La política del “jiu-jitsu” (arte de la suavidad) Por Guillermo “Quito” Mariani

Se trata de una característica social que estamos viviendo sin darnos cuenta y que ya hace tiempo, ha sido calificada como “golpe blando”.

La Albert Einstein Institution que data de los ochenta, es una “respetable” institución estadounidense con un objetivo inobjetable:  “democratizar al mundo sin  violencia”

Y bajo este lema y aquella técnica de lucha japonesa, la acción que se desarrolla con febril actividad y a veces con temible eficacia es la de derrocar gobiernos que no practican la debida sumisión a las exigencias e intereses del capitalismo mundial presidido por el dinero y las armas de la Nación del norte.

Es una receta sabiamente confeccionada con un perfecto “análisis de mercado” de la sociedad actual y que, sin expresa aprobación de ningún gobierno, se viene aplicando desde la oscuridad y las apariencias magistralmente engañosas del método.

El secreto consiste fundamentalmente en la manipulación de los conflictos sociales, usando del recurso inigualable de la prensa complicada con el sistema, para orientar esos conflictos hacia la caída estrepitosa de los gobiernos rebeldes a las órdenes del poder internacional de las grandes empresas e instituciones económicas bancarias.

 

Con pequeños globos de ensayo para averiguar la sensibilidad de la población, a las sugerencias de cambios de gobierno, y un buen catálogo de la frecuencia y relativamente fácil admisión resignada de esos cambios en América Latina, el método encontró prontamente posibilidades de aplicación. Para que no haya dificultades de práctica el “manuel de uso” está a la mano traducido en todos los idiomas.

 

Hay que comenzar difundiendo a diestra y siniestra la calificación de “dictadura”, a propósito de las decisiones imprescindibles que los gobiernos populares tienen que adoptar para mantener sus proyectos en beneficio de la auténtica democratización que supone mayor justicia  en la distribución de los bienes y mayor participación en los beneficios de salud y salarios por parte de los más débiles, con una igualización que vaya abarcando todos los niveles y situaciones de la sociedad concreta. La repetición constante de esa calificación, sin necesidad de argumentos, tarde o temprano da sus frutos.

 

El segundo paso es el fomento de las protestas, desde todos los sectores sociales.

No  hay que descuidar ninguna de las deficiencias que motivan estas protestas y darles publicidad por las redes para que siempre parezcan multitudinarias.

 

Es importante en tercer lugar, ridiculizar las posibles colaboraciones y adhesiones de personas y grupos y clases sociales importantes por la cantidad o por el poder de sus integrantes. Lograr que toda colaboración se califique como complicidad con el gobierno.

 

Cuarta instrucción “Abundar en denuncias publicitadas por todos los medios, acusando de distintos modos de corrupción a funcionarios de todo nivel. Contar con la colaboración de la justicia dispuesta a informar con abundancia los supuestos delitos denunciados para obtener antes y por sobre  las retrasadas definiciones judiciales, una condena de la opinión pública.

Finalmente, la intervención con ofertas y favores en los distintos sectores del poder y, en particular en el Legislativo y Judicial, para fomentar el descrédito de las leyes y la dilación de las investigaciones y sentencias judiciales.

 

Es la suavidad del “jiu-jitsu”, de “la revolución en paz” y un modo extraño de democratización que consiste en utilizar los mismos elementos que caracterizan a la democracia: libertades personales, respeto de las mayorías, proyectos igualitarios en el respeto a los derechos de todos,

expresiones populares de aceptación o rechazo de las decisiones gubernamentales… para corromperla , desnaturalizando estos principios sociales y absolutizando el valor de capitales que pueden, utilizando tácticas modernas de “lavado social de cerebros”, mediante el manejo de la información, convencer de los grandes inconvenientes de una organización realmente democrática.

El manual  de aplicación se debe al profesor filósofo y político Gene Sharp (la palabra significa en inglés “ácido, destructivo..”) creador del método suave y blando para derrocar gobiernos. Y se llama: “Política de la acción no violenta”. Por si desea adquirirlo.

Simplicidad polémica. Por Guillermo “Quito” Mariani

 “Si el Dr. Gasbarri, mi amigo, insulta a mi mamá puede esperarse un puñetazo”.

En el contexto de un rechazo de la actitud de venganza asumida por los inspiradores y ejecutores del atentado contra Charlie Hebdo, la revista satírica francesa, me llamó la atención este ejemplo familiar y hasta cálido para señalar los límites que ha de tener la libertad de expresión. “No se puede insultar ni tomar el pelo frente a una postura religiosa. Como no se puede insultar a la madre, sin esperar una reacción violenta”

Los comentarios posteriores abrieron mi inquietud de análisis del por qué de tantas reacciones adversas a ese pasaje del reportaje al Papa Francisco I, durante su viaje a Filipinas.

Pienso primero que hay que advertir la espontaneidad y apertura del Papa para responder la requisitoria periodística. Esa espontaneidad pareciera argumento suficiente para descartar toda interpretación desfavorable, al ejemplo aducido por el pontífice.

Recordé algo muy frecuente en mi niñez. Cuando en la escuela primaria dos chicos se peleaban y los demás lograban sacarlos del “puñetazo va y viene”, la maestra convocada, comenzaba su admonición correctora y uno de los chicos explicaba: “¡él me insultó la madre!” Ya sabemos de qué insulto se trata. Lo escuchamos con frecuencia hasta en las asambleas legislativas. Y así justificaba su agresión.

Y es muy cierto que la burla o insulto a lo que queremos o consideramos recto y verdadero nos conmueve profundamente. Pero no explica el recurso a un mal mayor que es la venganza violenta, con lo que empieza el crecimiento de lo que Helder Cámara llamó “espiral de la violencia”.

Extraigo de mi memoria otro recuerdo. Allá por los 80, se estrenó una película “La vida de Brian” que aplicaba los episodios de la vida de Cristo, de manera desprejuiciada, pero con gran sentido del humor, a un personaje paralelo, Brian.

En Córdoba la estrenaron en Semana Santa. Del Arzobispado se emitió un mensaje prohibiendo a los católicos ver esa película, que era “gravemente ofensiva al sentido religioso”. Marketing involuntario. Pocos quedaron sin verla. La ridiculización estaba muy bien lograda y medida. A mi juicio una “gran película”. Mucho mejor que la de Mel Gibson que fue vista por miles de alumnos de los colegios católicos a los que habían enviado entradas gratuitas, con autorización del arzobispado.

Lo religioso, que abarca un concepto tan amplio, aparentemente ligado a Dios (del que todos hablan pero nadie ha contactado jamás. Jn.1,18), pero cuya institucionalización carga con una cantidad de objeciones y cuyos intereses han sido y son germen de violentos enfrentamientos y guerras a través de la historia, no tiene por qué quedar al margen de la crítica, del humor, del libre pensamiento y ejercicio en cultos y ritos determinados. PORQUE SE TRATA DE UNA ACTIVIDAD HUMANA (aunque cada sector pretenda hacerla aparecer como divina).

Pero si de algún modo es justificable la indignación, el rechazo, la instrumentalización de recursos para descubrir o destapar el error o el engaño de pretendidos valores, nunca se puede justificar ninguna acción contra la dignidad y el derecho de la vida humana.

