 13

 

 

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Hacia una nueva Iglesia Nicolas Alessio

La misma otra Iglesia. La Iglesia de Angelelli no es la de Benedicto XVI. Por Nicolas Alessio

No siempre encontramos las palabras adecuadas para nuevas realidades que se configuran de manera compleja. Recuerdo aquella expresión “las dos Iglesias”, rechazada por los obsecuentes a Roma y también por algunos pensadores cristianos críticos que también entendían que “Iglesia hay una sola” y que, básicamente, si algo debe cambiar, deberá cambiar “desde adentro”, el adentro de la única Iglesia.
En realidad siempre entendimos que decir “dos Iglesias” no refería a definiciones ontológicas, metafísicas, abstractas. Era obvio que todos y todas somos una misma Iglesia en un sentido, pero, en otro sentido, igualmente válido, las Iglesias son más de dos. En tiempos conflictivos, graves, era necesario hablar de “dos” porque de esa manera se marcaban las diferencias, que por otro lado eran y siguen siendo notables: ¿qué tiene que ver la Iglesia que amaba Angelelli con la Iglesia que defiende a Von Wernich? La diferencia es tanta que vale la pena hablar de “dos”, aunque mas no sea como un recurso literario.

En tiempos donde la pluralidad-diversidad, no ya de comunidades-iglesias, si no de religiones y de “lo religioso” tienen una legitimidad absoluta, como lugar ganado en la reflexión teológica, histórica y sociológica, casi que suena extraña la pretensión de “una sola” Iglesia, como la única auténtica, válida y genuina.

Recordamos aquella expresión “la tunica rasgada” de Giulio Gilardi, que en 1991 nos planteaba la identidad cristiana tironeada por “liberación o restauración”. La división entre “una” y “otra” lleva un corte imposible de remendar. O mucho antes cuando Leonardo Boff escribe “Eclesiogénesis”, y plantea que las comunidades de base “reiventan” la Iglesia (1976). O aquella otra del “cisma silencioso”, cientos de miles de cristianos que se sienten “otra” Iglesia. Y podríamos seguir poniendo ejemplos.

Hoy, desde los estudios bíblicos e históricos se ha asumido con total claridad que al principio fue la pluralidad de iglesias, unidas en una misma fe, un mismo bautismo, un mismo Señor, pero muchas, variadas y diversas. Sólo con el paso del tiempo, la tensión natural entre “unidad” y “diversidad” se fue resolviendo a favor del centralismo y unicismo romano. Pero no nos vamos ahora a detener en este recorrido histórico.

Hoy nadie seriamente pone en duda los intentos neo restauracionistas de Benedicto XVI, lo que obliga al movimiento de seguidores de Jesús, plantearse con toda claridad hasta donde vale la pena continuar siendo parte de la estructura institucional romana vaticana.  Creemos que la primera pregunta simple y contundente que nos hacemos es ¿se puede vivir plenamente el seguimiento de Jesús sin pedir “permisos” al Vaticano? ¿Qué vínculos serían estrictamente necesarios con la Iglesia Vaticana para vivir plenamente el cristianismo? Las preguntas tienen cierta cordura en el seno del “catolicismo”, las Iglesias surgidas de la Reforma tienen resuelto el tema desde sus orígenes. Los católicos debemos avanzar y reconocer, también, que la estructuración en instituciones, códigos, reglamentos, documentos, oficinas y todo el aparato burocrático vaticano son absolutamente prescindibles. Son cáscara.  La configuración histórica, romana y vaticana, es solo eso, una configuración dependiente de circunstancias coyunturales, que lamentablemente, fueron  sacralizadas, absolutizadas y dogmatizadas.
Dice Comblin con la audacia y la certeza lo que caracteriza que “Quien inventó esta Iglesia universal fue el emperador Constantino. Él reunió a todos los obispos que había en el mundo con viajes pagados por él, alimentación pagada también por él y toda la organización del concilio fue dirigida por el emperador y los delegados del emperador. Esto constituye un precedente histórico. Hasta hoy no estamos libres de eso: que la Iglesia universal como institución haya nacido por el emperador. Después en la historia occidental cayó el emperador romano y allí progresivamente el papa logró llegar a la función imperial.” (ver en José Comblin, 24 de octubre de 2010 Enrique A. Orellana F. Conferencia realizada en Universidad Centroamericana Josè Simeòn Cañas. UCA. Extraída de exposición versión en audio 18 de Marzo de 2010. San Salvador.)
Angelelli fue un hombre del Concilio Vaticano II. En su horizonte renovador, arraigado en las tierras latinoamericanas,  puso el acento en el compromiso de esta Iglesia Conciliar con los empobrecidos y con su liberación. Sentía que la Iglesia debía y podía retomar el rumbo del Evangelio. Angelelli conoció los esfuerzos de Pablo VI en este sentido y los logros de la pastoral liberadora, popular en el Tercer Mundo. Sus observaciones críticas a la Iglesia iban en este sentido pero no dejaba de ser un intento por renovar “la Iglesia” en sus vínculos con el mundo, las ciencias, la humanidad. Era profundamente eclesial, profundamente conciliar. Un Obispo que entendió, exigió y vivió el cambio que el Vaticano II pedía a la Iglesia: apertura dialogal para con el universo de las realidades temporales. Una Iglesia que necesitaba aggionarse, renovarse. La crítica a la Iglesia es en torno a sus actitudes ante el mundo, actitudes de distancia, superioridad, lejanía pero no hay en Angelelli una crítica radicalizada, diríamos a la Iglesia en sí misma, en su pretensión de una y  única.

