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Homilías Dominicales – Domingo 12 de Julio de 2015  – 15 durante el año litúrgico (ciclo”B”) Por Guillermo “Quito” Mariani

Tema (Mc.6,7-13)

Jesús llamó un día, a los Doce y los envió de dos en dos, comunicándoles el poder de expulsar a los espíritus impuros.  Les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón, que no llevaran pan, ni alforja, ni dinero. Que fueran calzados con sandalias y no llevaran dos túnicas. Les dijo también : quédense en la casa donde les den alojamiento, hasta el momento de partir. Si en un lugar no los reciben y la gente no los escucha, sacudan hasta el polvo de sus pìes en testimonio contra ellos. Ellos se fueron a predicar, exhortando a la conversión y curando a numerosos enfermos con la unción del óleo.

 

Síntesis de la homilía

Después de haber presentado  el grupo de discípulos a sus parientes de Nazaret, como un anticipo de lo que podría sucederles a ellos si continuaban acompañándolo, Jesús los envía de dos en dos considerándolos capaces de expulsar  espíritus inmundos.

La idea de que todo mal individual o social provenía de la acción de espíritus malignos se expresa en estas palabras de Jesús enviando a los discípulos a cumplir con la misión y vocación que él entiende haber recibido del Padre. Les infunde confianza para esa lucha y los previene para que sepan que los van a rechazar, dándoles instrucciones de sentido común para no resultar onerosos a los que les brinden hospedaje así como no excederse en la molestia cuando se nieguen a recibirlos y simplemente marchen a otro destino dejando como única venganza hasta elm polvo que recogieron son sus sandalias.

A esa actitud de humilde confianza en el mensaje que se lleva, convencidos de que se trata de la voluntad de

Dios para orientar la marcha del ser humano hacia su felicidad y realización, obedece la prohibición de llevar cualquiera de los elementos significativos del poder que es sentido de superioridad y menosprecio de los demás. Sólo un bastón como símbolo de su debilidad.

Con respecto a la misión de Jesús, Marcos expresa el resultado de lo que llamaríamos la “misión de nazaret”. Indudablemente fue un fracaso. No expresa,  sin embargo, el evangelista, el resultado de esta misión de los Doce que , al parecer fue también un fracaso en cuanto al logro de conversiones, por más que a la vuelta la enumeración de lo hecho incluye la victoria sobre los espìritus inmundos.

El detalle “de dos  en dos” no parece corresponder a que los Doce fueron divididos en seis grupos. Considerando que era muy raro para los judíos que se desplazaran por los caminos dos varones solos

lo más normal es pensar que cada uno de los apóstoles o los discípulos fuera acompañado de su pareja, como resulta más claro en el relato de Lucas en que los enviados con las mismas características e instrucciones son setenta y dos discípulos

Estos envíos de Jesús adiestrando a los discípulos para lo que él les encomendaría en los últimos días de su vida y los apóstoles revivirían después de su muerte en los  “mensajes del resucitado”, tienen su resonancia a través del tiempo en  los numerosos “misioneros” que desde distintas iglesia o congregaciones cristianas

han afrontado la responsabilidad de trasmitir la buena noticia del evangelio de Jesús que es reclamo y camino de liberación, despertando actividades de victoria sobre los espíritus inmundos de la opresión, la injusticia, la mentira, o la falta de respeto a la dignidad de cada ser humano.

Una tarea que, respondiendo a la  acertada previsión de Jesús engendró mártires, muchas veces cruentos y y por que  fueron asesinados por los “espíritus inmundos” y, en otras oportunidades, porque incluso la Iglesia los desplazó considerando su causa demasiado complicada con lo temporal en comparación con el mensaje de Jesús errónamente considerado netamente espiritual.

Las nuevas teologías calificadas como de la “liberación” constituyen todavía un reclamo de una acción definida y clara de la Iglesia y las iglesias en favor del cumplimiento de la misión liberadora de la vida de Jesús encomendada a sus enviados para dar cumplimiento a lo que él mis recibió como vocación del Padre.

 

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