Algunos han insinuado ya una interpretación maliciosa del ejemplo aducido por el Papa. Como detrás de cada intervención (de palabra o acción) de quienes ejercen el poder de cualquier nivel en cualquier sociedad, todo el mundo sospecha un doble mensaje, oculto en afirmaciones innegables e inocentes, aquí también se trataría de una actitud defensiva de Francisco. Una especie de “guiño al Islam agresivo” para que no “se las tome” con la Iglesia, el Vaticano o su propia persona. Entre las cosas que se dijo que motivaron la renuncia de Benedicto XVI, se mencionó una amenaza de ese tipo. No creo personalmente que este juicio corresponda a la realidad.

Vivimos en un mundo en que la libertad religiosa y la de expresión están muy lejos de la maduración que exige la convivencia. Quizás no sea posible establecer juicios y pronósticos definitivos. Pero será siempre bueno favorecer la convivencia, interpersonal, familiar, institucional y social.

Amontonando preguntas. Por Guillermo “Quito” Mariani

De acuerdo: es prematuro hacer juicio definitivo sobre la impactante muerte del fiscal Nisman. Pero es indudable que la prensa, alineada y voz de la oposición, eligió como táctica provechosa para sus fines destituyentes, la táctica de “amontonar” preguntas. Muchas de ellas fueron respondidas casi de inmediato por los detalles de la realidad, pero se siguen haciendo circular. Aunque todas las apariencias indicaban un suicidio., las preguntas fueron, desde la publicidad de la noticia, basadas en ésta que es una afirmación contundente ¿quién asesinó o mandó asesinar al fiscal?

A pesar de las conclusiones ya conocidas de una investigación nada complicada (el cuerpo bloqueando la puerta del baño, la pistola y el casquillo de la bala, el disparo en la sien, el testimonio de la guardia del edificio, la declaración del amigo anónimo que le proporcionó la pistola “para defensa personal” porque al parecer no le bastaban los diez custodios armados, y suponía que en la Legislatura tendría que defenderse “a las balas”…) que aseguraron ya que no hubo otra persona y que podría tratarse de un suicidio inducido pero no de un asesinato directo, se sigue insistiendo en el argumento de la falta de restos de pólvora en la mano que supuestamente manejó la pistola. Sin concer que, en una cantidad de casos conocidos, no logró detectarse pólvora en las manos de las víctimas, y mucho menos cuando se usó una pistola de buena calidad y de ese calibre. El sr. Lanata Clarín inventó, como accesorio, un maletín desaparecido que contendría las más graves acusaciones que se iban a revelar en la sesión de la tarde. ¿Puede imaginarse que todo el caudaloso historial de las importantísimas decisiones “magniacusatorias” del Fiscal, estuvieran reservadas en un simple maletín, sin archivos en computadoras y otros elementos electrónicos?

Aparecerán todavía, seguramente detalles mínimos que darán motivo para nuevas suspicacias: hombres araña para entrar por las ventanas, puertas desconocidas para acceder al departamento, complicidad de los custodios…y seguirá el “amontonamiento” de preguntas sugerentes.

 

Pero yo me atrevo a señalar que hay una pregunta que no se ha hecho, al menos, públicamente y convierte todo ese amontonamiento de aparentes inquietudes insinuantes de respuestas, en un ridículo recurso, peligroso incluso para quienes las formulan.

La pregunta clave es: ¿A QUIEN O QUIÉNES FAVORECE ESTE HECHO TREMENDO EN UN CLIMA POLITICO ELECTORAL QUE HA VENIDO EXPRESÁNDOSE Y ESPESÁNDOSE HACE TIEMPO?

 

Ciertamente no favorece al Gobierno.Todo lo hecho hasta ahora con un plan favorecido extraordinariamente por la prensa hegemónica, no ha disminuido en las encuestas moderadamente honestas, que se han venido realizando, la aprobación al proyecto y decisiones del Gobierno. Resultaba necesario un golpe mortal. Una denuncia de complicidad con el atentado de la AMIA, con toda la fuerza del periodismo, era una propuesta ideal. Y se dio con la persona acertada. Resultó verdaderamente conmocionante. Y logró entusiasmar para salir a las calles, a quienes estaban esperando algo así. “Yo soy Nisman”, decían algunos carteles maliciosamente ingenuos de esos miles de manifestantes. De ningún modo entonces, favorece al gobierno, la desaparición del Fiscal. Los escritos que iba a presentar a diputados están en manos de la Justicia. Era cuestión de tiempo para que pasaran al conocimiento de todos. (aunque Nisman se negó absolutamente a que sus declaraciones fueran filmadas por los medios). Pero el resultado apareció problemático a algunos, en último momento. Había que producir un escándalo mayúsculo. Una muerte había matado a Néstor. Una muerte podía matar a Cristina y con ella al proyecto kirchnerista.

Desde el 2008, con los cortes de rutas, agresivos e insultantes contra la Presidenta propiciados por la Mesa de enlace, vocera de la oposición; pasando por la muerte del militante del partido obrero Mariano Ferreyra (2010) resultado de la conspiración Pedraza-Moyano que fue señalada como elemento concurrente para la muerte de Néstor; el intento de abolición por declaración de anticonstitucional de ley de Medios tendiente a terminar con los abusos de las empresas monopólicas mediáticas, en el 2013; la acumulación de denuncias sobre “la ruta” del dinero de los Kichner seguida obsesivamente por la omnidenunciante Lilita y su colega Lanata modelo de imaginación satírica; los ataques exitosos del desmoronamiento absoluto de la personalidad y crédito del Vicepresidente; la adhesión a la acometida de los fondos Buitres; las denuncias y manejos de la causa Telesur….todo venía resultando fallido. La destitución no llegaba ni por la violencia ni por las elecciones anticipadas.

Una explosiva denuncia acompañada de un embargo de bienes espectacular y abarcando a las principales figuras del gobierno fue elaborada por un Fiscal, desacreditado ante los familiares de las víctimas del atentado de la Amia, por su larga ineficacia en la marcha de la causa. Y con una estrategia verdaderamente mafiosa se logró que su muerte conmocionara la opinión pública.

Quedan indudablemente, cosas por especificar. Entre ellas: ¿quién o quienes convencieron al Dr. Nisman de no hacer el papelón en la legislatura y convertirse en héroe de la resistencia? -La línea CIA, SIDE (Stiuso), Nisman tiene que ser investigada a fondo.   -Aunque como posibilidad más remota, también las relacionadas con los acusados, hasta ahora impunes, en la causa de la AMIA que, de ninguna manera están ausentes de la conmoción causada por atentados a nivel internacional.

 

Mis reflexiones son un espontáneo análisis de lo que conozco hasta ahora. No me ofende que las califiquen de parciales o excesivas. Mi deseo como el de muchos que no aparecen todavía porque ante ciertas ambigüedades es mejor guardar silencios de espera, es que la verdad aparezca y las mafias desparezcan de la contienda política democrática argentina y mundial.

La cruda realidad. Por Guillermo “Quito” Mariani

¡Francia está estremecida! Cuatro millones de franceses repudian esa venganza traicionera y absolutamente desproporcionada! Y todo el mundo no islámico, se horroriza ante esa injuria a la libertad de expresión y ese fanatismo que lleva a despreciar el valor de la vida humana, la ajena y la propia. Las expresiones de repudio han concentrado millones de hombres y mujeres en los grandes centros del mundo.

Es un testimonio tremendo. Quienes animan la realización de estas acometidas de terror debieran conmoverse frente al rechazo universal de su conducta, sus fanatismos y ambiciones. Pero… concentraciones quizás tan numerosas como estas se realizaron en las principales capitales del mundo rechazando el capricho norteamericano de arrasar Irak. Y en contra de la decisión de ONU, la invasión se llevó a cabo y sus secuelas perduran.

