La política del “jiu-jitsu” (arte de la suavidad) Por Guillermo “Quito” Mariani

Se trata de una característica social que estamos viviendo sin darnos cuenta y que ya hace tiempo, ha sido calificada como “golpe blando”.

La Albert Einstein Institution que data de los ochenta, es una “respetable” institución estadounidense con un objetivo inobjetable:  “democratizar al mundo sin  violencia”

Y bajo este lema y aquella técnica de lucha japonesa, la acción que se desarrolla con febril actividad y a veces con temible eficacia es la de derrocar gobiernos que no practican la debida sumisión a las exigencias e intereses del capitalismo mundial presidido por el dinero y las armas de la Nación del norte.

Es una receta sabiamente confeccionada con un perfecto “análisis de mercado” de la sociedad actual y que, sin expresa aprobación de ningún gobierno, se viene aplicando desde la oscuridad y las apariencias magistralmente engañosas del método.

El secreto consiste fundamentalmente en la manipulación de los conflictos sociales, usando del recurso inigualable de la prensa complicada con el sistema, para orientar esos conflictos hacia la caída estrepitosa de los gobiernos rebeldes a las órdenes del poder internacional de las grandes empresas e instituciones económicas bancarias.

 

Con pequeños globos de ensayo para averiguar la sensibilidad de la población, a las sugerencias de cambios de gobierno, y un buen catálogo de la frecuencia y relativamente fácil admisión resignada de esos cambios en América Latina, el método encontró prontamente posibilidades de aplicación. Para que no haya dificultades de práctica el “manuel de uso” está a la mano traducido en todos los idiomas.

 

Hay que comenzar difundiendo a diestra y siniestra la calificación de “dictadura”, a propósito de las decisiones imprescindibles que los gobiernos populares tienen que adoptar para mantener sus proyectos en beneficio de la auténtica democratización que supone mayor justicia  en la distribución de los bienes y mayor participación en los beneficios de salud y salarios por parte de los más débiles, con una igualización que vaya abarcando todos los niveles y situaciones de la sociedad concreta. La repetición constante de esa calificación, sin necesidad de argumentos, tarde o temprano da sus frutos.

 

El segundo paso es el fomento de las protestas, desde todos los sectores sociales.

No  hay que descuidar ninguna de las deficiencias que motivan estas protestas y darles publicidad por las redes para que siempre parezcan multitudinarias.

 

Es importante en tercer lugar, ridiculizar las posibles colaboraciones y adhesiones de personas y grupos y clases sociales importantes por la cantidad o por el poder de sus integrantes. Lograr que toda colaboración se califique como complicidad con el gobierno.

 

Cuarta instrucción “Abundar en denuncias publicitadas por todos los medios, acusando de distintos modos de corrupción a funcionarios de todo nivel. Contar con la colaboración de la justicia dispuesta a informar con abundancia los supuestos delitos denunciados para obtener antes y por sobre  las retrasadas definiciones judiciales, una condena de la opinión pública.

Finalmente, la intervención con ofertas y favores en los distintos sectores del poder y, en particular en el Legislativo y Judicial, para fomentar el descrédito de las leyes y la dilación de las investigaciones y sentencias judiciales.

 

Es la suavidad del “jiu-jitsu”, de “la revolución en paz” y un modo extraño de democratización que consiste en utilizar los mismos elementos que caracterizan a la democracia: libertades personales, respeto de las mayorías, proyectos igualitarios en el respeto a los derechos de todos,

expresiones populares de aceptación o rechazo de las decisiones gubernamentales… para corromperla , desnaturalizando estos principios sociales y absolutizando el valor de capitales que pueden, utilizando tácticas modernas de “lavado social de cerebros”, mediante el manejo de la información, convencer de los grandes inconvenientes de una organización realmente democrática.

El manual  de aplicación se debe al profesor filósofo y político Gene Sharp (la palabra significa en inglés “ácido, destructivo..”) creador del método suave y blando para derrocar gobiernos. Y se llama: “Política de la acción no violenta”. Por si desea adquirirlo.

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