Angelelli no conoció ni a Juan Pablo II ni a Benedicto XVI. Si hubiera padecido sus pontificados,  hoy sería un crítico radical de “la” Iglesia. Creo que haría suyas las palabras de un sabio y anciano Obispo “La situación actual es malsana y destructora para los individuos y la Iglesia. El Vaticano es la última monarquía absoluta de Europa. La Iglesia debe aceptar la democracia a todos los niveles. Se debe cambiar de modelo porque el actual no es evangélico.”  Monseñor Jacques Gaillot, obispo de Partenia. (ver en http://www.somosiglesiaandalucia.net/spip/spip.php?article1905, Jueves 27 de
enero de 2011) No lo pudo ser y no lo pudo decir porque lo asesinaron un 4 de Agosto de 1976.

Hoy,  siguiendo las pistas del profeta Angelellli, sus siembras, intuiciones, anhelos, perspectivas debemos desarrollar estos lineamientos. Tenemos el desafío de releer su vida, sus textos, sus gestos y darle continuidad, una continuidad que no es repetición nostálgica. Uno de de los aspectos de este desarrollo tiene que ver con lo eclesial. Entiendo, que por fidelidad a Angelelli, debemos incorporar una crítica más sustancial a la Iglesia Católica Apostólica Romana. Sobre todo  a partir de nuevas perspectivas epistemológicas que han radicalizado las señales renovadoras del Concilio Vaticano II.  En este sentido podemos señalar, la crítica al poder y su estrategia de silenciamiento, la crítica al patriarcado y sus estrategias de dominación, la crítica a las religiones y sus estrategias proselitistas. Si hoy viviera, seguramente sus exigencias a la Iglesia hubieran llegado a esos puntos críticos, porque en su manera de vivir y morir,  estos caminos están incipientes pero nítidos. Y no por “eclesiocentrismo”, si no por entender que si la Iglesia no es “la Iglesia de los pobres”, como exigió Juan XXIII, en tiempos previos al Concilio Vaticano II, termina siendo “la Iglesia contra los pobres”.

El desafío esta pendiente, porque la Iglesia de Angelelli, es incompatible con la de Benedicto XVI. Y la Iglesia de Benedicto XVI no le hace bien a los empobrecidos e injusticiados de nuestra humanidad.

Pbro. Nicolas Alessio, 4 Agosto 2011

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Hacia una nueva Iglesia Nicolas Alessio

Por una Iglesia Profeta, Popular, Plural, Participativa y de los Pobres, como soñó y peleó Enrique Angelelli. Por Nicolás Alessio

 

“Esta es la iglesia de Jesús a quien seguiremos anunciando. No es la adhesión a un grupo de hombres, porque se les ocurre peregrinamente inventar una doctrina o tener ciertas actitudes. Es la fuerza de este evangelio, es la fuerza de este ministerio …sobre nuestras débiles fuerzas, el poder de Dios, la fuerza del Espíritu Santo, ha marcado y grabado una realidad sagrada, una misión: la misma que tenían Gabriel y Carlos…”

Homilía despedida de Carlos de Dios y Gabriel… 2 de julio de 1976

 

Angelelli, frente a sus sacerdotes asesinados, entre otros temas, hace referencia a su manera de entender “la Iglesia”…veamos…

 

– “…la iglesia de Jesús”… la de los pobres, la de los excluidos, la de los últimos, la de los mártires… no tiene que ver con instituciones o dogmas, con estructuras o reglas, con jerarquías y obediencias, aquella “asamblea” de Jesús es fraterna, abierta, dialogal, inclusiva…

 

– “…la fuerza de este evangelio…” … la del Espíritu, la del Soplo Viviente, la de los del camino, no se centra en “Roma” o el “Vaticano” su eje es el “evangelio” …no son los documentos del “Magisterio Eclesiástico” o las homilías papales…así dijo en esa misma homilía…”Todo hombre es mi hermano…esto es el evangelio, aunque se puedan mofar de él”…

 

– “…una misión sagrada, una marca…”… la tarea, la acción, el desafío…y la tarea fue “ser pueblo”, defender a los mas pobres, denunciar las injusticias, colaborar con las organizaciones populares, predicar, vivir y celebrar una fe liberadora, encarnada…

 

A Carlos y Gabriel no los asesinan por bautizar o rezar el rosario…una tarea, un desafío sellado con la sangre joven de estos mártires a la que Angelelli no renuncia, si no por el contrario, invita a todos y todas a continuar…

 

Veamos ahora como describe Angelelli, en otra homilía anterior,  la tarea, la misión, el desafío… lo que dijo en el año 1975 tiene una tremenda actualidad y notemos que termina diciendo…”y mucho más”… abriendo las puertas al futuro…

 

No debemos sacar las manos del arado en este presente en que vivimos; a la vez, queremos un futuro distinto del que estamos viviendo; queremos cambiar las armas por instrumentos de trabajo, para que a nadie falte el pan que quiera amasar con el propio sudor; queremos cambiar el odio por el amor fraternola mentira por la verdad, los negociados por una justa distribución de los bienes que Dios nos ha dado para todos; queremos cambiar una situación política en la que el poder es de unos pocos, por otra en que el pueblo sea verdaderamente protagonista; queremos cambiar la angustia diaria en que viven tantos hogares riojanos y argentinos, por la alegría del encuentro; queremos cambiar el miedo y la desesperación por la esperanza; la calumnia y la delación por la amistad, la confianza y el servi­cio fraterno. Todo esto queremos… y mucho más.” Cfr. 27 Abril 75 Homilía en la misa radial, reflexiones acerca de la “Jornada de oración por la pacificación nacional”

 

José Nicolas Alessio