Pareciera entonces que rechazar, denunciar, condenar severamente, concentrar mayorías de resistencia a la violación de los derechos humanos esenciales, lamentarse convencidos de que “es lo que hay” y ya no podemos escaparnos de estas realidades que revelan la presencia de lo más deleznable que puede albergar el ser humano: el odio… tiene que dar lugar a un análisis más profundo que descubra tácticas más eficaces para disminuir, al menos, la frecuencia y lo inhumano de estos acontecimientos.

Y por eso no hay que olvidar los procesos históricos que desembocan en panoramas como el que estamos viviendo. Porque, detrás de todo, hay una especie de aprendizaje social, lento y profundo del que resulta muy difícil liberarse.

 

-Hemos aprendido, primero, que el dominio es más importante que los esfuerzos de comunión. Y en esa carrera emulan la delantera los medios masivos de comunicación que dependiendo de poderosas  empresas internacionales imponen sus intereses manipulando la información en su favor.

-La conciencia de que lo importante es “ganar” ha invadido todas las actividades, el tránsito vehicular, el deporte, las discusiones, la política y es generadora de una cantidad de violencias políticas,familiares, de género y discriminantes.

-Sabemos también que el capital es el factor más importante para calificar a las personas y sociedades, aunque por debajo sigan corriendo manejos sucios contrariando leyes y valores humanos. Y que, si no se aceptan las reglas, incluyendo las delictivas, para lograrlo, estarás permanentemente “en la lona”

-No tenemos duda de que la fuerza de las armas y su venta para dirimir contiendas inventadas, es lo más “convincente” para lograr sujeciones con supremacías

-Nos hemos acostumbrado a que instituciones tan prestigiosas, mayoritarias y piadosas como la iglesia católico-romana, no se hayan privado y aún justificado emprendimientos como las Cruzadas, la Inquisición y otras parecidas, con la convicción de ser absolutamente poseedoras de la salud y la salvación, camino de fanatismos.

-Por encima de todos los convenios y acuerdos internacionales en los organismos creados con ese fin, hemos experimentado que el más fuerte siempre tiene privilegios y termina triunfando.

-Son muy pocos los países que, como Argentina, sin dejar pasar el tiempo hasta el olvido, han llevado a los tribunales a genocidas torturadores y tiranos

-Estamos convencidos de que con todos los discursos y acciones para evitar las alteraciones producidas por las violaciones ecológicas son tomadas en serio por los chicos adoctrinados en las escuelas, los adultos afiliados a diversas agrupaciones defensoras del medio ambiente, pero violadas con secuelas tremendamente dañosas por las grandes industrias de los países que rehúsan a firmar tratados y compromisos concretos.

-No nos llama la atención de que se nos presente a un Dios asesino, que exigió la muerte de su hijo preferido para vengar las ofensas recibidas, y que menosprecie esta vida en favor de otra reservada para los que aceptan el sufrimiento.

TODO ESTO ES LO APRENDIDO-       ¡Y TENEMOS QUE DESAPRENDERLO!,

PARA LOGRAR UN VERDADERO CAMBIO. UNA PAZ QUE NO ESTÉ SIEMPRE PRONTA A ESTALLAR O QUE EXIJA PERMANENTEMENTE ESTAR PREPARANDO GUERRAS!

Algo quizás podamos hacer, fomentando en los jóvenes, desde todos los ángulos, un sentido crítico que vaya desmoronando estas lamentables lecciones, fruto de experiencias sociales repetidas y por eso, condicionadotas de nuestras conductas, con estas terribles consecuencias.

 

 

Y van apareciendo. Por Guillermo “Quito” Mariani

Aquel 13 de Marzo del 2013, cuando desde el balcón central de la basílica de San Pedro el nuevo Papa saludó a la multitud expectante en la Plaza, el grito triunfalista de ¡Argentina, Argentina! se escuchó en millares de gargantas, recordando las mismas expresiones con que en los mundiales de fútbol los hinchas argentinos celebran eufóricos los triunfos alcanzados. Muchos que seguían por TV las alternativas del Conclave, saltaron de sus asientos al escuchar la novedad e inmediatamente se convocaron concentraciones frente a los templos para saltar y celebrar la elección, como otro triunfo de Argentina.

La actitud pública para con la Iglesia gobernada hasta entonces por el alemán Benedicto XVI cuya elección no fue recibida ni en el Vaticano ni en Alemania con el grito   ¡Deutschland, Deutschland!, cambió fundamentalmente desde aquel simpático y simple “buona sera” con que Bergoglio se compró a la multitud.

Sea por el triunfalismo argentino que no duda en aprovechar ocasiones para manifestarse, o por el estilo con que Francisco I ha encarado el trato con la gente y la apertura para dar lugar a todos, o la publicidad que se ha dado mundialmente a su figura y a algunos éxitos logrados con sus intervenciones en orden al restablecimiento de la paz mundial, o a las esperanzas de reforma profunda de la Iglesia a que ha dado pie con algunos pronunciamientos importantes, lo cierto es que hay un ambiente de simpatía y aprecio para con él que redunda en un cambio de posición frente a la Iglesia católica por parte de un número considerable de gente.

Un buen “estudio de mercado” o “análisis de situación” lleva entonces a quien tenga alguna ambición de popularidad a utilizar ese clima para “llevar agua a su molino”. Ya ha sido motivo de análisis por diversos grupos la calificación de la gente que, con un Vaticano de puertas abiertas, ha buscado y logrado su “foto” y su diálogo con el Papa.

El recuerdo de lo que significó en Polonia el triunfo de Lech Walesa y su sindicato Solidaridad con el apoyo y simpatía de Juan Pablo II, la experiencia del triunfo de Bush apoyado por grupos religiosos adversos a la despenalización del aborto, la intervención de Pío XII para lograr en Italia el triunfo de la democracia cristiana ordenando a las monjas de clausura salir de sus recintos para votar, las influencias vaticanas para que ese institucionalizada el partido demócrata cristiano para competir en 1954 con el peronismo que se acercaba desde su tercera posición a la de la doctrina social de la Iglesia. Las consultas evacuadas por muchos obispos confidentes de los integrantes de la Mesa de Enlace para legalizar el rechazo de la 125….Todas son experiencia para tener en cuenta en un análisis de situación.

Y no es raro entonces que de modo y origen imprevisto surjan posiciones netamente proselitistas para lograr apoyos electorales adhiriéndose a los principios cristianos o mejor a los de la doctrina social de la Iglesia.

Ciertamente una postura que se identifique con Francisco I, resultará cautivante `para quienes no dispongan o desconozcan las propuesta sociales de diversas agrupaciones políticas y se nieguen a reconocer los resultados intentados y logrados por determinados proyectos y realizaciones oficiales. Que la democracia cristiana tenga y presente sus candidatos traerá actividad y movimiento a una agrupación desgastada. Pero no son las elucubraciones por un mundo mejor las que satisfarán las aspiraciones legítimas, sino las acciones que, aunque sea lentamente, hayan influenciado en mejorar ese mundo de relaciones por el estricto respeto a los derechos humanos y un permanente intento de inclusión, e igualización.

Paros, arengas y piquetes. Por Guillermo “Quito” Mariani

Hay dos maneras (entre otras menos conocidas) de acabar con un gobierno que no se somete a las exigencias de los poderes internacionales del dinero, en el sistema capitalista. El argumento de las armas (levantamiento o invasión); y el de la desestabilización (paros, piquetes, usura en los préstamos, infiltración mediante la seducción coimera llamada “devolución de favores”, apoyo de los medios masivos de información sostenidos por empresas monopólicas con intereses financieros, bloqueos comerciales…etc) A este segundo estilo se lo denomina con el nombre de “golpes suaves” o “revoluciones de colores”-

Todos los recursos enumerados, cada uno aparentemente inofensivo y con propuesta de reivindicación justa, utilizados permanente y astutamente, provocan incesantes problemas, que roban del pueblo, hasta la seguridad con que los porcentajes de las elecciones democráticas habían afirmado las aspiraciones del bien común. Y logran, en oportunidades, generalizar el descontento hasta provocar estallidos destituyentes.

Los sudamericanos podemos exhibir un muestrario de estas tácticas,. exitosas algunas, como en Paraguay, fracasadas otras en Bolivia, Ecuador, y otras en marcha como en Venezuela. Con problemas reales como los de la deuda externa y sus secuelas en la interna, la voracidad de las multinacionales adueñadas de las fuentes de riquezas naturales (tierra, subsuelo, inteligencias)… los gobiernos se suceden con esfuerzos de toda índole, y llegan, en su impotencia para mantenerse en el poder, al abandono de los proyectos en pos de una sociedad mas justa e igualizante sin exclusiones ni diferencias irritantes. Ése es realmente, el objetivo perseguido por quienes en asociación de conveniencias están detrás de todo ese proceso. La intranquilidad, los enfrentamientos y las concesiones propuestas por los técnicos del establishment, no desembocan ya en dictaduras militares intranacionales. Sí, todavía, en invasiones de los poderosos en armas y dinero, con pretextos de controlar el terrorismo internacional. Pero con la nueva modalidad de revoluciones suaves o silenciosas (porque no son armadas), cuando en un nuevo intento democrático las mayorías logran triunfar por encima del fraude  e imponen sus candidatos, muy pronto la fuerza de las presiones, las lleva a deslizarse por las pendientes del fracaso. El cambio no ha necesitado ya derramamiento de sangre. Sólo se traducirá en aumento de los niveles de desigualdad, exclusión y pobreza, y en deseos de volver a la “plata dulce” o “los salariazos”, o las “relaciones carnales” con Estados Unidos que nos daban tanta seguridad!

Hoy, después de los estruendosos fracasos de los levantamientos armados, este estilo de golpes o revoluciones suaves contra gobiernos impuestos democráticamente por la conciencia popular, se identifica con la denominación aparentemente ofensiva de “ fondos buitres internacionales”. He dicho que ese modo de llamarlos es sólo aparentemente ofensivo, porque a pesar de parecer denigrante para jueces como Griesa, o empresarios como Paul Singer, los buitres se alimentan de carroña pero no la producen, y estos protagonistas se ocupan primero y astutamente de producirla o apresurarla para luego enriquecerse con los despojos.

La alternativa, conscientizada por muchos, pero empecinadamente ignorada por otros, es abandonar egoísmos mezquinos que llevan a exagerar las dificultades, y estacionarse en reclamos imposibles de solucionar sin dañar el nivel general. Mantener la firmeza de la resistencia con un “nosotros” superador de individualismos y corporativismos, es la única táctica de respuesta eficaz.

El empeño de conquistar el poder a cualquier precio, que en este caso es favorecer la táctica de los fondos usureros, es un boomerang que, ya experimentado pero no aprendido, volverá con más fuerza hacia quienes lo lanzan desprejuiciadamente, seducidos por una posible candidatura presidencial.

 

José Guillermo Mariani

 

 

 

Vergüenza ajena. Por Guillermo “Quito” Mariani

Se trata de un obispo integrado al episcopado nacional.

Pretendiendo representarlo, ha creído poner “una pica en Flandes” y acceder al clima mediático, con unas declaraciones en que juzga “políticos” e “ilegítimos” los juicios a los represores realizados y en marcha actualmente.

Entre ellos, por supuesto, los que culminaron con la sentencia DE LOS TRIBUNALES FEDERALES RIOJANOS condenando de modo terminante a L.B.Menéndez y L.F.Estrella como autores mediatos responsables del asesinato del obispo Angelelli en agosto de 1976.

Esas declaraciones, repudiadas por las organizaciones de derechos humanos, el grupo de “Cristianos para el tercer milenio”, la CELS, y diversas personalidades, revelan una cantidad de importantes detalles que constituyen todavía, a mi entender, una parte importante de la opinión oficial de la Iglesia Argentina.

Samuel Jofré Giraudo asumió como obispo de Villa María en Mayo de 2013. Apareció entonces como un nombramiento realizado al comienzo del pontificado del papa Francisco, como un regalo para Argentina. Es posible, aunque supondría un proceso difícil de entender, que haya sido una decisión de Benedicto XVI, respetada por Bergoglio.   Esto haría el hecho de semejante elección, más comprensible.

Jofré, además de ser exalumno del Liceo Militar Gral. Paz, es integrante de una familia tradicional y encumbrada de Córdoba, ligada estrechamente a la Justicia y a la Iglesia. En su desempeño como Párroco, y luego asesor canónico del arzobispado de Córdoba durante la permanencia de Raúl Primatesta y Carlos Ñáñez, sus opiniones y acción han estado permanentemente atadas a una derecha católica cerrada e intolerante.

Su designación para una sede episcopal tan importante como Villa María, así como la de Pedro Torres Aliaga para auxiliar del Arzobispo Ñáñez, ha seguido la línea de los obispos conservadores que, durante el pontificado de Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron nombrados en remplazo de los que por edad o muerte iban renunciando o abandonando sus cargos. Todo lo cual se ha interpretado como una táctica para que, en un posible futuro concilio Ecuménico, hace tiempo solicitado por muchos, las conclusiones resulten más cercanas a la espiritualidad y teología del Opus Dei que a las conclusiones el Vaticano II, cuyas novedades y espíritu de renovación están frenadas desde la mitad del pontificado de Juan Pablo II. Diversas voces, y muy autorizadas, se han levantado para exigir que el episcopado nacional se pronuncie al respecto, rectificando o ratificando estas declaraciones del obispo Jofré, y defina así su actitud frente a la ex dictadura militar y a los juicios de los represores.

Hasta ahora ¡SILENCIO!   Posiblemente, como es casi habitual, se esperen instrucciones de Roma para proceder.

Y ESTO ES UNA VERGUENZA QUE NOS SONROJA, A TODOS LOS QUE SEGUIMOS CREYENDO QUE ,EN ALGUN RINCONCITO DE LA GEOGRAFIA, DE LA HISTORIA Y DE LOS CORAZONES HUMANOS, VIVE LA IGLESIA DE JESUS DE NAZARET COMPROMETIDA Y ARRIESGADA, EN LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS DE TODOS LOS SERES HUMANOS.

José Guillermo Mariani (pbro)

 

 

“Se creó la cultura de la pastilla: ya nadie pregunta qué hago, sino qué tomo” Entrevista a Mónica Müller

Su suave andar, su cálida mirada y su voz tenue no anticipan, menos sugieren, la preocupante realidad que minutos después saldrá de su boca. Tampoco, el peso de los argumentos, las críticas o las metáforas que empleará a la hora de transparentar una cruda industria que conoce a fondo y de la que -afirma- nadie está exento.

Desde su experiencia, primero como publicista durante más de 30 años y ahora como médica homeópata, Mónica Müller denuncia, sin tapujos y con el respaldo de una trayectoria difícil de encontrar, el negocio de los laboratorios y sus profesionales especializados: “inventar enfermedades con el objeto de ampliar el mercado hasta que todos se vuelvan enfermos”. Además, advierte sobre la urgencia extrema de tomar conciencia acerca de “esta situación alarmante”, para luego poder tomar decisiones en torno al propio cuerpo sin caer ciegamente en el paternalismo médico que sobrevuela hoy al sistema, en plena crisis.

En una entrevista con LA NACION, a propósito de su nuevo libro Sana Sana, la industria de la enfermedad, Müller convoca a “desaprender lo aprendido” durante la infancia para escapar del “Gran Mandato”, ese que lleva a “aparentar salud” o a “reprimir los síntomas” al costo de producir y consumir; e invita a retomar la confianza de que el poder de curarse reside, muchas veces, en las buenas prácticas y la vida sana,sin remedios de por medio.

Pese a su afinidad con el gobierno actual, del que destaca, por ejemplo, la implementación de la Asignación Universal por Hijo y de los programas materno-infantil, responsabiliza al Estado (una tendencia que se replica también en otros lugares del mundo) por la ausencia de límites estrictos frente a los abusos de la actividad de las empresas farmacéuticas, y la dinámica en la que incurren la automedicación o el uso irracional de antibióticos.

“La sinergia entre la exigencia del paciente, el cansancio del médico y la presión del laboratorio termina por hacer de cualquier persona sana un enfermo y de cualquier enfermo, un enfermo grave”, destaca convencida al abrazar la hipótesis que recorre su investigación.

– De los casos de intoxicación aguda atendidos en las guardias de los hospitales públicos del país, la segunda causa después del alcohol son los medicamentos. ¿A qué atribuye ese uso irracional que se le brinda a las drogas?

– Siempre tiendo a desculpabilizar al paciente porque hace lo que puede y lo que le enseñan que haga. La publicidad de medicamentos es lo primero a lo que yo responsabilizo por esta situación, que tiene una acción tremenda sobre la gente. Lleva a que si alguien está cansado, automáticamente piense en una aspirina. La segunda causa es la venta libre: es parte de lo mismo, esta transformación de los medicamentos en un producto de consumo, que se asimila a un cosmético o a una golosina. Eso es una barbaridad y nos parece natural. Para mí los responsables están ahí y no en el público.

– Siguiendo con el tema, usted afirma que “sería un milagro que la gente no consumiera por su cuenta”… ¿En qué medida la difusión de remedios, a gran escala y a toda hora, alimenta esta práctica? ¿Es imparable este fenómeno?

– Creo que va a tener que ser parable en algún momento porque la cantidad de muertes producida por este fenómeno es enorme. En la Argentina no está contabilizado, pero en los Estados Unidos, donde existe toda una disciplina dedicada a la estadística, se sabe que mueren más personas por la ingesta de medicamentos que por enfermedades pulmonares, HIV, e incluso accidentes automovilísticos. Es la cuarta causa de muerte. Es un tema gravísimo. Supongo que, en algún momento, hay que parar esto. Ahora, cómo se para, no tengo la menor idea. En realidad, estamos tratando con lo que, hasta el año pasado, era el segundo negocio en volumen, después de las armas. Se ha llegado a un punto de descontrol tan enorme que no sé cómo se puede detener. Por lo pronto, me parece que se pueden tomar medidas paliativas, como ser no más publicidad de medicamentos o prohibir la venta libre de antibióticos. Es un problema mundial descontrolado, como si no hubiera conciencia de eso.

– Esto trae a colación la alerta impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del uso abusivo de antibióticos, que lleva a que algunas enfermedades se conviertan en intratables…

– Es lo que está ocurriendo. Hace tiempo que la OMS está advirtiendo y que los médicos lo están notando en los hospitales. Esto de que una infección banal en una rodilla se transforma en algo imparable, casi nos pone en la situación de la era pre-antibiótica. “Es muy fácil crear bacterias resistentes a todo. Los antibióticos son geniales, pero mal usados son terribles”, dijo Fleming en su discurso de aceptación del Premio Nobel al descubrir los primeros antibióticos, y, a los pocos meses, muchas bacterias eran resistentes. Hoy, cada vez más, se acelera eso, porque las bacterias están programadas para mutar. Cuando la persona toma un antibiótico indebido o por el tiempo incorrecto,se convierte en un laboratorio en el que se producen gérmenes resistentes a todo. Y ya hay dos que lo son, pero por suerte están aislados. Si se diseminaran, se acabó la humanidad.

– Otra cara de la misma moneda son los hipocondríacos… ¿La retórica de la industria conduce a un aumento de este sector de la población?

– Sí. También ahí hay dos factores: uno, todo esto que venimos diciendo, y el otro es Internet. Es inevitable, y, al mismo tiempo, está buenísimo que no haya más ese misterio y paternalismo médico que lo sabe todo. Pero es cierto también que se alimenta la paranoia. Lo bueno es que el paciente averigua y consulta. Sin embargo, hubo gente que se ha sentido pésimo y se ha quedado en la cama dispuesta a morir porque leyó algo en Internet que no comprendió del todo.

– En ese contexto, ¿por dónde pasa el poder persuasivo de los psicofármacos, cuyo uso se ha extendido a cifras impensadas en la Argentina y en el mundo?

– Es tremendo lo que sucede con ellos. La gente hasta se aconseja y convida para no estar triste, enfrentar entrevistas laborales o rendir con éxito un examen. Hay 100 millones de personas tomando ansiolíticos en el mundo y el 10% de la población de Estados Unidos lo hace sólo con antidepresivos. Viven empastillados. Se ha naturalizado también eso.

– No se buscan alternativas para estar mejor…

– Claro, nadie prueba. Se creó esa cultura de la pastilla. A mí me llaman los pacientes y no me dicen qué hago, sino que me preguntan qué tomó. Enseguida se piensa en eso. Me parece que la función del médico debería pasar por ver la totalidad y ayudar a la persona a salir de una situación enferma como ésta que describo. Pero hoy, en muchos casos, la respuesta convencional recae en recetar varias drogas. Esto no implica que los médicos sean malos, locos o criminales, asociados con los laboratorios. Ocurre que están quemados, pasados de actividad, porque trabajan miles de horas por día, y las prepagas o las obras sociales suelen darles no más de diez minutos por cada paciente.

– ¿Entonces es obsoleto pensar en la actualidad en el modelo del médico que dispone de tiempo y puede dedicarse de lleno a sus pacientes?

– Totalmente obsoleto. Es un personaje raro ese médico y va a seguir siéndolo. Desde que las prepagas desembarcaron en el sistema de salud, la salud es un producto de consumo, con la lógica del mercado. El médico tiene que atender a 50 pacientes por día porque sino no acumula los honorarios necesarios para pagar el alquiler.

– En distintos fragmentos del libro usted plantea que en la sociedad en la que vivimos está mal visto estar enfermo y esboza la idea del “Gran Mandato” (aquel que lleva a la persona a producir y consumir, sin descansar y curarse del todo). ¿Considera que es posible evadirse de él, aunque sea gradualmente?

– Pienso que sí, porque hay una movida de la gente, a pesar de toda esta presión. Sólo falta incorporar a la conciencia de la vida sana y la actividad física la idea de que uno puede curarse de otra forma, sin tomar remedios. La premisa circula, pero no se le tiene confianza por culpa de la publicidad, que te dice: “Estás cansado, tomate eso”.

– ¿Qué papel cumple en ese proceso de “desaprender lo aprendido” tener acceso a información rigurosa y poder decidir sobre el propio cuerpo?

– Me parece que es fundamental porque la información que tenemos está sesgada y limitada a la publicidad y a lo que hacen los laboratorios como publicidad indirecta. Eso depende realmente del Estado, acá y en todo el mundo, es algo universal. Los Estados son los responsables de educar a la gente. Los problemas graves de salud derivan de la pobreza y de la ignorancia. Si uno pudiera terminar con ambas, la mortalidad general de las poblaciones disminuiría notablemente.

LA CRISIS DEL SISTEMA DE SALUD

– ¿Qué opinión le merece el gobierno de Cristina Kirchner en esa materia? ¿Está de acuerdo con las políticas de salud impulsadas bajo su ala?

– Bueno, ha hecho cosas muy interesantes, como los programas materno-infantil, los controles de embarazo y las investigaciones médicas sobre el uso irracional de medicamentos en todo el país. También destaco la Asignación Universal por Hijo, que es fundamental porque se trata de lo mínimo que una persona necesita para cuidar a su familia. De todas formas, hay miles de cosas que restan hacer, por supuesto, y pienso que más que pensar en qué habría que invertir, hay que pensar dónde hay que hacerlo. Por ejemplo, hay que hacer más cloacas, agua corriente. Sólo el 20% de la población de Misiones las tiene, lo que significa diarrea y mortalidad infantil. Invertiría en eso, no enla vacuna de Rotavirus. Ahora, si no van a hacerlas, que den la vacuna, esa es la realidad. Tampoco uno puede ser elitista y decir: “No den la vacuna, igual a mi nene no le pasa nada”. Porque a los chicos de Misiones sí les pasa, como a los de Chaco y Santiago del Estero.

-¿Cómo evalúa el calendario de vacunación vigente en el país? ¿Considera que sería viable aplicar eventualmente el modelo japonés (que ajusta los planes de inmunización con un criterio médico dinámico, es decir, adaptado al momento)?

– Considero que siempre es posible. Ahora, no sé cuáles son las razones que llevan a que los diversos ministerios del mundo tomen esas decisiones, no tengo la menor idea. Es muy diferente, en Europa, en Estados Unidos, acá, en Japón, en Africa. Son modelos de relaciones con la inmunización muy distintos. No hay un único modelo. Esta cosa masiva de rebaño, de darle a todos lo mismo..no sé…es probable que en la Argentina sea así por el mismo federalismo.

– La aplicación de la ley que prohíbe la venta libre de medicamentos fuera de las farmacias causó polémica años atrás. ¿Por qué motivos cree que no prosperó o no logró el impacto que se esperaba?

– Fue un cambio cosmético para beneficiar a las farmacias, al público no lo benefició para nada. Da igual ir a un kiosco y pedir una aspirina, que ir a una farmacia y hacerlo. Meten todo en la bolsa y te lo dan. ¿Qué diferencia hay para la gente comprarlo en la farmacia que en una estación de servicio o en un hotel alojamiento? Es igual. Así que no entiendo cuál fue el objetivo de esa ley.

– Volviendo al sistema y a la crisis que atraviesa, ¿es posible hablar de profesionales de la salud que no sean “concesionarios de la industria farmacéutica”?

– Los homeópatas somos independientes absolutamente, por eso yo pude escribir el libro. No existo para los laboratorios ni para los visitadores médicos. Algo similar sucede con los médicos naturistas. Los otros, en mayor o menor medida, dependen de las obras sociales y de las prepagas. Si trabajan en un hospital, no pueden decirle al paciente que no tome nada. No hay que olvidarse de los controles de los laboratorios, que se fijan en las recetas que cada profesional hace y, sino, los llaman para preguntarles qué pasó o por qué motivos no recetó tal droga. La industria farmacéutica premia con dinero y estatus. Esto ha sido siempre así. Te presionan, te controlan, es imposible ser neutral. Los médicos no pueden independizarse de los laboratorios.

Fuente: La Nación

Canonización de Juan Pablo II, o cómo el Vaticano escupe al cielo. Por Carlos Lombardi

“Nadie seguirá a un Mesías si éste no hace milagro alguno. Al menos, esto es así por principio, porque hay una alternativa: que al Mesías o a aquél que se tiene por Mesías se le atribuyan acciones  milagrosas que él no ha realizado. Y de poco le sirve que él en persona arremeta contra el afán de milagros. En todo caso se le proveerá de acciones milagrosas” (1)Juan-Pablo-II-Pinochet

El tema de los milagros permite abordar no sólo la histórica manipulación que de ellos ha hecho la Iglesia Católica, sino que conecta con otras artimañas que la institución religiosa comete ante las consecuencias celestiales de aquellos: las canonizaciones.

Conforme la lúcida opinión de la teóloga citada, el Mesías cristiano rechazó los milagros “como acreditación de la verdad de su mensaje: “Si no veis señales y prodigios, no creéis” (Jn 4,48)”. Para él “la creencia en virtud de los milagros no es fe” (2).

La teología crítica es conteste en admitir que los milagros no pasan de ser fábulas o leyendas utilizadas por la religión – en nuestro caso, católica – para satisfacer sus intereses. Se basa en que ni las cartas de los Apóstoles, ni Pablo (fundador del catolicismo), hicieron referencia alguna a acciones milagrosas de Jesús.

Ni el milagro de la “boda de Caná” (que, para seguir su costumbre de adaptar sus fechas litúrgicas, la iglesia hizo “coincidir” el 6 de enero, fiesta del dios griego Dioniso); ni las curaciones milagrosas (con su “lógica” culpa causante/enfermedad causada, y la variante “no curación” por falta de fe de la gente); ni las expulsiones de demonios (que conforme el estado de los conocimientos médicos de la época hacían confundir a epilépticos, ciegos, mudos, o enfermos de gota con “endemoniados”), ni los milagros de la naturaleza (análogos a los que relataba Pitágoras); o el de la higuera (donde se castiga injustamente a ese pobre árbol por no dar frutos fuera de época); o la resurrección de muertos (sobre todo la de Lázaro, plagada de contradicciones entre los evangelistas), permiten sostener que haya “algo cristiano sobre lo que se deba teologizar”, en palabras de la alemana.

Si la Iglesia Católica, impune y cínicamente, ha manipulado los milagros, cabe el mismo criterio para su efecto institucional inmediato, las canonizaciones.

Históricamente, fueron utilizadas no sólo con fines religiosos, sino esencialmente políticos y económicos. Como sostiene José María Castillo “un santo “bien aprovechado” puede ser una mina: las peregrinaciones, las reliquias, los milagros, las indulgencias han sido siempre, y siguen siendo, una fuente importante de ingresos. Por eso ha pasado lo que ha pasado” (3). En pleno siglo XXI sigue siendo un negocio redondo administrado por el Vaticano S.A.

¿Y qué muerto será sujeto de la próxima canonización? Nada menos que el papa Juan Pablo II, cuyo procedimiento fue motorizado por los sectores fundamentalistas e integristas del catolicismo, haciendo apología de amnesia colectiva, si se tienen en cuenta las canalladas que hizo el pontífice durante todo su período de gobierno.

De la mano de la manipulación señalada, vienen dos artimañas y una confirmación. La primera, el propio Juan Pablo II fue quien dictó, el 25 de enero de 1983, la Constitución apostólica “Divinus perfectionis magister”, reformando los procesos de  beatificación/canonización establecidos en el siglo XVII por Urbano VIII, y que lo iba a beneficiar de modo directo; segunda, su período de gobierno fue un cúmulo de violaciones a derechos humanos que invalidan su propia canonización. La confirmación: con la santificación efectuada, Francisco ratifica la continuidad del modelo institucional clerical, obsoleto, que poco y nada tiene que ver con el cristianismo.

1. La modificación de las reglas: prevaricar, esa es la cuestión

La constitución apostólica mencionada, contiene una serie de reformas en el procedimiento de canonización que, paradójicamente, lo convierte en “non sancto” ya que exponen decisiones injustas y premeditadas por parte de quien, a posteriori, iba a ser el principal beneficiado. Las reformas recayeron en los siguientes puntos:

a) Reducción de plazos: mientras históricamente el procedimiento de beatificación/canonización comenzaba 5 años después de la muerte del candidato, con la referida Constitución, el propio Juan Pablo II permitió que se diera una dispensa de ese plazo para iniciar algunos procesos, obviamente, digitados por el Vaticano conforme sus intereses. De esta modificación se valió Benedicto XVI para iniciar el proceso de Wojty?a, y que ahora culmina con la canonización.

b) Eliminación del “abogado del Diablo”: este personaje, tradicionalmente, era el encargado de poner trabas a los méritos del candidato. Su figura fue abolida por Juan Pablo II y suplantada por el “promotor de justicia”, un sujeto que en vez de exponer los hechos negativos probados se limita a reforzar los méritos del futuro santo.

c) Milagros oscuros: de los numerosos hechos atribuidos al papa, se eligió el de una monja que se curó del mal de Parkinson, al haberla encomendado sus compañeras de congregación al papa difunto. La cuestión es que un médico polaco consultado por el Vaticano sostuvo que tenía dudas acerca de la curación milagrosa, ya que los padecimientos de la monja podían deberse a otra enfermedad neurológica, no al Parkinson. Como es obvio, el Vaticano buscó otra opinión que finalmente permitió a la Comisión Médica de las Causas de los Santos sentenciar la curación “instantánea”. El segundo milagro, que permite la canonización, fue a favor de una costarricense curada de un aneurisma cerebral.

d) Reducción en los aranceles y tasas: con la excusa que acortando plazos también se reducen tasas y aranceles, se blanqueó el hecho que para llegar al cielo católico hay que pagar, ¡no faltaba más! En algunos casos se gastaron millones de dólares en la beatificación, por ejemplo, en el caso de José María Escrivá de Balaguer, fundador de la secta nacionalcatólica “Opus Dei”. El primer documento (la “positio”), a favor de un nuevo beato cuesta 6.000 euros más los honorarios de quien postula. En el caso de Juan Pablo II no se sabe cuánto se ha pagado.

e) Objeciones no incluidas en el procedimiento: numerosos informes, tanto de sectores del progresismo como del conservadurismo, que contenían no pocas objeciones a la beatificación/canonización no fueron agregados ni tenidos en cuenta durante todo el período en que duró el procedimiento.

Esos detalles “menores” le permitieron al pontífice ser beneficiario celestial. Demuestran también que un procedimiento justo es lo que menos importa a la hora de manipular masas y facturar.

2. Diabluras terrenales: por qué la canonización de Juan Pablo II es una desvergüenza

Lo expuesto respecto a la manipulación y relajación del proceso no deja de ser exponente de las prácticas caricaturescas de la jerarquía vaticana, necesitada imperiosamente de cielos, infiernos, figuras mitológicas, patrones y patronas, fábulas, supercherías e idolatrías varias para controlar conciencias y mantenerlas en un catecismo de primera comunión.

La realidad es bastante más implacable y demuestra el cúmulo de males que ocasionó Wojty?a, cuyos efectos atroces aún lo padecen los católicos y no pocas sociedades laicas. Hagamos un muy breve repaso de las diabluras del sujeto en cuestión.

a) Encubridor del clero abusador sexual: el período de gobierno de Juan Pablo II fue, por lejos, el peor en cuanto a la política de encubrimiento de curas abusadores sexuales. La valentía de las víctimas y la acción de los medios de comunicación social fueron determinantes para que se hiciera visible el fenómeno.

Normas jurídicas elaboradas premeditadamente para proteger a los abusadores, modus operandi de carácter universal para encubrir delincuentes, maniobras judiciales dilatorias, compra del silencio de las víctimas bajo el disfraz de “resarcimientos”, mantenimiento del secreto pontificio, “decálogo” para proteger a los violadores con sotana, son aberraciones que se fomentaron y ampliaron bajo el mandato de este papa, principal responsable de encubrir la plaga, cuyos efectos siguen intactos dentro de la institución.

En el “ranking” de delincuentes protegidos por Wojty?a hay para todos los gustos: desde el monstruo llamado Oliver O’Grady, quien abusó de un bebé de 9 meses; pasando por James Poole, a quien se le confió una adolescente muy pobre, la embarazó, y la convenció para que le dijera a la policía que había sido su padre quien lo había hecho, siendo este encarcelado; hasta el multimillonario y pedófilo Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, mecenas financiero del pontífice y del Vaticano. Cabe recordar que dicha congregación ha recibido el guiño de Francisco para seguir con sus actividades.

Por esta sola causa, todo el proceso de canonización es nulo de nulidad absoluta. Es un insulto a las víctimas y sus familias, y la prueba máxima que la Iglesia es una máquina picadora de seres humanos que están debajo, pero muy debajo, de la macabra institución.

b) Continuador de la corrupción financiera vaticana: fundamentalmente, porque no continuó la investigación iniciada por su predecesor Juan Pablo I sino que mantuvo en sus cargos a los principales responsables de la corrupción financiera, por ejemplo, el obispo Paul Marcinkus, durante 10 años. Luego, fue escondido en el Vaticano para evadir las citaciones de la justicia italiana.

Innumerables son los periodistas e investigadores que analizó minuciosamente el lavado de dinero vaticano durante el período de este papa, como el desvío de fondos para financiar al sindicato polaco “Solidaridad”. El capítulo financiero de la gestión del papa Wojty?a fue vergonzoso y es otro obstáculo insalvable que anula la canonización.

c) Avalista de dictadores latinoamericanos: el período de gobierno de Wojtila coincidió, dramáticamente, con las dictaduras militares latinoamericanas. En el caso de nuestro país, la colaboración de la mayoría de la Conferencia Episcopal Argentina y sus secuaces laicos con los genocidas es un hecho irrefutable.

La ideología católica fue el fundamento de las dictaduras con sus mitos de legitimación: hispanismo, civilización occidental y cristiana, identidad nacional católica, entre otros.

La histórica alianza Ejército-Iglesia en nuestro país, que llevó a esta última a apoyar todos los golpes de estado, tuvo un jugoso “premio” en la última dictadura: el conjunto de leyes que beneficiaron económicamente a la Iglesia, sobre todo, aquella por la que todavía hoy los obispos cobran un sueldo del estado nacional.

En el caso de Chile, la bendición católica a la sangrienta dictadura que sufrió ese país se reflejó en la cercanía a través del Nuncio y gestos políticos como la salida al balcón del Palacio de la Moneda del pontífice junto al dictador genocida Augusto Pinochet para quien, además, celebró una misa especial.

d) Abanderado del machismo clerical: fue este pontífice quien le cerró las puertas a las mujeres para acceder al sacerdocio, confirmando el carácter machista y discriminador del catolicismo romano.

Conforme la Carta Apostólica “Ordinatio sacerdotalis”, Juan Pablo II sostuvo que la Iglesia “no se considera autorizada a admitir a las mujeres a la ordenación sacerdotal”, fundamentalmente, porque Cristo no eligió mujeres.

Quiso congraciarse con el colectivo femenino a través de otra Carta Apostólica: “Mulieris Dignitatem”, pero le salió mal. Como sostiene Roser Puig Fernández, “según Juan Pablo II, el Maestro prescindió de las mujeres para su proyecto clerical porque le dio la gana y la Iglesia no podía hacer nada al respecto (tesis desmentida por la exégesis y la teología actualizadas e independientes) ¡Bonita manera de colgarle a Jesús de Nazaret la responsabilidad del escándalo de la discriminación de la mujer en la Iglesia Católica!” (4)

e) Defensor del genocidio español en Latinoamérica: fuecontinuador de la histórica apología de los papas respecto a la evangelización de las tierras americanas, que vino de la mano del genocidio y rapiña española, de los que la Iglesia Católica resultó beneficiaria privilegiada.

Relata Deschner que en uno de sus primeros viajes, efectuado a República Dominicana en 1979, el pontífice dio gracias a su dios porque le concedió poner pie en esa porción de tierra americana que se “abrió a Jesucristo”.

Como contrapunto a semejante acto de cinismo, citando a Bartolomé de las Casas, sostuvo el autor: “los cristianos… tomaban las criaturas de las tetas de las madres por las piernas y daban de cabeza con ellas en las peñas”. “Alabado sea Dios, que me condujo aquí” (5), dijo Juan Pablo II.

f) Impulsor del totalitarismo religioso: sabido es que la ideología católica se caracteriza por ser invasiva de las conciencias, intimidad y autonomía de las personas, sean creyentes o no. Bajo el disfraz de libertad religiosa se esconde una milimétrica política de “cristianizar” sociedades, utilizando parasitariamente a los estados.

Y si en el poder vaticano se encuentra un papa integrista, la nota totalitaria se acentúa más. Es lo que destacó el filósofo italiano Paolo Flores d’Arcais al analizar este aspecto del pontificado de Wojty?a cuyo pensamiento estuvo dirigido a anular la autonomía de las personas, la libertad de decidir, las singularidades y autodeterminación de la propia existencia. “El secreto más auténtico del totalitarismo no es el ateísmo, sino la voluntad de anular al individuo concreto, que es siempre y únicamente fragmento, en favor de la comunión despótica y la negación de las diferencias” (6). El nuevo santo fue un abanderado del totalitarismo en clave religiosa.

g) Enemigo de la libertad de expresión. Censura a teólogos: fueron cientos los teólogos y teólogas sancionados durante la gestión de Juan Pablo II. Todos por ejercer la libertad de investigación, pensamiento y expresión, derechos humanos inalienables aunque en la Iglesia Católica no se hayan percatado todavía. Ejemplo de ello fue Hans Küng a quien en 1979 le fue retirada la licencia para enseñar como teólogo católico.

El foco inquisidor de Juan Pablo II y su mejor discípulo censor (Ratzinger), fueron los teólogos especialistas en moral y los de la liberación. Con la Instrucción “Donum Veritatis”, sobre la vocación eclesial del teólogo, institucionalizó la violación a la libertad de investigación al sostener que “no se puede apelar a los derechos humanos para oponerse a las intervenciones del Magisterio” (7).

Se suma a semejante violación de derechos, el mantenimiento de la censura en el Código de Derecho Canónico, regulada en el Título IV, “De los instrumentos de comunicación social y especialmente de los libros”. Dichas normas son complementadas con el “Reglamento para el examen de doctrinas”, también conocido como “Ratio agendi”, que establece los dos procedimientos de censura que se aplican en la institución, todavía vigentes.

h) Negador de derechos humanos al interior de la iglesia: Código de Derecho Canónico y Catecismo

Lo dicho respecto a la violación legalizada de la libertad de expresión puede hacerse extensivo a otros derechos humanos que les son negados a los católicos. Entre ellos, la libertad de pensamiento y conciencia tipificados como “delito” de herejía (negación o duda pertinaz de una cuestión de fe); el cisma, negando el derecho a disentir con la autoridad; la negación del derecho de las sacerdotes a contraer matrimonio, lesionando su libertad de intimidad; el castigo a los apóstatas, personas que deciden irse de la Iglesia, o cambiar de religión, y que tienen regulada una “sanción” por el sólo hecho de retirarse, solución ridícula y absurda si las hay; negación a los laicos de ejercer derechos políticos para elegir a sus autoridades; negación a los laicos del derecho de gobernar la institución, justificada en la falacia que la Iglesia tiene una estructura “jerárquica”, querida por su agresivo dios; la elaboración de la “teología del cuerpo”, un auténtico compendio para mojigatos con pretensiones de ser impuesto a toda la sociedad mediante leyes laicas, anulando la autonomía de decisión de mujeres y varones sobre su propio cuerpo; las normativas sobre ética sexual. Y la lista puede engrosarse todavía más si se profundiza en el Código Canónico sancionado durante su pontificado.

Si el referido Código es un compendio de violaciones a derechos, algo similar puede decirse del Catecismo, también sancionado en el período de gobierno de Juan Pablo II. La legitimación de la pena de muerte (N° 2266), la exclusión de la mujer, las condenaciones “eternas” por actos inmorales nimios, y las ausencias del pluralismo y juicio críticos son puntos destacados.

3. Continuismo de Francisco: la turbiedad del modelo clerical

Ahora bien, ¿nada bueno hizo Juan Pablo II durante 27 años de monarquía? Sus apologistas destacan su gran carisma; sus dotes actorales frente a las cámaras (sobre todo en los viajes al exterior donde besaba el suelo de la nación que visitaba); el fomento de las Jornadas Mundiales de la Juventud; su cercanía a los enfermos, a los pobres, a los desvalidos; el asistencialismo; su firmeza para contribuir al derrocamiento del comunismo; su mediación para evitar la guerra entre Argentina y Chile; el pedido de perdón al iniciar el nuevo milenio. ¿Alcanza con estos supuestos méritos? Entendemos que no. Cada uno de ellos pueden ser rebatidos sin dificultad y ni siquiera atenúan mínimamente los terribles hechos que tuvieron al pontífice como autor material, brevemente comentados.

La descarada canonización del pontífice, plagada de manipulaciones, actos de prevaricación, y ocultamiento de la verdadera actuación del sujeto en cuestión, lleva la impronta clerical destacada por Deschner: “Son millones las víctimas que [el catolicismo] tiene sobre su conciencia, pero lo suyo es digerirlas sin que ello perturbe su digestión” (8).

El turbio modelo institucional de Francisco, continuismo del de sus predecesores, no tiene otro efecto que confirmar el histórico antagonismo con el primer cristianismo. De ahí que le asista razón a la referida teóloga alemana cuando sostiene que el fundador del movimiento “está enterrado no sólo en Jerusalén, sino también bajo una montaña de cursilería, fábulas y fraseología eclesiásticas” (9).

La canonización de Juan Pablo II, así lo confirma.

Notas

(1)Ranke-Heinemann, Uta, No y amén, invitación a la duda, Trotta, Madrid, 1998, p. 89

(2)Ibídem

(3)Castillo, José M., Cómo se hace un santo, en www.moceop.net/spip.php?article322?

(4)Puig Fernández, Roser, “A los veinte años de la “mulieris dignitatem”. Feminismo en la Iglesia Católica, en www.redescristianas.net/…/a-los-veinte-anos-de-la-mulieris-dignitatem-fe…?

(5)Deschner, Karlheinz, Opus Diaboli, Yalde, Zaragoza, 1987, p. 237.

(6)Flores d’Arcais, El Desafío oscurantista, Anagrama, Barcelona, 1994, p. 33.

(7)www.vatican.va/…/rc_con_cfaith_doc_19900524_theologian-vocation_s

(8)Deschner, Karlheinz, El Anticatecismo, Yalde, Zaragoza, 1990, p. 2.

(9)Op. cit. p. 15.